Aunque te sorprendas, lo dudes o no lo creas: estos paisajes, NO son reales

Matthew Albanese es un fotógrafo especializado en engañar la vista con dioramas de paisajes que se pensarían realmente existentes, pero que están hechos de los materiales más inimaginables.
Engañar a los sentidos es uno de los recursos predilectos de la creatividad artística, una técnica que, cuando empleada con ingenio, desconcierta y perturba al espectador, provocando, en el mejor de los casos, que este dude de sí mismo y de su realidad. 

Las imágenes que vemos son obra de Matthew Albanese, fotógrafo que se especializa en algo que bien podríamos denominar con la vieja idea del “trompe-l'œil” 
Fotografías que, hasta este punto, creeríamos de paisajes existentes en algún punto de nuestro planeta y aun del espacio exterior (la superficie de Marte, por ejemplo); pero en realidad se tratan de dioramas hábilmente armados por Albanese con los materiales más inimaginables: paprika, dulces, algodón, pasta de dientes y otros. 

En la primera imagen, el supuesto arrecife no es otra cosa que cera, cáscaras de maní, higos y otros elementos; en la segunda, hay piel sintética, algodón y lechada de azulejo; en la tercera, imágenes de árboles reales contrastan con una falsa aurora boreal hecha con un rayo de luz proyecto en una cortina negra y estrellas hechas de luces contra una pizarra de corcho. En la imagen que está justo arriba de estas líneas, el resplandor proviene de bulbos de fiesta rojos, amarillos y naranjas. 

“Nueva vida”: chocolate y plumas de avestruz para el sauce, café para el lago. 

“Marte de Paprika”: 5 kilogramos de especies varias: paprika, canela, nuez moscada, chile en polvo y carbón vegetal.


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