Que te suden las manos es bueno para negociar, y otras informaciones interesantes.

La pastilla adelgazante.
Imagina una pastilla que no solo te ayuda a perder los kilos que te sobran, sino que además lo hace sin necesidad de ponerte a dieta ni practicar ejercicio. Es lo que se han propuesto investigadores de la compañía farmacéutica Zafgen, que están trabajando en un nuevo enfoque terapéutico basado en un fármaco experimental que está diseñado para hacer que el cuerpo produzca menos grasa y queme el exceso como combustible.

A diferencia de otros tratamientos destinados a reducir el apetito y el hambre a nivel cerebral, el fármaco de Zafgen, llamado Beloranib, combate la obesidad actuando a nivel metabólico, ya que se centra el restablecer el equilibrio de la grasa corporal. Aunque aún faltan años antes de que pueda llegar al mercado, la compañía augura que podría terminar como un "éxito de ventas", según declaraciones de sus responsables a la agencia Reuters.

"Muchos de los fármacos disponibles hasta ahora modulan las señales en una pequeña área del hipotálamo", ha explicado Kevin Starr, socio de Third Rock Ventures, un inversor en Zafgen. "Esto está muy cerca de las señales de satisfacción y tristeza, entre otras, y se sabe que la depresión y los pensamientos suicidas son regulados por la misma región del hipotálamo", añade Starr, que cree que es una ventaja que el nuevo tratamiento no repercuta ni sobre el estado de ánimo ni sobre la motivación. (Fuente)

La música que te hace conducir peor.

Los jóvenes se distraen más mientras conducen, son menos precisos y cometen más errores e infracciones en la carretera si escuchan su música favorita al volante, según un estudio de la Universidad Ben-Gurion (Israel) que acaba de publicar la revista Accident Analysis and Prevention. 

Para investigarlo, se pidió a 85 jóvenes, con edades comprendidas entre 16 y 30 años, que condujeran un coche durante seis trayectos de 40 minutos cada uno: dos de ellos mientras sonaba una lista de canciones que ellos mismos habían escogido, dos sin música de fondo y otros dos con música especialmente diseñada por el investigador Warren Brodsky y el compositor Micha Kisner para aumentar la seguridad de los conductores. Los resultados revelaron que escuchando su música favorita el 98% de los conductores cometía al menos tres errores que en muchos casos estuvieron a punto de provocar un accidente, y que sin música el 92% cometía algún error. Sin embargo, con la música creada por Brodsky y Kisner sonando de fondo, el número de errores al volante se redujo a un 20%.(Fuente)

El origen de la palabra "Dimitir"

Dimitir viene del prefijo dis ('negación', 'privación' o 'separación') y del término mittere ('enviar', 'soltar' o 'arrojar'). Este último, a su vez, procede de iter ('camino'). Según la RAE, dimitir significa 'renunciar a algo, especialmente a un cargo'.

Del verbo mittere deriva también 'misa' (del latín missa) que significaría 'despedida', pues al terminar la ceremonia cristiana originalmente se decía Ite, missa est (que se podría traducir como 'Id, es la despedida'). (Fuente)

El país mas "Social"

De todos los habitantes del planeta, los turcos son los que más tiempo pasan socializando con otras personas dentro de sus propias casas o visitando a amigos y familiares en sus domicilios (8,3 horas semanales). Les siguen los noruegos (6,5 horas) y los norteamericanos (6,1 horas). Y los que menos vida social tienen dentro de los hogares son los habitantes de Australia (0,4 horas), según un reciente estudio de la Universidad de Oxford que publicaba la revista Social Indicators Research.

Por otra parte, quienes más tiempo dedican a socializar fuera de casa son los holandeses (8,2 horas cada semana). En segunda posición se sitúan los habitantes de Noruega (56 horas), mientras que el tercer puesto es para los españoles (5,1 horas).

Los franceses ostentan otro récord por las horas que pasan sentados a la mesa de un restaurante o un café (3,2 horas semanales), seguidos de los brasileños (2,6 horas) y los canadienses (2,3 horas). Los ciudadanos del este de Europa son los que menos tiempo dedican a comer fuera de casa (0,2 horas). (Fuente)

¿En qué país se duerme mas?

Según un estudio realizado hace poco por Kimberly Fisher, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), y dado a conocer en la revista Social Indicators Research, en la mayoría de los países el tiempo medio dedicado a dormir oscila entre 8 y 8,5 horas diarias, sumando un total de 56 a 60 horas de sueño a la semana. Los más dormilones son los búlgaros y los franceses, que duermen cerca de 9 horas al día. El tercer puesto en el ranking es para los habitantes de Letonia (8,6 horas), seguidos de los holandeses y los estonios.

En el extremo opuesto se encuentran los japoneses y los coreanos, que dedican únicamente 7,6 horas a planchar la oreja cada día, lo que los convierte en los que más tiempo pasan despiertos. Los españoles ocupan el séptimo puesto, durmiendo unas 8,4 horas diarias por término medioentre el tiempo de descanso nocturno y la hora de la siesta. (Fuente)

Que te suden las manos es bueno para negociar.

Que te suden las manos y tu corazón se acelere no solo no es perjudicial cuando estás tratando de llegar a un acuerdo sino que puede ser beneficioso, según un nuevo estudio de la Escuela Sloan de Administración y Dirección de Empresas del Instituto de Tecnología de Massachussets (EE UU). Es la conclusión a la que llegaron Ashley D. Brown y sus colegas a través de un un experimento en el que varios sujetos debían negociar sus condiciones laborales. Los participantes que se mostraban predispuestos a negociar y que caminaron mientras lo hacían, sudando e incrementando así el ritmo de su corazón, lograron un trato económico más favorable que aquellos que, con idéntica actitud, permanecieron sentados y relajados. En cambio, quienes tenían una actitud negativa hacia la negociación lo hacían peor si se movían que si permanecían quietos. 

Los investigadores concluyen en la revista Psychological Science que los efectos de la excitación física a la hora de negociar dependen de una interpretación subjetiva. Las personas que no quieren enfrentarse al reto de hacer un trato identifican el sudor y el aumento del pulso cardíaco como signos de nerviosismo que les perjudican, y como consecuencia se sugestionan y lo hacen peor. Sin embargo, aquellos que tienen una actitud favorable interpretan esa excitación como un signo positivo que les impulsa a poner en juego todas sus habilidades y a dar lo mejor de sí mismos. 

Por lo tanto, el estudio desmiente la idea de que "hay que relajarse" antes de participar en una negociación. Incluso, según especulan los autores, es posible que tampoco nos venga mal un poco de sudor en las manos y de taquicardia cuando participamos en una competición deportiva, nos enfrentamos a un examen o hablamos en público. (Fuente)

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