domingo, 22 de julio de 2018

Humor rimado







5 lugares con las olas mas potentes e impresionantes

Nazaré (Portugal)

Este pueblo de pescadores situado a 125 kilómetros del norte de Lisboa es uno de los lugares más visitados por surfistas entre noviembre y marzo. El último récord conseguido allí ha sido para Hugo Vau que llegó a coronar una ola de 35 metros de altura. El secreto para que en esta zona del océano Pacífico se logren estas inmensas obras de la naturaleza está bajo el agua.

Existe un cañón marino subacuático de unos 5 kilómetros de profundidad que se dirige directamente a tierra firme. Con sus más de 230 kilómetros de longitud es el más grande de Europa. Tiene un efecto embudo que amplifica la altura de sus olas justo cuando rompen en la Praia do Norte.

Mundaka (España)

Uno de los mejores sitios al norte de España, más en concreto en la costa vizcaína, sobre el mar Cantábrico. Justo en la desembocadura de la Ría de Gernika se forma una de las mejores y más largas olas del mundo. Tienen más de 400 metros de longitud y puede llegar a alcanzar los 3 metros de altura. Por aquí han surfeado caras conocidas de este mundo, como Andy Irons, Taj Burrow y Kelly Slater.

Pororoca (Amazonas)

También conocida como la gran ola del Amazonas, esta significa “gan estruendo” y hace referencia al ruido ensordecedor que anuncia su llegada… ¡hasta media hora antes! Es una de las olas más largas del mundo y de mayor recorrido, llegando a adentrarse dentro del continente decenas e incluso cientos de kilómetros. Se forma en la desembocadura del Amazonas: donde las corrientes fluviales del río se enfrentan a las mareas del océano Atlántico.

Este fenómeno tiene lugar en algún momento entre los meses de febrero y marzo, momento que esperan muchos surfistas para cabalgarla. Las olas que se forman pueden alcanzar 4 metros de altura, pero están llenas de peligros: la propia fuerza del agua, los árboles y rocas que arrastra, los animales que habitan en sus aguas…

En 2003, el brasileño Picuruta Salazar, se mantuvo 37 minutos sobre la ola.

Isla de Maui y Pipeline (Hawái)

Por un lado está “Jaws”, el monstruo de Maui. Es un rompiente de olas gigantes en la costa norte de la isla que lleva su nombre. Esta zona es considerada por los surfistas profesionales como una de las mejores zonas para practicar el deporte. Aquí, las olas son tan inmensas, que pueden llegar los 30 metros de altura, y hay pocos expertos que pueden lograr llevarse ese mérito: como Laird Hamilton, Dave Kalama o Mike Stewart.

Por su parte, Pipeline es una de las más conocidas y de las más fotografiadas. Descubierta en 1961, está situada en la costa norte de Oahu y tiene una de las mejores olas tuberas del mundo. Eso sí, es una zona muy peligrosa, ya no solo por la altura de las olas, sino por los peligrosos arrecifes llenos de grietas en su fondo. Una mala caída puede ser fatal y la fuerza del agua podría lanzarte contra el fondo. Son muchos los surfistas que ya han perdido su vida en sus aguas.

Half Moon Bay (California)

Las olas que se forman en esta zona al norte de San Francisco atraen a cientos de surfistas experimentados. Una de esas es Mavericks, la cual se caracteriza por ser de gran tamaño, y formar olas de tamaños muy diversos desde los 2 a los 15 metros de altura, con un recorrido de casi 300 metros.

Este oleaje se produce por un arrecife submarino de gran tamaño que provoca que el agua se comprima y se eleve a una gran altura. Es también conocida por haberse cobrado la vida de varios surfistas conocidos, como Mark Foo en 1994.




Fotos impresionantes tomadas con un iPhone

Miles de personas de 140 países participaron este año en el concurso iPhone Photography Awards 2018, en el cual anualmente se eligen las mejores imágenes en 18 categorías, tomadas con 'smartphones' del gigante estadounidense Apple. En esta galería están los mejores trabajos, cuyos autores lograron captar instantes "impresionantes y personales".

Niños rohingya ven una película cerca un campo de refugiados en Ukhia, Bangladés. Foto tomada con un iPhone 7. Gran premio en la categoría Fotógrafo del año.

Una mujer con ropa tradicional baiana. Foto tomada con un iPhone 6S en la ciudad de San Salvador de Bahía, Brasil. Primer lugar en la categoría Fotógrafo del año.

Pedazos de cartón en un espacio industrial. Foto tomada con un iPhone X en la ciudad de Brisbane, Australia. Primer lugar en la categoría Abstracción.

Foto tomada con un iPhone 7 Plus en la ciudad de Carlsbad, en el estado de California (EE.UU.). Primer lugar en la categoría Animales.

Foto tomada con un iPhone 7 Plus en la ciudad de Roma, Italia. Primer lugar en la categoría Arquitectura.

Foto tomada con un iPhone 5S en la ciudad de Toronto, Canadá. Primer lugar en la categoría Niños.

No dejes que te operen después del almuerzo

Primero, un acertijo. A un coleccionista de monedas le llevan una que tiene por un lado la cara de un emperador y por otro, la fecha, 540 a. C. Sabe que es falsa de forma inmediata. ¿Por qué?

Volveremos a esto en el final.

Imagina un hospital en el que es tres veces más probable que te inyecten una dosis letal de anestesia, en el que tienes más posibilidades de morir en las 48 horas siguientes a la operación, en el que se detectan menos pólipos en las colonoscopias (y no porque no los tengas), en el que es un 10% menos probable que el personal de enfermería se lave las manos todo lo que debiera, en el que se recetan un 26% más de antibióticos innecesarios.

No querrías ni pisarlo. Y, sin embargo, es lo que dice la ciencia que pasa en los hospitales (al menos en Estados Unidos) entre las tres y cuatro de la tarde con respecto a la mañana.

No hay que entrar en pánico: los protocolos existen precisamente para eso, para reducir el margen de error humano al mínimo. No se trata de decidir si lavarse o no las manos, sino saber que hay que hacerlo cada tanto tiempo, tras cada paciente o antes de. Que un mal día o el simple hecho de que sea la hora de la siesta no signifique un mayor riesgo para el paciente.

Porque resulta que esa modorra de después de comer en realidad depende poco de la hora de la comida. Según cuenta Daniel H. Pink en su libro When: The Scientific Secrets of Perfect Timing (saldrá en octubre en español con el título de ¿Cuándo? La ciencia de encontrar el momento preciso), multitud de estudios muestran que esas horas, entre las dos y las cuatro de la tarde, son las peores no solo para entrar en un hospital (pero las negligencias siguen siendo la excepción y los médicos son grandes profesionales, que nadie se confunda), sino también para intentar ser productivos, conducir o tomar decisiones en general.

Por ejemplo: en Reino Unido, los accidentes relacionados con el sueño se doblan entre las dos y las cuatro (también de madrugada). Las 2:55 p.m. son el momento más improductivo del día (las 10:26 a.m., el más productivo).

Es también mucho más probable que mintamos a estas horas que por la mañana, cuando nos es más fácil resistir la tentación. Y hay quien sostiene que el inexplicable hundimiento del Lusitania, fruto de dos decisiones cuasisuicidas del capitán Turner, se debió a que tomó esas decisiones a primera hora de la tarde.

La solución de todo esto es sencilla: retirarse del mundo durante esas horas, como hemos hecho parece que sabiamente los pueblos del sur de Europa de forma tradicional. Salir de la oficina para comer y que ese descanso dure más de media hora. Y, sí, echar una cabezadita.

Aquí Pink cita un estudio de la NASA, porque defender nuestro derecho a siesta a veces requiere recurrir a un «lo hacen los astronautas»: según ese estudio, los pilotos que duermen hasta 40 minutos de siesta, mejoran un 34% su tiempo de reacción y doblan el estado de alerta.

El cronotipo: alondras, búhos y el tercer pájaro
Esa caída en nuestros niveles de funcionamiento –si fuésemos personajes de videojuego, a las tres de la tarde tendríamos todas nuestras barritas de vidas, energía y fuerza parpadeando– es común a toda la especie, sin importar lugar de origen o cultura. Pero es cierto también que la energía con la que contamos a lo largo del día depende de nuestro cronotipo.

Hay, como siempre se ha sabido, personas nocturnas (búhos) y matutinas (alondras), pero hay también un tercer grupo que es el mayoritario: gente normal, con normal entendido aquí como término medio y más habitual, que ni se despiertan de forma natural a las cinco de la mañana ni tienen sus mejores horas a partir de la medianoche. El autor los llama el «tercer pájaro».

Ese grupo de gente normal, según los estudios consultados por Pink (a lo largo de varias décadas y en distintos continentes), está formado por entre el 60% y 80% de la población. El cronotipo, además de genético, depende también de la edad, por lo que va cambiando: somos alondras hasta la adolescencia, cuando nos convertimos en búhos. A partir de los 20 vamos convirtiéndonos en ese tercer pájaro y, a partir de los 60, volvemos a ser alondras.

La energía, humor y estado de alerta del tercer pájaro sigue un patrón con dos picos en los que estamos en el mejor momento: uno sobre las 11.00 o las 12.00, otro alrededor de las siete de la tarde. Las 15.00 son una bajada general en todo, pero no es en realidad el punto más bajo: nada más despertarnos estamos mucho peor que a la hora de la siesta.

La alondra es igual, pero todo un poco antes. En cuanto a los búhos, tienen el patrón al revés, con el punto álgido a última hora de la tarde. Pero la caída de la hora de la siesta se mantiene.

Qué hacer a las tres de la tarde
Todo esto no significa que debamos desaparecer del mundo entre las dos y las cuatro, apagar los teléfonos y evitar hablar con nadie. No todo el mundo es capaz o puede, por cuestiones de horarios, dormir la siesta y tampoco es que nos convirtamos en seres peligrosos que van creando el caos allá por donde van (de mal humor, medio dormidos, provocando accidentes de tráfico, mintiendo y rompiendo con todo).

Hay algo que sí hacemos mejor a las tres de la tarde que a las diez de la mañana: ser creativos. Esto tampoco es ninguna sorpresa: todo el mundo ha tenido grandes ideas cuando ya estaba cansado y solo quería dormir, estando tan pasado de rosca que apagaba la parte racional del cerebro y todas sus inhibiciones y diciendo cosas que ni loco habría dicho a la hora del café de media mañana.

Es el momento en el que damos rápidamente con soluciones que requieren más percepción que raciocinio, más momentos de iluminación y «¡eureka!» que pasos lógicos. Por ejemplo, acertijos como el que empieza este artículo.

Un estudio cogió un grupo de personas que aseguraba pensar mejor por la mañana y los dividió en dos: a unos les planteó el acertijo entre las 8:30 y 9:30 de la mañana, a otros entre 4:30 y 5:30 de la tarde. Y fue este último grupo, el que contestaba cuando su cerebro no estaba en tan buenas condiciones, el que acertó más (¡el doble!) que los de la mañana. Los búhos, por cierto, posiblemente acertaran entre 8:30 y 9:30, ese momento en el que casi les parece una tortura tener que estar despiertos.

La solución es de esas tan simples que hace que nos sintamos tontos si no hemos llegado a ella: en el año 540 a. C. no ponían esa fecha porque, vaya, no sabían que Cristo iba a nacer 540 años después.





Según la OMS los adictos al sexo son "enfermos mentales"

Se conoce como hipersexualidad y, según las últimas investigaciones, afecta a un 6% de la población española. Y este trastorno, coloquialmente denominado como adicción al sexo, acaba de ser catalogado como problema de salud mental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de agregarlo como una condición de salud mental a la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (ICD-11) –herramienta utilizada por este organismo de la ONU para diagnosticar, tratar y gestionar diversos trastornos físicos y mentales–.

Los expertos que tratan las adicciones al sexo esperan que la clasificación ayude a desestigmatizar y a cambiar la percepción del trastorno de un defecto moral a simplemente un problema médico.

«La sexualidad, aún hoy en día, sigue siendo un tabú. Y aún más todas las dificultades con ella relacionadas», nos explica Roberto Sanz, psicólogo y sexólogo de la Fundación SEXPOL.

«La idea de vicio, el descontrol, y en muchas ocasiones la naturaleza de las propias prácticas (como el acceso a prostitución, masturbaciones públicas, uso de cabinas o relaciones sexuales fugaces con personas desconocidas) suelen generar mucha vergüenza. La idea de que una persona adicta al sexo puede dejar de serlo con su simple voluntad tampoco ayuda ni motiva a buscar ayuda profesional, más bien se suma a la ansiedad y genera sentimientos de rabia, frustración y tristeza que, además, suelen reforzar la adicción».

«Este reconocimiento por parte de la OMS supone justamente que se asume la adicción al sexo como enfermedad y se le da el grado de importancia correspondiente de cara a la población mundial, reconociendo esta adicción como una patología como puede ser cualquier otra adicción con sustancia», señala la psicóloga y sexóloga Sonia García Barbera.

«A la hora del trabajo clínico, ponerle nombre en verdad solo sirve para etiquetarlo o catalogarlo, puesto que el hecho de que hasta ahora no esté reconocido como tal no significa que no haya personas que lo estén sufriendo y tampoco que no se esté llevando a cabo el tratamiento necesario», añade.

En su nueva clasificación internacional de enfermedades, la OMS define el trastorno de salud sexual compulsivo como un «patrón persistente de fallo para controlar los impulsos o los impulsos sexuales intensos y repetitivos que resultan en un comportamiento sexual repetitivo». Esto es, la incapacidad para controlar los impulsos sexuales intensos que conducen a personas que descuidan su salud, intereses y responsabilidades, a pesar de que a menudo no obtienen ningún placer practicando sexo.

Eso sí, los pacientes deben padecer el trastorno durante, al menos, seis meses y experimentar una angustia considerable como resultado de su adicción antes de ser diagnosticados, según el informe emitido hace unos días por la OMS.

«En el sexo, la línea entre si se trata de un problema o es que a la persona le gusta el sexo con alta frecuencia no está del todo clara si no se trabaja en una buena evaluación clínica», cuenta la psicóloga.

«De hecho, en cuanto a conductas sexuales, también habría que distinguir no solo si se trata de alta frecuencia sexual deseada o adicción, sino también ver si la conducta sexual es una conducta específica que se emite únicamente para paliar el malestar generado por otros problemas psicológicos o personales».

«Por ejemplo, en un caso de masturbación compulsiva, evaluar si se trata de una adicción a esa conducta sexual o si se utiliza la masturbación como una herramienta inadecuada para calmar el malestar provocado por otras preocupaciones que no tienen que ver con el sexo».

¿Cómo sé si puedo sufrir ese problema? Para empezar, no es nada fácil.
Tener fantasías sexuales, impulsos y comportamientos recurrentes e intensos; utilizar el sexo para escapar de otros problemas; ponerse en situaciones peligrosas (como mantener relaciones extramatrimoniales, sexo sin protección o gastar un pastizal en porno); participar en actividades sexuales ilegales como la exposición indecente o el upskirting (la práctica de hacer fotografías no autorizadas debajo de la falda de una mujer); incurrir en delitos sexuales graves (como el sexo con menores) o tener problemas para establecer o mantener relaciones saludables.

Estas son solo algunas de las principales señales de advertencia del comportamiento sexual compulsivo, según los expertos.

Eso sí, el tema es controvertido y el debate sigue abierto, ya que muchos médicos y terapeutas están divididos sobre si la adicción al sexo es, incluso, una condición real. «Se propuso la adicción al sexo como un trastorno de hipersexualidad en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), pero lo cierto es que llegar a hacer el diagnóstico puede ser complicado porque la causa del comportamiento compulsivo puede no atender a una adicción», aclara García Barbera.

«El sexo es un comportamiento, no una sustancia que puede manipular tu cerebro, por eso muchos expertos no lo consideran una verdadera adicción», asegura en una entrevista digital el investigador sexual y escritor Justin Lehmiller. «Veo la etiqueta adicción al sexo como problemática, porque simplemente no hay evidencia de que el sexo sea adictivo de la misma manera que, por ejemplo, el alcohol y las drogas».

«Algunas personas que sienten que sus comportamientos sexuales están fuera de control no están realmente fuera de control. De hecho, hay algunas investigaciones que encuentran que las personas que tienen escrúpulos morales con sus deseos a menudo etiquetan esos deseos como compulsivos o fuera de control, tal vez porque es más fácil que tratar de aceptar y asimilar los deseos de uno», apostilla.





Los juguetes eróticos mas caros y exclusivos

La juguetería erótica se ha sofisticado. Ya no se trata de crear «penes de goma», sino objetos de diseño que puedan resultar no solo prácticos, sino también atractivos a la vista. Tanto que incluso se llegan a convertir en objetos de coleccionista.

Con esa idea, la de tener un objeto exclusivo y no solo un vibrador para desfogarse en un momento dado, las marcas han creado algunos diseños que solo son accesibles para los bolsillos más afortunados.

El vibrador del millón de dólares


Ya en 2010 la revista Forbes se hacía eco de la idea del joyero australiano Colin Burn, que pretendía crear el vibrador más caro del mundo. Nada más y nada menos que un dildo valorado en un millón de dólares.

Se trata del Pearl Royale y sus creadores lo definen como «un lujoso vibrador en platino, adornado con más de 1.000 diamantes blancos, auténticos zafiros azules, brillantes perlas del mar del Sur de China y los mejores diamantes de color rosa del planeta».

Por aquello de aprovechar la inversión realizada, la pieza que controla el vibrador es extraíble y puede ser insertada en un collar.

Colin Brun anunciaba en su página web que a finales de este 2018 presentará su nueva colección El arte del consolador, en la que se conocerá una serie de piezas únicas elaboradas en oro o plata, con variedad de piedras preciosas, perlas y diamantes. En esta misma colección se podrá observar con detalle el Pearl Royale como pieza central.

Un anillo para el pene un tanto excesivo

No todos los juguetes eróticos están pensados para la mujer ni exclusivamente para la penetración. Es el caso de los anillos para el pene, cuya versión más exclusiva es sin duda el JCobra Ring by Velv’or, que según su página web está valorado en 110.000 euros.

Se trata de un anillo para el pene realizado en oro, doblado ergonómicamente con la forma de una cobra, que se fabrica de forma individual y por encargo. El objetivo del mismo, según sus creadores, es ser tan versátil como un regalo exclusivo para la noche de bodas o una herramienta perfecta para estimular el perineo y masajear el primer chakra.

Es posible escoger el grado de exclusividad del regalito: tener simplemente el anillo –con la cobra en oro liso– o adornarlo con un diamante, perla o piedras preciosas en la boca del reptil.

Bañados en oro

Si bien estos son algunos de los juguetes diseñados por joyeros, que casi sirven más de exposición que de compañero de cama, las marcas de juguetería erótica más conocidas también cuentan con sus diseños exclusivos. Entre ellos destaca el vibrador INEZ, de la marca LELO.

Tal y como lo describen en la web, se trata de «una pieza de artesanía hecha por encargo, en acero inoxidable o bañada en oro de 24 quilates». Su valor es de 12.000 euros si se escoge la versión en oro, pero existe también otra algo más económica en plata por 5.900 euros.

No es esta la única pieza exclusiva bañada en oro que ofrece LELO. Precisamente con motivo de su 15 aniversario, la marca de juguetería erótica sueca ha lanzado una edición especial de un maletín fetichista que contiene 12 juguetes exclusivos que no pueden comprarse por separado: látigos, esposas, dildos anales, vaginales, bolas chinas, antifaces, plumas, etc.

Hay dos ediciones diferentes de este maletín aniversario: una disponible en zinc negro y otra rosa, con baño de oro rosa de 18 quilates. De la colección negra se han realizado un total de 800 maletines que se venden por 2.000 euros, mientras que de la colección rosa, más exclusiva, solo se han realizado 200 ejemplares, con un precio de 10.000 euros.

Placer esférico

Betony Vernon se define a sí misma como «diseñadora, antropóloga sexual y autora estadounidense radicada en París», aunque sobre todo es conocida por fabricar joyería erótica.

En su amplia colección, en la que puede encontrarse multitud de joyería de diseño enfocada al mundo BDSM, destaca su línea de «esferas sensuales». En la misma, llaman la atención sus «anillos de masaje doble esfera», diseñados para «acariciar cualquier área del cuerpo que responda al contacto erótico», y que en su versión en oro se puede comprar por 6.710 euros. Otra posibilidad es optar por un anillo de masaje en cadena realizado con perlas por 4.370 euros.


Por su puesto, en este placer esférico no podían faltar unas bolas de Geisha, también conocidas como bolas de Ben Wa, que pueden adquirirse en plata de ley de 925 por 835 euros en su tamaño pequeño con un diámetro de 22 mm o en oro de 18 quilates en su tamaño más grande, con un diámetro de 30mm, por 3.330 euros.



El mapa interactivo que te muestra donde saldrías si hicieras un agujero en la tierra

El concepto de las antípodas es fascinante, ya que se trata del lugar de la Tierra más lejano a ti. ¿Qué ocurre allí? ¿Qué tipo de personas hay? Para averiguarlo, tendrías que viajar durante muchas horas.


Hoy hablamos de un mapa interactivo que nos muestra claramente cuál es el lugar que nos encontraríamos si caváramos en línea recta a través del planeta.

Será tan sencillo como colocar el nombre de tu ubicación o decirle a tu navegador que le especifique dónde nos encontramos. En mi caso, aparecería al oeste de Nueva Zelanda, muy cerca de un río.

También es interesante que en la parte inferior de la web aparece un convertidor de coordenadas:

El top de las antípodas
Como dato interesante, estos son los países que coinciden más veces como antípodas de otros lugares:

  • Nueva Zelanda (12 ocasiones)
  • Francia (12 ocasiones)
  • Brasil (9 ocasiones)
  • Indonesia (8 ocasiones)
  • Perú (7 ocasiones)
  • Estados Unidos (7 ocasiones)
  • Reino Unido (7 ocasiones)
  • China (6 ocasiones)
La idea de saber qué se encuentra lo que hay debajo de nuestros pies es fascinante.

Visita el mapa desde este enlace

Con tan sólo usar un avatar de Einstein ya nos volvemos mas inteligentes

El Efecto Pigmalión describe cómo la creencia que una persona tiene sobre otra puede influir en el rendimiento de esta otra persona. Es una suerte de profecía autocumplida: si los demás creen que somos menos inteligentes, por ejemplo, nosotros nos autoboicoteamos y finalmente somos menos inteligentes.


Es lo que sucede con las pruebas de coficiente intelectual realizadas a afroamericanos, que resultan ser más altas si se evita el sesgo racial. También sucede cuando se evalúa la competencia en matemáticas de las mujeres si se elimina o no el sesgo racial. Porque el estereotipo dice que los afroamericanos son menos inteligentes o las mujeres son menos competentes en matemáticas, sea cierto o no.

Un Eistein virtual
El imbuirnos en un personaje virtual que es paradigmáticamente inteligente y avispado, pues, también puede incrementar nuestras competencias cognitivas. Es lo que sugiere un nuevo estudio realizado por Mel Slater, de la Universidad de Barcelona: La realidad virtual puede crear la ilusión de un cuerpo virtual para sustituir al tuyo, lo que se llama encarnación virtual. En un entorno virtual inmersivo, los participantes pueden ver este nuevo cuerpo reflejado en un espejo y que coincide exactamente con sus movimientos, lo que ayuda a crear una poderosa ilusión de que el cuerpo virtual es el suyo.

En el estudio, 30 hombres jóvenes para participar en un experimento de realización virtual. Antes de la realización, los participantes completaron tres pruebas: una tarea cognitiva para revelar sus habilidades de planificación y resolución de problemas; una tarea para cuantificar su autoestima; y uno para identificar cualquier sesgo implícito hacia las personas mayores.

Después de completar algunos ejercicios en el entorno virtual con su nuevo cuerpo, repitieron el sesgo implícito y las pruebas cognitivas.

Los investigadores encontraron que las personas con baja autoestima realizaban mejor la tarea cognitiva siguiendo la experiencia virtual de Einstein, en comparación con aquellos que experimentaban un cuerpo normal de alguien de su edad. Aquellos expuestos al cuerpo de Einstein también tenían un prejuicio implícito reducido contra las personas mayores.

Para investigar más a fondo el fenómeno, se necesita un estudio más amplio con más participantes, incluidos hombres y mujeres.





Pequeños placeres que le hacen un gran bien a tu organismo

Ver repeticiones en la tele devuelve la energía mental

Sin duda tu voz interna alguna vez te ha reprochado por pasar horas viendo repeticiones televisivas. No la escuches.

Según científicos de la Universidad de Buffalo, este hábito, además de darnos placer, nos reanima. Sujetos voluntarios que vieron una repetición de su programa favorito luego de concluir una exigente tarea cognitiva se llenaron de energía.

¿La razón? Ver capítulos repetidos requiere poco esfuerzo mental (porque ya conoces la trama) y permite convivir indirectamente con personajes agradables sin el desgaste que implica interactuar con personas reales.

Los investigadores creen que esta combinación permite restablecer los recursos mentales y recuperar el vigor.

Usar calcetines en la cama favorece el orgasmo

El método que se empleó para llegar a esta conclusión quizá sea lo más interesante.

En un estudio holandés, 13 personas se acostaron dentro de un tomógrafo mientras sus parejas… los excitaban. Esto permitió a los investigadores comparar la actividad cerebral por fases hasta el clímax.

Llegar al orgasmo resultó imposible para casi la mitad de las mujeres. ¿Por qué? Por tener los pies fríos.

Para que una mujer alcance el orgasmo, se tienen que desactivar las regiones cerebrales que controlan la ansiedad y el miedo (la amígdala y la corteza prefrontal). Estar en un entorno agradable, lo que incluye la temperatura, es clave para infundir seguridad a la mujer.

Los científicos repartieron calcetines para elevar la temperatura de los sujetos y hacerlos sentir más cómodos. Así, 80 por ciento llegaron al orgasmo.

Mascar chicle agudiza tus sentidos

El mismo hábito que molesta a los amantes de la etiqueta podría ayudar a aumentar tu concentración.

En un estudio británico, dos grupos de personas escucharon listas de números al azar con la instrucción de recordar ciertas secuencias. Las que mascaron chicle tuvieron mejores resultados en cuanto a exactitud y tiempo de reacción, sobre todo hacia el final.

Otros estudios indican que mascar chicle podría potenciar algunas funciones mentales (memoria, estado de alerta y atención) y mejorar el desempeño en pruebas de inteligencia y de matemáticas.

Reír con amigos aumenta la tolerancia al dolor

La risa genuina y a carcajadas nos hace producir endorfinas, las cuales levantan el ánimo y aumentan el umbral de dolor.

Investigadores de la Universidad de Oxford colocaron fundas heladas alrededor de los brazos de voluntarios antes y después de hacerlos ver series graciosas, monólogos cómicos o documentales serios. La risa ayudó a soportar el dolor por más tiempo.

Reír acompañado tuvo un mayor efecto analgésico que hacerlo a solas.

Cantar previene el resfriado

El truco: tienes que hacerlo con otras personas. Esto aumenta los niveles de inmunoglobulina A secretora, un anticuerpo que nos defiende contra infecciones bacterianas y virales.

Los estudios indican que los miembros de coros presentan niveles más bajos de cortisol (una hormona del estrés) y suelen tener mejor estado anímico, lo que parece fortalecer el sistema inmunitario.

“No se sabe por qué, pero coordinar nuestras acciones con las de otros resulta especialmente saludable”, dice Daniel Levitin, profesor de psicología, neurociencia y música en la Universidad McGill, en Montreal, Canadá.

Beber agua helada a sorbos evita peleas

En dos experimentos, sujetos que tomaron bebidas heladas para enfriar los ánimos se mostraron más dispuestos a considerar las opiniones ajenas. La sensación física de frío se asocia con la “distancia social”, o la capacidad de percibirnos aparte del entorno.

Según los psicólogos, el frío nos permite alejarnos de la persona con la que estamos discutiendo, lo que evita que proyectemos nuestros prejuicios y creencias y nos ayuda a apreciar mejor la perspectiva del otro.

Los raspados, Smoothies y cafés helados también funcionan.

Utilizar una bandeja de cafetería mejora los hábitos alimentarios

Algunas empresas y universidades han retirado las bandejas de sus comedores para reducir el desperdicio de comida; sin embargo, si en tu cafetería favorita todavía puedes usar bandejas, toma una.

Según investigadores de la Universidad de Cornell, en Ithaca, Nueva York, esto hará que te sientas más inclinado a tomar una entrada, ensalada y postre.

Si recorres las estaciones de comida sin una bandeja, probablemente dejarás atrás uno o más de esos alimentos. ¿Adivina cuál? Los estudios indican que las personas dejan la ensalada y se llevan el postre.




Cosas que estás haciendo mal con tu mascotas (y no lo sabías)

Son leales, siguen nuestros pasos allá donde vayamos y nos enternecen con sus inocentes miradas. Quien tiene un can esperándole cuando vuelve a casa con la lengua fuera y ganas de jugar, sabe bien por qué los perros son considerados los mejores amigos del hombre. Pero aunque estas mascotas nos inspiren mucho cariño y disfrutemos de su compañía, no hay que olvidar que olfatean el mundo a cuatro patas. De hecho, hay ciertos comportamientos que los dueños tienen con sus mascotas que pueden ser perjudiciales tanto para ellos como para estos animales. Descubrimos algunos riesgos de esos hábitos que merece la pena tener en cuenta:

Consentir que te den un lengüetazo


Aunque lamer la cara de su dueño es una de las costumbres más habituales de los perros, lo cierto es que es poco higiénico: la boca de nuestras mascotas está llena de virus, bacterias y gérmenes. Pese a que muchas de sus infecciones no nos afectan, los perros pueden llegar a transmitir algunas bacterias zoonóticas a los humanos (por ejemplo, la salmonela, el E.coli o el Campylobacter) si entramos en contacto con la saliva o las heces de un animal infectado. Así, los expertos aconsejan que no nos dejemos lamer en la boca, la nariz o los ojos, que mantengamos una buena higiene y que no permitamos que chupen a los bebés.

Achucharlos

Agarrar a tu perro y achucharlo es uno de los gestos con los que los humanos demostramos nuestro cariño hacia los animales. Sin embargo, tampoco este hábito es deseable. Un neuropsicólogo hizo un experimento informal para demostrarlo: analizó 250 imágenes de abrazos entre dueños y perros, y descubrió que al 81 % de los canes se les percibía visiblemente incómodos ante esa actitud. A juicio de este investigador, Stanley Coren, inmovilizar a los perros con un abrazo “puede aumentar su nivel de estrés, y si la ansiedad se vuelve suficientemente intensa, puede llegar a morder”. Así que, aunque puede haber perros que se sientan relajados con nuestros achuchones, si su reacción no es positiva tal vez sea mejor dejar de darles abrazos continuamente.

… o besarlos tú

Como hemos comentado anteriormente, la saliva de un can en contacto con la nuestra puede acabar provocando la transmisión de indeseables bacterias. Además, hay que tener en cuenta que los perros disponen de un fino olfato y les apasiona olisquear todo lo que encuentran, especialmente el trasero de otros canes, ya que gracias a ello recolectan valiosa información de sus compañeros. Por eso, besar su hocico no es una buena idea, y tampoco rozar con nuestros labios otras partes del cuerpo como la cabeza: al rascarse, reparten sus gérmenes por todo el cuerpo. Por otro lado, hay perros a los que no les gusta que acerquemos nuestra cara a ellos en exceso, y mostrarán su estrés inclinándose o mirando hacia otro lado.

Bañarlos a menudo y con nuestros geles

Nuestros amigos cánidos se acicalan por sí mismos, pero de vez en cuando también necesitan un baño. Ahora bien, han de ducharse con menos frecuencia que nosotros, ya que puede ser perjudicial para su pelaje: en general, los perros sanos que pasan mucho tiempo en nuestra casa no necesitan más que bañarse unas cuantas veces al año cuando su olor nos lo indique. Tampoco es recomendable asearlos con nuestro gel de ducha. Nuestra piel es mucha más ácida que la de los canes, por lo que nuestros productos les irritarán. Elegir un champú suave e hidratante diseñado específicamente para ellos (por ejemplo, uno de avena) es lo más recomendable.

Darles chocolate

Pese a que seas un apasionado del cacao y a tu perro le gusten los dulces, el chocolate contiene dos ingredientes que son potencialmente letales para los perros: cafeína y teobromina. De hecho, se han dado numerosos casos de intoxicaciones de perros por ese principio activo del cacao, especialmente en las fechas cercanas a la Navidad, donde el chocolate suele estar muy presente en nuestro hogar. Así, cuanto mayor sea el porcentaje de cacao, peor puede sentar el chocolate a nuestro perro. Por eso, es importante alejar las tabletas y bombones del alcance de nuestros amigos perrunos.