La pulga, el animal mas fuerte, y otras curiosidades animales.

¿Es cierto que los ciervos se camuflan con ramas?

No. El caso de la foto es el extremo, aunque es cierto que a veces tienen ramas y matorrales enganchados a la cornamenta. Pero es una consecuencia no buscada de su afán por mostrar la potencia en época de celo. Muchas veces, los machos rompen o embisten la vegetación para demostrar su fuerza, a consecuencia de lo cual sufren estos enganchones. Lo cierto es que el resto de los machos sabe que es producto de este poderío y muchas veces huyen al verlos.

¿Los pájaros usan algo parecido a caminos?

Sí. Se sabía que lo hacían en grandes rutas, pero no en vuelos cortos rutinarios. Lo han descubierto en la Estación Biológica de Doñana (CSIC), donde se han dado cuenta de que algunos aerogeneradores (molinos de viento) matan más aves que otros, aunque tengan las mismas características técnicas. Eso hizo pensar a los biólogos que existen unas rutas establecidas para volar. Se dieron cuenta de que, concretamente, los buitres leonados del parque eólico de Tarifa (Cádiz) seguían rutas que les resultaban más ventajosas, aprovechando los vientos predominantes, y evitando las zonas de turbulencias. Gracias a ello, han ideado un modo de predecir el mejor sitio para colocar estos molinos modernos.

¿La pulga es de verdad el animal más fuerte?

Depende de cómo se mida. Si hablamos en proporción a su tamaño, la pulga es poderosa: sus patas le permiten dar un salto de 130 veces su propia altura. Pero no es la más fuerte. Desde 2010 se cree que los más fuertes son los copépodos, una especie de crustáceos maxilópodos de 1 mm que tienen una fuerza entre 10 y 30 veces mayor que los animales más fuertes. Pueden nadar muy deprisa y de modo que las corrientes no les afectan en absoluto. Y si es por soportar peso, el escarabajo rinoceronte (Oryctes nasicornis), que mide unos 4 cm, puede llevar sobre sus “espaldas” 30 veces el suyo propio.

¿Es cierto que la aleta de tiburón no es afrodisíaca y mala para la salud?

Sí. En Asia se ha puesto de moda tomar sopa de tiburón bajo el reclamo de que su carne tiene propiedades afrodisíacas, pero no solo no está demostrado, sino que está descartado por muchos estudios. Es más, un análisis exhaustivo de la composición química de las aletas de siete especies diferentes de tiburones (punta negra, amarillo, toro, mako, limón, tiburón nodriza y tiburón martillo gigante) ha dado con una alta concentración de la neurotoxina BMAA en todas ellas. Y esa proporción es similar a la que se encuentra en cerebros con la enfermedad de Alzheimer y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Así que su consumo es hasta peligroso. Lo ha descubierto el Departamento de Neurología de la Universidad de Miami (EEUU).



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