¿Por qué se canta el himno antes de cada partido?: Su historia.

Estamos en 1905. Por primera vez en su historia, la selección de rugby de Nueva Zelanda salía de la zona de Asia y Oceanía para hacer su primer tour por la vieja Europa. Se disponían a jugar partidos en Reino Unido, Francia y Estados Unidos. El tour iba durar de septiembre de ese año hasta marzo del siguiente. En total, fueron 35 encuentros los planeados.

Ese viaje ya demostró que lo que todos sabemos: que los neozelandeses son los mejores jugadores de rugby del mundo. También es a raiz de este viaje cuando esta selección recibió su sobrenombre, los All Blacks. Al parecer, fue un periodista del periódico Express and Echo de Devon, Inglaterra, el primer que usó este apelativo.

Esta gira fue un éxito, ya que Nueva Zelanda ganó 34 de los 35 partidos (que disputaron ante clubes y ante las selecciones de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Francia)

El único partido que los All Blacks no ganaron, fue uno muy especial. Tuvo lugar casi al final de la gira de Nueva Zelanda, el 16 de diciembre de 1905, en el mítico Arms Park de Cardiff, en Gales. Los visitantes se enfrentaban al vigente campeón de la Triple Corona, Gales. El resultado fue de 3-0 a para los galeses (antes, el valor de un ensayo era tres puntos). 

El autor de ese ensayo fue Edward ’Teddy’ Morgan, un ala que había jugado en el Newport o en los London Welsh y había girado con los British Lions por Oceanía. Este resultado y ese ensayo convirtieron a Morgan en todo un mito del rugby galés, en una persona famosísima y queridísima por la afición.

Ese día, el 16 de diciembre de 1905, por primera vez en la historia, se cantó un himno nacional antes de un encuentro deportivo. Me explico: Ya en aquella época, Nueva Zelanda, antes de cada partido, efectuaba uno de sus principales rasgos característicos, la haka o danza-canto maorí de guerra. En la Europa de principios del siglo XX, esta demostración era muy exótica. Cuando Nueva Zelanda acabó su danza, ante 47.000 espectadores que abarrotaban el Arms Park, Teddy Morgan se dirigió al público y empezó a entonar Hen Wlad fy Nhadau (o Tierra de mis padres), el himno nacional de Gales. Se le unieron sus compañeros y al principio, la gente se quedó un poco parada, pero unos segundos después, las más de 40.000 almas que llenaban la catedral del rugby galés se unieron a sus jugadores y cantaron a pleno pulmón esta emocionante y bella canción. Ni qué decir tiene que este hecho le dio al equipo galés un extra para enfrentarse a los todopoderosos neozelandeses.

Esta brillante idea no fue cosa de Teddy Morgan en exclusiva. Al parecer, uno de los técnicos de la selección galesa, Tom Williams, fue el padre de la iniciativa. Había visto ya la haka y conocía el efecto psicológico que para neozelandeses y rivales suponía. Así que habló con Morgan, que era un cantante aficionado, y planearon esta respuesta, que tuvo tanto éxito que,  ahora no hay partido entre selecciones, sea el deporte que sea, en el que no se canten los himnos de los países enfrentados en el campo de juego.
Teddy Morgan se retiró poco después y se fue a ejercer como médico a la India, donde se ganó una gran reputación como cazador de tigres. Luego siguió como doctor en Swansea y en East Anglia y se retiró en Norfolk. En una ciudad de este condado, North Walsham, falleció a los 69 años, el 1 de septiembre de 1949. Hace unos años, se colocó una placa azul (de esas que tanto abundan en los sitios históricos de Reino Unido) en la casa en la que nació, en la localidad de Aberdare, en el sur de Gales.




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