miércoles, 11 de julio de 2012

El cerebro necesita creer (Religiones y cerebro)

De norte a sur, de oriente a occidente, expresamos la religiosidad en nuestras obras de arte, las ceremonias con las que nos unimos a los que queremos, la comida, la ropa y los pendientes. Hoy, cuando somos capaces de duplicar ovejas y diseñar bebés, cerca de seis mil millones de personas –la casi totalidad de los habitantes de nuestro planeta– tienen alguna fe. “No conozco ninguna sociedad que en su origen no haya sido religiosa, y mira que he revisado estudios antropológicos”, explica el filósofo José Antonio Marina, para quien creer “es una propiedad connatural de nuestra inteligencia”.

El hombre crédulo
Marina lo explica con un experimento que hacen con niños muy pequeños, incluso antes de cumplir el año. Les sitúan delante de una pantalla y les muestran un juguete –un tren eléctrico– que entra por un lado de la pantalla. Sin que tengan ninguna experiencia previa, los niños esperan que sal­ga por el otro lado. “Eso es creer”, explica el filósofo. “Tener fe es confiar en algo, y cada hombre tiene su particular sistema de creencias. Necesitamos confiar en que hoy, al salir a la calle, todo seguirá igual que ayer, en que nuestra pareja nos ama o en que Dios existe.”

Cristianismo
Es la religión de más éxito. Creen que Jesús es hijo de Dios, y Dios a la vez. En su fe está la idea de que a través de la vida, la muerte y la resurrección del hijo, los humanos podemos alcanzar la salvación.

Islam
Última gran religión en aparecer (s. VII). Sus seguidores (musulmanes) creen que Alá es uno, y que el hombre y la sociedad deben someterse a su Ley, escrita por el profeta Mahoma en el Corán.

Hinduísmo
Término occidental que abarca múltiples creencias y prácticas. Los hindúes pueden ser teístas o no teístas, venerar a uno o más dioses o diosas, o a ningún Dios. Común a la mayoría es la idea de reencarnación.

Budismo
Apareció hace unos 2.500 años en la India. Postulan que el hombre es infeliz por culpa del apego. Para poder romper el ciclo de reencarnaciones ha de seguir el Camino Octuple. Entre sus 8 preceptos está la meditación.

Judaísmo
Religión de los judíos, para la que es esencial la creencia en un solo Dios, creador del mundo, que liberó a los israelitas de la esclavitud de Egipto, les reveló su Ley (Tora) y les eligió para ser luz para toda la humanidad.

Taoísmo
Una de las cuatro tradiciones fundamentales de China, junto a confucianismo, budismo y chamanismo. Quien practica el taoísmo intenta vivir en armonía con el Tao, y entre sus practicas está la no acción.

El primer chamán
Esta imagen antropomorfa aparecida en la cueva de Les Trois Frères, en Francia, se ha señalado como la figura de un hechicero o chamán, y parece que existe un cierto acuerdo en que la aparición de la religión se remonta al período de transición entre el Paleolítico Superior y el Medio, hace sólo unos 40.000 años, momento en que también se desarrolla el arte.

“Con Dios me acuesto…
…Y con Dios me levanto”, dice el refrán, y no parece muy desencaminado. El hemisferio derecho –establecido como el lugar de nuestro cerebro en el que se generan las imágenes religiosas– aumenta su actividad durante el sueño REM. Para el psiquiatra Harvey Robinson “nues­tras creencias serían completamente diferentes si no soñáramos. No fue sólo la sombra o su reflejo en el agua lo que hizo al hombre imaginar la existencia de almas y dobles, sino, sobre todo, las visiones nocturnas”.

El cerebro religioso
Con sistemas de análisis de imágenes cerebrales, el psicólogo del Wheaton College de Massachusetts (EE.UU.), David Wulff identificó los circuitos que incrementan o disminuyen su actividad cuando nos sentimos transportados por oraciones intensas, por enaltecedores rituales o por alguna música sagrada.

1.- Lóbulo parietal: Unidad cósmica. Cuando el lóbulo parietal reduce su actividad, la persona se siente una con el universo.
2.- Lóbulo temporal: Respuesta a palabras religiosas. En la unión de 3 lóbulos de esta región se desarrollan los mecanismos del lenguaje.
3.- Imágenes sagradas: la parte baja del lóbulo temporal. Está involucrado en el proceso por el cual las imágenes, como velas y cruces, facilitan la oración.
4.- Lóbulo frontal: Atención, área vinculada con la concentración, el lóbulo frontal se opaca durante la meditación o las plegarias.

La zona de la meditación
El doctor Andrew Newberg hizo estas tomografías. En ellas, el cerebro de la izquierda muestra un estado normal, y el de la derecha el momento de la meditación. Se aprecia cómo se activan áreas muy concretas. La primera imagen muestra que la parte frontal del cerebro está más activa, área relacionada con la atención y la concentración. La segunda muestra que decrece la actividad en el lóbulo parietal –responsable del sentido de la orientación en el espacio y el tiempo–.

Cuando comer es un pecado
JAMÓN: El Corán prohíbe el cerdo porque puede difundir la triquinosis. Tampoco lo toman los budistas, ni los judíos, porque el Antiguo Testamento considera sucio el animal.
PAN: Tradicionalmente, los taoístas no toman pan por culpa de su materia prima: piensan que los gusanos viven y se alimentan en el lugar donde crece el grano.
ENSALADA: Los hare krishna no toman nada que tenga vinagre, porque consideran que fermenta y se descompone al consumirlo, y que esto lleva al hombre a la ignorancia.
CUBIERTOS: Algunos hindúes rechazan todos los cubiertos que hayan tocado la carne de vaca.
FILETE DE VACA: No lo pueden comer los hindúes, porque las vacas son sagradas – los dioses habitan sus miembros–. Tampoco lo prueban budistas, sijs ni musulmanes, a no ser que haya sido sacrificada en nombre de Alá, y los católicos la evitan los viernes de Cuaresma, que son los 40 días previos a cada aniversario de la muerte de Cristo.
CAFÉ: Los mormones no toman nada que tenga cafeína u excitantes que alteren el organismo. Ellos piensan que el cuerpo, templo del alma dedicado a Dios, no puede alterarse.
QUESO: Los judíos, si comen carne, esperan una hora antes de tomar productos lácteos, ya que no mezclan la leche, símbolo de la maternidad, con carne, que representa la prole.
PATATAS FRITAS CON SAL: Los hindúes evitan toda la comida salada, como las patatas fritas, porque consideran que la sal mezclada con determinados alimentos suscita la ira y la lujuria.

Por qué hay gente sin fe
Según el neurólogo Andrew Newberg, “algunas personas tienen sentimientos religiosos más fácilmente que otras, pero no está claro si hay diferencias en el cerebro de los que creen y de los que no creen. En las to­mografías encontramos una diferencia entre los que meditan y los que no meditan en una estructura llamada tálamo, que es el gran distribuidor central entre distintas estructuras cerebrales. Pero no sabemos si esa diferencia es el resultado de muchos años de meditación, o si siempre estuvo allí y es la razón de que la meditación funcione”.
Desde la filosofía, José Antonio Marina explica que, para él, ateísmo es:
- Un fenómeno casi estrictamente europeo, de intelectuales de alta clase social.
- No existe un hombre que pueda no haber pensado nunca en Dios. Es más bien un fenómeno de “pérdida”. Lo que sucede es que, en un momento determinado, una sociedad o un hombre pierde sus creencias.
- En el ateo hay un cierto abandono. Al final, también para ellos es un “salto de fe“: “Creo que Dios no existe”.
- Según encuestas en universidades, el porcentaje de ateos es mayor en facultades de letras que de ciencias.
- Un estudio de la revista Nature mostraba que un 39,3% de los científicos cree en Dios y un 14% duda. Los matemáticos son el grupo más inclinado a creer: un 44% de ellos lo hace. Los astrónomos son los más escépticos: sólo un 23%.

Dios existe

En el mundo occidental hay cinco argumentos principales para justificar la existencia de Dios:
- Argumento cosmológico: tiene que haber una primera causa del universo “no causada”.
- Argumento teológico: igual que la existencia de un reloj sugiere que tiene que existir un relojero inteligente, la existencia del mundo indica que existe su diseñador.
- Argumento moral (Kant): la existencia universal de un sentido de lo justo y lo malo pide una fuente moral que lo inspire.
- Dios existe por definición. “Es lo más grande de todo lo que puede concebirse” y lo más grande que existe.
- Las afirmaciones de experiencias de Dios son demasiado variadas y generalizadas como para quedar reducidas a un mero deseo ilusorio.


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