Es lunes, pero todavía no es el peor lunes del año...(Aunque ya falta poco)

El tercer lunes del año es, desde hace una década, el día más triste y depresivo del año de acuerdo con un curiosa fórmula matemática ideada por Cliff Arnall, investigador de la Universidad de Cardiff y experto en motivación, que denominó este día como 'Blue Monday'. 

Basados en esto, el próximo lunes 18 de enero será el peor lunes del año, al menos en el hemisferio norte, recordemos que en el hemisferio sur es verano, mucha gente está disfrutando sus vacaciones, y la única forma en que será triste es si ese día vuelves a trabajar despues de unos dias de buen descanso.

En el hemisferio norte el panorama es otro: la cuesta de enero se alarga, hace un frío insoportable y están lejos las vacaciones, todo lo que lo convierten en un día deprimente al punto que se ha bautizado como "Blue Monday" (lunes triste). 

El experto en motivación llegó a esta conclusión tras estudiar las variables del clima, la posible escasa liquidez para pagar algunas deudas y la decepción por haber incumplido los propósitos del nuevo año. Aún pesan los kilos de los atracones de Navidad, el tiempo suele ser malo y todavía quedan varios días para cobrar. Por si fuera poco, comienzan a llegar las facturas de los créditos pedidos para los regalos navideños y la motivación, además, suele ser baja. 

Si apenas dos semanas atrás nos habíamos marcado una lista de buenos propósitos de comienzo de año nuevo (gimnasio, dejar de fumar, idiomas, etc.) parece que ya se van olvidando. 

La fórmula sobre la que se estableció que el tercer lunes de enero es el más deprimente es la siguiente: 

[W=(D-d)] xTq (q como exponente) /M x NA, de manera que: W= clima, D= deudas, d= sueldo mensual, T= tiempo que pasó desde Navidad, Q= Tiempo que pasó desde que se incumplieron las resoluciones de año nuevo, M= Niveles de motivación bajos, NA= Necesidad de hacer algo. 

Para superarlo, psicólogos de todo el mundo recomiendan pensar en positivo. Buscar lo bueno de todas las situaciones y no dejarse afectar por los factores externos. 

Pensar que todavía hay tiempo para retomar las promesas del año nuevo, aún se puede bajar de peso, las deudas son pasajeras y tiene un trabajo para poder pagarlas… Póngase plazos realistas y cumpla sus expectativas poco a poco. Esto evitará que se sienta defraudado y lo ayudará a mantenerse motivado.




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