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martes, 3 de febrero de 2015

Madre(s) hay solo dos...

¿Es posible que un niño tenga tres padres? Pues gracias a una nueva terapia génica desarrollada por un equipo de la Oregon Health and Science University, la respuesta es sí. Estos investigadores han conseguido fecundar con éxito un óvulo que contiene ADN de dos mujeres: uno, el mitocondrial, procedente de una donante (que solo se hereda por vía materna) y otro, el nuclear, de la madre biológica. A ellos se unirán, in vitro, los 23 cromosomas del espermatozoide del padre. Gracias a esta técnica, las mujeres con mutaciones en su ADN mitocondrial podrán tener hijos sanos.

Este tipo de ADN es el que gestiona el funcionamiento futuro de las mitocondrias; es decir, la central eléctrica de nuestras células. Pero, ¿qué sucede cuando no funciona?

Objetivo: Salvar vidas
Casi todas nuestras células dependen de las mitocondrias para tener una fuente estable de energía, de manera que una enfermedad mitocondrial puede afectar a más de un tipo de célula, tejido u órgano. Así, hay hasta 150 enfermedades, de las consideradas raras y muy graves, que se desarrollan por mutaciones en el ADN mitocondrial. Es el caso del síndrome MELAS, que supone retraso motor y en el desarrollo intelectual, y el de MERRF, que supone ataques epilépticos y atrofia muscular. “Esta técnica servirá para evitar la transmisión de estas enfermedades”, asegura Nuria Martí, embrióloga del equipo de la Universidad de Oregon autor del hallazgo.

Pero ¿el futuro bebé tendrá los ojos o el color de pelo de la donante? “Estos genes intervienen en la última etapa en la formación de ATP (la molécula encargada de almacenar la energía de la célula). De manera que lo único que heredará el bebé serán mitocondrias que funcionen correctamente, sin ningún problema negativo asociado”, asegura Martí. De momento, la eficacia de esta técnica es del 50%, así que la mitad de los embriones obtenidos no podrían ser transferidos a una mujer con fines reproductores. Por ahora solo se ha desarrollado en el laboratorio.

En este sentido hay quienes vaticinan un futuro en el que podamos tener hijos no solo sin sexo, sino incluso sin embarazo. Es el caso de la científica británica Aarathi Prasad y su polémico libro "Como una virgen. Cómo la ciencia está rediseñando las reglas del sexo".

Para ella, la reproducción en úteros artificiales es el futuro, y una solución justa para las parejas homosexuales, por ejemplo. De hecho, ya hay un equipo de investigadores del Weill Cornell Medical College que está llevando a cabo experimentos en esta dirección, y actualmente se han realizado ya algunas experiencias con animales.



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