Los hombres de la actualidad que viven como los cavernícolas

El hombre primitivo daría mil vueltas a nuestros mejores superatletas actuales en cualquier modalidad olímpica que se tercie, desde la lucha hasta la velocidad. Conscientes de la creciente decadencia de la raza, un puñado de machos está adoptando el modo de vida del hombre de las cavernas. ¿En mitad del Kalahari? Frío, frío: en Nueva York y en otras ciudades americanas.

El líder de los paleos, Arthur De Vany: “La vida prehistórica era como una acampada eterna sin estufas ni barras energéticas”.
Los nuevos cavernícolas comen cecina, se reúnen en torno a una hoguera e intercambian recetas de carpaccio con verduras o cerdo silvestre asado. Y eso cuando comen, porque también ayunan durante varios días para emular a nuestros ancestros, que sufrían períodos de privación entre piezas de caza. Algunos practricantes del llamado Fitness Evolucionario entrevistados por la revista alemana Der Spiegel tampoco tienen reparos en caminar descalzos por el puente de Brooklyn o nadar en las gélidas aguas de Coney Island en invierno, en la muy apropiadamente denominada Carrera de los Osos Polares.

Los nuevos hombres de las cavernas se definen a sí mismos como “paleos” y su objetivo no es tanto mortificarse, que también, como “alcanzar la salud y la felicidad” de los primitivos. La filosofía que subyace en el movimiento es que el cuerpo humano está mejor adaptado al modo de vida de los habitantes de hace diez mil años que al actual. Según la biblia de los paelos “La prescripción paleolítica“, de Art de Vany, en la historia de la Humanidad 100.000 generaciones vivieron como cazadores-recolectores, 500 como agricultores y sólo 10 en la era industrial.


De Vany gusta de poner a prueba su fornido cuerpo arrastrando con una cuerda su Land Rover. Sin embargo, sólo hace ejercicio un par de veces por semana, aunque con gran intensidad…como haría un cavernícola. En cuanto a su alimentación, “intentamos comer productos que existían antes de la invención de la agricultura”, como caza, fruta, semillas y verduras crudas, y rechazan cualquier tipo de pasta, pizza, aceites, productos refinados o “abominaciones como el muesli”. La culpa de la mala salud de los habitantes de los países desarrollados se debe a una dieta rica en carbohidratos, según los paleos.




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