martes, 21 de enero de 2014

10 consejos de como reaccionar, al encontrarte con tu ex.

Se trata de esas situaciones que a veces no se saben manejar. Encontrarse por casualidad, de repente, con una ex pareja puede llegar a ser un trago o, por lo menos, una situación incómoda que no sabemos gestionar. Haya terminado bien, o no, la relación, toparse con un ex puede resultar muy comprometido. «Hay que saber medir las distancias y el lugar que ocupa cada uno en ese momento», explica Mila Cahue, psicóloga de pareja del Centro de Psicología Álava Reyes.

Quizás sea la última persona que quieres ver en el mundo, o quizás te alegres, o le eches incluso de menos. Para que ese encontronazo fortuito te deje mejor sabor de boca, lo más importante es «saber terminar con una buena conversación y con todo cerrado para que en futuros encuentros no quepa el reproche». He aquí los diez consejos de Mila Cahue para salvar con cordialidad y educación una situación que puede resultar muy molesta:

1. Si tu ex te esquiva el saludo se pueden hacer dos cosas: o asumirlo y respetar su decisión, o elegir forzar el saludo bajo nuestra responsabilidad. En este caso «tenemos que llevar preparado qué decir después del típico "hola" —advierte Mila Cahue—; estar preparados para que no se prolongue la conversación, y saber detectar y terminar de forma oportuna y elegantemente».

Puede ocurrir que tu ex no deje de reprocharte cosas, y sea imposible tener una amistad o una conversación con él o con ella. En este caso, la psicóloga aconseja que «no saludarse puede ser una alternativa aceptable si se sabe que el otro no se va a mantener en los límites que corresponden».

2. Los temas pendiente con la ex pareja no se solucionan en estos encuentros casuales. Si algo quedó pendiente es mejor quedar expresamente para hablar de ello.

3. Saludarse con cierto grado de cordialidad.

4. Despedirse cuanto antes, si una de las dos partes no quiere alargar la conversación.

5. Conviene que la conversación sea corta, sobre todo si se percibe que uno de los dos está incómodo. Si la relación es buena se puede prolongar un poco más.

6. Contar nuestra vida y entrar en detalle puede sobrar. No lleva a ningún sitio. Cada persona debe determinar hasta dónde quiere contar. Los ex ya no forman parte de ciertos territorios de la intimidad afectiva. Hay que plantearse cuánto, por qué y para qué queremos relatar ciertas cosas. Y, sobre todo, no sentirnos obligados a hacerlo. Probablemente también existirán acontecimientos que no queremos conocer o que ya no nos interesan.

7. Se puede hablar con naturalidad, pero siendo consciente de que un o una ex forman parte del pasado. Por tanto, hay preguntas y gestos de cuando eráis pareja no se corresponden con el momento que se está viviendo. Hay que intentar evitarlos.

8. Rememorar viejos tiempos tampoco es buena idea. Lo mejor es centrarse en el presente. «Hablar de intimidades del pasado puede dar la falsa impresión de que esas intimidades pueden trasladarse al presente. Y si hay parejas en la actualidad, por respeto hacia ellas, es mejor que el pasado se quede donde está», aconseja Cahue.

9. Si en el encuentro está con otra pareja, nunca hay que perder las buenas normas de educación y «uno debe saber cuál es el lugar que ocupa en ese momento, y definitivamente ya no es el de pareja», aclara la psicóloga. Se saluda con amistad pero nunca sobrepasando un límite que pudiera incomodar a esa pareja nueva.

10. Si soy yo quien está con otra persona... Cada uno determinará cómo presenta a la persona con la que esté. Si se trata de una pareja consolidada, «no hay ningún inconveniente en presentarla como corresponde: la persona que en la actualidad ocupa nuestra intimidad afectiva», asesora Cahue. «Nunca hay que humillar a la pareja actual dejándola en un segundo plano por lo que pueda pensar alguien que, afectivamente, forma parte del pasado».



Imágenes mágicas de niños rusos en plena naturaleza.

Ternura, belleza y mucha magia. Eso es lo que transmiten las hermosas fotografías tomadas por la artista rusa Elena Shumilova en plena naturaleza.

Los protagonistas de las asombrosas imágenes son sus dos hijos y algunos de los animales que viven en su granja, como perros, gatos, conejos o patos. Para tomar estas instantáneas Elena aprovecha los colores del entorno en el que se encuentra y los fenómenos naturales.

"Confío sobre todo en mi intuición cuando compongo fotos. Me inspira principalmente mi deseo de expresar algo que siento, aunque por lo general no puedo decir exactamente lo que es", afirma la autora de estas bellas imágenes.







¿Podrás adivinar de que conocida celebridad es hija esta chica?


Estos inventos son una genialidad...o una estupidez...

La mente humana es una constante máquina de idear artilugios para facilitar nuestras vidas y contribuir al progreso de la sociedad. Cientos de miles de personas y empresas repartidas por todo el mundo viven de ello; y su destino es darle al coco para patentar todo tipo de artefactos sorprendentes.

El problema es que algunos de esos ingeniosos inventos resultan ser más bien siniestros, artilugios ideados por “el loco” o “el malo” de alguna película futurista o de ciencia-ficción y cuyas consecuencias preferimos ignorar, mientras rezamos para que tales patentes jamás salgan al mercado.


Tu otro yo de las redes sociales

Estás en muchas redes sociales y a veces te resulta un poco caótico y cansino estar actualizándolas constantemente para mantener a tus amigos al día de tus pormenores vitales. Pero tranquilo, porque Google ha patentado un software que hace ese trabajo por ti.

Exacto. Primero te observa mediante tus SMS, emails, blogs, micro-blogs, redes sociales, etc., aprende de tus reacciones y maneras de comunicarte y, finalmente, se convierte en tu clon virtual. Pone los pelos de punta. Así, tu yo virtual generara mensajes y reacciones personalizadas automáticamente.

Una jaula colgando de la ventana para bebés

Esta alocada patente se concedió en EE.UU. el 13 de marzo de 1923 y en ella se lee: “con los hechos a la vista, el propósito es proporcionar un artículo para bebés y niños pequeños, que se suspende en el exterior de un edificio, en donde el niño o joven puede ser colocado”.

Su inventora, Emma Read, de Spokane, Washington, afirmaba que la jaula de bebés estaba diseñada para adosarse al marco de una ventana y que la estructura saliera por la fachada del edificio. Así el bebé tendría acceso a aire fresco y luz solar a través de la jaula de alambre. Y todavía le quedaría espacio suficiente para trastear con sus juguetes antes de precipitarse al vacío.

Un tatuaje para reducir el ruido cuando hablas por teléfono y que además detecta cuándo mientes

¿Verdad que es un engorro hablar por teléfono cuando hay ruido en el ambiente? Coches, gritos de gente, máquinas funcionando, música alta… Buscar un sitio lo más tranquilo posible puede ser una opción para una comunicación telefónica con visos de éxito. O también hacerte un tatuaje electrónico en el cuello que te “roba” la voz y la transporta hasta el teléfono de tu interlocutor.

Sí, suena totalmente a ciencia ficción, pero se trata de una patente de Google para Motorola. Es un tatuaje electrónico que se implanta en el cuello de las personas para “extraer la voz” y transferirla perfectamente a través del teléfono, sin los ruidos del ambiente.

Y no solo eso. El tatuaje también emplea las respuestas galvánicas de nuestra piel para detectar mentiras.

Abrazos a distancia

Chatear, hablar por teléfono, video-llamadas… Comunicarse con los seres queridos que viven lejos es más fácil, cómodo, barato y real gracias a las nuevas tecnologías. Sin embargo, no deja de existir esa gran barrera llamada distancia que impide abrazar o besar a quienes no están a nuestro lado; porque las palabras no siempre son suficientes.

Por eso Microsoft ha patentado un sistema de telepresencia para enviar y recibir estímulos físicos –apretones de manos, abrazos, palmaditas…- mediante objetos conectados telemáticamente, como por ejemplo, cojines.

Palmaditas para los bebés

Siéntate en el sofá a ver la tele y deja que una siniestra máquina dé palmaditas en el culete a tu bebé para que se duerma mientras disfrutas de tu serie favorita. Para aquellos progenitores que no creen en las bondades del contacto físico marternofilial, este artilugio es ideal. Se trata de una patente de 1968 que esperamos que jamás haya visto la luz.

Humor, información, comics: un post de humor "Todo en uno"






 






Cuando los mamuts, dominaban la tierra.

La exposición "Mamuts en la Edad de Hielo" abre sus puertas este viernes -y hasta el 20 de abril- en el Museo Nacional de Escocia, en Edimburgo. La muestra ha sido curada por el Museo Field de Historia Natural de Chicago (EE.UU.). Es la primera vez que se exhibe en Europa una colección significativa de objetos de la Edad de Hielo. Aquí, un detalle de un mamut. 

La exposición explora los misterios de la Edad de Hielo y muestra cómo era la vida de los animales más emblemáticos de aquella era, el mamut y el mastodonte. (Ilustración de Velizar Simeonovoski)

El árbol genealógico de los mamuts y los mastodontes se remonta a África hace 55 millones de años. Este esqueleto de mastodonte muestra que la curvatura de los colmillos era mucho más pronunciada que la de los elefantes actuales. (Foto: John Weinstein) 

Los mastodontes eran más bajos y compactos que los mamuts, con huesos más gruesos y colmillos de diferentes formas. En América del Norte, los mastodontes podían vivir junto con los mamuts porque tenían una dieta diferente y no competían por los más de 226 kg de vegetación que estos consumían cada día. Los colmillos del mastodonte (a la derecha) eran usados para triturar ramas y cortezas, y los del mamut (izquierda) para moler hojas y hierbas. (Foto: John Weinstein) 

Al igual que los anillos en el tronco de un árbol, los colmillos de mamut crecían en capas cada año. Al examinarlos los científicos han sido capaces de determinar la edad de los ejemplares al momento de su muerte. (Foto: John Weinstein) 

Esta cría de un mamut peludo Lyuba tiene 40.000 años y es uno de los ejemplares mejor preservados jamás encontrados. Fue hallado por un cazador de renos siberiano y su dos hijos en 2007. Científicos le realizaron una autopsia y un analisis de ADN. 

Usa una mujer negra como silla. Polémica imagen racista causa indignación.

La imagen de Dasha Zhukova, de 32 años, novia del magnate ruso Roman Abramovich, posando sentada sobre una mujer negra que simula ser una silla generó escándalo y las reacciones no se hicieron esperar.

El blog de moda Buro 24/7 utilizó esta imagen ofensiva de Zhukova para ilustrar una entrevista a la ex modelo, que ahora es editora de Garage, una revista de estilo y arte.

Para colmo, la desafortunada foto se publicó este lunes 20 de enero, Día de Martin Luther King, uno de los símbolos de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en los Estados Unidos.

Tras la ola de críticas, Miroslava Duma, la editora del blog, se vio obligada a modificar la imagen para que no se viera la polémica silla humana. Ahora fue la propia Zhukova quien tuvo que disculparse. "Rechazo totalmente el racismo y quería pedir disculpas a todos los que se hayan podido sentir ofendidos por la imagen, que ha sido sacada de contexto", dijo.

La ex modelo nació en Moscú en el seno de una rica familia dedicada a la industria del petróleo, pero cuando sus padres se divorciaron, la joven se mudó a los EEUU. Estudió en la Universidad de California antes de regresar a Rusia. Ella y Abramovich, que posee una fortuna de 14.000 millones de euros, tienen dos hijos en común, Aaron Alexander y Leah.



Grandes inventos cotidianos, creados por niños.

El 17 de enero en el mundo se celebra una fiesta muy original: el día de los niños inventores. Esta fecha no fue elegida por casualidad. Ese mismo día en 1706 nació el famoso político Benjamin Franklin, que en su niñez se hizo famoso gracias a sus inventos. Cuando tenía 12 años, por ejemplo, inventó las aletas para nadar y algo más tarde patentó la mecedora y además ofreció utilizar los signos '+' y '-' para indicar los estados de carga eléctrica positiva y carga negativa respectivamente. 

De manera que no todos los objetos que utilizamos en nuestra vida cotidiana y que hacen nuestra vida más fácil y más interesante, fueron inventados por sesudos científicos adultos. Les presentamos una lista de inventos de niños que han tenido una enorme difusión o importancia, muchos de los cuales sirven para resolver importantes problemas actuales.

El polo. 

Cuando el californiano Frank Epperson tenía 11 años, una noche de invierno dejó en un porche de su casa un vaso de soda con una varita dentro. 18 años después, en 1923, Epperson decidió comercializar su descubrimiento y empezó la venta de helados de agua.

Un robot para medir espacios. 

Maxim Lem, de la ciudad ucraniana de Lviv, creó a los 12 años de edad un robot capaz de escanear el espacio, medir un área concreta, elaborar un plano y con el uso de señales de radio, transmitir los datos recogidos a un ordenador.

El trampolín. 

La idea de crear un trampolín fue del gimnasta estadounidense George Nissen. El invento, creado por George a los 16 años de edad, casi no ha cambiado durante sus ocho décadas de historia.

Un nuevo tipo de batería. 

La estudiante de un colegio californiano Aisha Khare desarrolló a los 18 años un nuevo tipo de baterías para teléfonos móviles. Su invento permite recargar completamente el dispositivo en 20-30 segundos y después la energía dura mucho tiempo. Por su invención Aisha recibió un premio para jóvenes científicos de la compañía Intel.

La escritura braille. 

En 1824, Louis Braille, de 15 años de edad, inventó un sistema de escritura táctil que hace accesible la lectura a las personas ciegas y que actualmente se utiliza en todo el mundo. La técnica se basa en la 'letra nocturna' del capitán de artillería Charles Barbier, que en aquella época era utilizada por los militares para leer informes en la oscuridad.

Orejeras.
 

En 1873, el estadounidense Chester Greenwood inventó la protección auditiva a los 15 años de edad. Al niño le gustaba patinar y le pidió a su abuela que cosiera piezas de piel con un alambre para proteger las orejas del frío. Más tarde, estos auriculares fueron modificados y ahora algunos de sus modelos se utilizan para la protección contra el ruido.

Y todos hablaremos como Pitufos...

Hay algunas palabras cuyo significado se ha distorsionado de forma popular y han conseguido la ‘hazaña’ de que muchos entiendan, al escucharlas o leerlas, una acepción que no está en el diccionario. El contexto hace que entendamos lo que el emisor quiere decir, pero la generalización del uso de estas palabras en un marco incorrecto erosiona la riqueza de nuestra lengua: acabamos utilizando los mismos vocablos para todo.

Algunas expresiones a las que se les suponen significados que en realidad no tienen, en detrimento de otras que sí significan exactamente eso, son las siguientes:

-“Baja el tono”. Si a alguien le dicen eso, lo que entiende inmediatamente es que tiene que bajar el volumen (de la voz)
. El tono y el volumen no son la misma cosa. El tono es la cualidad que permite ordenar los sonidos de graves a agudos. Así que si te indican que “bajes el tono”, deberías empezar a hablar más grave pero, si lo deseas, al mismo volumen al que estabas hablando. “Tono” también puede referirse al modo de decir algo según la intención, por lo que es correcto decir “háblale en un tono más amable” o “no me hables en ese tono”, pero tampoco en esos casos nos estaríamos refiriendo al volumen.

-“Inédito” solo quiere decir “no publicado” o “que no ha publicado nada”. Únicamente se refiere al mundo editorial. Por lo tanto, es incorrecto su uso en una crónica deportiva: “el portero quedó inédito”*. Bueno, es correcto, pero significa que el portero no ha publicado ningún libro, y no que no ha participado en el juego.

-“Cambia de dirección”. A pesar de que muchísima gente tienen carnet de conducir y, por tanto, han tenido que estudiar en algún momento el código de circulación (donde se explica bien esto), por no hablar de las clases de física del colegio, muchas personas siguen diciendo “cambiar de dirección” cuando se refieren a dar la vuelta en una carretera para volver al punto de partida. Esa acción, sin embargo, es en realidad un cambio de sentido: la dirección es la misma del punto A al B y viceversa.

-“Vengar a alguien” es muy diferente de “vengarse de alguien”. En un conocido programa de preguntas y respuestas de televisión, después de que una concursante fuera eliminada, su compañero dijo, (con la intención de tener un gesto amable), que cuando le llegara el turno iba a “vengarse de ella”. ¡Pobre, por si no tuviera bastante con haber sido eliminada!

-Hay una cuestión que puede parecer baladí pero que hace que muchas palabras sean usadas de forma imprecisa: algunos verbos, por su significado, deben ir acompañados de complementos con valor positivo y otros a complementos con valor negativo. Si los usamos indistintamente, caeremos en contradicciones semánticas.

Por ejemplo, ‘adolecer’ siempre debe ir seguido de un mal o defecto (“mi abuelo adolece de gota”), no sirve para explicar la carencia de algo positivo (“este niño adolece del cariño de un padre”). Eso significaría que el cariño del progenitor es algo nocivo, por lo que el niño sufre.

“Tachar” o “tildar” también deben usarse con connotación negativa (“no dudó en tildarlo de grosero”), sería una impropiedad decir “tacharon la experiencia de inolvidable”*. Lo mismo sucede con el verbo “involucrar”, no se puede involucrar a alguien en algo bueno (sí se le puede implicar).

En el extremo opuesto, “atesorar” o “hacer gala” deben usarse con complementos positivos, no deberíamos decir “atesora muchos defectos” ni “hizo gala de un gran egoísmo”.

En todos estos casos, lo más normal es que entendamos lo que el emisor quiere decir gracias al contexto. Pero, ¿no sería más natural y sencillo que habláramos con propiedad, dijéramos exactamente lo que queremos decir y así los receptores no tuvieran que interpretar y suponer? La semántica, al fin y al cabo, es algo bastante objetivo: basta con ser cuidadoso con las reglas, consultar las dudas e intentar no utilizar palabras de cuyo significado no estamos seguros. Si todos la cuidáramos, habría mucho menos sitio para confusiones y frases malinterpretadas.

De seguir así, por el contrario, se irá ampliando cada vez más la lista de palabras o expresiones a las que atribuimos significados que no tienen, siempre escudados en el nocivo “pero se entiende, ¿no? ¡Pues ya está!”. Perderemos los matices sutiles de las palabras, que siempre han enriquecido una lengua repleta de sinónimos como la nuestra, muchos vocablos significarán lo mismo y nuestro lenguaje se volverá más plano y menos rico. Y acabaremos hablando de forma parecida a los Pitufos, utilizando una misma palabra para demasiadas cosas distintas, sin que eso nos importe demasiado. “Total, tú has pitufado lo que yo quería decir, ¿verdad? ¡Pues ya está!”





Prohibido decir "Nazi" (y usar pijama a rayas) (mucho mas que un WTF!)

Escena de la película: "El niño que usaba un pijama a rayas"
Con la torpeza habitual de un país que debería tener más cuidado con sus gestos, porque agitan todo el polvorín de Oriente Medio, la última ocurrencia del ejecutivo israelí, casi a la vez que oficiaba los funerales de estado por el siniestro Ariel Sharon, es la prohibición de utilizar la palabra “nazi”. ¿La intención? Contagiar al resto de Occidente.

De la noticia se hace eco el principal diario israelita, el Yedioth Aharonoth. Allí podemos leer que la Knesset aprobará la medida en breve, que impondrá penas de hasta 6 meses de prisión y una fuerte multa económica. Tampoco se podrán vestir pijamas de rayas que recuerden a los campos de concentración. Si no estuviéramos hablando de que esto es verdad, la cosa tendría incluso su gracia.


¿Nos importa acaso esto a nosotros, a miles de kilómetros de distancia? Sí, porque la medida tiene tintes proselitistas e intenta influir en las políticas de otros países para que sigan su ejemplo, como aclara la letra pequeña de la futura ley.

Ello abrirá la puerta a que esté prohibido decir gas, o pogromo, Intifada, palestino, fósforo blanco… Y ya de paso, podían prohibir la palabra paz, tan ajena y tan en colisión con la idiosincrasia de un estado armado hasta los dientes desde tierna edad. Y cuidadito con los vestidos, trajes, pantalones o camisas que recuerden a los uniformes de la Wehrmarcht, o al ejército soviético, a las gorras de las SS, a los jemeres rojos o vaya usted a saber a qué.

Si en Zimbawe o en Chechenia prohibieran el uso de expresiones como ‘hombre blanco’ o ‘viuda negra’ solo nos cabría torcer el gesto ante una extravagancia más de regímenes instalados en la locura. Pero hablamos de Israel, "adalid de la democracia", "último bastión de Occidente ante la barbarie medieval islamista", como diría Salvador Sostres, hagiógrafo del difunto Sharon. Da pánico pensar que un estado dotado de arsenal atómico y de armas químicas está en manos de tipos capaces de prohibir palabras y pijamas de rayas.

En Gaza podrían vetar la palabra ‘judío’, en España se podría prohibir ‘franquista’, en Madrid, ‘Messi’, y en Cataluña, el ejecutivo de Mas podrá prohibir la palabra ‘España’. Rouco Varela preferiría que la palabra ‘homosexual’ fuera invisible, y Ruiz Gallardón borraría ‘útero’ de los diccionarios. Y así hasta volvernos locos y quedarnos sin voz ni verbo, porque en esa espiral absurda nadie sabe dónde está el final. Quizá en el silencio, el único escenario amable para un gobierno totalitario.

Todos los jefes de estado absolutistas (Hitler, Stalin, Franco, Pinochet, Castro, Kim Jong family, Mugabe, Putin…) empezaron prohibiendo pequeñas cosas, pequeños libros, pequeñas películas, en nombre de la izquierda y de la derecha, de este vicio de juzgar y censurar no se ha librado nadie.

Que se lo recuerden a Hernán Migoya y su novela Todas Putas, masacrada por el ejecutivo socialista. La grandeza de un Estado es poder elegir entre unas cosas y otras, no que el Estado lo haga por ti.

No soy sospechoso de dormir con el Mein Kampf bajo la almohada, pero me parece saludable poder encontrar ese texto en Amazon, donde encabeza las ventas de eBooks, junto a los libros del pseudo historiador César Vidal, que jamás ha pisado un archivo para documentarse. O encontrar La Gaceta en los kioskos compartiendo anaquel con la revista satírica Mongolia. Es cierto que la simbología nazi está prohibida en Austria, Alemania y Francia, pero prohibir palabras… eso sí que es serio. Nunca imaginó Orwell que su neolengua daría los primeros pasos en Tierra Santa: Israel ha perdido el norte.

Si aceptas que alguien prohiba lo que no te gusta, la próxima palabra que se prohiba puede ser tu nombre.



Soy un imbécil.

Este adjetivo, que el DRAE define como “alelado, escaso de razón”, no fue usado como insulto hasta el siglo XIX por obra y gracia del francés, cuyo significado –que no vocablo- hemos tomado. Para que luego digan que no se nos pegó nada del culto e ilustrado país europeo.


‘Imbécil’ proviene del latín imbecillis, que a su vez deriva de imbecillum, palabra compuesta por ‘in’ (sin) y ‘baculus’, diminutivo de cetro o bastón, es decir, “sin bastón”, como podemos leer en el Diccionario clásico-etimológico latino-español, de Francisco A. Commeleran y Gómez. Su etimología parece más clara, aunque también hay corrientes que lo derivan del griego y no del latín. Sin embargo, la explicación de la misma crea ya más problemas.

Hay teorías que señalan que imbecillis (“sin bastón, sin cetro”) aludía a la infancia y a la juventud, etapas de la vida en las que no es necesario el uso de ninguna prótesis para caminar, pero que también implicaba, por tanto, la falta de sensatez y sabiduría que se le supone a un abuelete. Basta recordar que en la época antigua, el uso del cetro implicaba autoridad e inteligencia (lo llevaban los reyes, por ejemplo, y los sabios).

Otras teorías, sin embargo, dicen que ese ‘in’ no es un privativo sino más bien hace referencia a ‘en’, es decir, que se apoya en el bastón. Y por tanto se aludiría con ello al débil y al flojo. De ahí ese significado de “flaco, débil” ya en desuso que el diccionario da como segunda acepción de la palabra imbécil.

Incluso hay terceras versiones que hacen derivar el término de ‘imbellum’, es decir, que no servían para la guerra, para luchar, por ser demasiado débiles, tontos o vaya usted a saber.

Lo que sí es importante destacar, sea cual sea la explicación que más nos convenza, es que en latín no era un insulto, sino una mera descripción. Es decir, no tenía ningún carácter peyorativo ni denigratorio. Incluso clásicos como Horacio emplean el término “imbecillis aetas” para referirse a la juventud, a la infancia.

Por influencia de esas expresiones latinas que aluden a esa etapa de la vida, el francés toma el vocablo ‘imbécille’ como sinónimo de debilidad mental, eso sí, usado como término médico y no como insulto, allá por los siglos XVII y XVIII. A modo de curiosidad, no se pronunciaba como hoy lo hacemos, sino que el acento recaía en la última sílaba: [imbezíl]. Algunos autores creen que en español pasó a ser llana por una mala interpretación de esa tilde francesa.

Fue en el siglo XIX cuando empieza a usarse como insulto y se llena de esos matices negativos que hoy le damos, también por influencia del francés que, a su vez, ya lo empezaba a utilizar para atacar al interlocutor.

En psicología, ‘imbecilidad’ sigue siendo un grado de debilidad mental. Aunque esto es mejor que nos lo confirme algún especialista. Con la salud, ya sabes, no se juega y no debemos automedicarnos.

Así que si un día tenemos que acudir a un médico y nos califica de ‘imbéciles’, siempre nos quedará la duda de si nos está dando un diagnóstico o nos está insultando. 
Claro, que el contexto de la conversación tendrá mucho que decir… esperemos.



Las 10 pesadillas mas comunes, y sus significados.

Todos hemos tenido una pesadilla alguna vez y generalmente, en mayor o menor medida, despertamos con una extraña sensación que resulta en una mezcla de angustia, miedo y curiosidad. Al despertar, instantáneamente nos preguntamos qué significan esas terroríficas escenas, por qué se nos representó esto en los sueños y otras cosas por el estilo.

Bueno, como podrás imaginar, la interpretación y explicación de las pesadillas, lejos de ser algo sencillo, implica gran controversia, subjetividad y varias otras complicaciones. Lo cierto es que se trata de una cuestión sumamente interesante y que por más dificultades que represente su estudio, desde la psicología, la neurociencia y varias ramas de la medicina, se han desarrollado numerosas investigaciones al respecto.

Sabiendo que las pesadillas son un tipo de parasomnia y una parte esencial de nuestra actividad onírica que se desarrolla en la etapa del sueño MOR (REM), que tienen una explicación tanto fisiológica como psicológica y que entre otras cosas, suelen ser concisas manifestaciones que la mente nos figura mientras dormimos ante excesos de estrés y ansiedad, hoy voy a enseñarte el significado de las pesadillas más comunes de acuerdo a las interpretaciones más habituales desde las ciencias.

10. Soñar con desastres naturales

Soñar con un terremoto, un tsunami, una tormenta de grandes proporciones o cualquier otro desastre natural es más común de lo que uno pueda pensar y es la pesadilla que da comienzo a esta lista. Los desastres o catástrofes naturales representan un miedo inminente en el inconsciente, un fuerte sentimiento de ansiedad. Los expertos señalan que también puede manifestar situaciones que, como ocurre con el clima, no pueden controlarse y que implican leves crisis nerviosas. También es un signo de un problema de relacionamiento social y emocional.

9. Soñar con un fallecido

La aparición de un difunto o un ser querido que falleció en nuestra actividad onírica también es muy frecuente. La explicación a este tipo de pesadillas está directamente relacionada con las luchas emocionales que todos tenemos ante la pérdida de un ser querido, además, en estos sueños es determinante la forma en que el difunto pereció.

8. Soñar perderse un evento importante

Muchas personas sueñan que se pierden eventos importantes como pueden ser una boda, una cita importante, un viaje, un vuelo, etc. Comúnmente, la interpretación de esta pesadilla, como la de muchas otras, se vincula con sentimientos de ansiedad y miedo ante la posibilidad de fallar o ser incapaz de cumplir con las expectativas de una persona que represente cierto tipo de poder. Está fuertemente ligado al concepto de responsabilidad, la negatividad y el pesimismo.

7. Soñar estar desnudo en público

La desnudez es más bien una cuestión de tabú y estar desnudo en público en los sueños es una pesadilla recurrente sobre todo en adolescentes. Sin embargo, los expertos aseguran que su significación puede estar dando cuenta de un problema serio, directamente relacionado con la baja autoestima, la falta de comunicación y los problemas de relacionamiento con el grupo de pares.

6. Soñar que se caen los dientes

Una pesadilla que también se asocia especialmente con problemas de autoestima, inseguridad y conflictos en la personalidad es la de soñar que los dientes se desprenden. También es una pesadilla común entre los adolescentes y es muy similar a la de estar desnudo en público, aunque ésta es más recurrente que la anterior mencionada. El miedo a ser juzgados por el vulgo, la ansiedad y la fuerte preocupación por la forma en la que otros individuos consideran el aspecto físico de la persona, son puntos claves detrás de esta pesadilla.