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domingo, 11 de septiembre de 2016

13 cosas de los adolescentes que nos sacan de quicio

Si ya has tenido contacto con los adolescentes, sabes que debes aproximarte a ellos con extrema cautela y siempre tener en cuenta que sus conductas son, en su mayoría, irracionales, hiperemotivas y erráticas. Ahora que eres adulto lo sabes: es un período oscuro, plagado de peligros (¿cómo sobrevivimos, no?).

Nos acercamos a ellos por dos cosas principalmente: intentar que maduren y se comporten como gente civilizada y… por curiosidad, nostalgia, para ver “en qué andan”. Después de la experiencia con estos monstruos egoístas y desconsiderados, quizás necesites que alguien te abrace y te diga que no lo hicieron tan a propósito, que están condicionados por sus hormonas.

Ten cuidado con estas frecuentes conductas del maltrato que los adolescentes ejercen sobre ti.

  • No apagan las luces La mente del adolescente divaga a otra cosa, le da hambre, comienza a salivar copiosamente y no logra coordinar la perilla de la luz con su paso acelerado y su pensamiento a la deriva. Algunos adolescentes, para nuestro desconcierto, son descubiertos mirando los interruptores antes de salir, pensando algo para sus adentros (¿por qué apagarlo, si volveré a prenderlo?) y yéndose sin apagar la luz. Quizás sea que se sienten más cómodos y seguros sabiendo que los espacios quedaron bien iluminados.
  • Dejan envases vacíos en la heladera ¿Estarán esperando que los envases vuelvan a rellenarse mágicamente? Quizás, les dé tristeza (o pereza) tirar un contenedor de mermelada o de leche a la basura (después de que ya se han involucrado sentimentalmente con él). Los adolescentes juntan toda clase de cosas extrañas e inútiles porque les cuesta desprenderse.
  • No contestan cuando les hablas Es muy común que te ignoren, por ninguna razón. Sin ningún gesto, las palabras simplemente les resbalan. Si notan que te irritó, es más probable que lo hagan de vuelta (principio básico de la tortura adolescente). También es probable que te digan oraciones enteras con una sola mirada, por ejemplo la mirada de “necesito que me acompañes a comprar ropa” o la mirada de “dame el control remoto”, que son idénticas.
  • No respetan tu privacidad y exigen la de ellos. Se sienten copropietarios de todo lo que tienes 
-¿Qué estás haciendo?
-Miro tu celular
-Dame eso, eso no es tuyo.
-Perdón, quería ver si tenías mensajes.

  • 5. Esperan que entiendas sus expresiones El lenguaje adolescente es altamente específico y mutable. Se ofenderán enseguida si no te mantienes actualizado. Ten cuidado, utilizar un término que ha pasado de moda (o siquiera mencionar que llegó a existir) es como burlarte de ellos en su cara. No los ofendas porque buscarán venganza.
  • Tienen caprichos, enojos y cambios de humor repentinos Es frecuente que odien y amen con la misma intensidad, a veces, al mismo tiempo. Están programados para ser inconsistentes.
  • Guardan comida en sus cuartos Porque les va a dar hambre en cualquier momento y necesitan una fuente de subsistencia que les permita sobrevivir con autonomía en su hábitat natural (el dormitorio).
  • No limpian Te pedirán a ti que limpies, porque “lo haces mejor”, “no sé cómo limpiar” y de repente, todo les empezó a dar asco. Otras veces, decidirán ignorar lo que han ensuciado, de la misma forma que te ignoran a ti.
  • Piden dinero, siempre dinero Si te ven abriendo la billetera, naturalmente esperarán que les des algo, una especie de peaje. (La mirada del dinero, claro). Los mayores científicos de la humanidad aún no han descifrado para qué los adolescentes necesitan dinero, o qué hacen con él.
  • Quieren que les sirvas Si te ven disfrutando relajado, probablemente necesiten arruinártelo pidiendo algún favor. Suelen tener dificultad para llegar hasta los objetos, así que pedirán cosas insólitas como “¿me lo puedes alcanzar?”. “Estás más cerca”. También puede ser que te quieran pedir que limpies algo que derramaron debido a sus pobres capacidades de coordinación motora, o dinero. Así se repiten los puntos anteriores de la lista.
  • Se aburren Si el adolescente no tiene un estado exacerbado de hambre, es decir, no está entretenido con comida (o con un videojuego) es probable que esté aburrido. Te lo hará saber, quizás empiece a hurgar tus cosas o comience a atravesar distintos estados de ánimo. No temas, logrará estabilizarse cuando le hables y tenga algo nuevo que hacer: ignorarte.
  • No suelen bañarse Sin embargo, desarrollan asco hacia muchísimas cosas, toman especial cuidado para no compartir cubiertos o vasos con nadie, pero no les incomoda el fétido olor que desprenden ni la ropa mugrienta que vuelven a usar.
  • Discuten Especialmente, tienen increíbles argumentos para justificar el hecho de que no ayudan en nada. Y por alguna razón, ellos son la víctima. Porque sufren. Están sufriendo… porque les pediste que hicieran algo. Y no es justo.



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