Descubren cómo vuelan los pájaros mientras duermen

Los pájaros son animales apasionantes.


El mero hecho de ser capaces de volar ya los hace objeto de la envidia de los seres humanos, pero es que encima se les da tan bien que los hay capaces de hacerlo hacia atrás, a velocidades increíbles, dejándose caer en picado con la rapidez de un reactor y de otras muchas maneras interesantes.

Pero si hay algo que despierta el interés de la ciencia y de la población en general es su capacidad para descansar durante el vuelo, pues se han observado ejemplares capaces de pasar varias jornadas sin tocar tierra, algo que sólo puede significar dos cosas: o duermen mientras vuelan o pueden estar varios días sin dormir. Para dar una respuesta a esta cuestión, un grupo de investigadores del Instituto Max Planck para la Ornitología, de Alemania, ha llevado a cabo un estudio, cuyos resultados son tan sorprendentes que harán que después de conocerlos las aves te parezcan más interesantes.

Así podría ser el sueño durante el vuelo de los pájaros
Aunque cabe la teoría de que las aves puedan pasar varios días sin dormir, la hipótesis más aceptada hasta el momento era la desconexión de un hemisferio cerebral, pues es un mecanismo que ya se ha observado en los patos, que durante sus estancias en tierra mantienen siempre una parte de consciencia para permanecer alerta de cara al ataque de posibles depredadores.

Además, también se sabe que es una práctica común en algunos mamíferos; como los delfines, que dejan activa una parte del cerebro para no chocar mientras nadan, e incluso en nosotros mismos, que lo hacemos cuando dormimos en un sitio desconocido.

Por eso, parece lógico que sea la forma en que las aves pueden dormir sin perder la capacidad de volar. Sin embargo, hasta ahora no había podido ser demostrado, por lo que un equipo de investigadores alemanes ha realizado un estudio, publicado en Nature Communications, en el que se ponen de manifiesto unos datos muy interesantes sobre el vuelo de las fragatas, que son aves marinas capaces de pasar varias jornadas volando en busca de peces.

Cómo se estudió el sueño durante el vuelo de las fragatas
Para llevar a cabo el estudio, estos investigadores diseñaron un pequeño dispositivo, bautizado como registrador de datos de vuelo, que tenía la capacidad de medir la actividad cerebral de las aves, identificando los momentos de sueño, tanto en fase REM como en las fases de onda lenta.

Dicho dispositivo se implantó a quince hembras, que posteriormente fueron liberadas un periodo de diez días, durante los cuales se hizo un seguimiento por GPS tanto de su ubicación como de su altura, comprobando que en ningún momento dejaron de volar.

Una vez que tocaron tierra, se analizaron los datos obtenidos y, aunque parte de los resultados se encontraba en el rango de lo esperado, algunos otros resultaron muy sorprendentes.
Por un lado, como cabía esperar, se observó que en ciertos momentos “apagaron” un hemisferio cerebral, manteniéndose en vuelo guiadas por las corrientes de aire y con el ojo activo para evitar accidentes.

Sin embargo, lo más sorprendente fue que también se observaron periodos en los que desactivaron completamente su cerebro, sin dejar de volar ni un segundo. En otros animales lo lógico habría sido una caída fruto de la relajación de los músculos, pero en las fragatas apenas se registró una leve caída de la cabeza durante estos momentos.

Por último, otro hallazgo interesante fue la duración del sueño, pues de media durmieron unos cuarenta minutos diarios, menos del 10% del tiempo que duermen en tierra, por lo que debe haber alguna razón que les lleve a realizar estos extraños rituales de vez en cuando, sin perder en salud.




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