martes, 27 de diciembre de 2016

10 alimentos que eran "malos" y ahora son "buenos"

Durante años fueron demonizados, pero ahora los especialistas dicen que se deben incluir en la dieta.
  • Las grasas en general Todas las grasas eran consideradas de la misma manera hasta hace poco. Ahora sabemos que existen grasas "malas" (saturadas y trans) y "buenas" (mono y poliinsaturadas), lo que ha hecho cambiar radicalmente la consideración en que se tiene a algunos productos como el aceite de oliva.
  • Las grasas para untar Un caso particularmente interesante (y lioso) es el de la mantequilla y la margarina. Por el nocivo efecto sobre nuestra salud que tienen sus grasas saturadas, la mantequilla ha sido paulatinamente desterrada de muchas dietas. Luego se supo, sin embargo, que la margarina también puede ser perjudicial cuando contiene grasas parcialmente hidrogenadas (grasas trans), por lo que debemos asegurarnos de que éstas no aparezcan entre los ingredientes. Entonces sí, podremos consumir tanta margarina como queramos. 
  • La cerveza Diversos estudios han confirmado que la cerveza, consumida con moderación, tiene un efecto positivo sobre nuestra salud cardiovascular, gracias a sus antioxidantes y a su poder antiinflamatorio. 
  • Los huevos Puede que la de los huevos sea la reputación que más ha cambiado de cuantas se recogen en esta lista: de ser un alimento demonizado, íntimamente relacionado con el colesterol y los problemas cardiovasculares, a demostrarse que su consumo no solo apenas entraña riesgo para nuestra salud sino que son una excelente fuente de casi todas las vitaminas y minerales que necesita nuestro organismo. 
  • Los frutos secos Si bien presentan un alto contenido calórico y contienen muchas grasas, cada vez más pruebas determinan que dichas grasas son buenas y que el contenido calórico provienen exclusivamente de ellas. Conclusión: los frutos secos son imprescindibles en una dieta sana. 
  • Las patatas Debido a su contenido en hidratos de carbono, la patata ha sido considerada desde siempre uno de los pocos vegetales no saludables. Hoy en día es, no obstante, recomendada sin ambages por los nutricionistas. Eso sí, preferiblemente hervida, al horno o asada. 
  • La carne roja Las investigaciones más recientes parecen indicar que es la carne procesada la que estaría más asociada al riesgo de enfermedades coronarias y no la carne roja en sí, que aporta algunos nutrientes esenciales. 
  • El café Relacionado con la ansiedad y, una vez más, con las enfermedades cardíacas, lo cierto es que el café solo es malo si se abusa de él (como tantas otras cosas). Consumido en una medida razonable (1-3 tazas al día), sus efectos beneficiosos son innumerables: mejora del rendimiento intelectual, fuerte poder antioxidante y antidepresivo, disminución del riesgo de sufrir diabetes, etc. 
  • El chocolate Evitar aquellos que contengan grandes cantidades de azúcar y decantarse por un chocolate negro de calidad (con más del 70% de cacao) es la manera idónea de beneficiarse de todas sus propiedades positivas: es una gran fuente de antioxidantes, reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y está incluso recomendado para perder peso. 
  • Los lácteos Los lácteos también han sufrido no pocos vaivenes: de ser considerados básicos en la alimentación diaria de personas de todas las edades a ser excluidos por grasos e indigestos, a ser de nuevo apreciados por sus altos contenidos en calcio y proteínas.

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