sábado, 23 de febrero de 2019

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Cómo hacer que la papelera de reciclaje se vacíe siempre al apagar tu PC

Vaciar la papelera de reciclaje, en Windows 10, es tan sencillo como en el resto de las versiones: clic derecho sobre la misma, en el escritorio, y pulsar sobre el comando específico para ello. Ahora bien, es normal que se nos olvide, y existe una forma de configurar el sistema operativo para que la papelera de reciclaje se vacíe, de forma automática, cada vez que apagamos el ordenador. Así evitarás ‘dejar huellas’ cuando uses el ordenador, y por supuesto te evitarás ocupar espacio de almacenamiento de forma innecesaria.


Por defecto, en los ordenadores con sistema operativo Windows 10, y en las versiones anteriores, la tarea de vaciar la papelera de reciclaje se tiene que ejecutar de forma manual. Pero por suerte para los usuarios, existe una forma de automatizar el proceso. Así, como decíamos, podemos escoger que el propio ordenador se encargue de limpiar los archivos tan pronto como apaguemos el ordenador. Pero hay que tener en cuenta que, para esta automatización, tenemos que contar con Windows 10 Pro porque vamos a modificar ajustes que están únicamente disponibles en esta versión, ligeramente más completa que el resto.

Cómo hacer que Windows 10 se encargue de vaciar la papelera de reciclaje de forma automática cada vez que apaguemos el ordenador

Ve al escritorio, crea un nuevo documento de texto y, en él, pega el siguiente comando:
PowerShell.ex -NoProfile -Command Clear-RecycleBin -Confirm:$false. Hecho esto, guarda el archivo y sal del mismo. A continuación, edita la extensión que habrá quedado como .txt y tiene que ser .bat, de tal modo que se quede como ‘Script Papelera.bat’, por ejemplo. Cuando hayas hecho esto puedes meter algún fichero en la papelera y hacer doble clic sobre el archivo recién creado; si todo va bien, al hacer doble clic se debería vaciar la papelera de reciclaje, porque el script se ha creado y ejecutado de forma correcta. Pero ahora hay que hacer que se ejecute de forma automática al apagar el ordenador.

En la barra de búsqueda de Windows 10 escribe ‘gpedit.msc’ y pulsa en ejecutar, después desplázate a Configuración del equipo > Configuración de Windows > Scripts > Apagado. Pulsa ahora sobre ‘Agregar’ y busca, en el escritorio, el archivo que habíamos creado antes. Ya está, ahora el script debería ejecutarse de forma automática al apagar el ordenador y, por tanto, la papelera de reciclaje se vaciará de forma automática.




Aplicaciones WEB imprescindibles en tu trabajo diario en la PC

Hay usuarios que hacen uso de su ordenador para determinadas tareas específicas como el diseño gráfico, trabajos ofimáticos, edición de vídeos, o sencillamente para navegar por Internet en su día a día.



Sin embargo hay otros muchos que al mismo tiempo usan el ordenador para todo tipo de tareas, por lo que tanto el equipo, como el software que van a usar en el mismo, va a tener que adaptarse a todo tipo de entornos de trabajo. Es por ello que nunca estará de más hacer una buena elección de los programas por los que nos vamos a decantar en este sentido, más si las especificaciones de nuestro equipo están algo ajustadas, o el mismo ya es antiguo.

Precisamente por todo ello están creciendo tanto en los últimos años, las conocidas como aplicaciones web, programas que se encargan de ayudarnos a hacer ciertas tareas específicas, pero con la ventaja de que las podremos usar desde el navegador de Internet. De este modo evitamos el tener que instalar nada a nivel local, lo que en ocasiones nos va a aportar muchas ventajas.

Así, y para que te hagas una idea de lo provechosas que pueden ser en determinados casos estas aplicaciones web, en estas líneas vamos a mostrarte algunos ejemplos de diversa índole para que puedas probarlas, todo ello de manera gratuita y sin instalar nada en el equipo.

Por ejemplo, empezaremos con un editor de ficheros de música en formato MP3, se trata de mp3.editaraudio, una interesante propuesta que nos va a permitir llevar a cabo varias acciones con estos archivos en concreto como ajustar el volumen, hacer efecto Fade, convertirlos a otro formato, etc.

Otras aplicaciones web muy interesantes
Por otro lado existe una útil aplicación web que se centra en extraer el texto tanto de las imágenes que le carguemos, como de los ficheros PDF indicados. Su nombre es Online OCR y, en pocos pasos, extrae el texto de los archivos soportados para que posteriormente podamos trabajar con el mismo en cualquier editor tipo Word.

En el caso de que necesites crear un logo personalizado, ya no hará falta echar mano de complejas aplicaciones de diseño, por lo que te recomendamos probar Logo Factory, herramienta con la que obtendrás asombrosos resultados en pocos minutos y de manera sencilla.

Ahondando en el campo el diseño, si lo que te gusta en todo lo relacionado con el 3D, te recomendamos probar la aplicación online llamada Canva, una app que pone en nuestras manos todas las funciones para llevar a cabo diseños en 3D con tan solo registrarnos gratuitamente. Pero en el caso de que necesites crear presentaciones multimedia rápidamente, te recomendamos usar la herramienta Buncee, otra aplicación que podrás usar desde el navegador para estas tareas ofimáticas.

Y para terminar llega el momento de relajarnos, por lo que aquí la solución perfecta es Noises, una app que nos va a permitir crear nuestros propios sonidos relajantes personalizados desde su intuitiva interfaz de usuario en pocos pasos.




No compres neumáticos baratos para tu automóvil

Cuando te compras un coche nuevo no tienes que preocuparte de nada, pero si compras un vehículo usado o cuando llega el momento de reemplazar los neumáticos viejos, no deberías tratar de ahorrar. Compra siempre el mejor juego que se ajuste a tu presupuesto. Aquí tienes una explicación de ello.


Y es que la forma más fácil de entender por qué necesitas gastar todo lo que sea necesario en tus neumáticos es visualizar tu vehículo. Piensa en cómo está dispuesto mientras está en la carretera. Solo hay cuatro puntos de contacto entre el vehículo y esta, y esos cuatro puntos son los neumáticos.

Si compras los más baratos que veas sin importar su calidad para intentar ahorrar algo de dinero, en realidad viene a ser lo mismo que aceptar el hecho de que estás dispuesto a conducir un coche que tendrá un rendimiento peor que lo que debería.

Si estás bien con esa ecuación, nada que objetar. Sin embargo, eso también significa que tu vehículo necesitará mayores distancias para detenerse, tendrá peores características a la hora de tomar las curvas, y finalmente un desgaste deficiente o desigual de la propia goma.

Si compras neumáticos buenos te aseguras de que está conduciendo un vehículo configurado correctamente, uno que se comporta y funciona de manera consistente durante la vida útil y saludable del caucho envuelto alrededor de las ruedas.

Esto lo cuenta perfectamente en un vídeo Jason Fenske, de Engineering Explained, que puedes ver al final. Para mostrar la diferencia entre neumáticos buenos y malos, Fenske utiliza un registrador de datos VBox con el fin de resaltar algunas especificaciones clave.

Su Honda S2000 lo adquirió con un juego de neumáticos defectuosos, unos Fuzion VRI y HRI. Luego los cambió por unidades Bridgestone RE-71R mucho mejores con el fin de comparar los niveles de agarre. Las diferencias en la distancia de parada no dejaban lugar a dudas. El vehículo se detiene de forma más seca, corta y en menos tiempo con los neumáticos mejores. Como explica Fenske, es la diferencia entre evitar un accidente o ser parte de uno.

La razón por la que es legar escaparse de algunas cárceles

Las prisiones no son iguales en todo el mundo, cada país tiene sus normas. En Brasil, por ejemplo, se permite reducir la sentencia en cuatro días por cada libro que lean junto a un informe del mismo. En cualquier caso, la idea principal es la misma: que los reclusos no salgan… salvo en algunos países.


Y es que dependiendo de dónde te encuentres, las consecuencias de una fuga son muy diferentes. En Estados Unidos, todo aquel que se escapa de la cárcel se puede enfrentar a hasta 10 años tras las rejas, dependiendo de la jurisdicción en la que se encuentre y su historial criminal anterior.

Y luego está el caso de Alemania, donde escapar de la prisión es, aunque parezca extraño, totalmente legal. Sí, no importa cuánto hayas robado o el crimen que hayas cometido, no puedes ser castigado por fugarte de una cárcel alemana. ¿La razón?

Para entenderlo hay que retroceder a la década de 1880, momento en que la legislatura de lo que entonces era el Imperio Alemán decretó que todas las personas tienen el derecho a buscar la autoliberación y, por tanto, no debe ser castigado por escapar de una prisión.

En la actualidad, más de 130 años después de aquella norma, la ley sigue siendo vigente. Y no sólo en Alemania, otros países como Austria, Bélgica y México tienen leyes similares que básicamente dicen que no se puede castigar a alguien por escapar de una prisión.

En realidad, estas leyes se rigen por el principio básico que dicta que existe una diferencia entre el derecho a la libertad y el derecho a buscar la libertad. Veámoslo de la siguiente manera. Cuando cometes un delito, puedes perder el derecho a la libertad, razón por la que el gobierno te priva de ella y te puede encerrar en una prisión.

Sin embargo, en estos países creen que las personas siempre tienen el derecho de buscar la libertad. Como explican los chicos de Half as Interesting en su canal, hace unos años lo expresó perfectamente un juez de la Corte Suprema de México: El deseo básico de libertad está implícito en el interior de todo hombre, así que tratar de escapar nunca puede ser considerado un crimen.
Por supuesto, existen una serie de condicionantes y advertencias. Por ejemplo, si después de una fuga, la policía encuentra al recluso, este puede volver a ser enviado de regreso a prisión. Dicho de otra forma, que escapar sea legal no significa que la sentencia se evapore, solo significa que no puede agregarse una pena por huir.

No solo eso. Aunque escapar no esté en contra de la ley, sí que lo está contra las normas de la prisión, así que aunque no puedes obtener tiempo extra en la cárcel, sí tienes menos posibilidades de que te den la libertad condicional después de un intento de fuga.

¿Y si cometes otros delitos en el proceso de la fuga? Aquí entra el sentido común. Si sobornas a un guardia, sigue siendo un soborno. Si robas un vehículo para escapar, sigue siendo un robo. Si cometes algún desperfecto en la celda para intentar escapar, sigue siendo destrucción de la propiedad.

No obstante, y a pesar de lo difícil que pueda parecer, es posible conseguir una huida legal de la prisión. Ocurrió con el estadounidense Joel Kaplan en 1971, cuando escapó de una cárcel de México sin romper una sola ley. La fuga de Kaplan fue cuidadosamente planeada para evitar cometer delitos.

La huida se llevó a cabo mientras los guardias estaban viendo una película, razón por la que no tuvo que sobornar a nadie ni emplear la violencia. El helicóptero que lo recogió se había comprado en su totalidad, por lo que no pudo ser acusado de mal uso de una propiedad alquilada.

Kaplan luego se subió a un avión privado Cessna de un solo motor que, al igual que el helicóptero, también había comprado en su totalidad. De allí voló a California después de un plan de vuelo presentado y aprobado por la FAA. Después de aterrizar, Kaplan se presentó enla aduana con su nombre real, evitando así cargos por ingresar ilegalmente a un país.

Se le otorgó la entrada, ya que aún no se había reportado su desaparición de la prisión de México. A partir de entonces, Kaplan pareció vivir en una especie de limbo donde ni el FBI ni el gobierno mexicano parecieron demasiados interesados en encontrarlo, razón por la que nunca volvió a cumplir su condena.





El truco para evitar un bostezo inoportuno

¿Necesitas detener rápidamente un bostezo? ¿Has sentido alguna vez ese deseo irrefrenable y no has sabido cómo pararlo? He hablado con Andrew Gallup, un profesor de psicología en el Instituto Politécnico SUNY que ha estudiado durante mucho tiempo el propósito evolutivo detrás de los bostezos. Me ha explicado el propósito que hay detrás de nuestra necesidad de bostezar y cómo una sencilla técnica de respiración (y una bolsa de hielo) puede impedir que se desencadene. Pero, antes de continuar, ¿por qué bostezamos?


Seguro que has escuchado alguna vez que ayuda a llevar oxígeno a tu cerebro cuando estás cansado o tienes sueño (es una falsa teoría bastante extendida). No, esto no es cierto. Pero existen multitud de teorías.

No se trata de ninguna ciencia exacta, pero según Gallup “resulta que bostezar facilita los procesos fisiológicos que ayudan al enfriamiento del cerebro. Altera la velocidad y la temperatura del flujo de sangre que viaja al cerebro”. En otras palabras, el bostezo en realidad evita que el cerebro se sobrecaliente.

Cambia tu respiración para evitar bostezar
Según la hipótesis que defiende Gallup, bostezamos para tratar de regular la temperatura de nuestro cerebro, por eso, colocar una bolsa de hielo sobre tu cabeza o permanecer en una habitación fría puede ayudarte a detener el problema. Aunque si te parece demasiado raro ponerte una bolsa de hielo en la cabeza, prueba a cambiar tu respiración.

“Hemos realizado experimentos en los que manipulamos los patrones de respiración de los participantes mientras estaban expuestos a estímulos para provocar que bostecen, y encontramos que cuando los participantes inhalan y exhalan por la nariz, casi nunca bostezan”, dijo. “La razón de esto es que la respiración nasal repetitiva en realidad enfría las áreas del córtex frontal”.

Así que inhalar y exhalar por la nariz varias veces puede ayudarte a enfriar el cerebro y, de hecho, puede evitar que acabes bostezando. Y si eso no funciona, intenta dormir un poco. Es posible que no resuelva tu problema con los bostezos, pero seguro que te sienta bien de todas formas.





Si no vas al gimnasio ve a hacer las compras

Si has vuelto de la compra caminando, cargado con bolsas, si has subido las escaleras del metro de un tirón o si has corrido para coger el autobús, has practicado lo que se conoce como actividad física incidental de alta intensidad.


Así lo ha bautizado un artículo publicado en el British Journal of Sports Medicine, que señala que este tipo de actividad regular e incidental que nos hace resoplar es probable que produzca beneficios para la salud, incluso si lo hacemos en ráfagas de 30 segundos, distribuidas a lo largo del día.

De hecho, incorporar más actividad de alta intensidad en nuestras rutinas diarias, ya sea aspirar la alfombra con vigor o caminar cuesta arriba para regresar del trabajo, podría ser la clave para ayudarnos a hacer ejercicio de alta calidad. Y eso incluye a las personas con sobrepeso y no aptas, según el autor principal es Emmanuel Stamatakis.

Hasta hace poco, la mayoría de las autoridades sanitarias, prescribían una actividad que duraba al menos diez minutos seguidos, aunque no había evidencia científica confiable detrás de esta afirmación.

Esta recomendación fue refutada recientemente por el Informe de Asesoramiento sobre Pautas de Actividad Física de EE. UU. Las nuevas pautas establecen que cualquier movimiento es importante para la salud, sin importar cuánto dure.

Esta apreciación de los episodios cortos de actividad física se alinea con los principios básicos del entrenamiento a intervalos de alta intensidad (HIIT por sus siglas en inglés), una rutina que incluye sesiones cortas repetidas, de seis segundos a cuatro minutos, con descansos de 30 segundos a cuatro minutos intermedios.

Esto se debe a que cuando repetimos regularmente, incluso breves ráfagas de ejercicio extenuante, ordenamos a nuestros cuerpos que se adapten (en otras palabras, que se pongan en forma) para que podamos responder mejor a las exigencias físicas de la vida.

El mismo principio está en juego con las actividades físicas incidentales. Incluso las sesiones breves de 20 segundos de subir escaleras (60 pasos) repetidas tres veces al día, tres días a la semana durante seis semanas, pueden llevar a mejoras mensurables en la capacidad cardiorrespiratoria.

Las razones principales por las que las personas no hacen suficiente ejercicio tienden a incluir el costo, la falta de tiempo, las habilidades y la motivación. Sin embargo, las rutinas de ejercicio como el entrenamiento de intervalos de alta intensidad son formas seguras (siempre que se consulte previamente a un médico) y efectivas de mejorar el estado físico.

Hay muchas formas gratuitas y accesibles de incorporar actividad física incidental en nuestras rutinas.
  • 1) Reemplazar los viajes cortos en automóvil con caminatas rápidas o ciclismo si es seguro
  • 2) Subir escaleras a un ritmo rápido en lugar de usar el ascensor
  • 3) Dejar el automóvil lejos al ir a hacer la compra y llevarla cargando a buen ritmo.
  • 4) Hacer tres o cuatro “carreras de velocidad” durante largas caminatas.
  • 5) Caminar vigorosamente a un ritmo de unos 130-140 pasos por minuto.
Este tipo de actividad incidental puede hacer que sea más fácil lograr los 30 minutos recomendados de actividad física al día y también puede ayudar a mejorar la condición física y hacer que la actividad vigorosa se afronte de modo más sencillo.




Si la piel se regenera cada tanto ¿por qué envejece?

En efecto, las células de la piel se renuevan periódicamente, especialmente las que forman parte de la epidermis, que es la capa más superficial del cuerpo humano. 


Los diminutos ladrillos que construyen el tejido se reponen en ciclos que duran unas dos semanas: unos mueren y otros nuevos ocupan sus lugares. De ahí que la lógica sugiera que la piel no puede ser más vieja de 14 días. 

La paradoja de que la regeneración constante no frene el envejecimiento se explica por las mutaciones que el ADN acumula en las mitocondrias, que son las principales centrales energéticas de las células. 

Estos compartimentos sí que se degeneran irremediablemente desde el nacimiento, y transmiten la decadencia que acumulan a sus descendientes.

Los daños en el genoma se traducen en la degradación del colágeno, que es el tejido que da firmeza a la piel. A partir de los 20 años, la producción de colágeno disminuye alrededor de un 1% anualmente, lo que provoca que la cubierta del cuerpo sea cada vez más fina y frágil.

 El organismo también produce menos células de tejidos como la elastina, que son los que dan resistencia y elasticidad a la piel.