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miércoles, 17 de octubre de 2012

Un festival para darle martillazos al jefe, y otros festivales WTF

Por falta de imaginación que no quede. En todo el planeta se celebran festivales de lo más variopintos, absurdos, divertidos y hasta extraños. Desde gente que se reúne y compite por ver quién queda más cubierto de excrementos de alce, hasta quienes se golpean con martillos de plástico. Les mostramos algunos de los certámenes más chiflados del mundo:

1.- La tomatina. 

Imagínate la escena: último miércoles de agosto, Buñol, Valencia en España. Miles de personas de todas partes aguardan en la plaza del pueblo, ligeramente embriagados. Entonces llegan enormes camiones que transportan kilos y kilos y más kilos de tomate. El objetivo, lanzarse esta hortaliza unos a otros y salir cuanto más teñido de rojo mejor.

2.- São João Festival. 

Los portugueses, cuando llega el verano, se vuelven un poco raros y durante el solsticio de verano, en la ciudad de Oporto, salen a la calle, martillo de plástico en mano, y reparten golpes a diestro y siniestro. ¿Te imaginas poder martillear a placer a tu jefe o a tu suegra? Éste día está permitido.

3.- Frog Festival. 

Para que luego no digan de los franceses  que son extraños porque llevan siglos comiendo ancas de rana... En Louisina, EU, el primer lunes de septiembre se reúnen miles de personas que, primero, realizan todo tipo de competiciones locas con ranas y luego…¡se las comen! Pero, ¿serán desagradecidos?

4.- Songkran Festival

¡Esto es la guerra! Se gritan más de 100,000 tailandeses del 13 al 15 de abril, mientras empuñan todo tipo de armas de… ¡agua! El objetivo: que el oponente se vaya a casa empapado. Y para eso vale todo: globos de agua, cubos, mangueras…

5.- Cow Painting Festival. 

O el Festival de pintar vacas. Los habitantes de Luxemburgo, ese diminuto país europeo, aman a las vacas. Y para demostrarlo, durante nada menos que cinco meses se dedican a recrearlas: esculpen vacas en metal, en madera, en fibra de vidrio. Incluso hay quien “maquilla” a vacas reales, de carne y hueso. Curiosamente, en este certamen no hay ni ganadores ni perdedores. El objetivo es tan sólo divertirse vacunamente.

6.- Festival de la naranja de Ivrea. 

El origen de la leyenda de este festival es incierto aunque si les preguntan a los habitantes del Piamonte les contarán que en el siglo XII había un tirano en la ciudad que violaba a las mujeres jóvenes la noche antes de su boda, supuestamente ejerciendo su derecho como amo y señor. Pero hubo una de ellas que se rebeló y lo decapitó. Cada año en Ivrea, una ciudad al norte de Italia, se escoge una chica que representa a Violetta, la joven que desafió al tirano, y los ciudadanos libran la mayor batalla alimentaria en Italia: equipos de Aranceri arrojan naranjas (que representan las antiguas armas) a otros equipo montados en carros. Otras interpretaciones de la historia dicen que las naranjas simbolizan los testículos arrancados del tirano.

7.- Festival del Burro, en Colombia. 

En el pueblecito de San Antero era tradición pasear sobre un burro una imagen de Judas Iscariote y luego quemarla el día de Sábado Santo. En 1987 le dieron una vuelta de tuerca a esa tradición y la convirtieron en un desfile de burros disfrazados, comparsas, bailes populares e incluso imitadores de rebuznos.

8.- Golden Shears Sheep Shearing Festival. 

En Nueva Zelanda sienten pasión por las ovejas, el que seguramente sea el animal más omnipresente en aquel país. Por eso, tal vez, le dedican un festival. Durante cuatro días, participan granjeros y afeitadores de ovejas que se dedican a esquilar, desde que sale el sol hasta que se oculta, a estos animales. Es tal la pasión que sienten que, incluso, en alguna ocasión, el ejército ha tenido que intervenir para poner fin a la fiesta.

9.- Festival del ajo. 

No apto para vampiros. En Gilroy, California, en pleno verano les da por demostrar que este pueblecito es la capital mundial del ajo. Para ello, durante días y días, rinden homenaje a la gastronomía del ajo, preparando sopa de ajo, torta de ajo, bocadillos de ajo… que amenizan con canciones dedicadas a esta hortaliza. Incluso hay artistas que usan el ajo como materia prima en sus obras o como fuente de inspiración.



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