El llanto del bebe es diferente según cada pais, y otras curiosidades interesantes


¿Por qué no debe volver a congelarse un alimento?


Porque proliferarían muchos microorganismos nocivos. La carne, el pescado, las verduras... son ya organismos muertos cuando los tenemos en casa, así que la descomposición se ha iniciado en ellos. Y ese proceso se produce gracias a varios tipos de bacterias. Las termófilas (de hábitat caliente) y las mesófilas (temperaturas medias) mueren por debajo de los 17ºC bajo cero, pero las psicrófilas (resistentes al frío) sobreviven, e incluso proliferan. Así que congelar de nuevo sería darles la oportunidad de alcanzar un número peligroso.

¿Por qué el cabello sigue creciendo y el vello no?


Es que no es así. El pelo crece de forma continua hasta cierta longitud, diferente para cada zona del cuerpo. Entonces, por motivos fisiológicos, el folículo piloso (la raíz del pelo) detiene su actividad y comienza su declive hasta que degenera, el pelo cae y pasa a estado de inactividad. Lo que pasa es que cada folículo piloso tiene ritmos diferentes en función de la zona corporal: de tres a cinco años para la cabeza, de un año para la barba, entre 15 y 20 semanas para el vello corporal, y entre uno y dos meses para los pelos de las cejas y el bigote. A más tiempo, más largo.


¿Qué enfermedades mentales son hereditarias?


Es difícil discernir entre enfermedad mental hereditaria y trastorno “aprendido” de un entorno familiar o social patológico. Se sabe que la genética influye, por ejemplo, en la epilepsia, la neurosífilis y las demencias. Y la estadística dice que la anorexia, la bulimia y la depresión afectan 5 o 10 veces más a familiares de personas con esas enfermedades; el trastorno bipolar multiplica por 40 su prevalencia si existen familiares afectados por él. Pero, ¿no será el entorno?

¿Cómo avisa el cuerpo al cerebro cuando nos pica?


El cerebro tiene perfectamente cartografiado el origen de las sensaciones anómalas que recibe de cualquier parte del cuerpo gracias a la información que le llega desde las terminaciones nerviosas. Pero se sabe poco de por qué el rascado lo alivia. La teoría más extendida explica que al rascar producimos una molestia dolorosa más o menos intensa que organiza una nueva respuesta automática e involuntaria en la médula espinal. En otras palabras, el nuevo “dolor” sustituye la molestia inicial, y el cerebro deja de percibirla.


¿A qué se debe el flato que tenemos después de correr?


Respirar con cierta ansiedad o profundidad consigue vencer la resistencia de la válvula de entrada del estómago (el cardias), y el aire inspirado penetra en el estómago. Como cualquier gas, asciende, se aloja en la parte alta de esa “bolsa”, presiona el diafragma y dificulta su movimiento natural de respiración. Esto es lo que produce esa desagradable sensación de presión bajo las costillas: el flato. Si el dolor es muy grande, puede confundirse incluso con un infarto.


Las mujeres que viven juntas sincronizan sus períodos?


No está demostrado. Da esa sensación porque, aunque cada mujer tiene un ciclo diferente, ese período sí es parecido: de 3 a 5 días cada, más o menos 28. Al vivir juntas, una mujer con el período más corto y la otra más largo, llega un momento en que coinciden; primero en unos días y luego en otros. Así, hasta que una “adelanta” a la otra.


¿Afectan el microondas y el móvil al funcionamiento de los marcapasos?


Antes sí ocurría con televisores, mantas eléctricas, secadores, herramientas eléctricas de jardinería y bricolaje, arcos de detección de metales y con hornos microondas… Pero hace ya años que se retocó el diseño de los marcapasos para evitar interferencias, y para cuando los móviles se generalizaron, el problema estaba resuelto. Aun así, se toman precauciones si el portador se somete a resonancias magnéticas, bisturís eléctricos, termoterapia, litotricia, radioterapia…


¿El efecto placebo funciona también en sentido contrario?


Sí, se llama “efecto displacebo”. Igual que la autosugestión positiva de un enfermo puede hacer mejorar un tratamiento en un 40%, según algunos estudios, la desconfianza y el escaso convencimiento de un paciente pueden casi anular la terapia más probada y garantizada. Es conocido que algunos pacientes fallecen sin que se encuentre causa objetiva suficiente para ello, salvo la de “no tener ganas de seguir viviendo”.


¿Por qué enseñamos los dientes cuando sonreímos?


La pregunta es buena, porque en nuestros “primos” evolutivos, los primates, mostrar los dientes significa amenaza. Se cree que ellos lo hacían –y sigue siendo así en los simios y en muchos otros animales– para dejar ver los colmillos y advertir de su poderío. Pero cuando, hace unos 5 o 7 millones de años, comenzó a evolucionar el ser humano, esos colmillos vieron reducido su tamaño y la amenaza dejó de ser tal. En cambio, comenzó a surgir el lenguaje oral, y algunos investigadores creen que, al comunicarse entre homínidos, la vista comenzó a centrarse en la boca. En ese momento se cree que la sonrisa pudo ser un signo de amistad y no beligerancia. Y ese gesto implicaba abrir bien la boca mostrando los dientes.


¿Es verdad que hay quien tiene fobia al frío?


Sí, se llaman criofóbicos y, entre otras cosas, tienden a abrigarse más de lo necesario, a no salir de casa cuando hace frío e incluso a mudarse a climas cálidos para evitar ese miedo. Tampoco toman bebidas frías, ni helados, ni hielo. Como en cualquier otra fobia, su respuesta ante el estímulo del frío es irracional y desproporcionada, pero incontrolable, ya que les produce episodios de ansiedad y angustia. Lo que sí responde a una intolerancia verdadera a las temperaturas bajas es la alergia al frío. La “urticaria a frigore” puede tener diversas causas (metabólicas, por ejemplo), y produce en los pacientes enrojecimiento de la piel, picores e hinchazón de las zonas en contacto.


¿Por qué vomitamos cuando nos mareamos?


La sensación del equilibrio se sustenta en tres mecanismos: la identificación visual de los objetos, la percepción inconsciente de la fuerza gravitatoria (sentir dónde están “arriba” y “abajo”) y la estimulación del sistema vestibular del oído interno, encargado de detectar la estabilidad del organismo.
Cualquier cambio inesperado de la dirección o del sentido del movimiento produce una agitación igualmente brusca del líquido contenido en el oído interno, al tiempo que fuerza al sistema visual a “agarrarse” a alguna referencia física. Para que el mareo aparezca es necesario que los tres mecanismos que sustentan el equilibrio se vean alterados; si uno de ellos no se altera, el mareo no aparece.
Una vez que se produce el mareo, hay una zona del cerebro que se estimula y, a su vez, pone en marcha el mecanismo del vómito.


¿Los implantes de pelo también pueden sufrir alopecia?


Sí. La alopecia está causada por la degeneración de los folículos pilosos (los elementos en los que nace y se desarrolla el pelo). Este se atrofia y el pelo dependiente de él ya no se regenera. Sea cual sea el método que se haya empleado para la implantación de folículos en la zona alopécica, es de suponer que antes o después sufrirán el mismo proceso atrófico de sus antecesores si la causa de dicho proceso no se corrige. Y lograr esa corrección es muy poco probable.


Si reírse nos alarga la vida, ¿llorar nos la acorta?



Que reír alarga la vida es una creencia popular, más que un hecho demostrado. Reír es sinónimo de paz interior, de felicidad, y eso libera determinados neurotransmisores, como la serotonina, que proporcionan al ser humano una enorme sensación de equilibrio interior (se conoce como la “hormona de la felicidad”). Así que no por ser su antagónico podemos decir lo contrario acerca de llorar; de hecho, también es bueno. Llorar da salida a una gran tensión interior, a liberar la ansiedad y aliviar la tristeza, lo que, de forma diferente, también nos da serenidad. El llanto facilita la asimilación y la aceptación de la ausencia de los seres queridos, por ejemplo. Es verdad que si el sufrimiento es muy continuo, sí puede acortar la vida. Pero siempre es bueno llorar cuando se tiene necesidad; y no es aconsejable reprimir el llanto de otro, sino acompañarlo. Se podría decir que cada pérdida (personal o material) origina una determinada cantidad de lágrimas, que están contadas; tanto mejor cuanto antes se viertan.


¿Es cierto que hay quien no logra eructar?


Solamente se han detectado algunos casos en pacientes operados de hernia de hiato o de reflujo gastroesofágico mediante la técnica de laparoscopia. Como lo que se persigue es crear una válvula sobre el esfínter esofágico inferior (se logra doblando parte del estómago sobre sí mismo), algunas veces esta “puerta” funciona incluso demasiado bien. Es decir, los eructos, que provienen de la acumulación de gases en la parte alta del tubo digestivo, no logran abrirla y salir por su propio impulso. También puede ocurrir que el gas haya atravesado el píloro (la salida del estómago hacia el duodeno) y ya no pueda retornar hacia la boca.



¿Los llantos de los bebés son diferentes según el país en el que nazcan?


Pues has dado en el clavo, porque resulta que sí. Antes se creía que hasta que el niño no comenzaba a usar el lenguaje no adquiría este tipo de hábitos, pero un artículo publicado en Current Biology en 2009 lo desmintió. En el Centro de Aprendizaje del Lenguaje y de Desórdenes en el Desarrollo, de la Universidad de Würzburg (Alemania), estudiaron las “melodías” y “frases” de llanto de 30 bebés alemanes y de otros 30 franceses. El equipo de la investigadora Kathleen Wermke se dio cuenta de que el modo en que entonaban el llanto los recién nacidos franceses seguía la misma curva que la que describen los francófonos en sus frases; y la misma coincidencia se daba entre los neonatos alemanes y el modo de declamar de los germanohablantes. Según comprobaron con equipos de grabación y analizando el sonido con programas especializados, los adultos franceses tienden a decir de modo más agudo el final de las palabras y de las frases; y eso mismo es lo que detectaron que hacían los bebés de ese país al llorar. En cambio, quienes hablan alemán suelen hacer lo contrario: los vocablos y las frases suelen acabar en una frecuencia más grave, lo mismo que luego hacen sus bebés.
Los investigadores de la Universidad de Würzburg partían de una base conocida anteriormente por la neurología. Se sabe que los fetos se van acostumbrando a las palabras que oyen cuando están en el vientre, de modo que cuando nacen son más propensos a aprender el idioma que oyeron antes que uno diferente.


Comentarios

  1. El estudio sobre el llanto del bebe puede llamar la atención, pero si lo pensamos dos veces no es tan raro que el bebe tenga pequeñas variaciones en el llanto según el tipo de entonación que esta acostumbrado a escuchar, especialmente de la madre

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