domingo, 6 de agosto de 2017

Humor olvidado







Impresionantes ejemplos de pintura corporal del festival "World Bodypainting 2017"

En la ciudad austríaca de Klagenfurt, situada en el sur del país, se celebró en los últimos días del mes de julio el festival internacional de pintura corporal 'World Bodypainting Festival 2017'. Aquí tiene algunos ejemplos vistosos y llamativos de esta curiosa forma de arte. Haz clic en las imágenes para ampliarlas.







Actores que también tuvieron éxito en el mundo de la política

El pasado 30 de julio Arnold Schwarzenegger cumplió 70 años. Nacido en Austria, llegó a EE.UU. a la edad de 21años sin saber inglés, se convirtió en una estrella de Hollywood y después sería gobernador de uno de los estados más ricos. No es el único caso. Descubra en esta galería otros nombres que abandonaron el cine para dedicarse a las labores públicas.


Arnold Schwarzenegger, conocido por sus papeles en películas de acción de Hollywood, ocupó el cargo de gobernador de California (EE.UU.) de 2003 a 2011.

El actor y productor estadounidense Kal Penn (izquierda), conocido por interpretar al doctor Lawrence Kutner en la serie de televisión 'Dr. House', trabajó como director asociado de la Oficina de Participación Pública de la Casa Blanca en el período 2009-2011.

Veterano de la Marina, actor y luchador profesional, Jesse Ventura fue elegido el 38.º gobernador del estado de Minnesota (EE.UU.) en el año 1999. Sin embargo, tras desempeñar el cargo hasta 2003 no buscó un segundo mandato.

Ronald Reagan, 33.º gobernador de California y 40.º presidente de EE.UU., interpretó varias películas y fue presentador radiofónico antes de iniciar su carrera política.

Clint Eastwood se afilió al Partido Republicano de EE.UU. a principios de los años 50. En 1986 ganó las elecciones a la alcaldía de la ciudad de Carmel (California, EE.UU.) y en los 2000 ocupó la posición de vicepresidente de la Comisión para parques de California.

Frases "amables" que utilizamos frecuentemente y que demuestran falta de interés

Hay ocasiones en las que una frase en apariencia neutra puede transmitir falta de interés. Este tipo de frases pueden crear un malestar en el receptor, que en un primer momento quizá no consiga detectar a qué se debe, ya que ha recibido una frase objetivamente «amable». Aquí algunos ejemplos y los motivos de su nocividad.

«Recuérdamelo»
Ejemplo contextualizado:
—¿Te apetece venir el próximo viernes al cine con nosotros?
—Vale, recuérdamelo.

Es una de las frases menos consideradas que alguien puede decir a un compañero, a una pareja o a un amigo, y he aquí por qué.

Cuando pides a otro que te recuerde algo, estás diciéndole implícitamente que el asunto no te importa lo suficiente como para hacer lo necesario para no olvidarlo (por ejemplo, ponerte una alarma o anotarlo). Además, depositas en él la responsabilidad: si incumples el plazo o faltas a la cita, será «culpa» del que no te lo ha recordado.

Demuestra, también falta de respeto por el tiempo de los demás: como si al otro le costara menos estar pendiente del asunto que a ti. Por si fuera poco, la frase sitúa al que lo dice en una situación de superioridad: «si de verdad te interesa que yo haga eso o vaya allí, esfuérzate y recuérdamelo».

No hay por dónde cogerla, excepto si la dice un superior a alguien que está a su cargo, ya que el trabajo de este último consiste en prestar ese servicio (entre otros) a su jefe.

«Ven cuando quieras»
Ejemplos contextualizados:
—¿Cuándo vamos a ese vegetariano que me dijiste?
—¡Cuando quieras!

—A ver si me invitas un día a tu piscina.
—¡Cuando quieras!

Salvo contadas excepciones, «ven cuando quieras» no significa lo que dice textualmente. No es una invitación a que la persona invitada aparezca, en efecto, cuando le plazca. Si eso ocurriera, seguramente el primero se mostraría muy sorprendido.

«Ven cuando quieras» denota, en el mejor de los casos, pereza por concretar en ese momento una fecha y una hora y, en el peor, la esperanza de que la otra persona nunca tome la iniciativa y ese «cuando quieras» se traduzca en un «nunca».

Si realmente te apetece ese plan que te proponen, es mejor demostrarlo concretando una fecha o haciendo un resumen de tus preferencias horarias en las próximas semanas, por ejemplo.

«¿Qué tal todo?»
Parece la más inocente de las preguntas. Pero, en serio, ¿todo? ¿Quieres que alguien responda qué tal le va absolutamente todo en la vida? «Qué tal todo» suele querer decir «a no ser que tengas algo de extrema importancia que contarme, di que “bien” y acabemos con esto cuanto antes».

“Qué tal todo” suele querer decir “a no ser que tengas algo de extrema importancia que contarme, di que bien y acabemos con esto cuanto antes” Imagina que alguien empezara a contar realmente qué tal le va todo, iniciando así una conversación interminable.

La inutilidad de esta pregunta se incrementa si el que la hace solo permite un «bien» como respuesta. Por ejemplo, si asiente con la cabeza y sonríe al tiempo que la hace («¿qué tal todo, bien?»), o si la dice mientras pasa cerca del receptor, sin detenerse a escuchar una respuesta más larga que el monosílabo.

Como alternativa a esto, se pueden buscar un par de temas sobre la otra persona por los que interesarse: «¿sigues en ese trabajo? ¿Qué está haciendo ahora tu hermano?» Mostrarás mucho más interés y la conversación, aunque breve, será provechosa. La gran mayoría de los «bien» que van tras los «qué tal todo» son, forzosamente —porque es difícil que todo vaya bien—, falsos.

«Ya hablamos» / «Lo vamos hablando» / «Lo vamos viendo»/ «Lo intento» / Etc.
Estas formas de posponer algo que te da pereza son tan comunes que parece increíble que el que las dice no sepa que el receptor está percibiendo claramente su desgana. A no ser que esa sea precisamente su intención (que el receptor pille la indirecta).

Si realmente no quieres escabullirte, sino que solo tienes algo de pereza por concretar los detalles, quizá sea mejor evitar estas fórmulas que denotan vaguería y falta de interés y hacer un pequeño esfuerzo por ser más claro: por ejemplo, exponiendo el asunto que hace que no puedas decidirte todavía.

No se puede / Imposible
Un gran porcentaje de las veces que alguien dice «imposible» o «no se puede», el asunto en cuestión está lejos de ser imposible. A menudo se usan estas fórmulas absolutas precisamente para disuadir al otro de encontrar una vía cuando algo es difícil en el caso de que, por el motivo que sea, a uno no le apetece esforzarse por ello.

«Imposible», como cualquier otro término absoluto, es antipático y desagradable. Sobre todo porque lo etiquetado como «imposible» es, a menudo, solo difícil.

Ya hablamos en alguna ocasión de las disculpas falsas. Esas en las que el que se disculpa hace una carambola para acabar depositando la culpa en el otro. Esos reproches disfrazados de disculpas que en realidad no admiten ninguna culpa, del estilo de «siento que esto te haya molestado».

También de las frases en apariencia inocentes que encierran maldad.

Valga esta reflexión como una nota para que los que usan estas frases sepan que, a menudo, se les «ve el plumero».




¿Quién inventó el pino aromático para el auto?

Los pinos aromatizantes que colgamos en el auto deben su existencia a un encuentro fortuito que ocurrió hace unos 63 años en Watertown, Nueva York.

Cierto día, Julius Sämann escuchó al lechero quejarse de uno de sus riesgos de trabajo: el hedor de la leche echada a perder. Se lo estaba diciendo al hombre apropiado.

Sämann, un químico alemán, había estudiado los aromas de los árboles en los bosques de Canadá. Estaba interesado en la tecnología que se usaba para extraer el aceite esencial de los árboles, así como en su envasado, transporte y distribución.

En 1954 solicitó la patente de un papel impregnado con “sustancias fragantes, eliminadoras de olores”, una envoltura de celofán y un cordón para colgarlo. En la solicitud anotó que el cordón era necesario porque “algunas sustancias a veces son de naturaleza aceitosa o pegajosa, o difíciles de retirar de las manos”.

La ilustración que adjuntó mostraba un recorte de papel, envuelto en celofán, con la forma de una joven curvilínea. Sin embargo, posteriormente sustituyó a la chica por un pino frondoso.

Sus razones eran esencialmente prácticas. La forma cónica del árbol permitía al usuario quitar el celofán poco a poco, de la punta a la base, rama por rama, y así el aroma podía durar hasta siete semanas.

El invento de Sämann fue muy oportuno. En esa época las opciones de aromatizantes eran escasas para los conductores que fumaban dentro de sus autos y dejaban impregnadas las vestiduras con el olor a humo. Los pinos aromáticos les gustaron también a los taxistas. “Llevar un aromatizante dentro del taxi se volvió un servicio extra”, dice Allan J. Fromberg, vocero de la Comisión de Taxis y Limusinas de la Ciudad de Nueva York. “En los taxis, el conductor y los pasajeros beben, comen… y despiden ciertos olores”. 




Sorprendentemente, poco ha cambiado desde los tiempos de Julius Sämann. La compañía que fundó, Car-Freshner Corporation, mantiene sus instalaciones en las afueras de Watertown, y sigue siendo una empresa familiar de tercera generación, aunque actualmente ofrece pinos con 60 aromas.

“Hemos vendido miles de millones de arbolitos”, dice con orgullo Jody LaLone, su presidenta. “Probablemente tantos como el número de hamburguesas que ha vendido McDonald’s”.



7 remedios naturales que se pueden usar sin problemas

Antes, a falta de medicamentos, nos curábamos con plantas. Después llegaron los antibióticos y otros fármacos, que han salvado millones de vidas y siguen haciéndolo. No obstante, hoy en día existen más opciones; prueba de ello es el éxito comercial de los remedios herbarios. Se estima que el mercado mundial de estos productos alcanzará un valor de 107 mil millones de dólares a fines de año. Europa tiene la mayor participación en el mundo.

Cuidado: no todos los productos naturales son seguros, señala la doctora Sarah Jarvis, columnista médica de la BBC y médica general, quien de vez en cuando recomienda estas alternativas. “Muchas plantas son las precursoras de medicamentos poderosos y eficaces”. La seguridad es una de las razones por las que, en 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció un plan para integrar los remedios naturales a las soluciones médicas confiables antes de 2023. La OMS busca instruir al público en general y promover su uso seguro mediante la regulación de los productos, las técnicas y los especialistas. Antes de tomar cualquier remedio natural, “es fundamental consultar al médico”, sugiere Jarvis. Los productos naturales pueden interactuar con algún otro medicamento que esté tomando; asimismo las dosis adecuadas varían de persona a persona. Con estos consejos en mente, lo invitamos a descubrir siete remedios naturales avalados por los médicos que entrevisté. En cada apartado hemos incluido el padecimiento que mitigan.

1. Psyllium - Estreñimiento


También conocida como ispágula, añade volumen a las heces para que se desplacen con mayor facilidad. La doctora Danielle Martin, médica general de Toronto y vicepresidenta del Hospital Universitario de la Mujer, comenta: “como muchos gastroenterólogos, suelo recetar psyllium a mis pacientes”. Al principio puede causar distensión abdominal y gases; además, es necesario hidratarse bien porque la fibra absorbe agua. También es útil para adelgazar porque nos deja más satisfechos. Y puede fortalecer la salud cardíaca: según un análisis de ocho estudios, publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, en 2000, el psyllium ayuda a reducir los niveles de colesterol. La mitad de los 656 participantes, quienes tenían altas concentraciones de colesterol en la sangre, tomaron psyllium. El resto recibió un placebo. Tras ocho semanas, los niveles de colesterol malo del grupo, se redujeron en un siete por ciento, en promedio.

2. Cimicifuga - Calores de la menopausia

La doctora Jarvis tiene una regla empírica: “Solo recomiendo tratamientos alternativos de eficacia comprobada y jamás los considero si se trata de padecimientos potencialmente mortales”. Los calores de la menopausia cumplen este criterio. “La cimicifuga es una alternativa para las pacientes que no desean recurrir a tratamientos de reemplazo hormonal”, explica. La raíz de la Actaea racemosa no les funciona a todos. Algunos estudios avalan su eficacia; otros no. Aunque los tratamientos de reemplazo hormonal ofrecen mayor alivio, “sí es posible calmar los bochornos con cimicifuga”, comenta Jarvis. Lo importante es usar productos autorizados. Cuando se siguen las instrucciones del médico, los efectos secundarios son poco probables; no obstante, quienes presentan afecciones hepáticas deberían evitar el uso de este producto. La doctora Jarvis sugiere otro remedio natural que, según diversos estudios, vale la pena probar en caso de sofocos: las isoflavonas de trébol rojo.

3. Melatonina - Insomnio

Catherine Mounier, de 70 años, crítica teatral radicada de Lyon, Francia, padeció insomnio por años. “Como me despertaba varias veces en la noche, me sentía exhausta en el día”. Por ello, acudió a consulta con el doctor Patrick Lemoine, somnólogo y psiquiatra. Primero descartaron apnea del sueño. Después, el doctor Lemoine le recomendó tomar suplementos de melatonina en lugar de somníferos. “Funcionó: por primera vez en la vida dormí profundamente y de corrido toda la noche”. La melatonina es una hormona que sintetiza la glándula pineal. En general, el cuerpo la secreta cuando oscurece, lo que produce somnolencia y relaja la atención; sus niveles se mantienen elevados durante la noche y descienden con la luz del amanecer. Al parecer, quienes padecen insomnio la producen en menor cantidad. En esos casos, los suplementos podrían ayudar a conciliar el sueño y dormir de corrido por más tiempo. Está disponible en cápsulas, comprimidos y aerosol sublingual, el cual se absorbe más rápido y acelera el efecto. Pídale al médico que le indique la dosis adecuada; aunque suene ilógico, a veces las dosis pequeñas (unos 0,3 gramos) son más eficaces.

El vuelo del pavo real

Tal vez hayas tenido la suerte de haber encontrado un pavo real o dos en tu vida. Sin embargo, pocas personas han visto una de estas iridiscentes aves volando y de hecho mucha gente cree que no pueden volar. Aunque la gran masa de plumas que posee impide cualquier maratón aerea, pueden tomar vuelo, normalmente para llegar a su lugar elegido para la noche. Puede ser un techo o un árbol, o algún lugar seguro de la mayoría de los depredadores.

Los pavos reales con colas más grandes son más propensos a reproducirse, pero tienen una mayor dificultad para el vuelo. Sin embargo, cuando lo hacen y durante el corto tiempo que permanecen en el aire, lo podemos admirar de una manera diferente. Tal vez una de estas aves volando en el atardecer con el color dorado del sol sobre sus plumas haya inspirado el mito del ave fénix. 






Lo que tu forma de dormir dice de tu personalidad

Hemos encontrado una prueba sencilla que puede revelar mucho acerca de quién eres. Es muy fácil. Examina la imagen a continuación y selecciona la posición en la que consideras que duermes la mayor parte del tiempo.


1. Si no puedes dormir sin pegar las rodillas hacia fuera mientras estás acostado de lado, entonces eres una persona tranquila y confiable. No es fácil ofenderte, y no tienes miedo del futuro. Sonríes incluso en la mañana de invierno más miserable, y puedes ajustarte sin problemas a prácticamente cualquier cambio que se producen en tu vida.

2. Si duermes principalmente en posición fetal, entonces, a menudo sientes la necesidad de ser protegido, comprendido y simpatizado. Cuando te acurrucas de esta manera, intentas aislarte de los problemas que enfrentas en el mundo que te rodea. La salida perfecta para tus talentos y potencial sería pintar cuadros, aprender a bailar o escribir un blog.

3. Si duermes acostado boca abajo con los brazos y las piernas despegadas, entonces eres un líder. Eres impulsivo y tomas la iniciativa, y te aseguras de que haya orden, tanto en tu vida personal como profesional. Lo más probable es que prefieras planificar todo de antemano y que no te agraden las sorpresas. Tu capacidad para perseverar y sentido de responsabilidad te ayudan a lograr el éxito.

4. Si duermes acostado sobre tu espalda, entonces es muy probable que seas una persona positiva que ama la vida, que está acostumbrado a ser el centro de atención y le guste la buena compañía. Trabajas tenaz y persistentemente, pero de una manera racional, prefiriendo decir siempre la verdad. Las personas que duermen en esta posición a menudo tienen personalidades muy fuertes.

5. Si duermes como un soldado en posición de firme, tumbado boca arriba con los brazos a los lados, entonces es probable que seas una persona bien adaptada, que sabe cuáles son sus metas en la vida y te esfuerzas por alcanzarlas. Puedes ser estricto, pedante y exigente, pero exiges más de ti mismo por encima de todo.

6. Si duermes como una garza, con una pierna levantada, entonces es probable que tengas una personalidad impredecible que a menudo es atraído por todo tipo de aventuras, y tu estado de ánimo puede cambiar tan rápido que puede ser confuso para los que te rodean. Comúnmente, te resulta difícil ser decisivo y hacer una elección. En conjunto, en el trabajo y en la vida en general, tienes preferencia por la estabilidad, la paz, la tranquilidad, y la minuciosidad.

Y si duermes en diferentes poses y no solo en una, entonces es señal de que tienes una personalidad multifacética con profundidades ocultas que ni siquiera tú mismo comprendes completamente todavía.




Algunos lugares reales que inspiraron a Van Gogh

Vincent van Gogh, uno de los principales exponentes del postimpresionismo, nació en el año 1853 en la familia de un pastor protestante neerlandés. El genio vivió en varias ciudades europeas, pero en el periodo más prolífico de su actividad Van Gogh residió en la localidad francesa de Arlés, cuyo entorno le inspiró sus conocidos paisajes. Esta galería muestra los lugares de Arlés inmortalizados en las obras del genio.

'LA NOCHE ESTRELLADA SOBRE EL RÓDANO', 1888

'La noche estrellada sobre el Ródano' es una de las obras más conocidas de Van Gogh. Esta pintura refleja una de las orillas del río en la ciudad de Arlés. El paisaje está situado cerca de una residencia que el pintor alquiló; la conocida Casa Amarilla.


'TERRAZA DE CAFÉ POR LA NOCHE', 1888

Esta pintura muestra un elegante café ubicado en el centro de Arlés. En los años 90 del pasado siglo la cafetería fue renovada para que se pareciera más a la conocida obra del genio neerlandés, informa el portal Getty Images.

'LA CASA AMARILLA', 1888

En mayo del año 1888 Van Gogh alquiló cuatro habitaciones en una vivienda de la plaza Lamartine de Arlés. Las ventanas y puertas de color verde revelan dónde vivía el pintor. Cuando se trasladó a la Casa Amarilla, Van Gogh escribió a su hermano Theo: "Es fantástico, estas casas amarillas con la luz del sol y la incomparable frescura del azul", recoge la página web del museo Van Gogh de Ámsterdam.

Los beneficios de ser desordenados

"Es muy desordenado". La gente lo dice así, con un tono que va del repudio a la resignación. Como crítica después de que alguien pregunte, por ejemplo, sobre algún defecto de la pareja. Sí, ser desordenado siempre fue sinónimo de algo malo, criticable y repudiable. Hasta hoy.

Hace pocas semanas, un libro volvió a posar la mirada sobre el tema. Después del culto al orden que transformó a la japonesa Marie Kondo en la gurú internacional de la organización con su archivendido libro La magia del orden, llegan los detractores. El más reciente —camino a transformarse, también, en bestseller— es El poder del desorden, de Tim Harford, un economista inglés que suele ser orador en las charlas TED. Harto de la mala prensa que persigue a los desordenados, Harford investigó sobre el caos que muchas veces termina siendo fundamental para que las cosas sucedan.

Así fue como Harford se erigió en uno de sus adeptos y defensores del caos: "El desorden activa la creatividad, fomenta la resiliencia y, en general, saca lo mejor de nosotros. Los éxitos que admiramos se basan a menudo en fundamentos caóticos, incluso cuando no son evidentes a simple vista. Defenderé el desorden no porque piense que es la respuesta a todas las preguntas de la vida, sino porque creo que tiene muy pocos defensores. Y porque hay algo de magia en el desorden", dice en el libro.

Reconozcámoslo: el desorden tiene mala prensa y hasta es causante de rupturas de amistad y de pareja. "Se asocia con desidia, la pereza, la fealdad, la dejadez, y el descontrol —dice Federico González, director de la Maestría en Psicología Organizacional de la Universidad Abierta Interamericana (UAI)—. Le tememos al desorden como le tememos a la pobreza, a la degradación y a la vejez y porque es una medida del descontrol. Creemos (y con razón) que si no hacemos lo hay que hacer (es decir: si no ponemos orden a las cosas) se vendrán abajo hasta derrumbarse y la vida se nos irá tornando sórdida y la atmósfera irrespirable —dice el especialista—. Sin embargo, también existe una mirada romántica del desorden donde éste es elevado a la categoría de flexibilidad, creatividad y desafío. El desorden entonces es sinónimo de juego o puzzle de ideas, donde el disfrute parece proporcional al caos que se pretende ordenar. En similar sentido el desorden se asocia a la transgresión, al desacartonamiento, libertad, antiestereotipo, etcétera y, concomitantemente, se amolda a los arquetipos del bohemio, el artista libertario, el anarquista y el científico loco".

Esta última concepción romántica del desorden es, precisamente, la que toma Harford en su último libro. Allí el economista sostiene que a menudo caemos en la tentación de actuar de forma ordenada cuando nos iría mejor aceptar cierto grado de desorden. "Al parecer, la necesidad innata de crear un mundo ordenado, sistematizado, cuantificado, claramente diferenciado en categorías, planificado y predecible, es útil. De otra forma, no sería un instinto tan arraigado. Pero con frecuencia nos seducen tanto las ventajas del orden que no apreciamos las virtudes del desorden".

Desde la filosofía, Darío Sztajnszrajber plantea que hay distintas teorías que hablan del desorden como lo originario. "En los textos primeros de Occidente ya está anunciado. La Biblia dice que el mundo viene desordenado y que Dios le da a Adan el poder para ordenarlo con el lenguaje. Y Anaximandro, en el mundo griego, decía que el principio de todas la cosas es lo indeterminado —dice el filósofo—. En el principio está el desorden: el orden es siempre algo posterior que viene a meter mano en lo dado. El orden aparece en una segunda instancia frente al vértigo que causa lo desordenado. Y causa vértigo porque si hay desorden, no hay control. El orden nos da el control, nos hace poderosos", dice el filósofo y profesor universitario.

Por eso, para Sztajnszrajber transgredir el orden artificial e impuesto es recuperar lo auténtico, algo propio. "Un desordenado pelea primero contra un mandato social y luego por la emancipación de las reglas que no son propias. Lo más interesante es que se ubica en un plano nunca definitivo porque el desorden es un movimiento permanente frente al orden que siempre es fijo. Eso hace a una persona creativa"