miércoles, 19 de agosto de 2015

Escaleras al cielo... raso!, y otras imágenes divertidas







Aprueban la comercialización del primer "viagra femenino"

El primer "Viagra" femenino, el Addyi de la firma Sprout Pharmaceutical, llegará al mercado destinado a mujeres no menopáusicas con baja libido o ausencia de deseo sexual, luego de que la agencia estadounidense de medicamentos (FDA) aprobara este martes su comercialización.

La Food and Drug Administration (FDA), que había rechazado en dos ocasiones el medicamento, en 2010 y 2013, siguió finalmente las recomendaciones formuladas en junio pasado por un comité consultivo de expertos en favor de la venta de la flibanserina, que se realizará bajo el nombre comercial de Addyi.

"La decisión de hoy brinda a las mujeres preocupadas por su bajo deseo sexual una opción de tratamiento aprobado", dijo Janet Woodcock, directora del Centro para Evaluación e Investigación de la FDA.

Según varios estudios médicos, al menos 40% de las mujeres no menopáusicas presentan diferentes grados de hipoactividad sexual no resultante de algún problema biológico, psicológico o de una interacción de medicamentos.

Pero la doctora Woodcock advierte de que como el consumo de flibanserina puede tener efectos secundarios graves cuando se ingiere, especialmente si se mezcla con alcohol, se necesitará una receta médica para su compra.

"Los pacientes y los médicos deben ser plenamente conscientes de los riesgos vinculados a este medicamento antes de decidir su prescripción", señaló.

La decisión de la FDA se apoyó en los resultados de tres ensayos clínicos realizados en Estados Unidos y Canadá con una dosis de 100 miligramos en unas 2.400 mujeres no menopáusicas de 36 años de edad de promedio que padecían este síndrome de disminución de deseo sexual desde hacía cinco años.

Según documentos publicados en el sitio de la FDA, las mujeres que habían tomado flibanserina tuvieron 4,4 experiencias sexuales satisfactorias en un mes, ante las 3,7 en el grupo con efecto placebo y 3,7 antes del inicio del estudio.

En torno al 10% de las participantes en los tres ensayos clínicos experimentaron una mejora significativa en la satisfacción dentro de sus relaciones sexuales, en términos de deseo y de reducción de la angustia con Addyi, precisa la FDA. Sin embargo, el medicamento "aparentemente no mejoró el desempeño de las relaciones sexuales".

Entre los opositores feroces a Addyi, la psicóloga y terapeuta Leonore Tiefer, de la Universidad de Nueva York, acusa a los grupos farmacéuticos de "medicalizar el sexo" para ganar dinero.

¿Qué efecto tiene sobre la libido?
Los estudios clínicos han demostrado que tiene un efecto "modesto" a la hora de mejorar el deseo e interés sexual en la mujer.

Addyi, un agente no hormonal, actúa sobre la serotonina, un neurotransmisor que tiene un papel importante en varias funciones fisiológicas como el sueño, la agresividad, los comportamientos alimenticios y sexuales y la depresión.

Para medir la efectividad de la droga, la FDA se basó en los reportes de las mujeres que participaron en los estudios, quienes informaron tener una media de dos a tres "eventos sexuales satisfactorios" por mes. Las usuarias de Addyi tuvieron un incremento de 0.5 eventos mensuales, en comparación con las mujeres que tomaron un placebo.


La culminación de un mal día.







Maestros del Cosplay







Pájaros acurrucados







El pueblo africano donde no existen hombres.

Existe un lugar en el mundo sin hombres. Y funciona.

Ese lugar es Umoja, situado 400 kilómetros al norte de Nairobi, la capital deKenia.

El origen de Umoja, el pueblo de mujeres, tiene que ver con los hombres. Concretamente con soldados británicos que violaban mujeres en Kenia. Y con los maridos que, al descubrir lo ocurrido, pagaban con ellas lo que consideraban "un deshonor".

En 1990, un grupo de 15 mujeres que habían sufrido esta terrible violencia fundaron la aldea. La idea la tuvo Rebecca Lolosoli mientras se recuperaba en el hospital del ataque de varios hombres.

La violencia física que sufrían ella y otras mujeres de la zona se despliega además dentro de un contexto de profundo patriarcalismo o poder masculino. En Samburu, la región en la que se encuentra Umoja, los hombres toman las decisiones mientras las mujeres esperan fuera de la reunión.

Con los años, Umoja, que significa "unidad" en swahili, se ha ido extendiendo. Ahora es un lugar libre para mujeres que huyen de cualquier tipo de agresión machista, como son las palizas, violaciones y la extendida mutilación sexual femenina.

Allí no faltan mujeres que han huído de matrimonios forzosos en los que el padre de la "novia" recibe una vaca a cambio de que su hija de 11 años se case con un hombre que le quintuplica la edad.

47 mujeres viven actualmente en Umoja. Allí no falta comida, techo ni ropa. Sus habitantes viven principalmente del turismo. Mantienen un hospedaje para visitantes a un kilómetro del pueblo o venden los vestidos, joyas y adornos que hacen con sus propias manos.

Ganarse la vida con una actividad no relacionada con el cuidado de niños o animales es algo que no podrían hacer en sus poblados de origen. Tampoco allí podrían debatir y tomar decisiones conjuntas, como en Umoja, donde se reúnen para ello bajo un gran árbol.


En realidad, en Umoja no hay solo mujeres. También hay cabras, gallinas y niños pequeños, unos 200 en total. Las mujeres del pueblo siguen sintiéndose atraídas sexualmente por hombres y en ocasiones se producen embarazos, pero esos niños quedan dentro de Umoja y son criados por mujeres.

Las propias mujeres de Umoja cuentan que tienen hasta cinco hijos de cinco padres diferentes, lo que contrapuesto a sus condiciones previas, da una idea del cambio radical que ha dado su vida sexual y emocional.



La teoría "del valle inquietante"

¿Te sientes algo incómodo al observar esta fotografía? 

Una teoría en el campo de la robótica sostiene que a medida que las figuras antropomórficas se acercan a la apariencia de un ser humano real, la respuesta de éste se hará más empática, hasta llegar a un punto a partir del cual se convierte en un fuerte rechazo. Si la figura se hace aún más parecida, hasta hacerse casi indistinguible de un ser humano verdadero, la respuesta vuelve a ser positiva: Este bache es denominado "el valle inquietante" o "inexplicable"

Escena de Tin Toy, de Pixar
El término "valle inquietante" (uncanny valley) fue creado por el profesor Masahiro Mori en 1970, como una metáfora para explicar la curva de las reacciones humanas en el campo de la robótica, resultando en que una figura artificial puede hacerse más familiar a los espectadores otorgándole una apariencia humana, pero sólo hasta cierto punto. Fallar en este espectro resulta en experimentos desastrosos, como el ocurrido con el cortometraje "Tin Toy" (1988) de Pixar, en el cual la audiencia tuvo una reacción fuertemente negativa al personaje del bebé, que había sido hecho "demasiado" parecido a un bebé real, pero al mismo tiempo no lo suficiente.

A pesar de que su propio nombre sugiera que no puede ser explicado, diversas teorías en torno al valle inquietante indican que el sistema de evaluación de estímulos del cerebro está programado para impedir que seleccionemos parejas con problemas de salud, y por ende para hacernos rechazar cualquier indicio que pueda significar que una persona no es idónea para la reproducción o representa un peligro para nuestra preservación.

Thalia Wheatley, una sicóloga del Darthmout College, ha encontrado en sus investigaciones que nuestra historia evolutiva nos ha afinado para detectar las más mínimas distorsiones, como un detector de enfermedades o de problemas físicos o mentales. De este modo, la "inquietud" del valle inquietante podría no ser más que nuestra respuesta de defensa natural a la enfermedad y a la muerte, diseñada para permitir la perpetuación de la especie.

A mayor semejanza de un organismo con nuestra propia apariencia, existe una mayor probabilidad de contraer enfermedades de causa bacteriana o viral, y es posible que esto origine la intensidad del rechazo. Esto significaría que las anomalías que observamos en un androide nos harían asimilarlas a personas gravemente enfermas o muertas, activando una reacción de repugnancia.

La teoría del valle inexplicable, sin embargo, ha sido criticada por otros especialistas en robótica, quienes dicen que al no ser técnicamente posibles en la actualidad los robots que no alberguen semejanza con los humanos, la teoría tiene fundamentos insuficientes. Ayse Saygin, un científico cognitivo de la Universidad de California ha afirmado: Aún no comprendemos por qué ocurre o si puedes acostumbrarte a ello, y la gente no necesariamente está de acuerdo en que exista.

De cualquier modo, sugiere Saygin, es factible que lo que genera la sensación de inquietud no sea más que una forma de disonancia cognitiva: cuando haces ciertas características semejantes a un ser humano, afirma, elevas las expectativas del cerebro con respecto a ciertos comportamientos, como los movimientos y expresiones faciales. Cuando estas expectativas no son satisfechas por completo, se genera la disonancia en el cerebro.

Los investigadores sugieren que, más allá del campo de la robótica, la posibilidad de comprender mejor el valle inquietante y sus profundidades puede ayudarnos a entender otros aspectos de la mente humana, como el funcionamiento de la empatía. Sea como sea, si quedaste con ganas de explorar tu propio valle inquietante, puedes visitar esta web interactiva que te dejará sintiéndote mal por un rato.



Sandro cumpliría hoy 70 años...

Roberto Sánchez, más conocido por su seudónimo artístico Sandro, nació en Buenos Aires el 19 de agosto de 1945. Fue un destacado cantautor argentino de balada romántica,  música rock y pop en castellano, conocido en todo el continente. A su vez, incursionó en múltiples oportunidades en cine, como actor protagonista e incluso como director.

Fue uno de los fundadores del rock en castellano en América Latina. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que las elevan hasta 22 millones. Su obra más famosa, Rosa, Rosa, vendió 2 millones de discos. Asimismo, su tema Tengo ha sido considerado por la revista Rolling Stone y la cadena televisiva MTV como el n.º 15 entre los 100 mejores temas del rock argentino. También realizó 16 películas. Fue el primer latinoamericano en cantar en el salón Felt Forum del Madison Square Garden. En 2005 recibió el Grammy Latino al conjunto de su trayectoria profesional.


Su primera «actuación», que lo marcaría por el resto de su vida, fue el Día de la Independencia argentina, el 9 de julio de 1957, en el acto de su escuela, cuando su maestra de 6º grado lo invitó a realizar su conocida imitación de Elvis, llevándose los aplausos y la ovación del público asistente. Fue entonces que se despertó su vocación por la actuación musical.


A los 13 años abandonó sus estudios secundarios y comenzó a trabajar para ayudar a sus padres, de repartidor de una carnicería, trabajador a destajo de una farmacia (droguería) y tornero. En sus tiempos libres, se dedicó a la música. Sus primeros aprendizajes se los debe a un amigo guitarrista llamado Enrique Irigoytía. Ambos formaron un dúo de voces y guitarras.

Comenzaron a participar en concursos de canto en los suburbios del sur del Gran Buenos Aires, en los que el joven Roberto Sánchez hacía una versión del bolero Quién será del compositor Pablo Beltrán Ruiz. Inmediatamente lograron un gran reconocimiento y comenzaron a formar varios conjuntos.

Del variado repertorio, Sánchez se encargaba de cantar los boleros, tangos y algo de rock and roll, mientras que Irigoytía cantaba las canciones litoraleñas y también rock. Algunos de los nombres de esas primeras bandas fueron El Trío Azul, integrado por Roberto Sánchez, Enrique Irigoytía y Agustín Mónaco y el dúo Los Caribes, con su amigo Enrique Irigoytía.

A comienzos de los años sesenta, Roberto Sánchez adoptó el nombre artístico de Sandro, el nombre que le habían querido poner sus padres y las autoridades no permitieron. Su primera actuación con ese nombre fue en un local llamado Recreo Andrés. Con el tiempo, se compró una mansión ubicada en la zona residencial de Banfield, ciudad cercana a su lugar de origen, en la que habitó hasta su fallecimiento.

En 1960, en sus primeros intentos como solista, formó el grupo Los Caniches de Oklahoma y grabó su primer sencillo, un rock en castellano de su autoría, "Comiendo rosquitas calientes en el Puente Alsina", una de las candidatas a ser considerada la primera canción grabada de rock argentino. En 1963 comenzaron a llamarse Sandro y Los de Fuego.

Humor examinador