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martes, 14 de octubre de 2014

¿Qué es peor para la conquista: Llevar gafas o dormir poco?

Dormir poco es peor. Según un estudio del Laboratorio del sueño de Estocolmo (Suecia), las personas que han dormido una media de 8 horas se perciben como más atractivas y más sanas, es decir, más “apetecibles” como pareja que las que muestran un rostro cansado.

En cuanto a quienes llevan gafas, aunque no más atractivas, sí resultan más inteligentes y de confianza. Y aquellos que llevan monturas que dejan ver más rasgos de la cara, es decir, las que tienen una montura más reducida, conservan además el atractivo. Al menos eso asegura un estudio publicado en el Swiss Journal of Psicholohy.

Por otra parte, según un estudio de la Universidad de British Columbia, la felicidad y, según otro de la Universidad de Helsinki estar dotadas de un ombligo con forma de T u ovalados, hace más atractivas a las mujeres. Mientras que un rostro relajado y sonriente, son las mejores bazas de los varones, según una investigación de la Universidad British Columbia. Y, en ambos sexos, vestirse de rojo conlleva un éxito asegurado, según otro estudio de la Universidad de Rochester.

Por último también ayuda: Tener los dientes blancos, bien proporcionados y con espacios uniformes, según un equipo de investigadores de las universidades de Leeds y Central Lancashire; comer bien, según una investigación publicada en PLOS One y llevar tatuajes, según otro estudio del The Journal of Sexual Medicine.




viernes, 10 de octubre de 2014

10 cosas raras que tu cuerpo hace mientras duermes

No hay nada como una buena noche de sueño, tan tranquila, tan silenciosa… aunque no tanto. Muchos de nosotros tendemos a creer que simplemente nos apagamos cuando dormimos, pero eso está muy lejos de la verdad. Aunque nuestro cuerpo esté descansando, continúa sincronizando sus funciones y haciendo unas cosas bastante extrañas durante todo ese tiempo. Y el cerebro colabora con esto.

Desde la paralización de los miembros hasta la invención de historias, existen situaciones que resultan hasta difíciles de creer (ya que no presenciamos algunas de ellas). A continuación te presentamos una lista de 10 cosas extrañas que el cuerpo humano hace mientras las personas duermen.
  1. Parálisis en los miembros. El REM (Rapid Eye Movement, o Movimiento Rápido de los Ojos) es la fase más profunda del sueño. Cuando recuerdas vívidamente alguna cosa que has soñado, probablemente tuvo lugar durante esta etapa. En este periodo, los músculos de las extremidades superiores e inferiores quedan temporalmente paralizados. Dicha parálisis es común y no es del mismo tipo que sucede algunos segundos (o minutos) antes de despertar. Durante este trastorno, la parálisis normal que sucede durante el sueño se mantiene durante algunos momentos aterradores después de despertar. Si experimentas algo de este tipo, busca un médico, pues podrías sufrir de narcolepsia.
  2. Sacudidas y tirones. Durante el sueño, ¿has sentido como si estuvieras cayendo o que eres sacudido y acabas despertando asustado? Este trastorno es conocido como impulso hipnótico y es una situación muy común que sucede mientras estamos dormitando.Este fenómeno hace que los miembros se preparen para los cambios que ocurren durante el sueño, o quizá porque el cuerpo interpreta las primeras señales de sueño como una caída. Así, estos espasmos son esfuerzos mal dirigidos con la intención de mantenerte de pie. No se sabe qué ocasiona dicho impulso hipnótico, pero hay consenso en que el fenómeno es totalmente inofensivo.
  3. Movimiento rápido de los ojos. Mientras dormimos, nos enfrentamos a cinco etapas de sueño y, como ya fue dicho, el REM es la última y más activa de ellas. Una vez que completamos el ciclo REM, se comienza en la primera fase nuevamente. Aproximadamente 60 o 90 minutos después de dormir, es posible que alcances esta fase, gastando más o menos el 20% del sueño en esta etapa. Durante el sueño REM, nuestros ojos se mueven rápidamente atrás y adelante, pero normalmente no tenemos memoria de esto (ya que nuestra mente es tomada por recuerdos de sueños que, muchas veces, suceden durante esta fase).
  4. Producción de la hormona del crecimiento. La hormona del crecimiento humano o HGH, ayuda a los músculos, huesos y otros tejidos a regenerarse. Esta hormona tan útil se libera durante el sueño, especialmente en las etapas más profundas. La sustancia es solicitada por el organismo para combatir los bajos niveles de glucosa en la sangre durante el sueño, entre otros factores. Entonces, realmente hay ciencia detrás de la famosa creencia de que “el sueño embellece”.
  5. Estrechamiento de la garganta. Mientras dormimos, se producen alteraciones en la garganta que naturalmente disminuye un poco cuando los músculos se relajan. Si ya entraste en cuenta que roncas fuerte, sabes lo que sucede cuando la garganta se estrecha (a pesar de que el ronquido pueda tener otras causas, como una nariz tapada, por ejemplo). Peor que esto, las vías respiratorias pueden cerrarse por completo, causando la apnea del sueño, lo que puede resultar muy peligroso para el paciente.
  6. Rechinar los dientes. El bruxismo (apretar o rechinar los dientes) sucede con muchas personas durante el sueño. Puede agravarse por el estrés o por una desalineación en la mandíbula, pero los estudios aún no logran identificar la razón por la que algunas personas nunca pasan por eso, mientras otras acaban con los dientes quebrados, desgastados y con los músculos de la mandíbula adoloridos. 
  7. Retraso en los riñones. Durante la fase activa, los riñones funcionan con normalidad filtrando las toxinas presentes en la sangre y produciendo orina. Pero cuando se está dormido, la acción de filtrado de estos órganos se hace más lenta, de modo que se produce menos orina. Esa es la razón por la que la orina tiene un color tan oscuro por la mañana.
  8. Invención de historias. Clásico, luego de despertar de un sueño intenso, sientes aquella vaga sensación de mal estar o te das cuenta de que la historia proyectada en tu mente no era real. Pese a que hay muchas investigaciones sobre sueños e hipótesis sobre la razón por la que soñamos, el acto aún se mantiene como un gran misterio para los científicos. Aún no descubren porqué soñamos, cómo lo hacemos y ni siquiera se ha localizado un proceso comprobado que pueda explicar el contenido de estas historias, pero, que son inventadas por nuestra mente durante todo el tiempo que dura el sueño, eso es más que la pura verdad.
  9. Explosión. Es raro, pero algunas personas pasan por un síndrome en el que sienten que la cabeza les explota e incluso pueden escuchar un estruendo, como un disparo, mientras se están quedando dormidos. Generalmente es indoloro, pero muy atemorizante, y suele suceder en adultos con más de 50 años.
  10. Hablar sin parar. Tiene lugar con mayor frecuencia en niños que en adultos, y en hombres que en mujeres, pero hablar durante el sueño es un acto que sucede aproximadamente con el 5% de la población. En inglés, esto se conoce como “somniloquy” y se trata de un desorden del sueño, pero puede no ser tan incómodo. En realidad, muchos ni siquiera se dan cuenta de que lo hacen. Hablar durante el sueño aún no es algo que pueda ser explicado y puede suceder en cualquier etapa. Cuando se está dormido ligeramente, las palabras suelen ser más fáciles de escuchar, y viceversa. El disturbio puede ser desencadeno por episodios de estrés, depresión y enfermedades que pueden suceder junto con otros problemas del sueño, como la apnea, por ejemplo.


martes, 7 de octubre de 2014

Según la ciencia ésto es lo que debes dormir.

Muchos saben que los adultos deben dormir alrededor de 8 horas diarias, pero no saben exactamente cuál es la cifra ideal.

Un estudio dado a conocer por la publicación académica especializada Sleep determinó que las mujeres que dormían en promedio 7,6 horas diarias y los hombres que lo hacían por 7,8 horas, se enfermaban menos.

La investigación recogida por la revista norteamericana Time analizó los datos de 1.885 hombres y 1.875 mujeres recolectados por la encuesta finlandesa “Salud 2000″, que incluía información sobre cantidad y calidad del sueño nocturno, si la persona tenía algún trastorno del sueño, y lo cansada ​​que estaba durante el día.

Además, los investigadores revisaron datos del Instituto de Seguridad Social sobre la frecuencia con que los participantes faltaron a su trabajo por enfermedad.

Los resultados mostraron que aquellos participantes que se reportaron menos días enfermos dormían en promedio 7,6 horas (mujeres) y 7,8 horas (hombres).

Además, descubrieron que quienes superaban o no alcanzaban esta cifra de horas de sueño, tendían a ausentarse al trabajo hasta ocho días más al año por alguna patología.

En tanto, los hombres que informaron dormir la cantidad óptima, tomaron en promedio 5,93 días de licencia por enfermedad al año, y las mujeres 7,64 días.

Si buscas un sueño más reponedor, te dejamos con 3 útiles consejos entregados por la psicóloga del Instituto de Investigaciones del Sueño de España, Yolanda De la Llave, los cuales te permitirán dormir mejor día a día.

1.- Pon ojo a tus actividades previas.
Según la especialista, algunos comportamientos provocan que las personas no duerman, por lo que antes de ir a la cama se recomienda “no tomar café, alcohol, tener el dormitorio a una temperatura de 18º a 22º, tener un horario estable a la hora de dormir”, practicar ejercicio aeróbico de 4 a 6 horas antes de ir a la cama (…) son comportamientos que ayudan a dormir bien”.
2.- Reduce la ansiedad antes de dormir.
¿Sabías que “llevarte tus problemas” a la cama puede perjudicar tu proceso de sueño? según De la Llave, antes de rendirte ante la almohada es recomendable practicar actividades que te relajen, como escuchar música y leer textos sencillos. “A veces es necesario llevar a cabo técnicas de relajación”, señaló la experta.

3.- Asocia nuevamente al sueño con los estímulos adecuados.
“Son muchos los que al no poder conciliar el sueño se levantan y se ponen a limpiar, o a jugar con videojuegos, si son actividades que les despiertan no son nada recomendables” expresó De la Llave, agregando que cuando te vayas a acostar y no consigas dormir es preferible que no permanezcas en la cama.

“Si eso ocurre, es aconsejable que se levanten y hagan alguna actividad que sea lo más aburrida posible y que les ayude a dormir -como ver algún programa aburrido en la televisión, oír música o un programa de radio o relajarse fuera de la cama-. Algunos médicos recomiendan incluso leer la guía de teléfono”, finalizó la especialista.



sábado, 20 de septiembre de 2014

¿Cuánto tiempo se puede pasar sin dormir?

El sueño es un requisito fundamental del ser humano. Aunque aún se desconoce exactamente por qué dormimos, se sabe que juega un papel fundamental en la producción de mielina, eliminación de residuos cerebrales y formación de nuevas conexiones neuronales. 

En la década de 1960, un estudiante llamado Randy Gardner obtuvo el récord mundial del mayor tiempo permanecido despierto. Como parte de un experimento para la feria de ciencias, pasó 11 días sin dormir. Durante este periodo, desarrolló síntomas como problemas de visión y de habla, varias deficiencias cognitivas y comenzó a tener alucinaciones.

Uno de los experimentos mejor conocidos en torno a la privación del sueño se llevó a cabo en la década de 1980, en el laboratorio de sueño Allan Rachtschaffen de la Universidad de Chicago. Se le impidió dormir a un grupo de ratas mediante toques eléctricos. Al cabo de 11 a 32 días, habían muerto o se encontraban en estado moribundo.

Hasta ahora, la ciencia no ha podido demostrar empíricamente cuánto tiempo un ser humano puede pasar sin dormir (sería antiético realizar dicho experimento). No obstante, han habido casos fuera del estudio científico donde personas han muerto, aparentemente por falta de sueño. (¿Por qué algunas personas son sonámbulas?)

El insomnio familiar fatal (IFF) es una rara enfermedad priónica hereditaria. Se presenta entre los 50 y 60 años de edad y los síntomas comienzan con el insomnio, progresando rápidamente hasta incluir alucinaciones, pérdida de peso, demencia y, finalmente, la muerte. No existe cura ni tratamiento para este padecimiento. El caso más conocido de IFF es el de Michael Corke, un estadounidense que murió después de seis meses de privación total de sueño.

Si bien no existe una respuesta definitiva acerca de cuánto tiempo puede pasar una persona sin dormir, es un hecho que la falta de sueño disminuye el volumen cerebral, causa una pérdida irreversible de neuronas y provoca síntomas similares a la esquizofrenia.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Se cansó de robar...¡y lo metieron preso!

Un ladrón estadounidense se quedó dormido en la casa que intentaba desvalijar, y no se despertó ni siquiera cuando la policía le tomó fotografías.

El hecho ocurrió en la localidad de Sarasota, situada en la costa occidental de la península de Florida.

Según informó la policía local, la mucama de la casa de una familia local se encontró el lunes con un desconocido roncando a pierna suelta en uno de los dormitorios. A su lado sobre la cama, había una bolsa con joyas que eran propiedad de los dueños de casa.

La trabajadora dio aviso de inmediato a la policía. Según la crónica, el sueño del ladrón resultó tan pesado que ni siquiera abrió los ojos cuando los agentes se le acercaron y le hicieron fotografías, una de las cuales ilustra este artículo.

Posteriormente, el periódico local Herald Tribune informó que el somnoliento intruso había sido identificado como Dion Davis, de 29 años de edad. Fue acusado de robo y se estableció para él una fianza de diez mil dólares.


martes, 2 de septiembre de 2014

7 extraños trastornos del sueño

Dormir esta supuesto a ser un momento de paz y relajación. La mayoría de las personas vamos de la vigilia a ciclos predecibles del sueño. Pero cuando los limites entre las fases del sueño se borran, puede llegar a ser aterrador. A continuación, siete trastornos que pueden resultar aterradores.

El síndrome de la cabeza explosiva
Esta rara enfermedad se produce al inicio del sueño profundo. Fue registrada por primera vez por un médico británico en 1988, y consiste en que el paciente ocasionalmente percibe un sonido extremadamente fuerte quelo despierta, generalmente descrito como un estallido o estruendo, como si procediera de su propia cabeza. No hay dolor en cuestión.

Sin embargo, cualquiera que sea el mecanismo, parece ser que el síndrome de la cabeza explosiva es un fenómeno real y no es causado por disturbios psicológicos. Es considerado médicamente inofensivo, a pesar ser generalmente angustioso de experimentar.

Alucinación hipnagógica
Se produce poco antes del inicio del sueño. Estos fenómenos se presentan en las fases 1 y 2 del sueño profundo no MOR (movimiento ocular rápido). Son frecuentes en niños de 6 a 15 años y, en algunas personas, se prolonga hasta la edad adulta. Las alucinaciones más comunes son de tipo visual o de carácter auditivo. En muchas ocasiones tienen relación con vivencias del día anterior y a veces no se guarda recuerdo de las mismas al despertar. En el estado hipnagógico (entre la vigilia y el sueño) es común pensar que se está despierto, hasta tal punto que se tiene seguridad de tener los ojos abiertos y de ver y escuchar cosas alrededor, pero sin poder moverse.

Terror nocturno
Se caracteriza por producir un terror extremo y un estado de inhabilidad para recuperar la consciencia completamente; la persona no tiene control de sus movimientos. Puede ser difícil de despertar y rara vez se recuerda el episodio al despertarse por la mañana. La característica universal de los terrores nocturnos es el desconsuelo. Por lo general, presentan sudoración, respiración y frecuencias cardiacas rápidas. Hay una sensación de que la persona está tratando de protegerse a sí misma y/o escapar de una posible amenaza que puede conducir a un daño físico de la persona.

A diferencia de la pesadilla, que se produce durante el sueño MOR, el terror nocturno sucede en las primeras horas del sueño durante la fases 3 o 4 del movimiento ocular no rápido (NMOR) . La prevalencia de episodios de terror nocturno se ha estimado en 1% y el 6% en los niños y en menos del 1% de los adultos.

Parálisis del sueño
Es una incapacidad transitoria para realizar cualquier tipo de movimiento voluntario que tiene lugar durante el periodo de transición entre el estado de sueño y el de vigilia. Puede ocurrir en el momento de comenzar a dormir o en el de despertarse y suele acompañarse de una sensación de gran angustia.

Trastorno de comportamiento del sueño REM
El cerebro no da la señal al cuerpo de mantenerse quieto durante MOR, lo cuál permite que el individuo actúe sus sueño, gritando, golpeando e incluso levantándose de su cama y corriendo a su alrededor, lo cuál puede resultar en lesiones a ellos mismos y a sus compañeros de cuarto.

Es común entre adultos de más de 50 años y puede ser un síntoma de Parkinson. El tratamiento incluye medicamentos que reducen la fase MOR del sueño y relajan el cuerpo.

Síndrome de alimentación nocturna
Las personas con este trastorno alimenticio relacionado con el sueño tienen episodios de atracones nocturnos, los cuales raramente recuerdan al despertar. El trastorno es poco conocido, sucede en la fase del sueño no-MOR. (Conoce más acerca del Síndrome de alimentación nocturna)

Sexomnía
El paciente trata de tener actividad sexual mientras duerme, al estar en la fase MOR se tiene actividad sexual que va desde gemidos sexuales y masturbación, hasta comportamientos criminales como violación o abuso sexual. Este trastorno ha sido poco estudiado, se describió por primera vez en 1996 y se cree que la falta de sueño, el estrés, el alcohol y las drogas juegan un papel importante en el desarrollo de este padecimiento, pero aún no se sabe por qué algunas personas responden a estos estímulos con el comportamiento sexual.



viernes, 29 de agosto de 2014

Como aguantar un día de trabajo sin haber dormido la noche anterior (Según la ciencia)

Te fuiste de fiesta anoche o simplemente no podías quedarte dormido, por lo que el sonido de la alarma en la mañana es una tortura y no queda más que ir a trabajar. Si esto te pasó más de una vez, no es necesario que pases todo el día como un zombie: los investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard han dado con una formula para soportar el día de trabajo sin dormirte.

Levantarse temprano y alistarse
Cuando no lograste dormir lo suficiente, lo más difícil es salir de la cama. Los expertos recomiendan que en vez de pedirle cinco minutos más al despertador, seas valiente y te levantes de inmediato. Esos 5 minutos no harán diferencia y te costará todavía más empezar el día.

Lo recomendado es programar la alarma considerando el tiempo justo para no llegar tarde al trabajo, así saldrás obligado de la cama rápidamente. No dejes pasar más de una hora entre que sales de la cama y tomas desayuno. Si no dormiste lo suficiente, debes evitar los azúcares y carbohidratos, ya que si bien te dan energía inmediata, esta es de corta duración y terminarás con mucho más sueño.

Para empezar el día, inclínate por los granos enteros, proteínas y frutas. Desayunar café también resultará útil, aunque no hay que abusar. No se deben consumir más de 400 miligramos de cafeína al día. Normalmente, una taza de café tiene 100 mg.

Si te queda tiempo después del desayuno, trata de salir al aire libre y hacer algo de ejercicio o simplemente disfrutar de la luz del día. Estar expuesto al sol hace que tu mente y cuerpo estén más alerta.

Rendir durante la mañana
Si seguiste los consejos de los expertos, ya estás por empezar tu día de trabajo. Si dormiste poco, se sugiere que primero te dediques a las tareas más complicadas, esas que requieren mayor concentración. Eso se debe a que es el momento en que vas a estar más alerta.

Un cerebro privado de sueño, tiene su momento de mejor rendimiento entre 1 y 2 horas después de despertar, así que aprovecha esa ventaja para sacarte de encima lo más difícil.

Pasado el momento en que estás más alerta, se recomienda consumir otra taza de café. La cafeína demora media hora en hacer efecto sobre tu cuerpo, así que mide bien el momento en que vas a necesitarla.

Ten claro que este día no será el mejor para participar en una reunión o realizar tareas cara a cara, así que intenta planificar cosas que no requieran de gran concentración y que los otros no noten que eres casi un zombie. 

Al mediodía procura un almuerzo liviano, otra vez, evitando carbohidratos y azúcares. Tampoco comas mucho, no quieres que te venga más sueño, sobre todo si no puedes tomar una siesta.

Aguantar la tarde lo mejor posible
Ya hemos sobrevivido la mitad del día, rindiendo lo mejor posible, pese a no haber dormido adecuadamente. Una hora después de almorzar, bebe otra taza de café, que vendría a ser la tercera del día. Lo ideal es no consumir café después de las 3 de la tarde.

Si es que puedes tomarte un descanso, dormir un poco te dará lo que tanto necesitas. Lo ideal es hacerlo alrededor de las 2 de la tarde y basta con una siesta de 20 minutos para que tenga un efecto positivo. Si no puedes tomarte una siesta, al menos sal al aire libre y deja que el sol te ayude a mantenerte alerta.

Durante el resto de la tarde, los investigadores de Harvard recomiendan mantenerse ocupado con tareas que no son difíciles: ordenar papeles, organizar fichas, contestar correos y demás. A estas alturas, tu capacidad de concentración no es mucha, así que no exijas a tu cerebro lo que no puede hacer. Según los científicos, el cerebro privado de sueño no puede mantenerse concentrado más de diez minutos.

Finalmente, de ser posible, escapa del trabajo un poco más temprano. Gracias a la ciencia, habrás sobrevivido una jornada laboral sin haber dormido lo necesario. Eso si, no lo repitas con frecuencia.



martes, 26 de agosto de 2014

No eres el único que ha constestado el teléfono en lugar de apagar la alarma...

Un nuevo estudio de la Universidad de Stanford, sobre un trastorno del sueño denominado "embriaguez del sueño", revela que esta condición afecta a una de cada siete personas.

El trastorno de la embriaguez del sueño implica confusión o comportamiento inadecuado en los primeros instantes del despertar, como contestar el teléfono en lugar de apagar la alarma. Puede suceder durante la primera parte de la noche o por la mañana. Un episodio, a menudo desencadenado por el despertar forzado, puede causar conductas violentas o amnesia del episodio.

Durante la investigación, se entrevistaron a 19,136 personas adultas acerca de sus hábitos de sueño y si habían experimentado síntomas del desorden descrito. También se investigó si los participantes tenían algún diagnóstico de desorden mental y qué medicamentos consumían.

Los resultados mostraron que el 15% de los entrevistados habían experimentado al menos un episodio en el transcurso de un año, y la mitad de ellos reportaron más de un episodio por semana. El 84% de las personas que padecen de la embriaguez del sueño también tenían otro desorden del sueño.

De entre las personas que han tendido episodios, el 37.4% también padecía de algún trastorno mental, como depresión, bipolaridad, ansiedad o alcoholismo y el 31% consume fármacos psicotrópicos tales como antidepresivos.

Los investigadores sostienen que se le debe prestar más atención a este trastorno, debido a que afecta a una gran parte de la población. Es importante conocer sus causas y posibles tratamientos.



viernes, 22 de agosto de 2014

¿Por qué la gente mayor duerme menos?

Al envejecer, las personas presentan dificultad para dormir, pasan la noche despiertas y tienden a despertar muy temprano a la mañana siguiente. Este síntoma es pronunciado en pacientes con Alzheimer, en quienes llega a provocar confusión nocturna y desorientación.

Un estudio liderado por el Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) y la Universidad de Toronto, ayuda a explicar por qué el sueño se torna fragmentado con la edad. Los hallazgos demuestran por primera vez que un grupo de neuronas inhibidoras, cuya pérdida lleva a la interrupción del sueño en animales, disminuye sustancialmente entre los ancianos y los enfermos de Alzheimer.

En promedio una persona de 70 años tiene una hora menos de sueño por la noche comparada con alguien de 20”, explican Clifford B. Sap y James Jackson Putnam, quienes forman parte del equipo de investigación.

La pérdida y la fragmentación del sueño se asocian con una serie de problemas de salud, incluyendo disfunción cognitiva, presión arterial alta, enfermedad vascular y disposición a diabetes tipo 2.

En 1996, el laboratorio Saper descubrió que el núcleo ventrolateral preóptico, un grupo de células clave de las neuronas inhibitorias, funcionaba como un "interruptor de suspensión" en ratas, desactivando su sistema de excitación y permitiéndoles conciliar el sueño. Los experimentos indicaron que al perder esas neuronas, los roedores mostraron insomnio e interrupción del sueño.

Un grupo de células en el cerebro humano, ubicado en una zona similar y con el mismo neurotransmisor inhibidor: galanina, funciona de la misma manera, así que el equipo dedujo que si ese núcleo intermedio eran tan importante en los humanos como en las ratas, entonces podría regular de la misma forma sus ciclos de sueño y vigilia.

Para probar su hipótesis, los investigadores analizaron los datos de un grupo de mil personas sanas de 65 años que donaron sus cerebros para la investigación. Desde 2005, muchos de ellos usaron sensores en el brazo no dominante para medir toda clase de movimientos y, por tanto, la cantidad y calidad de sueño de cada participante, señaló Andrew S. P. Lim, otro de los científicos.

Examinaron los cerebros de 45 individuos, cuya muerte ocurrió en promedio a los 89 años, identificando las neuronas ventrolaterales preópticas al teñir el neurotransmisor galanina. Después correlacionaron la actividad monitoreada con los sensores el año anterior a su muerte y el número de dichas neuronas en el momento de la autopsia.

Descubrimos que en los pacientes más viejos que no tenían Alzheimer, el número de neuronas ventrolaterales preópticas fue inversamente proporcional a la cantidad de fragmentación del sueño”, indicó Saper.

Entre menos neuronas, más fragmentado se hacía el sueño. Los sujetos con más neuronas ventrolaterales preópticas pasaban 50% de su tiempo o más en periodos prolongados de falta de movimiento, contrario a lo que sucedía con quienes presentaron una menor cantidad de ellas. En pacientes con Alzheimer, se encontró que el deterioro de sueño estaba relacionado con el número perdido de este tipo de neuronas.

"Estos resultados proporcionan la primera evidencia de que el núcleo ventrolateral preóptico en los seres humanos probablemente juega un papel clave en la causa del sueño y que funciona de forma similar a otras especies," destacó Saper. “También pueden conducir a la creación de nuevos métodos que disminuyan los problemas de sueño en los adultos mayores y prevengan los desórdenes en este rubro que llegan con la edad”, finalizó.




 

La importancia de la almohada para dormir bien

¿Has pensado cuántos pensamiento guarda tu almohada? Sin duda, son muchos y pesan.

Es que el último momento consciente antes de pasar al descanso se posan en esa almohada esponjosa, con plumas, blanda o bien maciza. Hay para todos los gustos y cabezas.

Pero, ¿cada cuánto tiempo se debería renovar esa pieza esencial para el buen dormir? Lo más común, es que la cambiemos cuando deja de ser cómoda.

Sin embargo, parece que las reglas de higiene y prevención de enfermedades dicen otra cosa. Según un estudio realizado por los fabricantes de almohadas Ergoflex una persona debería reemplazarlas cada dos años.

De acuerdo a la encuesta que ellos mismos hicieron, donde entrevistaron a 2.200 hombres y mujeres, sólo el 18% sabía sobre este particular uso. Es que lo habitual, afirmaron, es que se usen hasta pasado los 3 años y más. Algunas toda la vida.

“Pero no se puede tener una actitud tan relajada con nuestras almohadas, porque estamos arriesgando el dormir sin un nivel adecuado de apoyo en el cuello y la cabeza junto con el peligro que supone las infestaciones por los ácaros del polvo”, advirtió John MacEwan, gerente de la empresa.

¿Sólo marketing?

Si bien la recomendación viene demasiado cerca y los intereses por vender más parecen obvios, existen investigaciones que avalarían esta propuesta. Por ejemplo, el que realizó el 2005 la Universidad de Manchester, donde estudió las alergias que provocan las almohadas, para ello tomó muestras de 10 de ellas, que tenían un uso regular entre 1 año y medio, hasta 20.

martes, 19 de agosto de 2014

¿Qué es peor: Dormir con tu hijo o con tu mascotas?

Sin duda, lo peor para un adulto es dormir con una mascota. Según un estudio estadounidense, el 62% de las personas que tienen gato y el 56% de los que tienen perro duermen habitualmente con ellos. Pues según otro estudio reciente del Dr. Ben Sol del Departamento de Salud de California y el Dr. Bruno B. Chomel, esto es casi un deporte de riesgo.

Para empezar, por mucho que los lavemos, los animales están en contacto diario con microorganismos en la boca, sus patas (andan “descalzos”) y su pelo. Sin contar con las pulgas y garrapatas que son un foco activo de enfermedades como la peste bubónica (en 2008 se demostró que la mayoría de los infectados con este enfermedad dormían con su perro).

Además, también está demostrado que el colecho con mascotas conlleva el contagio de una gran cantidad de enfermedades como el mal de Chagas (enfermedad producidad por el parásuto Trynosoma cruzi) y otros parásitos y lombrices intestinales, muy comunes en los animales domésticos, que pueden ser especialmente peligrosos si se instalan en el tracto intestinal de un niño.

Sin embargo, dormir con un niño no tiene, a priori, ningún peligro físico para el padre. Los peligros físicos que conlleva, y es en el caso de bebés, están relacionados con la muerte súbita y la asfixia. De hecho, la Academia Americana de Pediatría desaconseja dormir con bebés y UNICEF asegura que el lugar más seguro para un bebé es una cuna cerca de los padres. No en balde, según un estudio reciente del British Medical Journal, el colecho podría multiplicar por cinco el riesgo de muerte súbita en bebés.

Cuando se trata de niños más mayores, el Dr Estivill asegura que dormir con los padres crea una dependencia excesiva de la madre y que, a la larga, esta práctica es difícil de interrumpir. Sin embargo, los defensores de “hacer cama redonda familiar” aseguran que los niños que duermen con sus padres tienen mejor autoestima y sufren menos problemas de estrés e hiperactividad. El psiquiatra Michael Commons de la Universidad de Harvard asegura: “La proximidad de la madre y el niño regula la respiración del bebé, los patrones de excitación, la frecuencia cardíaca y hasta la temperatura corporal.



jueves, 14 de agosto de 2014

El truco definitivo para dormirte: Sacar un pie fuera de las sábanas


Si eres de los que se mete en la cama y da mil vueltas antes de dejarse caer en los brazos de Morfeo, tal vez necesites apuntarte este curioso truco: saca un pie, o ambos, fuera de las sábanas y te dormirás antes y mejor. 

Lo cierto es que mucha ya aplica este truco, casi inconscientemente, como una especie de ritual o costumbre nocturna que no alcanzan a explicar, pero que encuentran muy agradable. Otros, se sorprenden por la mañana al despertar y toparse con las sábanas revueltas y el pie asomando por debajo. Pero todo tiene una explicación: y es que con el fresquito se duerme mejor. Y el pie busca ese fresquito.

Según relata la portavoz de la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos y profesora de psicología en la Universidad de Alabama Natalie Dautovitch al blog Science of Us, existe una conexión entre el sueño y la temperatura; si bien es cierto que jamás se ha realizado ninguna investigación sobre por qué dormir con un pie fuera de las sábanas ayuda a conciliar el sueño con más facilidad.

Y es que los investigadores del sueño saben que nada más dormirnos, nuestra temperatura corporal empieza a descender, y es en las fases de sueño más profundo cuando nuestro cuerpo está más frío; uno o dos grados debajo de lo normal.

Algunos científicos afirman que las temperaturas más frescas provocan somnolencia, de modo que podemos ayudar a nuestro cuerpo provocando esa sensación para así poder dormirnos antes. Por ejemplo, un baño caliente o una bebida caliente antes de acostarnos ayuda a que nuestros cuerpos se enfríen rápidamente una vez pasado el efecto del calor.

De modo que sacar un pie fuera de las sábanas nos ayudaría a refrescarnos cuando nos acostamos con demasiado calor en el cuerpo. ¿Pero, por qué precisamente el pie?

Dautovitch cuenta que la superficie de la piel de nuestras manos y pies es distinta a la del resto del cuerpo, no están cubiertas de pelo y poseen unas estructuras vasculares especiales que ayudan a expulsar el calor del cuerpo (ya habréis podido experimentar lo fríos que nos quedamos cuando caminamos descalzos, sobre todo en invierno).

De modo que ahí estaría la clave del misterio. Nuestros pies funcionan como una antena refrigeradorapara facilitar que nuestro cuerpo se enfríe y así podamos dormirnos más rápidamente, además de disfrutar de un sueño de mayor calidad.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Cómo cambia el sueño según envejecemos

Si no duermes tan bien como hace unos años, tranquilo. Es muy probable que no sea nada más que la edad. Nuestros hábitos de sueño cambian a medida que nos hacemos mayores. Muchos estudios lo han investigado y han llegado a datos y conclusiones interesantes. Ahí va un resumen muy útil.

Centros como el Harvard Medical School o el Stanford Sleep Epidemiology Research Center han investigado en las últimas décadas la relación entre el envejecimiento y los hábitos de sueño. El divulgador y emprendedor James Clear ha buceado ahora en algunos de ellos, en concreto 65 estudios realizados entre 1960 y el 2003 en más de 3.500 individuos, para extraer algunas conclusiones. Las puedes ver resumidas en la tabla debajo de un vistazo. ¿Las más importantes?

A medida que nos hacemos mayores, nos cuesta más quedarnos dormidos, aunque la mayor diferencia es que nos despertamos bastante antes: de media solo dormimos 5,8 horas a los 80 años frente 7,5 horas cuando tenemos 20.

La calidad del sueño también se resiente, con solo un 17% del tiempo durmiendo en fase REM cuando tenemos 80 años frente a un 22% a los 20. Y otra diferencia importante: la fase de sueño de ondas lentas (slow wave sleep), asociada con la ayuda a la regeneración de tejidos y reparación del sistema inmunológico, también decrece de forma importante:


Es algo inevitable, pero está bien saberlo. Y también conocer que hay formas para minimizar el impacto de estos cambios de sueño. Por ejemplo, con pequeñas siestas durante el día. Y no todas son iguales.

Según varios estudios, una siesta de entre 10 y 20 minutos es perfecta para recargar pilas y, por ejemplo, volver renovado al trabajo. Una de 60 minutos ayuda a los procesos de memoria cognitiva, ya que entramos en fase de sueño de ondas lentas. Y una siesta de 90 minutos implica el ciclo completo de sueño, lo que ayuda a mejorar nuestro estado emocional y la creatividad.



sábado, 26 de julio de 2014

La hora en que mas mentimos.

Científicos estadounidenses han llegado a la conclusión de que la tendencia humana a mentir depende del cronotipo. Las personas somos más o menos honestas dependiendo de las horas del día en que nuestro cuerpo necesita dormir o estar activo.

Las personas que son más activas por la mañana tienen más tendencia a mentir y comportarse de manera poco ética por la noche. Los noctámbulos, por el contrario, pueden mentir por la mañana y ser más honestos por la noche. Según los psicólogos, esto se debe a que los madrugadores y los amantes de la noche tienen diferentes "niveles de honestidad", informa BBC.

Los investigadores sacaron estas conclusiones tras una serie de experimentos en los que participaron cerca de 200 voluntarios. Los participantes solucionaron test y jugaron a distintos juegos. Posteriormente compartieron sus resultados con los científicos, que habían prometido regalos y premios de hasta 10 dólares para los ganadores, aunque no revelaron que en realidad lo que se estaba evaluando era su honestidad. Los deseos de ganar llevaron a los jugadores a no jugar siempre limpio. El nivel de deshonestidad fue mayor cuando las personas estaban 'fuera' de su hora preferida del día, es decir, en el momento en que necesitaban dormir: los pájaros mañaneros mintieron por la noche y las aves nocturnas, por la mañana.

Según los autores del estudio, este descubrimiento deberían tenerlo en cuenta los empresarios a la hora de distribuir los puestos de trabajo, especialmente cuando los empleados trabajan por turnos. "Los empleadores deberían tener en cuenta los cronotipos de sus empleados a la hora de agruparlos y elaborar horarios", dice Sunita Sah de la Universidad de Harvard.




jueves, 17 de julio de 2014

Los que madrugan son mas "inmorales" por las noches.

Los "mañaneros", aquellas personas que suelen levantarse temprano y estar activos a primera hora del día, tienden a ser más inmorales y menos éticos por la noche, de acuerdo a un estudio estadounidense dado a conocer este jueves.

Un equipo de psicólogos de la Universidad de Harvard, de la Johns Hopkins University, y de la Universidad de Washington, en Georgetown, concluyó que los "mañaneros", a quienes los científicos compararon con las alondras, y los nocturnos, comparados con los búhos, poseen diferentes niveles de honestidad y moral dependiendo de la hora del día.

El estudio halló un vínculo entre las opciones éticas que toma una persona y sus relojes internos.

Sunita Sah, investigadora jefa del reporte y experta de la Universidad de Harvard, sostuvo que las conclusiones del estudio "tienen implicaciones importantes para el lugar de trabajo".

El estudio, titulado "La moralidad de las alondras y los búhos", examinó el comportamiento de unas 2.000 personas, a quienes se los sometió a una serie de pruebas para resolver problemas y juegos, sin comunicárseles que esos exámenes estaban midiendo en realidad su honestidad y ética.

La investigación examinó la relación entre decisiones éticas y los llamados "cronotipos" de las personas, los momentos del día cuando los individuos quieren irse a dormir o cuando tienen más energía en el día.

Los expertos hallaron un fuerte vínculo entre las personas más propensas a ser honestas cuando esas decisiones éticas coincidían con su "cronotipo". Es decir, los "mañaneros" tendían a ser más éticos por la mañana, mientras que las personas nocturnas, lo eran por la noche.

El estudio utilizó recompensas financieras de hasta 10 dólares para aquellos que completaban las pruebas dentro del tiempo establecido, y en algunos casos con la promesa de más incentivos económicos. Pero los investigadores estaban más interesados en detectar cómo la gente declaraba sus propios resultados.

El nivel de deshonestidad fue mayor cuando las personas estaban fuera de su período preferido del día.

"En la mañana, las personas nocturnas tienden a ser menos éticas que los mañaneros", destacó la investigación.

Según la profesora Sah, los hallazgos son muy importantes para los lugares de trabajo que dependen de decisiones éticas y de honestidad de las personas, particularmente cuando se registran patrones de cambio.

También destacó que el estudio genera interrogantes acerca de las horas laborables tradicionales y la estructura del día de trabajo, si la toma de decisión de una persona es afectada directamente por su "cronotipo".

Tomar una decisión ética, como cumplir con las reglas de una prueba o evaluación, cambia con el reloj interno de la persona y depende de las diferentes horas del día, agregó el reporte estadounidense.

Y puso además en cuestión preconceptos como que las personas nocturnas suelen ser más amorales.

"Pone fin a los estereotipos acerca de que las personas que funcionan mejor por la noche son de alguna manera más depravadas", concluyó.



lunes, 7 de julio de 2014

Ventajas de dormir desnudo.

Cuando es en pareja, obviamente favorece la intimidad. Pero también tiene otros beneficios, entre ellos ayudar a combatir la grasa abdominal.

- Refresca el cuerpo: la doctora Lisa Shives, especialista en salud del sueño, explicó a The Huffington Post que como durante el día el cuerpo está expuesto a estrés por el ambiente y las tensiones, en la noche necesita encontrar un equilibrio, por lo que naturalmente baja su temperatura. De esta manera, abrigarse demasiado podría interferir con ese proceso.

- Es más higiénico:
es sabido que los ambientes demasiado cálidos son caldo de cultivo para las bacterias. Por esto, la ginecóloga Jennifer Landa afirmó a la revista Cosmopolitan que en el caso de las mujeres, es mejor que haya flujo de aire en la zona genital porque a pesar de que es normal que las bacterias se desarrollen en esa área, mucha cantidad de ellas no es bueno.

- Favorece la fertilidad: esto en el caso de los hombres ya que, según afirma una publicación de la Escuela de Medicina de Harvard, las células que producen los espermatozoides funcionan mejor a temperaturas ligeramente por debajo de la que normalmente tiene el cuerpo.

- Es saludable para la piel: la naturópata Natasha Turner sostiene que demasiado calor durante la noche interrumpe la liberación de melatonina, que regula el sueño, y la hormona del crecimiento, las cuales combaten el envejecimiento en el cuerpo. De esta manera, Turner recomienda la desnudez para que la piel esté a una temperatura óptima para regenerarse.

- Ayuda a tener un sueño más reparador: ¿alguna vez te has quedado dormido con un calienta camas encendido a alta temperatura? Si te ha ocurrido conocerás la sensación de despertar a mitad de la noche literalmente asado de calor. Esto pasa porque una temperatura ambiental superior a los 23 grados Celsius por lo general interrumpe el dormir y, por lo tanto, el descanso. Así, dormir desnudo ayuda a evitar que el cuerpo se caliente demasiado y, por lo tanto, ayuda a tener un mejor sueño y facilita un buen despertar.

- Combate la grasa abdominal: Natasha Turner también explicó que cuando una persona duerme mal debido a que, por ejemplo, su temperatura corporal es demasiado alta, se despertará con un nivel elevado de cortisol. Ésta es una hormona que tiene mucho efectos sobre el organismo, entre ellos controlar el apetito, de manera que si está alta, la persona tendrá más antojos y tendencia a comer en exceso. Así, como dormir desnudo ayuda a refrescar el cuerpo, tener un sueño más reparador y, por lo tanto, bajar los niveles de cortisol, también contribuye a combatir la acumulación de grasa abdominal.




miércoles, 2 de julio de 2014

¿Se puede morir por no dormir? (Curiosidades del sueño)

Recientemente trascendieron noticias de muertes por severa privación de sueño, sufridas por personas de la china, quienes no dormían para ver los partidos del mundial. Si el ser humano no duerme en un periodo de 7 dias permaneciendo completamente despierto, su cuerpo puede caer en coma,  perder función motriz y hasta morir.

El sueño es un estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme de un organismo. En contraposición con el estado de vigilia -cuando el ser está despierto-, el sueño se caracteriza por los bajos niveles de actividad fisiológica (presión sanguínea, respiración) y por una respuesta menor ante estímulos externos.

El vocablo «sueño» (del latín somnus, que se conserva en los cultismos somnífero, somnoliento y sonámbulo) designa tanto el acto de dormir como el deseo de hacerlo (tener sueño). Metafóricamente, se afirma que una parte del cuerpo se le ha dormido a uno, cuando se pierde o reduce pasajeramente la sensibilidad en la misma (parestesia).

Cifras del sueño:
  • 11. La mayoría de la gente puede vivir hasta dos meses sin comer. Pero nadie puede sobrevivir a 11 días sin dormir. 
  • 70%. Es el porcentaje de tiempo total que pasan los gatos durmiendo en toda su vida. Y ni siquiera es el animal más dormilón, más adelante nos encontramos con este dato...
  • 3. Es la cantidad de años que puede dormir de corrido un caracol. ¡Y tú te creías un perezoso!, pero no te preocupes porque…
  • ⅓. Los humanos pasan un tercio de sus vidas durmiendo, algo así como 25 años, ¡en tu cara- caracol! Pero esto no es lo más triste, lo más triste es…
  • 6. Son los meses de sueño perdido por los padres recién nacidos en sus primeros dos años de vida. 

Fases del sueño
En el adulto, el sueño nocturno de unas 8 horas se organiza en 4-5 ciclos de unos 90-120 minutos, durante los cuales se pasa de la vigilia (estadio o fase I) a la somnolencia (fase II), de allí al sueño lento (fases III y IV) y finalmente al sueño MOR (fase V). 

  • La Fase I del NMOR (fase del sueño ligero) es la transición desde la vigilia al sueño; se reconoce por la desaparición del patrón regular α (alfa, de amplitud onda alta y regular) y por la instauración de un patrón de amplitud baja y de frecuencia mixta, predominantemente en el intervalo theta (2 a 7 Hz), con movimientos oculares lentos "en balancín".
  • La Fase II del NMOR se define por la aparición de complejos K y de husos de sueño superpuestos a una actividad de base similar a la del estado 1. Los complejos K son descargas lentas, negativas (hacia arriba) y de amplitud elevada que se continúan inmediatamente después por una deflexión positiva (hacia abajo). Los husos de sueño son descargas de alta frecuencia de corta duración que presentan una amplitud característica con subidas y bajadas. No hay actividad ocular y el EMG da un resultado similar al estado 1.
  • La Fase III del NMOR se caracteriza por ser un sueño con más del 20 por ciento (pero menos del 50 por ciento) de actividad delta de amplitud elevada (> 75 microV) (0,5 a 2 Hz). Los husos del sueño pueden persistir y sigue sin haber actividad ocular. La actividad del EMG permanece en un nivel reducido.
  • En la Fase IV del NMOR (la fase de mayor profundidad en el sueño), el patrón electroencefalográfico lento y de alto voltaje de la fase III comprende al menos el 50 por ciento del registro. El conjunto formado por las fases III y IV del NMOR se denomina sueño de ondas lentas (SOL) o sueño delta o sueño profundo.

Enfermedades del sueño
  • Apnea durante el sueño. Trastorno en que la persona deja de respirar durante 10s o más, en forma repetitiva, mientras está dormida, Lo más frecuente es que se deba a pérdida del tono en los músculos de la faringe, lo cual permite que ocurra el colapso de las vías respiratorias.7
  • Insomnio. Dificultad para conciliar el sueño y quedarse dormido.
  • Narcolepsia. Estado en que no se puede inhibir el sueño REM durante los períodos de vigilia. En consecuencia, sobrevienen durante el día episodios de sueño involuntarios con duración de unos 15 minutos cada uno.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Explora los secretos de tu reloj biológico.

Según expertos británicos, el cáncer, las enfermedades cardíacas, diabetes tipo II, infecciones y obesidad están relacionadas con menos horas de sueño.

El reloj biológico impulsa grandes cambios en el cuerpo humano, por lo que es importante saber cómo trabaja para ayudarlo.

Explora la siguiente galería, y determina tu ciclo diario. ¿Qué eres, una alondra o una lechuza?




lunes, 31 de marzo de 2014

Somnifobia: El miedo a quedarse dormido.

La somnifobia, tambien llamada Oneirofobia se caracteriza por ser un miedo irracional ante el acto de dormir. Las personas que las sufren entran en un estado de pánico causado ante el temor a que mientras estarán durmiendo algo terrible les va a pasar, como la posibilidad de dejar de respirar o de que no despertarán nunca.


En algunos casos, el pánico se desata ante la creencia de que los sueños que se tendrán al dormir, son en realidad delirios y estos favorecerán el caer en un estado de locura permanente. Este tipo de fobia, genera una gran cantidad de estres y un deterioro físico y mental importantes, por lo que no es raro, que muchas personas acaben sufriendo alucinaciones, hecho que aun agrava mas este tipo de fobia.

Los tratamientos suelen ser muy variados, oscilan desde la conocidísima desensibilización sistemática donde la persona se va exponiendo de forma gradual ante la situación atemorizante de manera que el miedo se pierde de manera paulatina hasta las terapias psicoanalíticas donde se intenta buscar y eliminar la causa inconsciente del miedo irracional.

Entre los tratamientos menos convencionales pero con resultados igualmente efectivos pueden encontrarse: la hipnoterapia, la Programación Neurolingüística e incluso la Terapia Energética. No obstante, todos muestran como común denominador el hecho de que las personas deben reprogramar sus creencias, considerándolas como la causa primordial del miedo irracional.

La diferencia entre los tratamientos radica en el nivel de conciencia en el cual se influye ya que mientras que la Programación Neurolingüística y la Terapia Energética trabajan en un nivel eminentemente consciente donde se intentan variar los pensamientos que dan origen y sustentan el miedo a dormir; en la hipnoterapia se trabaja en un nivel no consciente, reprogramando las creencias de la persona pero sin que ésta desempeñe un papel activo en el cambio.

Esta fobia no es solo un trastorno molesto, sino que puede causar graves daños en la persona, tanto a nivel emocional como físico. Una noche de descanso ayuda a regular nuestro ánimo y nos prepara para los nuevos desafíos, consolida los aprendizajes y borra todo lo innecesario de la memoria mientras que la privación del sueño incrementa la actividad de la zona del cerebro estrechamente conectada a la depresión, la ansiedad y otros trastornos psiquiátricos.
Thai Ngoc
No obstante, aunque la privación de sueño suele acarrear dificultades para la salud, existen algunos casos extremadamente curiosos para la ciencia de personas que no logran conciliar el sueño; tal es el ejemplo de Thai Ngoc, un hombre vietnamita no ha dormido en 36 años y así lo aseveran dos agencias locales: una del Reino Unido y otra de Tailandia.

Pero no este caso no es único, también apareció en 2008, la historia de un niño de tres años, que tenía esta fobia, pero en esta ocasión los médicos pudieron diagnosticar una malformación en la cual el cerebro estaría, literalmente, hundido en la columna vertebral de manera que aprisionaba las áreas relacionadas con el control de los estados de sueño-vigilia.