jueves, 17 de abril de 2014

¡Ken, en la vida real, mas asustador que Chucky! y otras imágenes divertidas.







Mientras tanto en Rusia

Las mejores madres del mundo animal.

Madre hay una sola, dicen, pero eso no parece aplicarse en el mundo animal.

Desde mamíferos a insectos, pasando por reptiles o moluscos, la naturaleza ofrece innumerables ejemplos del más abnegado instinto maternal.

Hembras que cuidan con extrema dedicación sus huevos, otras que actúan de cebo para alejar a los predadores de sus cachorros.

Unas son capaces de sacrificar partes de su cuerpo por sus crías, otras los mantienen bien cerquita durante años.

Y semejante esfuerzo es fundamental para la supervivencia de sus hijos en el mundo natural, que también puede ser muy hostil.

Grandes y pequeñas, cada una con su estilo, aquí te contamos las costumbres y las hazañas de las mamás animales que forman esta particular selección.

Pulpo

La mamá pulpo puede poner entre 50 y 200 mil huevos, y los cuida durante unos cuarenta días hasta que se abren.

En ese tiempo, nunca abandona su puesto de guardia, ni siquiera para buscar comida.

Para mantener el hambre a raya, es capaz de comerse uno de sus tentáculos.

Al final del proceso la hembra está tan débil, que a menudo muere.

Araña lobo

Las hembras de la familia de los licósidos, también conocidas como arañas lobo, fabrican un saco esférico para sus huevos que transportan colgando del extremo posterior e inferior del abdomen, como una guardería portátil.

Cuando los huevos eclosionan, cargan a las crías sobre el abdomen hasta que los pequeños realizan su primera muda.

Oso polar

La mamá osa polar suele parir en medio del invierno. Para cuidar al recién nacido, se queda dentro de la madriguera las primeras semanas y le da leche.

Pero en todos esos meses, ella no puede alimentarse, así que debe sacrificar su propia reserva de energía para dar de comer a su pequeño.

Elefante

Los elefantes no son solo los animales terrestres vivos más grandes del mundo, también tienen el embarazo más largo entre todos los mamíferos: dura 22 meses.

Generalmente dan a luz una sola cría, que puede pesar alrededor de 100 kilos.

Durante los primeros meses, el bebé elefante depende únicamente de la leche materna para alimentarse, hasta que aprende a usar su trompa para beber y traer hojas a su boca.

Sin embargo, y aunque ya pueda alimentarse solo, continua mamando hasta los 3-5 años.

El aligátor americano

Las hembras aligátor americano, también conocido como caimán del Mississippi, vigilan de cerca sus nidos hasta que los huevos hacen eclosión.

Muchos animales, incluyendo los propios caimanes, se harían un festín con los huevos.

Una vez que nacen, la mamá los carga en su boca y se los lleva al agua, donde continuará cuidándolos durante tres o cuatro años.

Actores de cine cuentan lo que sienten en las escenas de besos.

Los animas, los acompañas con euforia cada segundo de la película y cuando llega el apasionado beso de los protagonistas, lo celebras. Tú lo vives por todo lo alto, ¿pero qué pasa con los actores? ¿Cómo se enfrentan a esa escena? ¿Sienten lo mismo que sus personajes?

Sea una película de acción, como Spiderman, o una romántica, como Brokeback Mountain, cada cada escena de beso esconde detrás sorpresas, miedos y un equipo con cientos de profesionales que convierten el encuentro en una experiencia nada íntima.

Rescatamos entrevistas recientes con protagonistas de conocidas escenas de amor y pasión y descubrimos cómo vivieron ellos esos besos. Te sorprenderás.

Sarah Michelle Gellar y Selma Blair en 'Segundas intenciones' (1999)

Gellar: "Yo pensaba: 'he tenido que besar a gente que no quería besar, Selma al menos es una amiga".

Blair: "Después del beso yo estaba nerviosa por si pensaba que besaba mal. Le dije: '¿Tú no estabas nerviosa por el beso?' Ella dijo: 'No. Tenía miedo que pensases que yo sorbía'". [Cosmopolitan, 1999]

Tobey Maguire y Kirsten Dunst en 'Spiderman' (2002)

Tobey Maguire: "Probablemente lo más difícil que tuve que hacer como Spiderman fue besar a Kirsten Dunst. Cuando rodamos la escena del beso, yo estaba colgado con la cabeza para abajo, era muy tarde, estaba lloviendo y el agua no paraba de entrarme en la nariz. Entonces, cuando Kirsten enrolló la máscara mojada, me cortó el aire completamente". [Parade, 2007]

Kate Winslet y Leonardo DiCaprio en 'Revolutionary Road' (2008)

Kate Winslet: "Estaba como... '¿Soy yo la única que se siente un poco rara con esto? Ya sabes. Mi amigo. Mi marido (el director Sam Mendes)' Pero fui solo yo. Fue sorprendente esa escena con Leo besándome y Sam al fondo. Yo podía ver su mirada intensa y sabía que todo lo que él estaba pensando en aquel momento era en el encuandre de la imagen". [The U.K. Mirror, 2008]

Jake Gyllenhaal y Heath Ledger en 'Brokeback Mountain' (2005)

Jake Gyllenhaal: "Cuando nos besamos parecía que estábamos 'esfoliándonos'. Fue muy agresivo. Era una cosa físicamente muy fuerte". [Empire, 2006]

Forest Whitaker y Oprah Winfrey en 'El mayordomo'

Forest Whitaker: "Estábamos intentando construir la química más y más. Ella fue perfecta. Ella es perfecta. Fue perfecto. Creo que la intimidad que compartimos en la película es realmente importante. Eso hace la película mucho más especial". ["Entertainment Tonight," 2013]

Zach Braff y Natalie Portman en 'Algo en común' (2004)

Zach Braff: "Si tuvieses la oportunidad de besar a Natalie Portman, yo te lo recomendaría sin duda". [Reddit AMA, 2013]

Asesino es salvado de horca en el último momento, por la madre de su víctima.

Mientras se preparaba para tomar su último aliento, el condenado, conocido como Balal, jamás imaginó la increíble escena que le tocaría vivir segundos después. La clave fue una bofetada, moneda de cambio con la que la madre de su víctima decidió perdonarlo.

La mujer se acercó al asesino de su hijo y le dijo que era difícil tener una casa vacía. Luego le pegó en la cara y le quitó la soga del cuello.

La multitud que seguía la ejecución recibió el gesto con aplausos, mientras Balal lloraba sin consuelo asistido por sus verdugos.

En 2007, durante una pelea en la ciudad iraní de Royan, Balal, quien en ese momento tenía 19 años, le clavó un cuchillo en la garganta a otro joven de 18, Abdollah Hosseinzadeh, provocándole la muerte.

El padre de la víctima, Abdolghani Hosseinzadeh, reveló que su esposa tuvo un cambio de parecer luego de que su hijo muerto se le apareció en un sueño.

"Hace tres días, mi esposa vio a mi hijo mayor en un sueño diciéndole que se encuentra en un buen lugar, y que por eso ella no debía tomar represalias contra su asesino. Esto calmó a mi esposa, y decidimos pensar más en profundidad el tema hasta el día de la ejecución".

El padre de la víctima afirmó que el gesto de su esposa fue más destacable aún porque ya habían perdido a otro hijo de 11 años en un accidente motociclístico, según publica el periódico The Guardian.

Sin embargo, Hosseinzadeh no cree que Bilal haya querido matar a su hijo. "Abdollah fue ofendido y le dio una patada a Bilal, quien tomó un cuchillo y lo mató. Pero Bilal no sabía cómo se maneja un cuchillo, porque era ingenuo", dijo.

La denominada "Sharía" o "Ley islámica" permite que la familia de la víctima tome parte en la ejecución, aunque también le deja la potestad de perdonar al asesino.

No obstante, no pueden decidir sobre una eventual pena de prisión, por lo cual aún se desconoce si Bilal será liberado o quedará tras las rejas para cumplir otra condena.



¿Qué pasaría si Internet, dejara de existir?

Parece que nuestra sociedad no está preparada para esa pregunta.

Un vistazo en Google (que dejaría también de funcionar por supuesto) indica que hay pocos artículos sobre el tema y en cambio, demasiados sobre: "¿Qué pasa si deja de funcionar el Internet Explorer de Microsoft". (Les confieso que esa sería una de las pocas cosas que celebraría de la supresión de la gran red).

En 2013 la revista Edge preguntó a 150 científicos, tecnólogos, escritores y académicos: "¿De qué debemos preocuparnos?"

Hay al menos diez menciones y advertencias sobre la abrumadora dependencia que tenemos en las plataformas, interfaces y contenidos digitales.

Por ejemplo, el historiador de la ciencia George Dyson afirma que "tarde o temprano, intencional o accidentalmente, experimentaremos un catastrófico desplome de internet. Y no tenemos un Plan B siquiera para reactivar una red rudimentaria, de bajo ancho de banda" durante la emergencia.

Dice Randolph Nesse, profesor de Psiquiatría: "Internet fue diseñado para sobrevivir todo tipo de ataques", menos mal porque "al fallar las fábricas paran, las estaciones de energía se apagan, el transporte aéreo y de trenes se detienen, los hospitales y las escuelas se paralizan y la mayor parte del comercio cesa." Entropía.

A Noga Arikha, historiadora francesa, le preocupa "el prospecto de la amnesia colectiva". Hablamos de eso en un artículo pasado: el traslado progresivo de la memoria a los discos duros y a la nube y el llamado "efecto Google", que consiste en buscar el dato en vez de memorizarlo. Piense cuántas cosas ha olvidado o dejado de archivar solo porque están al alcance de la punta de los dedos.

Ahora ¿podríamos quedarnos sin internet? Claro: desde que un gobierno lo restrinja hasta que ocurran cisnes negros, eventos inesperados pero plausibles. Sobresalen dos.

José López, físico de la Seton Hall University reconoce que "la preocupación por una erupción solar en dirección a la tierra es legítima. (...) Causaría extenso daño al sobrecargar y destruir equipo eléctrico".

Afectaría primero a los satélites. No habría TV inalámbrica, pronóstico del tiempo tampoco GPS ¡la conexión misma estaría ausente! y, en tierra, afectaría estaciones repetidoras, antenas, sensores, cables, discos duros, dispositivos móviles y la data misma.

También un ataque cibernético masivo que "tumbe" la red. Sobre esos "ciberataques" de Irán y Corea del Norte un artículo del New York Times apunta: "Estos países están llevando a cabo armas cibernéticas de la misma manera que se están llevando a cabo las armas nucleares, según dijo James A. Lewis, un experto en seguridad informática."

El año pasado los EEUU acusó directamente al gobierno chino de ciberataques. La República Popular hizo otro tanto con los estadounidenses. Se sabe de intercambios desde o hacia Irán, Rusia y países de Europa del este.

Y de allí en adelante las teorías conspiratorias vuelan más alto que cualquier satélite artificial. ¿Ejemplos? La insostenibilidad económica de la infraestructura; el hecho puro y duro de que esa maravillosa plataforma pertenece a empresas privadas o gobiernos; que un cometa errante impacte la Tierra o serias distorsiones en el clima y un largo etcétera.

Sin internet súbitamente en el mundo, disminuye hasta la mente social y no solo por el efecto Google. La memoria colectiva, que ha sido transferida del papel a los espacios en línea ¡puf! inaccesible.

Se paraliza la burocracia en buena parte del mundo. Adiós a toda transacción de compra o pago en línea. Habría sistema telefónico, pero disminuido, dado el porcentaje que se ha ido trasladando a la IP y a los apps.

Y así no ocurra
Como obsesivo de lo digital, soy el típico ejemplo de quien sufre síndrome de abstinencia cuando no se conecta a internet. Así que comparto algunas consideraciones.

Tener una vida fuera de línea es muy bueno. Parece obvio, pero muchos "incurables" suprimen o minimizan ocupaciones como leer (libros de papel o electrónicos pero fuera de línea), hacer deportes (y no en Xbox), visitar amigos, conversar the old fashion way (vale agregar: tener sexo de verdad). Eso no solo revive satisfacciones a veces olvidadas, sino que le devuelve a la vida un carácter multidimensional nada desagradable.

Algunos especialistas recomiendan procurarnos una red humana de apoyo. Amigos, familiares o colegas con los cuales compartir temas de interés, conversaciones fructíferas, intercambio de conocimientos... No es fácil, dado que se interpondrían las distancias y (¡horror!) las conexiones dial-up con telefonía analógica.

La nube es el presente y el futuro, pero un backup local no está de más. Digo, en caso que no tengamos acceso a la nube. Yo uso un backup externo: Carbonite y guardo piezas particularmente valiosas en otros espacios en línea, pero conservo dos discos externos con la data más preciada de mis computadoras y móviles.

En pequeño, recordemos que internet y el mundo digital pueden destruirse temporalmente por virus o hackers, así que no descuidemos la protección de antivirus y sentido común (no abran ese attachment que dice: "Eres millonario, haz clic aquí y reclama tu premio").

Un manual de la Universidad de California sugiere "Tratar internet como una herramienta", es decir, "concentrarse en que la red es un medio y no un fin". De esta forma no lo personalizamos, como si fuese un interlocutor vivo. Ese desapego quizá sea útil si o cuando el destino nos alcance...

Hay que recuperar la potestad de la memoria. Recuerdo que cuando empecé a usar calculadoras electrónicas en la escuela olvidé la tabla de multiplicar y otras operaciones básicas de aritmética. Trato de que eso no pase con Google y mi memoria. Es bueno saber y si no, saber buscarlo.

¿Desconectarse... voluntariamente? Lo más difícil, pero lograble. No como pantomima, sino auténtica supervivencia básica. Si uno se halla en la isla desierta de información, uno sobrevive con lo que tiene a mano: libros de papel, hemerotecas, CDs, contenidos e interfaces sin internet. Da vértigo pero es 99,9% del universo conocido: el no internet.

Pero tranquilos, que este artículo es solo un ejercicio mental por si acaso internet se nos va por un tiempo o del todo, cosa que no ocurrirá. Pero, igual, déjenme chequear por si acaso...



Las 10 peores fobias que puedes experimentar, en un viaje.

¿Qué es lo peor que te puede pasar cuando viajas? ¿Olvidaste el número de reservación en el hotel? ¿Se te olvidó el medicamento contra el vómito? O ¿solo te da pánico que alguna de estas situaciones suceda? ¿Contestaste que sí a alguna de estas preguntas? Pues puede ser posible que estés sufriendo síntomas de alguna fobia relacionada con viajar. Son más comunes de lo que crees…

Seguramente la primera fobia que vino a tu mente se trató del miedo a volar, pero hay otras aprensiones que son aún más complicadas de tratar, pues si tienes miedo de subirte al avión, podrás encontrar otra forma de viajar; sin embargo, si te causa terror que tengas alguna fobia, el panorama se torna un poco más complicado.

Existen fobias que han sido declaradas así por el DSM-V (Manual de Diagnóstico y Estadística V), en el cual están enlistados todas las enfermedades mentales que existen, como por ejemplo el terror a sentir terror, que es una de las causas por las cuales viajar se puede convertir en un difícil recorrido.

Si tienes planeado un salir próximamente, ponte atento sobre las fobias que podrías desarrollar y que harían que tu traslado se convierta en una pesadilla.
  • Fobofobia: Se define como el miedo a tenerlo… No hay una causa cierta de por qué lo sientas, pero está ahí, es irracional, pues no lo tienes basado en la experiencia de que algo ocurra, solo crees que sucederá una situación que pondrá tu mundo de cabeza.
  • Cronofobia: Lo peor que puede pasarte es que sientas que el reloj es un ente que está persiguiéndote. Crees que no te dará tiempo de hacer nada de lo que tienes planeado para tu viaje. Los pelos se te ponen de punta, solo de pensar en el tiempo que ya se gastó.
  • Harpaxofobia: Es el pánico fundado o no, de ser asaltado. Tiemblas nada más de pensar que puedes ser víctima de robo. Algunos de los pacientes fueron desfalcados y por eso sienten miedo. Basado en una mala experiencia, ya sea en un viaje o en tu localidad habitual.
  • Sesquipedalofobia: Es una palabra larga, muy larga y esa es su definición, el terror de pronunciar palabras con tanta extensión. Si te toca un país donde el idioma es complicado de hablar y las palabras tienen muchas sílabas, sentirás este pánico intenso.
  • Halitofobia: Asqueroso, muy asqueroso. Solo de pensar en él estás a punto de vomitar y ¿quién no lo haría? Se define como la repulsión al mal aliento. Pensar en estar en un lugar cerrado, donde habrá gente cerca muy cerca al igual que sus hedores. Repugnante.
  • Ipovlopsicofobia: Es la fobia a que te tomen fotografías. No puedes permitir, ni si quiera ver el flash de una cámara. Por lo tanto, si vas a viajar lo primero que deberás tomar en cuenta es que las fotos de tu recorrido, de plano, no existirán.
  • Emetofobia: No puedes viajar sin tu medicamento contra el vómito, así se define esta fobia, el pánico a regurgitar los alimentos. Si en el traslado a tu destino, coincides con tu media naranja, tendrás que ser muy cuidadoso.
  • Pedofobia: Si el viaje está planeado con tu familia y hay demasiados infantes en ella, podrías ser víctima de este miedo, el cual se refiere a la repugnancia a los niños, sobre todo a los chillones, escandalosos o berrinchudos. Problemas a la vista.
  • Autofobia: Puedes haber planeado el viaje como una exploración del autoconocimiento, pero eso es precisamente el miedo aquí, quedarte solo, aun en tu cuarto de hotel o en un recorrido largo, digamos por una montaña o un bosque.
  • Nomofobia: No puedes vivir lejos del celular, pues este miedo radica en eso. Si fuera víctima de una circunstancia extrema o peligrosa y te quedaras sin teléfono, la definición para lo que sientes sería esta fobia.

Humor "esitante"







Murió Gabriel García Márquez.

Fue probablemente el mejor novelista latinoamericano en lengua castellana del siglo XX, y una obra suya por lo menos (Cien años de soledad) debe incluirse en cualquier lista de libros que uno debe llevarse a la famosa isla desierta.

Conviene tener en cuenta dos ideas contenidas en la primera frase del párrafo anterior. La primera, lo de que fue el mejor novelista, no el mejor escritor: Borges probablemente lo superó, pero nunca escribió una novela. Y lo de la lengua castellana: la mejor novelas latinoamericana del Siglo XX es tal vez Gran Sertao, veredas, del brasileño Guimaraes Rosa, que fue escrita por supuesto en portugués.

Todo ello no obsta para que Gabriel García Marquez deba figurar, casi sin márgenes de discusión, entre los mayores creadores literarios de su época. Y su lugar en la historia está apuntalado, por lo menos, por un elemento adicional: su condición de “jefe de fila” del 'boom' de la literatura latinoamericana de los años sesenta. Es posible que el adelantado no haya sido él (de hecho, el “boom” comenzó un poco antes, con La ciudad y los perros de Vargas Llosa), pero ciertamente sí su mayor difusor. Para bien o para mal, Cien años de soledad es “el” ícono de la literatura latinoamericana contemporánea, al punto de hacerle creer a más gente de la necesaria que un determinado estilo (el “realismo mágico”) era “el” estilo de la región. Eso nunca fue cierto, pero García Márquez no tuvo la culpa.

Había nacido en Aracataca, en el departamento de Magdalena, Colombia, el 6 de marzo de 1927, hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Cursó sus estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá en 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena en 1947, pero las leyes no eran lo suyo. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo.

Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal.Fue un excelente periodista antes de saltar a la ficción (algunos de los materiales que escribió entonces los recogería más tarde en el libro Cuando era feliz e indocumentado), y a los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra de ficción, llena de desbordante fantasía. Un poco después lo veremos instalado en México y ganándose la vida como libretista cinematográfico, especialmente en films de Roberto Gavaldón, Alberto Isaac, Arturo Ripstein y otros. Antes se había casado con Mercedes Barcha, con quien tuvo dos hijos, Rodrigo, realizador de cine y televisión en los Estados Unidos (Carnivale, En terapia) y Gonzalo, actualmente diseñador gráfico en Ciudad de México.

Vale la pena revisar sus trabajos para el cine de esa época: en algunos de ellos está el germen de libros posteriores (Tiempo de matar anticipa Crónica de una muerte anunciada), y algún libreto no filmado se convertiría después en novela (La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada; cuando Rui Guerra llevó al cine ese libro no tuvo en cuenta el guión inicial de García Márquez sino que lo reescribió).

Aunque García Márquez insistió a menudo en que lo mejor que había escrito era la espléndida novela corta El coronel no tiene quién le escriba, el mundo no ha estado de acuerdo con él. Su notoriedad mundial comenzó realmente cuando publicó, en junio de 1967 Cien años de soledad, que demostró varias cosas al mismo tiempo: en primer lugar, que la novela estaba viva (pese a los reiterados anuncios de la muerte de esto o lo otro a los que se ha dedicado la intelectualidad europea de los últimos cien años), y que además la buena literatura podía ser sumamente entretenida en lugar de dedicarle cuarenta y cinco páginas a describir cómo la caspa mancha la solapa del saco del protagonista, como buena parte del “nouveau roman” francés y sucursales.

En ese libro, que a diferencia de otros que le dieron más trabajo García Márquez confesó haber escrito casi de un tirón, el autor resumió la historia de su reconocible mundo personal, ese Macondo que apareció en otras obras antes y después y que es tan auténtico, por lo menos, como el Yoknatapawtha de Faulkner o la Santa María de Onetti, y un resumen a la vez real y fantástico de la historia del subcontinente a través de más de un siglo.

Cien años de soledad puso muy alto la vara, y es posible que también que le haya complicado la vida a García Márquez: recordar cuánto demoró su libro siguiente (El otoño del patriarca), y la sensación que se tuvo cuando finalmente salió: la de una magnífica obra inacabada, un a veces brillante "quiero-y-no-puedo".

Ha habido mucho talento en lo que el colombiano, ganador del premio Nobel en 1982, escribió después. Cualquier antología de la literatura en castellano del siglo XX debe incluuir por lo menos Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera, la reflexión sobre la vanidad del poder de El general en su laberinto y media docena de títulos más.

Quizás valga le pena citar un fragmento de la fundamentación de la Academia Sueca que le otorgó el Nobel: “por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente”.


Revisa el siguiente interactivo, con la obra de "Gabo"







¡Nunca mas salgo de compras con ella! y otras imágenes divertidas.







La mujer que logró cerrar una página de "Porno por venganza"

Charlotte Laws
A los estadounidenses les encanta contar historias. Sólo hay que ver los discursos de Obama, las películas de Hollywood o las ‘keynotes’ de Steve Jobs para darse cuenta. Pero no se conforman con cualquier historia. A los norteamericanos les emociona la lucha, la superación: una persona que consigue, gracias a su esfuerzo, alcanzar algo o tocarle las narices a alguien.

Ejemplos los podemos encontrar a pares, sobre todo en las filmotecas. Películas como ‘Armas de Mujer’, ‘En busca de la Felicidad’, o ‘Erin Brokovich‘ son algunas de las muestras audiovisuales de los frutos que se suelen recoger tras el trabajo. Todas ellas tienen, además, otra cosa en común: están basadas en un personaje real. Un tipo corriente que, en casos como el de Erin Brokovich, consigue llevar a los tribunales a una multinacional. Cualquier otra heroicidad más o menos mundana puede hacer el apaño.

Precisamente la figura de Erin, la estadounidense que consiguió poner ante un juez a la empresa PG&E (Pacific Gas and Electric Company) por contaminar acuíferos con cromo hexavalente, se ha convertido en un modelo a seguir. La enésima comparación se establece con Charlotte Laws, la californiana de 53 años que ha logrado cerrar ‘Is Anyone Up’, la página más conocida del llamado porno por venganza.

Contemos su historia. Todo comienza en 2012, cuando un buen día Charlotte recibe una llamada de su hija Kayla. Asustada, Kayla le hace saber que una foto suya está circulando por la Red. En principio, nada que temer. Pero resulta que, en la imagen, Kayla está en ‘topless’ y la web que la distribuye es una de esas páginas de porno por venganza. Una plataforma en la que los ex suben fotos comprometedoras de sus antiguas parejas y animan a otros usuarios a acosarlas a través de internet o, incluso, en la vida real. Denigrante.

Kayla asegura a su madre que no ha sido ella quien ha subido la instantánea a la plataforma. Simplemente la envío desde su móvil a su cuenta de correo. Nadie conocía su existencia. Lo más normal es que la hubiera subido un ex despechado, pero la chica lo niega.

Como buena madre, Charlotte promete a Kayla que se encargará de que esa foto desaparecerá de la Red. Para ello, acude a la policía de Los Ángeles y obtiene una respuesta inesperada: “su hija no debería haberse hecho la foto”. Decide probar con el FBI y logra convencerlos cuando les recuerda que, en su momento, consiguieron retirar unas imágenes de la actriz Scarlett Johansson desnuda.

En paralelo, Charlotte inicia una investigación por su cuenta y descubre que la cuenta de correo de su hija fue ‘hackeada’. Fue así como la foto acabó en una página de porno por venganza. La californiana trata de comunicarse por todos los medios con el dueño de ‘Is Anyone Up’, Hunter Moore, para que la retire. Lo hace sin éxito alguno.

Es ahora cuando, como en toda buena historia, llegan las escenas de acción. La protagonista tendrá que atravesar un valle de lágrimas para llegar a su destino. En este caso, Laws se tuvo que enfrentar a amenazas de muerte, a virus en su ordenador y a la vigilancia de un coche aparcado en la esquina de su casa. Todo por ‘cortesía’ del ejército de admiradores de Moore.

Gracias a las pesquisas de Charlotte y a su propia investigación, el FBI acabó cerrando la web y a arrestando al hombre ‘más odiado de internet’ el pasado mes de enero. Él y su cómplice, el ‘hacker’ responsable de sustraer imágenes de Kayla y decenas de estadounidenses, se verán pronto las caras con el Tribunal Federal de California.

No obstante, la batalla de Charlotte todavía no ha llegado a su fin. Hoy en día, la californiana forma parte de la Iniciativa para los Ciberderechos Civiles y, junto a Danielle Citron y Mary Anne Franks, profesoras de derecho de las universidades de Maryland y Miami, trabaja en una propuesta de ley que pretende prohibir el porno por venganza en 22 estados y la redacción de una nueva legislación a escala federal.

“No iba de pornografía”, recuerda Charlotte. “Iba de hacer daño a la gente, de humillarla”. Y eso no iba a consentir que lo tuviera que sufrir su hija. Toda una madre coraje que a no mucho tardar tendrá su hueco en las carteleras.




Animales africanos en peligro de extinción.


África es el hogar de una gran cantidad de vida silvestre única, pero muchas de sus icónicas especies se encuentran amenazadas.

Con información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, examinamos algunos de sus animales que se encuentran en mayor peligro de extinción.

Mira la galería de los animales 'moribundos'.