Las horripilantes muñecas habladoras de Thomas Alva Edison.

Fueron fabricadas en 1890 por la compañía de fonógrafos del célebre inventor estadounidense. Desde hace años pertenecen a dos coleccionistas, que no las hacían hablar por miedo a romperlas.

Las muñecas fueron un fiasco. La producción duró apenas seis semanas, por la pobre reacción que suscitaron en el público. Las niñas las hallaban difíciles de operar. Si bien funcionaban a cuerda, el sistema tenía sus complejidades.

Pero el principal motivo de su fracaso fue que lejos de resultar amigables, espantaban a sus pequeñas dueñas. Durante muchos años no se supo por qué. Hasta el mes pasado, cuando el misterio fue develado.



Robin y Joan Rolfs, coleccionistas de fonógrafos, tienen desde hace años dos de estas muñecas, que hablan gracias a un dispositivos en su interior. Sin embargo, nunca habían hecho hablar a este invento de Thomas Alva Edison por miedo a provocar un desperfecto al darle cuerda, según informó The New York Times.



Tras muchos años de investigaciones, científicos dieron con un mecanismo que permitía reproducir discos viejos sin tocarlos. Un microscopio toma una suerte de imagen, que luego es reproducida con asombrosa precisión por una computadora.

El mes pasado, se difundieron las primeras grabaciones que guardaban las muñecas de Edison. Y el resultado fue realmente tenebroso, puedes escucharlo en el video al final.

Una niña grabó las voces de las muñecas en uno de los estudios del científico, en 1890. Esto es lo que se puede escuchar 125 años después:

"Había una niña pequeña, y ella tenía un rizo pequeño, justo en el medio de su frente. Cuando ella era buena, era muy muy buena. Pero cuando era mala, era horrible".








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