jueves, 4 de mayo de 2017

Si viajas a estos países, no hagas estos gestos (a menos que quieras meterte en problemas)

Hay gestos que en nuestro día a día hacemos sin prestarles mayor atención, y en forma casi automática.
Esos mismos gestos si son hechos en otras partes del mundo, pueden tener significados muy distintos a los que estamos acostumbrados, y se te pueden complicar seriamente las cosas.
Aqui te dejo una relación de gestos que, si viajas a los países indicados, no te conviene hacer:
Extender tu palma hacia afuera, en Grecia.
Es un gesto (casi) universal que significa No, o Alto, pero en Grecia lo pueden mandar a uno a criar malvas por una cosa de estas. Mostrar la palma de la mano apuntando hacia algún individuo, significa que te está diciendo que eres un criminal y que deberías tener el rostro cubierto de excremento.

Levantar el pulgar a alguien, en Medio Oriente
Cuando levantamos el pulgar, por lo general significa que las cosas van bien. Es una forma de mostrar el propio optimismo con respecto a alguna tarea o situación. En Medio Oriente, sin embargo, deberemos utilizarlo solamente si queremos hacer enfurecer realmente a alguien, pues significa que le meterías el pulgar en el ano a esa persona. (Allí vendría a ser el equivalente al fuck you, que usamos nosotros cono el dedo medio extendido)

Terminar toda la comida en el plato (Filipinas, China)
Normalmente, comerse toda la comida que el anfitrión ha puesto en el plato significa que esta nos ha gustado, que probablemente queramos más.
En China y en Filipinas, sin embargo, terminar las porciones que nos han servido quiere decir que ha sido demasiado poco, que aún nos hemos quedado con hambre y que el anfitrión es demasiado tacaño como para servir porciones decentes.

Una mujer estrechando la mano de un hombre, en Arabia Saudita
En casi todo el mundo, estrechar la mano de una persona, sea ésta del sexo que fuere, es un gesto de cordialidad, un buen inicio para una amistad o el simple reconocimiento del otro.
En Arabia Saudita, sin embargo, cuando una mujer estrecha la mano de un hombre, le está diciendo que gustosamente se iría con él a un hotel para una sesión de buen sexo. Es más, una mujer no debe ser vista con ningún hombre a menos que se trate de su esposo. La cosa es tan grave que si a la dama se le ve conversando con un hombre en público puede ser arrestada.

Dar un número par de flores a alguien, en Rusia
Cuando regalamos flores, por lo general no solemos contarlas, y dar una docena de ellas a alguna persona querida es perfectamente natural, bien visto y es un signo de aprecio, amor o simpatía.
En Rusia, sin embargo, sólo se regalan números pares de flores en los funerales. Así que cuando obsequiamos 2, 4, 8 o cualquier otro número de flores divisible entre dos estamos diciendo: ¡Muérete!

Darle a alguien un regalo con la mano izquierda, en numerosas partes del mundo.
Dar un obsequio o realizar cualquier otra actividad con la mano izquierda es perfectamente normal entre nosotros. Nadie parece fijarse en la mano con la que tal o cual persona realizan alguna actividad.
En muchos países, la mano izquierda es aquella con la que las personas se limpian el trasero después de defecar y no deben comer con esa mano ni, mucho menos, dar un regalo a otra persona, pues le estarían diciendo que el regalo, su comida o el objeto que fuere, merece el mismo trato que la mierda.

Hacer la señal de “OK” en Brasil
El signo de hacer un círculo con el pulgar y el índice y mostrarlo a otra persona puede significar que las cosas están bien, que no pueden ir mejor y que estamos de buen humor por ello.
En Brasil, sin embargo, este gesto tiene el mismo significado que el del dedo medio extendido. Mas precisamente significa anda a que te den en el culo...   



Los gatos de la guerra

Los animales han sido usados durante mucho tiempo en operaciones miltares o de guerra. Lo que se ignoraba era un proyecto secreto del pentágono, para la utilización de gatos en diversas operaciones.

A continuación presentamos pruebas de estos entrenamientos.

La utilización de los gatos como soldados comenzó en la segunda guerra mundial y se sabe que participaron en el desembarco de Normandía.

Durante la guerra de Vietnam, los gatos demostraron adaptarse muy bien a lugares con geografías poco conocidas.

Tropas de paracaidistas y gatos, practican saltos en el desierto de california. Notese que los gatos no llevan paracaidas, dado que tienen la ventaja de que siempre caen sobre sus cuatro patas.


Los gatos ven en la oscuridad sin necesidad de elementos mecánicos de visión nocturna. En esta imagen exclusiva vemos como un gato se acerca sigilosamente a estudiar la guarida de Bin Laden.

Un gato con altos cargos de consejero, asiste junto a la cúpula norteamaericana, el momento en que es asesinado el terrorista Osama Bin Laden

En esta foto observamos un exclusivo invento para permitir a los gatos introducirse en forma invisible en aquellos lugares donde tienen que ejercer sus actividades. Por motivos de seguridad el invento ha sido pixelado por lo que no podemos tener la mas mínima idea de que se trata.

Imagen exclusiva de un proximo capitulo de la serie 24 horas, donde se mostrará a un gato entrenado, ayudando a solucionar uno de los intrincados casos a los que se enfrenta Jack Bauer.

Los gatos han sido largamente usados en operaciones militares. Mas inteligentes que los perros, pueden trepar por lugares de dificil acceso, sin contar con la gran ventaja que estudios han demostrado que los gatos tienen posibilidades de sobrevivir 7 veces mas que un solado humano.

Para finalizar un adelanto exclusivo: El poster de la próxima producción de HBO, protagonizada por gatos en lugar de humanos. Esperamos ansiosos para verla...






El miedo en 10 cómics






La despedida

– ¡Hay un monstruo mami!- Grité llorando.

Ella vino corriendo, como siempre, dispuesta a tranquilizarme.

– ¿Dónde hija? Preguntó con una sonrisa consoladora.
– En el placard, se asoma y me mira – Contesté.

Y se quedó toda la noche acariciándome y diciéndome que los monstruos sólo vivían en las pesadillas y que ella se quedaría conmigo para que mis sueños fuesen lindos y el monstruo no volviese.

Ahora me pregunto si estará soñando ella con algún monstruo. Ya casi no abre los ojos y es poco lo que dice. De vez en cuando, una lágrima cae por su rostro y estoy segura que algún monstruo también ella ve, pero que no es parte de una pesadilla, sino de una realidad.

“Sólo es cuestión de tiempo” Dijeron los médicos. A pesar de su edad, su corazón parece resistir los embates del tiempo y no quiere detenerse.

– Creo que estoy enamorada –Le dije un día.

Y ella se sentó a escucharme y contarme de qué se trataba el amor.

– No me quiere, mamá, sé que no me quiere –Le conté otro día llorando.

Y ella se sentó a escucharme y contarme de qué se trataba el desamor.

Ahora soy yo la que está sentada a su lado, tratando de entender de qué se trata la vida o mejor dicho la muerte. Ahora sostengo yo su mano, como tantas otras veces ella sostuvo la mía. Pero su mano ya casi no tiene vida.

No es aquella que cocinaba para mí, que cocía mis disfraces, que me peinaba cada mañana y me acariciaba con ternura.

– No me siento bien, hoy no quiero ir al colegio –Vuelvo a recordar.
– ¿Duele la panza o el corazón? –Preguntaba con una sonrisa cómplice.

Ahora es ella la que no está bien y aunque sé que ya es anciana y está muy enferma, presumo que también le duele el corazón, aunque no sea éste el motivo de su enfermedad. Infinitas fueron las veces que trató con dulzura y paciencia de entender cómo y qué sentía. Cómo estaba y qué me pasaba.

Ahora soy yo, quien intento comprender qué pasará por su mente en esta antesala de la muerte ¿Sufrirá mucho? Me pregunto, como ella debe haberse preguntado tantas veces respecto de mí.

Sin embargo, a diferencia de entonces, yo no tengo el amoroso poder de sanar sus heridas, como ella sanaba las mías, o al menos las atenuaba. Dormita, a veces despierta un poco, balbucea.

No quiere tomar los remedios y como ella hacía conmigo, se los doy igual. Sé que es el final y no puedo hacer nada más que tomar su mano y esperar para darle su beso de despedida que no será igual a los otros besos que le daba cuando me iba al colegio, al trabajo o de viaje. Será el último y el que más me duela darle.

– Estoy aquí mamá, contigo, aquí me quedo – Le repito una y otra vez.

Ahora los roles se han invertido y me quedo con ella para que no tenga miedo. Tomo su mano para que sepa que no está sola y que sola no partirá porque una parte de mi se irá con ella. Así como ella siempre estuvo conmigo sabiendo que algún día yo haría mi vida, ahora yo estoy con ella, sabiendo que sólo la espera la muerte.

No se los días que llevo tomando su mano, tampoco sé cuántos más quedarán. Algunas veces quisiera detener el tiempo, seguramente como ella deseó más de una vez cuando yo era pequeña. Otras muchas, deseo que parta ya porque algunas son leyes de la vida y otras son leyes de la muerte y ambas son las leyes que nos rigen.

No quiero que sufra, pero no puedo evitarlo. Parece extraño cómo todo se parece, como el pasado y el presente pueden tener puntos en común.

Ella sostuvo mi mano toda la vida para que yo aprendiese a vivir, para que me equivoque y vuelva al camino correcto, para que jamás me sintiese sola aún cuando sola quisiera estar.

Hoy estoy yo aquí con mi mano en la suya, tal vez con la esperanza de que aprenda a morir, que no tenga miedo, que sienta que no está sola, que sepa que los monstruos no existen.

Cuando la muerte la alcance, cuando su corazón se canse de batallar, cuando la última lágrima corra por su rostro, quiero estar ahí dándole la mano, devolviéndole si fuese posible, una ínfima parte de lo que ella me dio y que parta en paz.




Mira bien estas fotos y descubre por qué son tan especiales

Estas imágenes tienen algo en común que resulta sorprendente cuando lo descubres. Míralas atentamente y si no das con el misterio, mas abajo te lo contamos:








Sin palabras...







Si, esto es WTF!







Divertidas fotos con estatuas







Humor feo