El "árbol arco-iris" y otras curiosidades de nuestro mundo.

En Filipinas existe una especie de árbol multicolor

Los habitantes de la región lo llaman “Árbol Arcoiris” pero el nombre original de la especie es Eucalyptus deglupta. También se lo llama Kamarere en Papua Nueva Guinea, Bagras en las Filipinas o Leda en Indonesia.
Además de presentar un extraño colorido en su pigmentación es uno de los árboles de más rápido crecimiento, llegando a 50 metros en tan solo 25 años.

El río más bonito del mundo está en Colombia

En la colombiana Sierra de la Macarena se encuentra Caño Cristales, un río que figura entre los lugares más fotogénicos del mundo. Para muchos no hay río comparable en belleza, gracias a las cascadas, pozas para bañarse y colores creados por las algas.

El acceso solo está abierto de julio a diciembre, momento en el que las algas se encuentran en todo su esplendor y la explosión de color es indescriptible. Incluso en estos meses, no es fácil llegar al lugar, situado en la provincia de Meta. La opción más sencilla es embarcar en Bogotá a bordo de la empresa Satena, que vuela los viernes por la mañana a la zona. No se recomienda el trayecto en coche por la inseguridad en algunos tramos del recorrido.

Se puede circular por el agua en autobús
Splashtours es una manera diferente de recorrer un destino: la ciudad de Rotterdam se puede visitar a bordo de un autobús anfibio con capacidad para 42 personas.

Como parte del tour se atraviesa el río Mosa: para ello los pasajeros deben equiparse con un chaleco salvavidas, añadiéndole adrenalina al momento. En temporada alta existen hasta siete horarios al día, con un precio de 22,50 euros (29 dólares)

El camino más peligroso del mundo está en España
El conocido como Caminito del Rey es en realidad un espacio cerrado al público pero que despierta cada año la curiosidad de cientos de turistas. Ubicado en El Chorro, en la provincia de Málaga, se trata de un antiguo camino situado a más de 100 metros de altura en el desfiladero de los Gaitanes. Fue construído a principios del siglo XX para comunicar dos saltos de agua y desde entonces no ha sido sometido a ningún tipo de rehabilitación.

Hoy en día no existen muchos de los tramos de la barandilla protectora, hay grandes agujeros en el suelo y el agua se concentra en algunas partes, haciendo aún más peligroso el recorrido. Aún así, numerosos escaladores intentan recorrerlo ayudados por la vía ferrata a la que sujetarse mediante arneses. En caso de no tener conocimiento de escalada, es completamente desaconsejable aventurarse a recorrerlo.



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