domingo, 16 de febrero de 2014

No lo creerás: Espectaculares tatuajes en 3D que son verdaderas ilusiones ópticas.







Las "Selfies" pueden ocasionar problemas mentales.

La moda de autorretratarse con el móvil ("selfie") y colgar el resultado en la red puede acarrear problemas mentales, como depresiones o paranoia, si no se obtiene el reconocimiento del público, advierte una doctora tailandesa.

"Prestar demasiada atención a las fotografías publicadas, controlando quién las mira o a quién le agrada o quién comenta, con la esperanza de lograr la mayor cantidad posible de 'me gusta' es un síntoma de que las 'selfies' están causando un problema", declara la especialista Panpimol Wipulakorn, del departamento tailandés para salud mental.

La experta señala que tales comportamientos podrían derivar en problemas cerebrales en un futuro, especialmente aquellos relacionados con la falta de confianza hacia uno mismo.

"Las 'selfie' causan un impacto en la vida de cada individuo. Publicar fotos para buscar la aprobación de los colegas está en la naturaleza del hombre. Si la gente hace una cosa y logra una pequeña recompensa, volverán a repetir el acto", explica la doctora.

Sin embargo, esta recompensa que es lograr la aceptación social tiene diferentes efectos dependiendo de la persona: algunos se contentan obteniendo unos pocos "me gusta", mientras otros "necesitan" lograr todos los que puedan y se vuelven "adictos" a este reconocimiento social, desgrana Panpimol.

Aquellas personas que no logran la cantidad de apoyos esperados optarán por publicar una nueva instantánea, pero si la respuesta continúa siendo negativa podría dañar la confianza de la persona o crear pensamientos negativos hacia uno mismo.

La seguridad y autoestima son cruciales en el desarrollo de las personas para alcanzar la felicidad y la satisfacción personal, apunta la doctora.

Su carencia, no obstante, causa nervios, dudas y la infelicidad del individuo, que podrían desembocar en problemas mayores como la paranoia, depresión, comportamientos celosos y personalidad susceptible.

"No creo que vaya a tener ningún problema en el futuro por compartir mis fotos con mis amigos. Siempre hace ilusión ver que a muchas personas les gusta lo que compartes en 'Facebook' o 'Instagram', pero a mi no me obsesiona", declara a Efe Sirirat Suakaewnoy, estudiante de comunicación en Bangkok.

El centro comercial "Siam Paragon", que a diario acoge a miles de locales y turista en Bangkok, se alzó este año con el galardón al lugar más popular entre los seguidores de la red social "Instagram", aplicación donde se cuelgan cada día más de 55 millones de fotos, por delante de Times Square, Disneylandia o la Torre Eiffel.

"Me parece divertido publicar fotos sobre cosas que me gustan, lugares que visito, mis almuerzos o el humor con el que me levanto por las mañanas", indica Nink Manadamrongthan, quien asegura sube entre una o dos fotos a diario a las redes sociales.

La palabra "selfie", que designa a la foto que nos hacemos y que habitualmente colgamos en las redes sociales, fue elegida como "palabra del año 2013" por los diccionarios Oxford de lengua inglesa, tras extenderse significativamente su uso.

Ya son célebres las "selfies" que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto a sus homólogos del Reino Unido, David Cameron, y Dinamarca, Helle Thorning, se tomaron durante el funeral del expresidente sudafricano y premio nobel de la paz, Nelson Mandela.

Otras personalidades de distintos ámbitos, como el cantante canadiense Justin Bieber, el futbolista brasileño Neimar o el actor estadounidense Tom Hanks, han posado y publicado numerosas fotos en sus perfiles de las redes sociales.

La experta tailandesa sostiene que, además de daños personales, las "selfies" también pueden lastrar el crecimiento de los países en desarrollo, porque la falta de confianza de los jóvenes puede crear una generación "sin liderazgo", de personas "simples" sin "capacidad creativa e innovadora".

Hábitos como atender a las personas u observar las cosas que nos rodean a diario, así como practicar deporte y actividades con familiares y amigos, como ir al cine o viajar, son algunas de las ideas aportadas por la doctora para combatir la adicción a las "selfies".



Cosas que (tal vez) no sabes sobre los cargadores USB para celulares.

Al momento de cargar la batería de un teléfono móvil, la mayoría de los fabricantes recomienda el uso de los accesorios originales. Sin embargo, es habitual que se comparta el cable USB para darle un poco de energía a los dispositivos móviles, en una época en donde, como mucho, la autonomía de uso está limitada a una jornada completa.

Por supuesto, se puede usar el cable de datos -sin enchufe- para cargar el celular, la tableta o la notebook con un puerto USB de la computadora, o con el conector USB especial que viene integrado a algunos transformadores; todos esos cargadores son compatibles.

Pero algunos fabricantes no están incluyendo el cable o transformador, como es el caso de Motorola con su Moto G, y recomienda a los usuarios reutilizar los antiguos cargadores de modelos previos.

En ese caso, hay que verificar que el valor de entrada sea de 100-240 V, esto nos asegura que podremos usar el cargador sin problemas de voltaje. Casi todos los últimos enchufes USB vienen bajo esta configuración, pero por las dudas no está de más verificarlo.

LOS AMPERES SON CLAVE (Y NO SON TODOS IGUALES)

En segundo lugar, el dato más importante a chequear son los valores de salida. De forma usual, los cargadores USB tienen una tensión de salida de 5 voltios; lo que varía es el amperaje que admiten. Deben estar entre 500 mA y 1.5 A (o 1500mA, que es lo mismo). Mientras mayor sea este valor, más rápido se cargará el equipo, si es compatible. Si ese valor es mayor a 1.5 A y el dispositivo lo admite, ajustará el ritmo de carga, si es menor al rango detallado, sólo tardará más en reponer la energía de la batería.

Un conector micro USB convencional y uno de USB 3.0. El segundo permite usar un cable de micro USB (se enchufa en la parte derecha del conector).

En general, los celulares admiten cargas de hasta 1 A, y las tabletas de 1,5 a 2 amperes, pero esto puede variar; lo importante es que si el teléfono admite un mayor amperaje, y si el cargador es capaz de entregarlo (no todos pueden) la batería recuperará energía a un ritmo mayor.

Si se usa el puerto USB frontal de una PC no siempre se logrará la carga necesaria; esto depende de la configuración de cada equipo. Los USB traseros sí tienen siempre los amperes correctos. Esto influye también en las baterías portátiles ; un dato por tener en cuenta no sólo es su capacidad de carga (los mAh, miliamperes por hora) sino la corriente que entregan; las buenas baterías llegan a 950 mA (es decir, casi 1 A como entrega un cargador USB común; el USB 2.0 de la PC llega a 500 mA; el USB 3.0, a 900 mA para carga y transferencia de datos).

No está de más recordar que en dispositivos con un conector USB 3.0 (como el Samsung Galaxy Note 3, por ejemplo, o múltiples discos rígidos externos) es posible usar un cable micro USB 2.0, es decir, el de los celulares tradicionales; la ficha se inserta en la mitad del conector, y la carga se hará más lenta, pero se puede usar.

Ante cualquier duda, siempre hay que consultar la documentación proporcionada por el fabricante. Y si uno no está seguro, elija el método más lento pero seguro de carga: conectar su teléfono al puerto USB de la computadora con el famoso "cablecito USB" que le pide a su compañero de oficina para para extender la autonomía de uso de su smartphone.



4 casos de personas, enamoradas de objetos inanimado: Objetofilia.

En el mundo hay un grupo de gente que tiene una parafilia (desviación sexual) muy rara llamada 'objetofilia', la cual se basa en la atracción emocional y sentimental hacia un objeto.

Según los objetofílicos, no hay que confundir su condición poco común con un fetiche, puesto que su amor por el objeto va más allá que la mera excitación sexual: "lo ven como su pareja amorosa". Por increíble que parezca, aquí hay cuatro historias de objetofílicos, cuyo amor fue hecho público por los medios de comunicación.

Una mujer casada con el Muro de Berlín

Uno de los primeros casos de objetofilia que conoció el mundo fue el de Eija-Riitta Eklöf, la mujer sueca que se casó con el muro de Berlín el 17 de junio de 1979. Por supuesto, no fue un matrimonio legal, pero aun así cambió su apellido por Berliner-Mauer', que significa muro de Berlín en alemán.

La mujer cuenta que se enamoró del muro en su infancia al verlo por televisión, y desde entonces emprendió varios viajes a Alemania: el sexto fue cuando "se casaron". Cuando en 1989 el muro fue derribado, se horrorizó diciendo: "Han mutilado a mi marido".

Eklöf fue innovadora en todo: precisamente ella acuñó el término destinado a su orientación no convencional y lanzó en 1996 el primer sitio web para los objetofílicos Objectum-Sexuality, donde se apoyan y comparten su experiencia.

Una mujer casada con la Torre Eiffel

En gran medida, la divulgación del 'fenómeno' de la objetofilia se debe a Erika LaBrie, famosa por haberse casado en una ceremonia simbólica con la Torre Eiffel en 2007. Ella también adoptó el apellido de su 'marido', convirtiéndose en Erika Eiffel. Sin embargo, la emblemática torre de París no fue su única 'pareja': la atracción por objetos de la mujer se remonta a tiempos más tempranos.

Antes Erika fue una militar en EE.UU. y campeona mundial de tiro con arco. Su carrera en las Fuerzas Aéreas fue interrumpida por un asalto sexual, del que Erika se defendió con una espada japonesa. Desde entonces, la mujer dormía con la espada que la había protegido y le dieron de alta médica por el trastorno de estrés postraumático.

Sin embargo, Erika continuó compitiendo a nivel internacional como arquero afirmando que la relación con Lance, su arco de competiciones, la convirtió en campeona.

Y, para completar la lista, Erika también tuvo una 'relación' duradera de 20 años con el muro de Berlín, lo cual la convirtió en el centro de interés de los medios de comunicaciones y la heroína de numerosos artículos.

Un hombre enamorado de su iBook

No solo las mujeres conocen la objetofilia por su propia experiencia, los hombres también la padecen. Una investigación alemana sobre esta condición sexual realizada en 2007 revela el caso de Bill Rifka, un estudiante de psicología de 35 años, que admitía mantener una relación con su iBook.

"Usualmente coqueteo con muchos laptops en eBay y siento un verdadero deseo (...) Para mí, mi Mac es hombre, por lo que se podría decir que vivo en una relación homosexual", confesó el hombre.

Un hombre enamorado de su almohada

Nisan, un japonés de casi cuarenta años, se enamoró de Nemu, un personaje ficticio de una especie de videojuegos para adultos. El hombre imprimió a Nisan en una almohada para abrazarla, llamada 'dakimakura'.
Nisan entró en las filas de los objetofílicos conocidos por el mundo protagonizando un artículo de 'The New York Times'.

La objetofilia es un fenómeno muy poco frecuente: según algunas investigaciones, en el año 2012 se conocían aproximadamente 200 casos. Entre ellos figura gente que se enamora o se declara casada con: una estatua de Adonis, un personaje de videojuegos, las torres gemelas, un automóvil e incluso una locomotora de vapor.





Humor para terminar el domingo con una sonrisa








El poder de un simple saludo, y otras situaciones que te harán reflexionar.




 

















El ¿inofensivo? cigarrillo electrónico.

Al principio se pensó que era una idea espantosa que sustituía con una suerte de palo con luz LED al clásico cigarrillo. Pero el del e-cigarette, o sea el cigarrillo electrónico, es un rubro próspero que se espera este año alcance los 1.500 millones de dólares solo en Estados Unidos, de acuerdo al Bloomberg Businessweek.

Un e-cigarette es un cartucho lleno de una solución de nicotina y una pila que alimenta la bobina que calienta esa solución hasta hacerla un vapor que se puede inspirar y expirar, o sea fumar. La brasa mucha veces es azul, no roja. Lo que se fuma es la misma nicotina de los cigarrillos comunes pero aún no está demostrado el efecto sobre el organismo del vapor de nicotina, aunque se presume que debería ser más benigno que el cigarrillo de tabaco y todos sus ingredientes extra.

Entre los competidores que disputan ese mercado hay emprendedores y las grandes tabacaleras de siempre aunque no podrán utilizar sus marcas conocidas en la versión electrónica. Una proyección del área Industrias de Bloomberg concluyó que las ventas de e-cigarettes sobrepasará a la de los cigarrillos tradicionales ya en 2023.

Hay otros motivos para hacerlos populares que van más allá de la salud: son más baratos. Al estar exonerados de los impuestos al tabaco, los precios bajan mucho. Un paquete de 150 cigarrillos electrónicos se puede conseguir en Estados Unidos por 80 dólares. Al no ser una mercadería regulada, además, se pueden enviar por correo, lo que le agrega practicidad.

El artículo de Bloomberg menciona algunos riesgos que vienen con estos nuevos productos.

"Desde que la Secretaria de Salud advirtió sobre los riesgos de fumar en la década de 1960, bajó muchísimo la cantidad de gente que fuma y se volvió algo raro en la clase media", dice Mark Kleiman, profesor de políticas pública en la Universidad de California en Los Angeles. "Eso es por el riesgos a la salud, pero también por el estigma social y la molestia asociada con fumar". Teme que con esto se instale una costumbre socialmente más aceptada. En Brasil se prohibieron y en algunos estados de Estados Unidos se les da el mismo tratamiento que los cigarrillos tradicionales.



Las 50 mujeres mas bellas del mundo...

Según el sitio Fottus, esta es una selecció de las 50 mujeres mas bellas del mundo, según diarios holandeses. Indudablemente es toda una colección de bellísimas mujeres, aunque algunas de ellas, por el exceso de photoshop están bastante diferentes a la versión que conocemos (Así hasta yo quedo "bello". Pero en fin, aquí lo queremos es una excusa para admirar la belleza, cosa que se logra plenamente con esta galería, estés de acuerdo o no, con la selección:

(1) Berenice Marlohe

(2) Alison Brie

(3) Arianny Celeste

(4) Jamie Chung

(5) Zooey Deschanel

(6) Jessica Pare

Cuando nieva en Japón...