El extraño parque de diversiones, que te lleva al infierno.

Si robas, te congelarás en bloques de hielo", dice una mujer.

"Si mientes, te cortarán la lengua. Y —esto es muy importante— si haces trampa en un examen, te sacarán los órganos y los intestinos".

"Si cambio de inmediato, ¿podré ir al cielo?", preguntó una niña de siete años.

La fuente de esta conversación es una madre que lee a su hija las descripciones de la exhibición 10 Salas del Infierno, un parque temático sobre la mitología china, en Singapur.

Los hermanos chino-birmanos Aw Boon Haw y Aw Boon Par, mejor conocidos por internacionalizar el ungüento analgésico del Tigre, construyeron el parque en 1937. Cuenta con más de 1,000 estatuas y dioramas que representan vivazmente cuentos tradicionales chinos, mitos y creencias confucianas.

"Lo que tengo en mente será único; algo que nadie haya visto", dijo Aw Boon Haw en 1934, cuando obtuvo el terreno en Pasir Panjang, donde se ubica el parque.

Ciertamente los hermanos lograron algo único. En ningún otro lugar del mundo verás un diorama de una mujer que amamanta a una anciana, una de las exhibiciones encantadoras de la infernalmente popular sección del inframundo de Haw Par.

¿El propósito del parque?: enseñar moral a los visitantes.

Y tal vez asustarlos un poco.
Las 10 salas se inspiran en creencias budistas. Yama (al fondo a la izquierda), Dios de la muerte, supervisa los castigos 
La Junta de Turismo de Singapur opera el parque desde 1988 y la entrada ha sido gratuita desde 2001.

A pesar de que la entrada es gratuita, la popularidad del parque ha disminuido en los últimos años.

Los locales se mostraron incrédulos cuando les dijimos que CNN planeaba visitar una atracción desvencijada y vieja.
Cada sala es bastante exclusiva. Las almas destinadas a la quinta sala mataron a alguien por su dinero o su propiedad, o eran usureros
Es una pena que haya menguado el atractivo de Haw Par; realmente no encontrarás en ninguna otra parte del mundo atracciones que incluyan a demonios picoteando con sus tridentes a los usureros en el infierno, ni a sus víctimas regodeándose en los castigos de los perpetradores.

Este es el castigo para un estudiante por hacer trampa en un examen

Un día, la esposa de Qing Cheng decide que está harta de su vicio de apostar y envía a su hijo a buscarlo, pero en el camino, el joven muere en un accidente

El microcosmos de Haw Par. Además de las famosas salas del infierno, en Haw Park hay dioramas menos brutales basados en los mitos, el folklor y la vida diaria



Este inquietante diorama se inspira en una leyenda sobre una mujer que amamantó a su suegra, quien ya no tenía dientes, para mantenerla sana

El texto en el fondo dice "casualidad en el extranjero". ¿Faltan palabras para explicar la imagen? Dedúcelo por ti mismo

En la décima sala del infierno, arrojan a la gente a la rueda de la reencarnación: según sus actos, reencarnarán en humano o en un animal 

Este hombre se rostiza en un pozo volcánico porque fue un timador, un ladrón o infligió lesiones físicas a los demás, según la inscripción de la exhibición

La familia Aw llevó al mundo la pomada del Tigre, algo nada sorprendente en vista de todo el dolor que hay en Villa Haw Par

En la 'torre del placer', quienes sufrieron un mal pueden ver cómo castigan a sus enemigos antes de ser juzgados ellos mismos 




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