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miércoles, 24 de abril de 2013

¿El racismo es una acción atumática?

Siempre que conocemos a una persona tendemos a etiquetarla de cierta manera. “Hombre alto” o “niño feo”. La psicología social sugiere que hay categorizaciones que surgen más rápido en nuestro cerebro. De hecho es tan rápido que se hacen de manera automática, pero también ¿identificamos razas u orígenes étnicos en automático? para responderlo nos remitimos al artículo del psicólogo cognitivo Tom Stafford de la Universidad Sheffield de Inglaterra.

Stafford explica que el caso del sexo es el mejor ejemplo, se nota en la manera en la que la gente habla sobre otros. Si dices que fuiste a una fiesta y conociste a alguien, muchas personas no te dejarán continuar la historia, a menos que les digas si conociste a un hombre o a una mujer, y existe una gran posibilidad de que también quieran saber qué edad tiene.

Desafortunadamente, evidencia de estudios previos en 1980 y 1990, sugieren que este tipo de actos son categorizaciones automáticas con las que la gente rápido identifica y memoriza a qué grupo étnico pertenece otro individuo. Es “desafortunado” por el hecho de que si percibir una raza es un acto automático, hay sobre la mesa una base para el racismo y pone un límite en los esfuerzos para educar a las personas para que sean “ciegos ante el color” o dejar los prejuicios a un lado, en otras maneras.

Durante una década, las investigaciones han fallado en descubrir condiciones experimentales que tratan de prevenir que la gente categorice a los demás de manera automática por su raza. Esto fue hasta que a un trío de psicólogos revolucionarios se les ocurrió percibir la situación de una manera muy distinta. Los psicólogos evolutivos tienen una reputación variable entre los psicólogos, dice Stafford, sobre todo por que el "racismo científico" basa sus ideas en algunas versiones de la psicología de la evolución, aunque el racismo científico es racismo disfrazado de ciencia. 

Así es que fue una gran sorpresa cuando los investigadores de uno de los centros especializados en psicología evolutiva intervinieron en un debate sobre la categorización y llevaron a cabo un experimento en el que demostraron que etiquetar a las personas por su raza es una acción mucho menos automática e inevitable de lo que se pensaba.

La investigación utilizó algo conocido como "protocolo de confusión de memoria", el cual consistió en pedirles a los participantes que recordaran una serie de fotografías de varios individuos con características físicas diferentes -algunos tenían cabello negro, otros eran rubios, mujeres, hombres, etc.-

Cuando se evaluaron los recuerdos de los participantes, cometieron errores que revelaron su forma de juzgar a las persona en las fotografías o, por lo menos, lo que se queda en sus mentes. Por ejemplo, si una persona confunde a dos hombres de pelo negro, quiere decir que el color del cabello es menos importante que el género.

Con base en este protocolo, los investigadores evaluaron la fuerza de la categorización por raza, que en otros estudios se había considerado una acción automática. El cambio que ellos hicieron fue añadir otra fuerza psicológica- la pertenencia grupal. Los participantes tenían que recordar individuos que portaban playeras de determinado equipo deportivo o con ciertas características que indicaban a qué grupo o equipo pertenecían.

Sin las playeras, el patrón de errores fue muy claro: los participantes categorizaron automáticamente a los individuos por su raza, pero con las playeras de colores ésta categorización no ocurrió. Lo anterior demostró que la pertenencia a un grupo es la categoría más fuerte y no la raza.

Un factor importante es que los participantes no sabían que se les haría un test de memoria, en ninguno de los casos. Tampoco sabían que se trataba de una medición que implicaba juicios raciales.
Por ello, podemos asumir que la categorización racial no es automática. Hay factores que lo pueden medir claramente. Los investigadores descubrieron que la raza es importante para etiquetar a las personas, porque indica a qué grupo o comunidad pertenecen; sin embargo, cuando hay un indicio de pertenencia grupal, eso tiene más peso sobre la raza, concluye Stafford.



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