viernes, 2 de octubre de 2015

¡Oops! ¡Me olvidé de cómo se hacía para volar!, y otras imágenes divertidas






La moda mas ridícula (e incómoda de llevar): pantalones caídos (Sagging pants)

Aunque los ‘Sagging Pants’ no son una nueva moda, en los Estados Unidos se están aprobando leyes para tratar de acabar con ella. (‘Sagging Pants’ significa pantalones caídos.)

¿Cómo surgió esta moda?
Según el NewYorkTimes esta moda se originó en prisión. Cuando no había uniforme de trabajo de la talla de un preso, este se veía obligado a usar unos pantalones de una talla mayor que la suya. Al estar prohibido el uso de cinturones para evitar que se usaran como arma o forma de suicidio, los pantalones quedaban ‘saggy’ – ‘caídos’. El estilo se extendió entre los raperos y quedó plasmado en sus videoclips. Del ‘ghetto’ pasó a los suburbios de las ciudades, y de ahí al resto del mundo.

Inicialmente esta moda se conocía como ‘Mr. Marshall’s sagging pants‘ y se popularizó en los 90 entre los artistas relacionados con el hip-hop. Con el uso simplemente quedó como ‘sagging pants’.






De acuerdo: eso es impresionante.







Estas fotos te dirán mas que las palabras.







La chica que sirvió de modelo para el personaje de "Alicia en el País de las Maravillas"

Kathryn Beaumont, la actriz que puso voz a Alicia en la película de Disney y a Wendy en Peter Pan, también posó para los animadores. Estas antiguas fotos muestran cuánto esfuerzo se ponía en la animación clásica en los estudios Disney, donde los dibujantes eran capaces de producir entre 23 y 24 segundos de animación a la semana.

Walt Disney eligió a Beaumont para ser la voz de Alicia cuando ella tenía solo 10 años. Quedó tan impresionado por su aspecto que la eligió también como modelo de Alicia. Después de que Beaumont finalizara sus estudios, se convirtió en profesora durante 30 años. Fue nombrada “Leyenda Disney” por la compañía Walt Disney en 1998. Actualmente tiene 77 años.






¿A que edad surge el humor?

Sin tantos complejos como los adultos, con la inocencia por bandera, los pequeños de la casa se lo pasan felices con cualquier cosa. Una mueca de mamá o papá haciendo sonidos con la boca o el tio partiendo un simple papel pueden ser el motivo perfecto para unas buenas carcajadas. Están descubriendo el mundo y hasta el más mínimo detalle les parece divertido. No obstante, no tienen que ser los mayores quienes les hagan reír. Al comienzo de su periplo en este mundo, los pequeños comienzan a interactuar con lo que ocurre a su alrededor y a troncharse con cualquier cosa.

Lejos de la complejidad del humor ácido, de los dobles sentidos y las ironías de los adultos, hay quien se ha percatado de que los pequeños pronto adquieren el ingenio necesario para pergeñar sus propias bromas.

Teníamos constancia de que la risa es algo que, casi sin quererlo, asimilan los niños a muy temprana edad. De hecho, Aristóteles ya apuntaba que la carcajada era la señal de que el alma había entrado en el cuerpo de una persona. Antes de aprender a caminar e incluso antes de comenzar a comunicarnos con quienes nos rodean, reímos sin reparo alguno, algo que ha llevado a los investigadores a preguntarse cuándo desarrollamos los humanos el sentido del humor.

Porque, más allá de reaccionar a los impulsos externos, para comenzar a gastar bromas tenemos que saber cuál es el mecanismo de las mismas. Es decir, primero tenemos que entender qué puede hacernos reír a nosotros y a quienes nos rodean. Así, los últimos estudios al respecto han desvelado que durante el primer año de vida los más pequeños no solo son capaces de desternillarse viendo a sus mayores haciendo payasadas, sino que también empiezan a hacer sus primeras bromas.

Según un reciente estudio realizado por Vasudevi Reddy y Gina Mireault, los bebés con 9 meses de edad ya se inician en el noble arte de la burla. Si bien aún no tienen el control del entorno, sí que son capaces de detectar el efecto que tienen algunas de sus acciones en quienes les rodean y las intenciones de, por ejemplo, sus padres a la hora de hacer alguna payasada.

“La comprensión de las intenciones de los demás cuando ellos mismos son objeto de burlas, sin embargo, no puede desarrollarse hasta que el segundo año de la infancia”, apunta el estudio. Por eso, hasta en este detalle dependen de sus padres y aprenden directamente de sus bromas. Hasta los 6 meses los pequeños funcionan por pura imitación. Cuando un adulto trata de hacer reír a un pequeño, si el niño no reconoce de qué se trata, basta con que mire la cara de su interlocutor para saber cuál es su propósito. Si se estuviera riendo, él actuaría directamente de la misma forma.

De hecho, así es como los padres inculcan a sus hijos que lo absurdo es divertido. Que un guiño, una mueca, un sonido con la boca, un papel rompiéndose o cualquier otra acción sin demasiado sentido puede resultar graciosa y destapar el tarro de las carcajadas.

En este punto de desarrollo del sentido del humor, la relación afectiva y de compañerismo que se establece entre padres e hijos es fundamental. Gracias a ella, las bromas resultan desternillantes tanto para los mayores como para los pequeños. Quizá por esto, como apunta la investigación de Reddy y Mireault, hasta los bebés de 5 meses podrían reconocer acontecimientos y acciones absurdas y partirse de risa, independientemente de que sus padres también sonrían o no.

Los propios investigadores cuentan que para la investigación tomaron como muestra la actitud y la forma de comportarse de sus propios hijos. Gina Mireault explicaba que la primera broma verbal de su hija se produjo cuando la pequeña tenía 17 meses. “Ella me señaló y dijo “papá” y se echó a reír histéricamente. Luego se refirió a su padre y le dijo: “¡Mamá!”, contaba Mireaul. Además, reconocía sin tapujos que ese es uno de los grandes hitos para los padres: ser protagonistas de las primeras gracietas de sus hijos.

Si de nosotros dependiera, jamás perderíamos la sonrisa y esa capacidad de asombro de los más pequeños. Y es que, según las últimas investigaciones a este respecto, mientras los niños pueden reírse una media de 300 veces al día, los adultos más alegres solo lo hacen una media de 25 (100 veces quien más). Quién pudiera librarse de las ataduras y los complejos y partirse la caja sin el más mínimo reparo.


Crean un protector solar con nanopartículas, que dura 5 días.

Mark Saltzman es ingeniero biomédico. Cuando nació su primer hijo, este investigador de la Universidad de Yale comenzó a desarrollar una crema de protección solar más eficaz y segura para su retoño. El resultado de ese trabajo es la primera crema solar con nanopartículas.

Las cremas solares invisibles funcionan dejando una fina película química al secarse sobre la piel. Esta película contiene sustancias que bloquean la radiación ultravioleta para que no nos queme durante un tiempo. Hasta ahora es el método más eficaz que se conoce para evitar quemaduras solares cuando nos exponemos al sol. Sin embargo, tiene un inconveniente. La piel absorbe parte de los químicos utilizados en la elaboración de estas cremas. Algunos estudios han hallado los compuestos de las cremas de protección solar en la leche materna o en la orina, y no falta quien se cuestiona su salubridad.

El objetivo de Saltzman y su equipo era dar con una crema solar que no penetrara la piel. Esa solución la han encontrado en la nanotecnología. El equipo de Yale ha creado una crema solar cuyas partículas tienen solo entre 1 y 100 nanómetros. En teoría, su tamaño las debería hacer más fáciles de absorber, pero no es así. La razón es que Saltzman y su equipo las han diseñado para que se adhieran a la queratina que forma la epidermis. En otras palabras, una vez se adhieren a la piel ya no pasan a las capas inferiores por lo que el organismo no las absorbe.

Cada una de estas partículas contiene una pequeña cantidad de los mismos químicos usados en las cremas normales para bloquear la radiación ultravioleta, pero su tamaño hace que se distribuyan con una eficacia mucho mayor hasta el punto de que la crema protectora con nanopartículas solo necesita un 5% de la cantidad de sustancias protectoras presente en las lociones convencionales.

La piel de un ratón después de usar la crema (derecha) y sin usarla (izquierda). El color rosa marca el daño celular por la radiación UV.

Sus químicos no se absorben, y de hecho tiene solo un 5% de las sustancias de otras cremas. ¿Alguna ventaja más? Sí, las nanopartículas se adhieren tan bien a la piel que su efecto protector dura hasta cinco días y es resistente al agua. Para eliminarla, bastaría frotarnos con una toalla o ducharnos con normalidad. Su única incógnita es que no se ha estudiado como interactúan estas nanopartículas al liberarse en el medio ambiente después de usarlas.

La crema de protección solar con nanopartículas ya ha demostrado su capacidad para proteger de la luz ultravioleta dañina a ratones de laboratorio, pero aún no se ha probado en humanos. Mark Saltzman está tan convencido de su eficacia que se ha ofrecido como voluntario.



Humor maternal







21 datos innecesarios, pero interesantes.

  1. La actual directora ejecutiva de YouTube, Susan Wojcicki, es la mujer que alquiló su garaje a Larry Page y Sergey Brin en 1998 cuando estaban creando Google.
  2. A pesar de que prácticamente todo Arabia Saudí está cubierto de tierra, la tierra es de tan poca calidad que el país tiene que importar billones de toneladas de tierra de lugares como Australia para poder hacer cristales para edificios y casas.
  3. -40º Fahrenheit es la misma temperatura que -40° Centígrados.
  4. Las hembras de algunas especies de simios tienen sexo con el mayor número de machos posible para asegurarse que la paternidad de sus crías sea poco clara y, así, evitar el infanticidio: los machos no matan a los descendientes de sus rivales porque que tienen miedo de matar a sus propios hijos.
  5. Las tortugas pueden tirarse pedos por la boca.
  6. La palabra más difícil de acertar en el juego del ahorcado es Jazz.
  7. Juicy J tiene más Oscars que Leonardo Di Caprio
  8. Originalmente, Bank Of America se llamaba Bank Of Italy.
  9. Shaquille O'Neal tiene, aproximadamente, el mismo tamaño que el pene de una ballena azul
  10. Hay más seres vivos en tu piel que personas viviendo en la tierra.
  11. El Presidente Santa Ana de México organizó un funeral de estado para su pierna cuando se la amputaron.
  12. Una camada de gatitos puede tener distintos padres.
  13. La banda de la cantina de Star Wars toca un género de música conocido como Jizz.
  14. Samuel Beckett solía llevar a André the Giant al colegio en su coche ya que era demasiado grande para caber en el autobús escolar.
  15. Si hay 23 personas en una habitación, hay un 50 por ciento de posibilidades matemáticas de que, al menos, 2 personas cumplan años el mismo día.
  16. Los pingüinos tienen un órgano que filtra la sal de la agua salada, permitiéndoles sobrevivir sin acceso a agua fresa.
  17. La palabra oxymoron es un oxymoron en sí misma: “oxy” deriva del griego oxýs (agudo) y “moro” de morós (tonto).
  18. Las mariposas beben lágrimas de cocodrilo.
  19. El hombre que ganó el campeonato mundial de 2015 de Scrabble en Francés no sabe hablar ni una palabra de Francés.
  20. Las personas tienen tres tipos distintos de conos celulares sensibles al color; las mantis marina tienen 16. Ello hace que puedan ver colores que nosotros ni siquiera podemos imaginar.
  21. Las personas zurdas viven, de media, nueve años menos que las diestras.


Todos somos stalkers...y eso es bueno ¿no?

Hace un par de dias se lanzó Instasnoop, una app que ha eliminado la opción de dar “me gusta” en Instagram.
A través de su interfaz, dejar rastro de manera accidental cuando espíes a la persona que te gusta será imposible.

Algunos la describieron como lo que la humanidad venía necesitando desde hace mucho tiempo. Sin embargo, cuando te encuentras en el perfil de una filipina viendo la vida de alguien que jamás conocerás te preguntas: En realidad, ¿no es stalkear y ser stalkeados uno de los principales motivos por los que se inventaron las redes sociales.

Es una obviedad que no queremos reconocer pero, a no ser que nuestra cuenta sea privada y no aceptemos a un solo seguidor, todos estamos en Instagram para mirar y que nos miren. Ser sus usuarios es sinónimo de ser stalkers desde el mismo momento en el que nos registramos.

Entonces, ¿por qué nos avergüenza tanto reconocerlo? ¿Por qué nos parece una conducta propia de personas desequilibradas mirar publicaciones antiguas de alguien si están ahí precisamente para eso?

Instasnoop nace con la premisa de hacer el ciberfisgoneo más fácil y seguro pero, en realidad, solo lo hace más cobarde. Porque en realidad, eliminar de raíz la posibilidad de dejar constancia de que hemos estado ahí y hemos tenido interés por otra persona nos deshumaniza.

Es cierto que admitir públicamente que el sábado por la noche estuviste viendo la foto que la nueva pareja de tu ex se hizo hace cinco años es bochornoso. Pero lo es solo porque a través de ese “me gusta” accidental se cuela tu humanidad. Se cuelan los sentimientos que el resto del tiempo escondes detrás de una fachada de filtros y poses meditadas, y eso te deja en una situación de vulnerabilidad.

Por eso no es tan grave. No hay que tener miedo a demostrar que sientes curiosidad por los demás porque eso te conecta con el resto de la raza humana. Sobre todo porque el receptor de tus likes no es una máquina ni un robot, es otro ser humano con los mismos sentimientos universales que tú y que, aunque no se le haya ido el dedo, te aseguro que también ha estado cotilleando tu Instagram en las sombras.

Por su condición de gesto humano en un medio digital como lo es una red social, nunca hay que desdeñar el poder íntimo de un “me gusta” furtivo. Puede ser el primer paso para que dos enemigos se reconcilien o para que tus futuras parejas o amigos se fijen en ti.

Cuando a alguien le gustan mis fotos viejas, nunca siento miedo. Eso es porque un “me gusta” no es más que un cálido "te veo” y que me vean es lo que quiero.



El lagarto que dormía en una rosa.

¿Alguna vez te has parado a oler las rosas? La mayoría de nosotros no, pero esta afortunada familia de Texas se encontró con una adorable sorpresa cuando la pequeña Angel cogió una rosa para su madre y dentro estaba durmiendo un lagarto anolis verde.

Esta especie de lagarto se encuentra en la parte sudeste de Norteamérica. El macho es terriblemente territorial y se los ha observado peleando contra su propio reflejo ante un espejo.

Otro nombre con el que puede referirse a este lagarto es  camaleón americano, ya que puede cambiar de color. Esto hace las cosas un poco confusas, porque científicamente esta lagartija no cae en la categoría de camaleón, en absoluto.

Cuando esta especie de lagartos se siente amenazada se separaran de su cola. Dado que la cola es a menudo el lugar donde los humanos los agarramos, esto les permitirá escapar, en pocas semanas la cola le vuelve a crecer. Se cree que son criaturas curiosas y explorarán sin parar para ver lo que está sucediendo a su alrededor.

En el caso de este lagarto que dormía en una rosa "Parecía tan cómodo y calmado que no quisimos molestarle" dijeron los autores de las fotos:







Las mujeres quieren sexo...

La aplicación de fertilidad Kindara realizó una encuesta para revelar de una vez por todas si los estereotipos sobre las mujeres y el sexo eran ciertos.

Para el estudio encuestaron a 500 mujeres, y les preguntaron cuántas veces a la semana les gustaría tener sexo. El 75% de las mujeres respondieron tres veces a la semana, mientras que el 53% afirmó que quisieran tener más relaciones que dicha cantidad, y a un 13% preferirían tener sexo más de seis veces por semana.

A las encuestadas también les preguntaron el factor clave para tener sexo con la pareja, el 53% de las mujeres respondieron que debe existir una conexión emocional, ya que “es más placentera cuando se está compenetrada con alguien”. El 23,6% consideraron que el juego previo también era un factor importante para entrada el sexo. Y un 10% aseguró que la comunicación era muy significativa en la relación.

Por último, a las encuestadas les preguntaron qué hace que las mujeres tengan menos ganas de tener relaciones sexuales. El 39,2% aseguró que la principal causa es el estrés, mientras que el 28,2% dijo que la falta de coordinación con su pareja afecta mucho.