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lunes, 24 de junio de 2013

Nuevo fenómeno viral musical en Internet: "Obachaaan"

El Pop Japonés tiene como mayor representante al grupo AKB48, una formación musical de 48 chicas jóvenes -no suelen superar los 22 años-, atractivas y con gran talento vocal. Su asentamiento se encuentra en el barrio de Akihabara de Tokio, donde poseen un teatro propio donde actuar. Desde su creación, en 2005, han transformado la industria musical nipona y han proliferado multitud de agrupaciones que siguen su tipo de organización, estilo y estética.

Osaka, la segunda ciudad más importante de Japón, ha querido romper con la hegemonía de este tipo de grupos de 'idols' de una manera radical y sorprendentemente efectiva. La última sensación musical del país nipón es la formación Obachaaan, también integrada por 47 mujeres -una menos que las AKB48- pero con una diferencia significativa respecto a sus rivales de la capital: todas superan los 40 años de edad.

La idea de esta agrupación surgió en 2011 de los cuatro miembros de una agencia de publicidad nipona que se presentó a un concurso para promocionar Osaka turísticamente. Un año más tarde, lanzaron el primer tema del grupo, aunque es ahora cuando se ha convertido en toda una sensación musical en Japón e inicia su expansión viral a todo el mundo. La canción 'Obachaaan theme', que puedes ver tras el salto, está interpretada por el grupo central de la formación, siete mujeres maduras denominadas 'Las siete diosas'. La canción aúna rap, pop y 'enka', un tipo de música tradicional japonesa, y tiene un estribillo muy pegadizo que repite el nombre del grupo.

El término 'obachaaan' se usa en japonés para denominar cariñosamente a las abuelas. Sin embargo, el grupo intenta plasmar con humor y sin sentido del ridículo un tipo de mujer japonesa propia de Osaka denominada con una variación de la palabra: 'obachan', que significa 'tía' o 'mujer de mediana edad'.

El videoclip rinde homenaje a los 'Beastie Boys', ya que la manera de rapear de las señoras recuerda mucho al grupo de hip hop neoyorquino. En el estribillo entra en juego la coreografía, sencilla, divertida y con movimientos de 'taichi', que tanto practican las personas mayores en Japón. Estos pasos bien podrían desbancar al último baile de masas: el 'Gangnam Style' de PSY. El vídeo es una parodia del estereotipo de las 'obachan', que dista mucho de la imagen que se suele tener de la mujer japonesa.

Las 'obachan' hablan bastante alto, casi siempre impiden a su interlocutor participar en la conversación y no usan el lenguaje formal, algo que se considera irrespetuoso en Japón. Suelen vestir ropas muy estridentes, con estampados cuyos motivos predilectos son los que simulan la piel de tigre o leopardo. Sus peinados tampoco son discretos y abusan del cardado y la permanente. Acuden a los supermercados más baratos y a los mercadillos para buscar las mejores ofertas y arrasan con todos los obsequios gratuitos de los establecimientos. Suelen abrirse camino a empujones y no dudan en montar un numerito público cuando se sienten descontentas con algún servicio. Pero lo más importante de las 'obachan' es su comicidad, su eterna sonrisa y que siempre llevan una buena bolsa de aperitivos y dulces que no dudan en compartir con los desconocidos. En resumen, todas unas marujas.


Precisamente, el lema del grupo musical se centra en este objetivo: “Usar el poder de las 'obachan' de Osaka para animar al mundo”. Una característica que no está bien vista por todos los japoneses ya que la rivalidad entre las dos principales urbes niponas es notable. Los tokiotas piensan que los osaqueños son vagos y poco serios, y estos que los de la capital son estirados y prepotentes. Esta rivalidad la buscan los propios creadores de la formación: “Con 47 miembros, es como si estuviéramos compitiendo contra AKB48. Nosotras tenemos un miembro menos, pero quizás sea la cantidad idónea. Somos como los '47 ronin' -héroes samuráis protagonistas de una de las leyendas japonesas más populares- solo que nosotras hemos asaltado el mundo de las 'idols'”.

Además de la edad, una de las mayores diferencias con respecto al grupo estrella del J-Pop es la falta de perfección en las interpretaciones. Las Obachaaan tienen muchos problemas en los directos para recordar la letra de la canción y la coreografía. En vez de ser algo negativo, esta faceta provoca la sonrisa, la cercanía y la ternura del público. Unos 'fans' que crecen día a día, repiten el pegadizo estribillo, bailan los sencillos pasos y se caracterizan con pelucas cardadas y prendas de leopardo para parecerse a las nuevas 'idols' de Japón y, quién sabe si en unos meses, también del mundo entero: las marujas de Osaka.







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