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viernes, 19 de agosto de 2016

Rescatan a una niña de 4 años que creía que se llamaba "idiota"

Cuando los trabajadores del Departamento de Servicios Humanos de Arkansas, EE. UU., preguntaron a una pequeña de 4 años cómo se llamaba, ella respondió "idiota". Al examinarla solo pudieron llegar a una conclusión: había sufrido abusos.


El principal responsable es el novio de su madre, Clarence Reed, de 47 años, quien le daba palizas y le llamaba "idiota" de forma regular en lugar de utilizar su nombre real, según ha informado la policía. La madre, Jennifer Denen, de 30 años, conocía los hechos y no hizo nada para evitarlo ni remediarlo. No hubo tratamiento médico, ni denuncia policial.

Los signos de violencia eran múltiples, ya que, como detalla el informe de la policía, tenía "varios moratones profundos en el trasero, hinchazón en la mejilla derecha, un ojo morado, una magulladura en la frente, lesiones en proceso de curación en toda la espalda y sangre seca en la esquina de la boca".

También tenía indicios de haber estado malnutrida y atada en la cama como forma de castigo, de acuerdo con el mismo informe. Por su parte, Denen también admitió que había sido testigo de cómo su novio golpeaba a su hija con un bate de plástico. Pero Reed rectificó la afirmación alegando que, en realidad, se trataba de una paleta de madera.


En cuanto al maltrato verbal, en su defensa Reed comentó que "solo era de broma". Sin embargo, dirigirse a un menor con este término va más allá que una simple broma. Como apunta la policía, fue llamada "idiota" con tanta frecuencia y durante tanto tiempo que fue la primera palabra que identificó cono su nombre cuando una trabajadora social se lo preguntó.

En la residencia vivían un total de 6 niños, según indicó un portavoz del departamento de policía de Hot Springs a Washington Post, y todos son únicamente hijos de Denen, exceptuando el más pequeño, de 11 meses, que es de los dos.

La pareja ha sido acusada de agresión doméstica, de permitir el abuso de menores y de poner en peligro el bienestar de un menor. Por ello, los cargos les pueden conducir a una condena de hasta 20 años de prisión. Por el momento, están detenidos con una fianza de 500.000 dólares y deberán aparecer en la corte el 23 de agosto. La pequeña, por su parte, está bajo custodia del estado mientras sus heridas se empiezan a curar.



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