martes, 27 de octubre de 2015

La abuela Jedi...y otras imágenes divertidas.







La evolución de las comunicaciones en los últimos 30 años.


Siempre hablo solo (para ordenar mis pensamientos)

Salgo de casa, echo la llave, empujo la puerta. Estoy inquieto. Robos y mis despistes.

«La puerta está cerrada», susurro para que ningún vecino me tome por loco. Si la frase aparece en mi cabeza pero no sale de mis labios, no me quedo tranquilo. Entonces me marcho confiado.

«La puerta está cerrada» es una frase que considero mágica. Quizás algunos piensen que mi acto es una tontería o una chifladura. Contra este pensamiento me protejo en voz baja: «Einstein pensaba en voz baja y Bohr pensaba en voz alta».

El caso es que sacaban las palabras afuera. Einstein hablaba solo y Bohr planteaba cuestiones en público, como un Sócrates moderno, para avanzar en sus investigaciones.

«¿Hablas solo como los locos?», una frase que oí cientos de veces, dejó de tener efecto en cuanto supe que Einstein lo hacía para aclarar sus pensamientos. Los míos son más modestos, pero con igual intención: dar forma a un pensamiento vago. La llave girando y el clac-clac-clac son insuficientes.

En este punto me planteo reescribir el comienzo y continuar y acabar el texto siguiendo mis palabras tal y como salgan de mis labios. (Debo tener cuidado para colocar las comas y los puntos donde corresponde. Escribir de oído tiene una ventaja: uno descubre si la frase «suena bien». Si está libre de aditivos. El problema está en confiar al oído la gramática; pueden originar «comas criminales» por enfatizar el sujeto de la oración).

Repaso las ocasiones en las que me hablo y en las que otras personas se hablan a sí mismas o hablan a los objetos. Hablo al portátil («por favor, ahora no»); al ascensor («no te pares») y al coche («tú puedes»). En estos casos, las palabras no surten efecto, pero me tranquilizan. Sí hay momentos —como el de la puerta y llave— en los que hablarse a uno mismo da resultados. Por ejemplo, en el supermercado veo una oferta de café molido natural:

Una unidad 1.49 €. Si te llevas dos, la segunda 0.75 €

El móvil sin batería. A falta de calculadora sumo imaginando una pizarra negra en la cabeza, pero me ayudo de los dedos —como las viejas— y de las palabras: «Ocho más cuatro… —dedo-dedo-dedo-dedo—, doce. Me llevo uno y…»

Necesito las palabras para confirmar los resultados. Más tarde, en la cocina, preparo una receta de pasta de un viejo libro de cocina. Leo: «A continuación echar un chorreón de coñac y una pizca de nuez moscada. Probar y rectificar la sal».

Y repito: «Un chorreón de coñac; bueno, Martini blanco… Hum, nuez moscada y… está soso».

Más tarde, busco las llaves para bajar la basura: «¿Dónde están las llaves?». Pregunta retórica, pero mi mujer no puede evitarlo: «Matarile».

Las llaves están debajo de uno de los tres gatos. Pregunto a mi mujer en qué ocasiones habla para sí misma. Las conocía. Buscaba confirmación. Los recuerdos necesitan palabras para anclarse en la memoria. Tranquiliza saber que otras personas «normales» como yo hablan consigo mismas para ordenar sus pensamientos, calmarse o encontrar objetos perdidos. Uno se considera el brujo que manipula la realidad con la palabra (de lo vago a arial 12) y también un notario («la puerta está cerrada»).

En otras ocasiones dependemos de las palabras ajenas: «¡Qué bueno! ¿Qué es?», pregunta uno relamiéndose los labios.

«¿Y si te digo que tiene…?» dice el que ha hecho el plato. Si el ingrediente está en la lista de «cosas asquerosas» del que come, este sentirá fatiga.

«¿Qué pasó anoche?», dice uno resacoso, recién levantado. Un sujetador y unas bragas en el pasillo no son más que un sujetador y unas bragas hasta que se forma una historia alrededor. Sea cual sea la respuesta («no pasó lo que imaginas» o «fue fantástico») se permite a otra persona el control de la situación, incluso que invente los recuerdos.

Incluso alertas desconfiamos de nuestros sentidos: «¿Has visto eso?», pregunta alguien.

«Sí», responde otro.

Puede que el «sí» sea una mentira, pero quien lo escucha se tranquiliza. Necesitamos las palabras, aunque sean mentira: para agarrarnos a ellas como si tuvieran asideros.

«Quiero que me diga por qué me dejó», se queja quien sufre tras una ruptura.

«¿Qué te importa lo que pueda decir? Son un montón de palabras; incluso pueden ser falsas», dije a una amiga en esta situación.

No somos muy distintos del campesino sin instrucción de algunas culturas primitivas que recibe una maldición del brujo: «Morirás dentro de tres días cuando salga la luna».

Y el campesino muere tres días más tarde cuando ve la luna. Muere por dar crédito a las palabras.

«No voy al médico porque me encuentran de todo», dicen algunos. Como si las palabras, más que certificar problemas, fueran la fuente. Las palabras pueden agobiarnos. Por eso odiamos las notificaciones de móvil. Los pitidos anuncian «¿me haces un favor?», «¿puedes tener para hoy…?» o «el sábado he pensado en ir a verlos». Palabras pixeladas a las que ponemos —en nuestra memoria— la voz de sus autores en un ejercicio de masoquismo.

John Wayne dijo en una película: «Los palos y las piedras me duelen, pero no las palabras». Sin embargo, el John Wayne de calle temía a las palabras. Marion Morrison era su verdadero nombre. Se lo cambió porque un tipo duro no puede llamarse como una señorita de Boston.

«Cinco minutos», digo a mi mujer apartando la cabeza del portátil. Quizá sean diez o quince. «Cinco minutos» no refleja un tiempo real. Es un salvoconducto que permite rematar este artículo.




Murió Noriyoshi Ohrai, el genial ilustrador japonés del cine fantástico.

El reconocido ilustrador japonés Noriyoshi Ohrai murió a los 79 años de edad a causa de una neumonía que se agravó. El dibujante nacido en Akashi, una ciudad localizada al sur de la prefectura de Hyōgo, ganó reconocimiento mundial por los espectaculares dibujos que realizó para promocionar en Japón la trilogía original de Star Wars.

Ohrai también realizó pósters promocionales para otras películas igualmente memorables, incluyendo ocho cintas de Godzilla, The Goonies, King Kong, Beastmaster, Mad Max e incluso Nico, de Steven Segal. En fechas más recientes, el dibujante realizó arte promocional para videojuegos, aportando su trabajo a las series Metal Gear Solid, Nobunaga’s Ambition y Romance of the Three Kingdoms.

Ohrai también dibujos para cientos de anuncios publicitarios y caratulas de discos. Con su muerte, se va uno de los más importantes referentes de la ilustración japonesa. Aquí te dejamos una breve selección de su impresionante arte:

Godzilla vs Mothra: The Battle for Earth

Godzilla vs. Biollante

Godzilla vs. MechaGodzilla

Godzilla vs King Ghidora

Advanced Dungeon & Dragons

Metal Gear Solid: The Twin Snakes

Sherpa, el asistente digital que fue adaptado para América Latina.

Sherpa Next, presentado en 2012, presentó una actualización que no solo comprende la mejora sobre las tarjetas en donde brinda información sino además la llegada de versiones específicas para los países de América Latina.

"Llevamos tres años trabajando para poder ofrecer a nuestros usuarios un sistema que revoluciona la forma de consumir información en el dispositivo móvil. Hasta ahora, teníamos que ir a buscar la información. La propuesta de Sherpa es que la información basada en nuestros gustos venga a nosotros", dijo Xabi Uribe-Etxebarria, fundador y CEO de Sherpa.

Así funciona Sherpa
Sherpa es un asistente personal que busca y filtra información relevante para cada usuario, según sus intereses específicos, y ordena las tarjetas según el momento del día o la semana. Así, un sábado por la noche Sherpa ofrecerá más relevancia a actividades como restaurantes o cines y un martes por la mañana, ofrecerá artículos periodísticos.


La manera de presentar la información, en tarjetas, recuerda mucho a Google Now. Sin embargo, además de calendario, fechas de cumpleaños y la posibilidad de publicar en Facebook o Twitter mediante comandos de voz, Sherpa ofrece una manera más amigable para desplegarlas. Por ejemplo, las tarjetas de la cartelera de cine ofrecen las imágenes de las películas exhibidas.

La aplicación vendrá preinstalada en los últimos Samsung Galaxy S6 y S6+.

Cómo funciona
Disponible solo para Android en Google Play, Sherpa Next solo requiere crear un usuario, contraseña y luego elegir las áreas de interés: tipos de comida que prefiere el usuario (aún da pocas opciones), áreas de interés, club favorito y finanzas.

Una vez completados esos campos, la aplicación ofrece de inmediato tarjetas con recomendaciones de restaurantes y comidas, el próximo partido del equipo de fútbol del usuario, clima, agenda de espectáculos, horóscopo y efemérides, entre otras.


Monstruos de pesadillas, creados con genial maquillaje facial.

Nikki Shellyes una artista del maquillaje que se usa a si misma para mostrar cómo se pueden recrear rostros como los que aparecen en las películas de terror.

Conocida como "The Painting Lady", Shelley aprendió sola a crear estos monstruos, compartiendo sus labores de madre de tres niños.

Empezó experimentando con sus hijos y su esposo durante una de sus fiestas de Halloween, pero tras descubrir su talento se usó a sí misma.

Sus maquillajes están inspirados en el trabajo de profesionales como Neill Gorton, encargado de los efectos especiales de "Doctor Who".

Precisamente, debido a ello Gorton la invitó a exponer en una conferencia de prestéticos sobre efectos especiales.

“Los últimos 18 meses han sido increíbles. Ahora quiero aprender el lado de las prótesis y, con esperanza, tener oportunidad de trabajar en televisión y películas”, dijo al Daily Mail.

Consciente de su talento, Nikki Shelley ha pensado entrar profesionalmente a la industria de los efectos especiales.

La artista admite que su trabajo es espontáneo. “Realmente no tengo una idea cuando empiezo a pintar. Solo empiezo y veo que pasa”.


Entre los tipos de maquillaje que realiza están el de zombies, una criatura parecida al Sarlacc de "Star Wars", un brazo biónico, vampiros, momias y otros que simulan heridas abiertas.








El truco de los magos para hacer desaparecer la leche (u otro líquido)




Diferencias entre los científicos "de verdad" y científicos de las películas.





10 grandes diferencias entre hombres y mujeres




Humor cancerígeno.








¿Tener un bebé o tener un gato?

Matthew Inman es el ingenioso dibujante tras el exitoso webcómic Oatmeal, y ha creado esta tira tan divertida en la que se comparan y contrastan las maravillas de tener un gato con el horror de tener un bebé.

Puedes estar de acuerdo o no con lo que propone, pero definitivamente vale la pena seguirlo: sus cómics pueden ser tan inspiradores e informativos como divertidos ¡y hasta asquerosos!




Esto es lo que pasa cuando llueve en el desierto mas seco del mundo.

El desierto de Atacama en Chile es el desierto no polar más seco de toda la Tierra, pero incluso en este sitio tan aparentemente estéril puede florecer la vida bajo las condiciones adecuadas. Si durante la primavera en el hemisferio Sur (octubre y noviembre) el desierto sufre fuertes lluvias, las flores que “hibernan” bajo su superficie florecen de repente con una explosión de color, deseando aprovechar la lluvia.

El florecimiento de este año ha sido traído por las mismas condiciones meteorológicas que han formado el huracán Patricia, el huracán más potente que haya tocado tierra. “La intensidad del florecimiento este año no tiene precedentes,” dijo a la agencia EFE el director del Servicio Nacional de Turismo en Atacama, Daniel Diaz. “Y el hecho de que haya ocurrido 2 veces en el mismo año no había ocurrido nunca en la historia del país. Estamos sorprendidos.”

Aunque Diaz atribuye este fenómeno extraordinario al cambio climático, los residentes de la zona están agradecidos por el despegue del turismo que estos eventos han traído a la región. Se esperan más de 20.000 turistas visitando el desierto para ver su florecimiento extraordinario. Sin embargo, este no es el único sitio donde sa
len flores en el desierto: en Utah tienen un fenómeno similar.