sábado, 15 de marzo de 2014

¡Que buena...actriz...es Natalie Portman...! y otras imágenes divertidas.







Google es un "médico" muy peligroso (y pesimista)

Internet puede ayudarte a tomar decisiones acertadas acerca de tu salud, pero también puede hacerte creer que un simple dolor de cabeza es un tumor cerebral.


Comenzaba casi siempre de la misma manera: sentía alguna molestia (dolor de estómago, digamos) mientras atravesaba el campus hacia su dormitorio. Una vez allí, Emma Murray, estudiante de primer año de psicología en la Universidad Mc- Gill, en Montreal, Canadá, abría su computadora portátil, hacía una búsqueda de su síntoma en Google y leía durante horas. Consultaba sitios médicos —como MedlinePlus, WebMD y el de la Clínica Mayo— y comparaba las señales de alarma hasta que una punzada en la cara la hacía creer que era un ataque de apoplejía. Entraba a algún foro y descubría que su cansancio se debía a un lupus incipiente, a esclerosis múltiple o a la enfermedad de Addison, un raro trastorno de las glándulas suprarrenales.

Cuando su temor se hacía insoportable —en el momento en que, luego de hacer clic en interminables listas de síntomas, cada sensación le parecía una sentencia de muerte—, se detenía. Estás bien, pensaba. Apagaba la laptop y se acurrucaba en la cama, rodeada por fotos de amigos y familiares pegadas en las paredes de su habitación. Estaba bien, pero no podía dormir. La duda nunca la dejaba.

Emma no era un caso aislado. Encuestas realizadas en muchos países
indican que cada vez más personas usan Internet para buscar información sobre salud. Sin embargo, algunos estudios muestran que, ante el alud de datos y consejos, uno de cada 20 usuarios de Google corre riesgo de convertirse en “cibercondríaco”: un individuo obsesionado con la idea de que padece las enfermedades que encuentra online.

Aunque internet puede ser muy útil para identificar información errónea, los resultados que una búsqueda arroja —los sitios web que se despliegan primero son los que más atención han recibido por parte de los usuarios— también pueden llevar a la persona a encontrar la explicación más drástica y menos probable de sus síntomas.
La cibercondría no es una condición médica reconocida oficialmente, pero un creciente número de investigaciones la sitúa como una variante de la hipocondría: el miedo obsesivo a contraer enfermedades graves, o la creencia de padecerlas ya. De acuerdo con la edición más reciente del Manual diagnóstico y estadístico de tras- tornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés), de la Asociación Americana de Psiquiatría, la cibercondría es un trastorno de ansiedad. No se sabe a ciencia cierta cuál es su causa. Al parecer, es una combinación de predisposición hereditaria e influencia ambiental, y en la mayoría de los casos se manifiesta después de una en- fermedad grave o una muerte dentro de la familia.

Los ataques de ansiedad de Emma Murray empezaron cuando tenía 13 años, justo después de la muerte de su madre. Su adolescencia fue un período de dolor, estrés y síntomas dramáticos e inexplicables: jaquecas palpitantes y dolores intensos. Los médicos le decían que todo estaba en su mente y rechazaban sus constantes solicitudes de análisis de sangre, hasta que finalmente le descubrieron un quiste de ovario y terminó en un hospital. Eso solo empeoró las cosas. Emma ya no podía distinguir entre un dolor real y uno imaginario, y empezó a caer en pánico. “Cuando uno tiene ansiedad —dice—, el cuerpo puede hacerle sentir muchas cosas que no forzosamente están ocurriendo”. Pero en internet sus miedos parecían bien fundados. Siempre había un sitio web al que podía acudir para confirmar que algo en ella andaba mal.

Los 5 (divertidos y curiosos) tipos de usuarios de Wikipedia.

“Esta página contiene material que se ha mantenido porque se considera humorístico. Por favor, no te lo tomes en serio”.

Así comienza la entrada ‘Tipos de Usuarios de Wikipedia’ en la versión en inglés de la autodenominada enciclopedia libre. Forma parte de la hilarante categoría ‘Humor Wikipedia’ y viene a resumir la imagen que la comunidad más productiva del mundo virtual tiene de sí misma. En clave de humor, por supuesto.

Los autores de este artículo colaborativo dividen a los ‘wikipedistas’ en cinco categorías, en base sobre todo a su aportación a este almacén del conocimiento colectivo en internet. Los hay más voluntariosos, los hay más egoístas, los hay más nobles y los hay más plebeyos. El caso es que todos ponen su granito de arena para hacer de Wikipedia la fuente impagable de información que es hoy en día. Bueno, no todos…

Los gnomos

Aquellos usuarios que se encargan del trabajo sucio y desagradecido son denominados ‘WikiGnomes’. Se trata del reducto más abnegado de la Wikipedia y sus miembros no dudan en echarse al barro para sacar adelante la página. Asumen gustosamente tareas repetitivas y tediosas como gestionar las páginas de desambiguación, los esbozos, reparar las entradas que han sido víctimas de vandalismo… Sin ellos, la enciclopedia caería en “un abismo desorganizado”.
Los abogados

Expertos en debatir o, lo que es peor, en discutir. Los ‘WikiLawyers’ son los guardianes de la pureza ‘wikipédica’ y se arrogan la noble tarea de eliminar los artículos que no son dignos de tan magno compendio del saber humano. Se enzarzan a menudo en batallas que no van a ninguna parte, armados de una serie de argumentos que no abandonarán por sólidos que sean los de sus contrarios. Otra de sus principales ocupaciones es proponer y defender modificaciones en las políticas de la web, sobre todo cambios para endurecerlas.

Los novatos

Recién llegado al universo ‘wikipédico’, los ‘WikiNoobs’ son esos editores por un día que se dedican a hablar de esa “oscura” y recóndita afición suya que nadie más comparte. También son dados a pifiarla e insultar al respetable. “Luego huyen mientras su trabajo es replicado en páginas de todo el mundo” (o eso les gustaría a ellos).

Los cruzados

Se creen en propiedad de la verdad absoluta y hacen lo imposible por imponer sus puntos de vista a los demás. Los ‘WikiCrusaders’ utilizan Wikipedia como un altavoz para que sus inquebrantables dogmas lleguen a todos los rincones de internet y no escatiman esfuerzos para sentar cátedra en materias como la teología, la astrología o la política.

Los que escriben

Sin ellos, evidentemente, no existiría Wikipedia. Son esas “trescientas ochenta y una personas que de veras escriben los artículos que el resto de nosotros leemos y ocasionalmente editamos”. No tienen miedo al sueño y dedican noches enteras a investigar (en Google). “Se sabe que siete de ellos han sido vistos en bibliotecas físicas”, pero no es lo más habitual. “Gracias a ellos estamos camino de reemplazar todas las grandes obras religiosas de los últimos miles de años como fuente de verdad a la que se adhieren la mayoría de los humanos”.



Los hombres se pueden enamorar en tan solo 8.2 segundos.

La investigación realizada por International Academy of Sex Research mencionó que cuando ellos mantienen la mirada fija en los ojos en una mujer por de 8.2 segundos o más, ya cayeron ante sus encantos.

Para realizar este estudio, los científicos utilizaron cámaras ocultas que grabaron los movimientos de los ojos de 115 estudiantes mientras hablaban con actores y actrices.

Luego se preguntó a los jóvenes sobre la atracción que les generó la conversación. Los hombres miraron fijamente a los ojos de las actrices que consideraron más atractivas por un periodo promedio de 8.2 segundos, y 4.5 a las que luego calificaron como menos atractivas.

Por otro lado, las estudiantes fijaron la mirada en los ojos de los actores durante el mismo periodo de tiempo, sin importar si éstos les parecían atractivos o no.

Los investigadores concluyeron que los hombres usan el contacto visual para buscar compañeras aptas y fértiles para procrear.

Según los científicos, las mujeres no suelen caer tan rápido porque temen embarazos no deseados o ser madres solteras.



Humor para que te cambie el humor.






 
 
 

 

Sin previo aviso, "Popcorn Time" cierra su servicio de películas en Steaming.

Así nada más, de un día para otro, y sin ningún aviso. Popcorn Time, el polémico servicio que hasta hace poco permitía ver películas en streaming de forma gratuita, ha cerrado.


El llamado “Netflix de los torrents” fue creado por un grupo de desarrolladores en Argentina, quienes hoy anunciaron su cierre a través de un emotivo y fuerte comunicado en el que se lee:

“Popcorn Time va a cerrar hoy. No porque hayamos perdido la energía, dedicación, el foco o nuestros aliados. Sino porque necesitamos seguir con nuestras vidas.”

Apenas hace unos días Antonio Castelazo nos platicaba sobre este servicio, el cual funcionaba a través de archivos torrents, y que incluso integraba un sistema de búsqueda y subtítulos.

Al tratarse de una aplicación gratuita y abierta, consiguió rápidamente la atención de muchos usuarios en todo el mundo, por lo que no pasó mucho tiempo antes de que el tema legal saltara a la mesa. Sin embargo, desde un inicio los creadores de Popcorn Time habían asegurado que su aplicación no estaba fuera de la ley.

“Como proyecto, Popcorn Time es legal. Lo verificamos. Cuatro veces.”, señalan en el comunicado.

De cualquier forma, parece que la presión de la industria cinematográfica ha sido demasiada, así que antes de entrar una larga y costosa batalla legal, los argentinos han decidido parar. Eso sí, también dejado clara su postura frente a la “piratería” y a una industria que parece vivir estancada en el pasado:

“La piratería no es un problema de gente. Es un problema de servicio. Un problema creado por una industria que pinta a la innovación como una amenaza a su anticuada receta comercial. A todos les parece que directamente no les importa resolverlo. Pero a la gente sí.”

Quizás el objetivo de Popcorn Time se haya quedado a medio camino, aún así, en su corta existencia logró atraer la atención mediática a un tema del que se tendrá que seguir discutiendo, le guste o no a los ejecutivos de Hollywood.




11 impresionantes edificios "con un agujero en el medio"

Eliminar una parte de una estructura crea una entrada de luz, altera la experiencia de los que están adentro e influye en la manera en que un edificio se adapta a su entorno.

Desde un cubo de hielo gigante hasta un edificio con forma de moneda, parece que los arquitectos se ven cada vez más atraídos hacia las construcciones en las cuales queda un espacio donde puedes ver qué hay del otro lado.

 





Los robots podrían reemplazar a los humanos, en estos trabajos, en los próximos 10 años.

Un estudio de la Universidad de Oxford (Inglaterra) citado por la revista Bloomberg, señala que varios trabajos estarían en riesgo de ser automatizados por robots y computadores inteligentes en la próxima década.

De acuerdo al reporte, los ejecutivos o agentes de préstamos bancarios serían los más susceptibles a ser reemplazados pos prestamistas en línea como el sistema peer-to-peer Daric Inc., que utiliza un algoritmo para identificar los prestatarios seguros.

Los trabajadores del retail y la comida rápida también estarían propensos a que los cambien por sistemas automatizados. Los clientes podrían pedir y pagar por comida y otros producto sin la necesidad de cajeros, vendedores y personal de asistencia, señala Business Insider.

De los 700 ocupaciones en riesgo, éstas son las 10 con mayores probabilidades.

1. Agentes de préstamos – 98% de probabilidades

2. Recepcionistas y empleados de informaciones – 96% de probabilidades

3. Asistentes legales y paralegales – 94% de probabilidades

4. Vendedores del retail – 92% de probabilidades

5. Conductores de taxis y choferes – 89% de probabilidades

6. Guardias de seguridad – 84% de probabilidades

7. Cocineros y personal de comida rápida – 81% de probabilidades

8. Barman – 77% de probabilidades

9. Asesores financieros – 58% de probabilidades

10. Reporteros y corresponsales – 11% de probabilidades



El sorprendente efecto de una picadura de abeja en el rostro.







¿Habrá alguna vez una píldora anticonceptiva para hombres? y otras preguntas.

¿Habrá alguna vez una píldora anticonceptiva para hombres?

A diferencia de las mujeres, los hombres no tienen un ciclo mensual de fertilidad, lo que significa que no se puede controlar con una simple pastilla hormonal.

Hasta hace poco, los investigadores que estaban tras una pastilla anticonceptiva para hombres se habían enfocado en "desactivar" la esperma, pero nuevos estudios hechos en Australia han encontrado la forma de que ratones genéticamente modificados no tengan esperma en el semen durante la eyaculación.

Sin embargo, para que este descubrimiento se convierta en una pastilla, se necesita una droga que pueda imitar los efectos de la modificación genética. Esto podría tomar una década en desarrollar y licenciar.

¿Por qué hay gente que le teme a los agujeros?

Se llama tripofobia y no es un miedo a agujeros hechos por el hombre o a las cuevas. Es, a grandes rasgos, una repulsión que algunos experimentan cuando observan grupos asimétricos de agujeros o puntos negros en cualquier cosa, desde la piel a las plantas o madera.

Si lo anterior no le suena aterrador, busque en Google la palabra "tripofobia" y podrá ver fotos modificadas o reales de personas con enormes marcas de varicela en el cuerpo. Otras son simplemente de huecos, algunos pueden ser larvas o gusanos. Algunas personas que sufren de tripofobia severa no soportan siquiera las burbujas que se ven en algunas barras de chocolate.

El término tripofobia (que proviene del griego trypo que significa agujero, perforación) solo fue acuñado en 2005 y la razones para hacerlo no son muy claras todavía. Una de las teorías es que quizás la reacción que produce esta fobia sirva para evitar a las personas con parásitos.

Otro estudio de la Universidad de Essex, que se publicó el año pasado, encontró que los patrones de las agrupaciones que tienden a disparar las reacciones en los tripofóbicos también se encuentran en algunos animales muy peligrosos, como las manchas del pulpo de anillos azules.

¿Como volarán los aviones cuando se agote el petróleo?

El histórico vuelo de una avioneta impulsada por paneles solares del año pasado probó que este tipo de energía puede ser una alternativa cuando se acabe la gasolina.

Esta avioneta ya ha realizado varios viajes entre San Francisco y Nueva York, gracias a 12.000 paneles solares y baterías de iones de litio que se cargan durante el día y pueden mantener en el aire a este artefacto toda la noche.

En el corto plazo, los biocombustibles -que son extraídos de organismos vivos- podrían ser la respuesta.

¿Podrían las aves volar en otros planetas?

Aunque los pájaros en otros planetas no se parezcan mucho a los de la Tierra, si es que existen, las leyes de física siguen siendo las mismas. No hay ninguna razón para que las aves no puedan volar si existe la combinación correcta de peso ligero y una atmósfera no muy delgada.



Dictation.io te permite convertir voz, en texto, en Chrome.

Una vez instalado Dictation.io, se deberá seleccionar entre las decenas de lenguas y dialéctos de acuerdo a la que usará, luego empezar a dictar.


Una herramienta muy útil se destaca como extensión del navegador Google Chrome. Se trata de Dictation.io, la cual permite transcribir la voz a texto sin muchas complicaciones.

El programa nace con el objetivo escribir cualquier texto narrándola de forma oral, sin necesidad de usar el teclado. Para que funcione, sin embargo, se necesitará de un micrófono conectado a la aplicación web.

Una vez instalado Dictation.io, se deberá seleccionar entre las decenas de lenguas y dialectos de acuerdo a la que usará, luego empezar a dictar.

Esto puede ser de mucha ayuda para digitalizar contenidos extensos como partes de un libro al editor de texto. Un punto a favor es que si debe detenerse por alguna razón, el programa permite hacer una pausa para retomar el trabajo nuevamente.
 
Puedes descargar la aplicación gratuita, desde este enlace.

¿Podrán algún día, las máquinas, ser tan inteligentes como los seres humanos?

Fue en la década de 1950 cuando surgió el interés por dotar de inteligencia a las máquinas. Desde entonces ha ido evolucionando hasta llegar a una ciencia que intenta reproducir la inteligencia humana e incluso superarla. La ciencia ficción aceitó la imaginación de los investigadores, quienes se han visto seducidos por la idea de desarrollar tecnologías capaces de razonar. Desde la icónica 2001 Odisea en el espacio y la supercomputadora Hal, de 1968, hasta la reciente Her,la IA pasó de ser un sueño a un proyecto y, en algunos casos, una realidad.

De hecho, los libros, películas y series de ciencia ficción son en gran parte responsables de que, al pensar en IA, se represente algo con forma humana, como un robot androide o un holograma. Sin embargo, la IA ya está aquí en forma de sistemas de reconocimiento facial, como los de Facebook, o con algoritmos que permiten a las aplicaciones aprender de sus usuarios, como los asistentes personales Siri de Apple, Google Now de Google y muy pronto Cortana de Microsoft

La clave dela IA es que el cerebro es una máquina y, como tal, potencialmente se puede construir e imitar. Para ello, es necesario saber cómo funciona. Por su parte, la matemática sirve de puente entre el cerebro biológico y las máquinas. Si los procesos de las redes de neuronas pueden traducirse a un modelo matemático, entonces los ingenieros pueden tomar esas ecuaciones y trasladar los procesos a un aparato, sostienen algunos.

Los autores de ciencia ficción ya han abordado el momento en que las máquinas sientan. Es el clásico “drama de Pinocho” de máquinas o robots que quieren humanizarse, desde el comandante Data en Star Treck hasta el robot Andrew en El hombre bicentenario.

Pero los primeros ensayos de IA no eran tan ambiciosos. Por ejemplo, el concurso Deep Blue de IBM en 1997 demostró que una computadora podía vencer a los mejores jugadores de ajedrez del mundo. El test de Turing, propuesto por Alan Turing para demostrar la existencia de inteligencia en una máquina, todavía sostiene que si una máquina se comporta de forma inteligente entonces debe serlo. En este caso, la prueba consiste básicamente en que una persona chatea sin saber si su interlocutor es una computadora u otra persona y debe adivinarlo según las respuestas que recibe.

Esas primeras máquinas fueron programadas para algo específico, como vencer al oponente en una partida de ajedrez, anticipando sus movimientos a partir de una base de datos que reúne todas las posibles jugadas. Pero no puede ponerse esa máquina a hacer algo diferente para lo cual fue creada. No se puede adaptar por sí sola. Y aunque entienda lo que se le diga, no lo comprende. Lo mismo sucede con el celular inteligente puede “predecir” la palabra que uno quiere escribir en base a lo que ha tipeado antes, pero no puede comprender el mensaje.

En este sentido, la revista Slate cita al científico cognitivo Douglas Hofstadter, para quien Watson, la supercomputadora de IBM que en 2011 venció a sus contrincantes humanos en el concurso de preguntas y respuestas Jeopardy!, no tiene IA. Watson es “solo un algoritmo de búsqueda por texto conectado a una base de datos, igual que el buscador de Google. No entiende lo que está leyendo”, sostuvo. Además, carece de la experiencia humana, un ingrediente fundamental para entender, por ejemplo, chistes o metáforas.

En el diálogo entre ciencia y tecnología, además de la “inteligencia algorítmica” (basada en programas), los investigadores se han interesado por otro tipo de inteligencia, basada en la memoria. Es aquella que utilizan algunos animales y los humanos para tomar decisiones de forma muy rápida. Para explicarlo, se utiliza el ejemplo del “blanco móvil”, un complicado problema tecnológico que consiste en anticipar la siguiente posición de un objeto en movimiento, como hace el ave de rapiña que captura una liebre en carrera. “No lo logra porque tenga cálculos matemáticos instalados en su cerebro, sino porque tiene memoria de experiencia de qué le dio un buen resultado antes”, explicó el investigador.