El día que me mataron (Cuento)


Hace algunas semanas, alguien me mató.

Lo recuerdo, y el miedo se apodera de mi otra vez.

Fue de repente, al cruzar una calle completamente vacía.

De la nada, salió un vehículo que me lanzó lejos, terminando dolorosamente con mi vida.

Por mas que le busco una explicación, no se me ocurre ninguna, que sea, medianamente lógica.

Entonces ¿Cómo es posible que hoy esté vivo, contándote esto, y recordando cada detalle del momento de mi muerte?

Solo se me ocurre una posibilidad, y aún así, no termina de convencerme...

Supongo que en el futuro, alguien inventó una máquina del tiempo, y tal vez inspirado en las antiguas películas de "Volver al Futuro", le dio a esa máquina la forma de un automóvil semejante a los de mi época para poder pasar inadvertido.

Ese viajero del tiempo, eligió una calle vacía, un baldío inhabitado y solitario, una madrugada lluviosa de invierno, suponiendo que nadie podría estar allí a esa hora, y programó su aparición en el vehículo.

Supongo que el lugar elegido, era el que utilizaba yo cada madrugada para regresar a casa. 

Ese día en especial caía una garúa persistente y yo, con frío, empapado y con prisa para llegar a mi casa luego de ese maldito trabajo nocturno, el turno de más odiaba, el de "20:00 a 04:00", vi que de la nada surgió un vehículo que me golpeó ferozmente, lanzándome varios metros adelante, quebrándome el cuello y varias otras partes del cuerpo, matándome instantáneamente.

Lo que haya ocurrido después, no tengo como saberlo, pero supongo que el viajero del tiempo, aterrado por lo que acaba de ocurrir, en shock, y horrorizado por haber ocasionado la muerte de alguien, o tal vez temiendo que esa muerte alterara completamente el futuro, regresó a su época, llegando a "su tiempo" varios minutos antes de emprender su viaje a "mi tiempo", y en lugar de viajar, canceló su aventura.

Con su nueva realidad planteada, su viaje nunca ocurrió, y nunca me atropelló, y lógicamente nunca me mató.

Pero, supongo que por un extraño mecanismo, en algún lugar de mi mente quedó registrado ese hecho que ocurrió, pero que en realidad no pasó, y es el que me despierta por las noches, agitado, sudando y con un profundo miedo que me contrae los testículos.

No hace mucho, tal vez dos meses, empecé a tener ese sueño “demasiado real” para ser nada mas que un sueño…

Por eso, desde entonces, antes de cruzar una calle solitaria en las noches de lluvia, miro con persistente atención hacia ambos lados, y la atravieso corriendo, casi como un loco, por el miedo que me ahoga...

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