martes, 15 de marzo de 2016

Una foto de meter miedo, y otras imágenes divertidas







La misteriosa "mancha fantasma" que se niega a desaparecer.

El manicomio de Athens, una pequeña ciudad estadounidense, estuvo en funcionamiento entre 1874 y 1993. En sus habitaciones y jardines vivieron encerrados cientos de personas: veteranos de guerra, niños y mujeres con todo tipo de discapacidades y enfermedades mentales. Personas en su mayoría pobres, que eran abandonadas por sus familias para siempre y permanecían en el hospital hasta que alguien decidía hacerse cargo de ellas o, en la mayoría de los casos, fallecían.

En el Athens Lunatic Asylum, que así se llamaba oficialmente, se practicaron todas las brutales técnicas que caracterizaban a la psiquiatría de finales del siglo XIX y principios del XX: lobotomías, hidroterapias, 'electroshock', uso de drogas psicóticas de forma indiscriminada. Toda una batería de medidas atroces e ineficaces que, se pensaba, servían para tratar a pacientes que en muchos casos ni siquiera sufrían enfermedades mentales: el hospital estaba lleno de personas con discapacidades físicas, trastornos neurológicos como la epilepsia o que sufrían adicciones. En los primeros años de la institución, la principal causa de enfermedad, según la propia documentación del centro, era la masturbación.

Actualmente, el antiguo hospital mental y sus terrenos forman parte de la Universidad de Ohio y el edificio cuenta con un auditorio, oficinas, aulas e, incluso, un pequeño museo de arte. Pocos vestigios quedan ya del ambiente sórdido e inhumano que caracterizaba a este tipo de instituciones públicas.

Pero en el suelo del ático, como si no hubiera pasado el tiempo, se puede observar hoy en día la mancha indeleble que dejó el cadáver de Margaret Shilling, una interna del manicomio que, según cuenta la historia local, desapareció durante un mes y reapareció muerta, como por arte de magia, dejando una misteriosa marca que nadie logró borrar.


Fantasma
Margaret Shilling es conocida hoy como el fantasma más célebre de Ohio. Aunque la mancha de su cadáver permanece a resguardo de los curiosos, no hay semana en que algún grupo de chicos no trate de colarse en el edificio para observarla en vivo y en directo. Y, por supuesto, circulan todo tipo de rumores sobre su carácter sobrenatural, como que aquellas personas que la tocan sufren una maldición y acaban suicidándose. Pero ¿quién era en verdad Shilling? Y ¿qué sucedió el mes de diciembre de 1978, cuando desapareció?

Aliston Stine es la autora de un extenso reportaje sobre el suceso, crónica publicada en la web 'Pictorial' y recogida por El Confidencial. Allí se explica que los datos de la vida de Shilling son escasos, entre otras cosas porque sólo la familia puede acceder a su historial médico y nada han revelado sobre el asunto. Se sabe, eso sí, que Shilling era una interna de larga estancia en el hospital, en el que debía llevar años por sufrir "demencia"; además, era sordomuda, condición que, incluso a finales del siglo XX, podía ser razón suficiente para acabar encerrado en un hospital mental.

Al margen de estos pocos detalles personales, toda la información veraz sobre el suceso la conocemos por las historias que narró la prensa local tras su desaparición. En aquella época, muchos de los pacientes del frenopático tenían permiso para vagar libremente por el hospital y sus jardines durante el día. Ocasionalmente, algún paciente se perdía en el bosque o se quedaba a dormir en el jardín, pero siempre aparecían. Pero una noche de diciembre, en uno de los inviernos más duros registrados nunca en Ohio, Shilling desapareció, y nadie fue capaz de encontrarla.

La fábula del niño y los clavos

En una pequeña aldea alejada de la ciudad, vivía un niño que se caracterizaba por tener muy mal carácter. No le gustaba ser amable y casi siempre se portaba muy grosero con todos sus padres y con sus amigos. 

Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, que él clavase un clavo en la cerca de detrás de la casa.

El primer día, el niño clavó 37 clavos en la cerca. Al día siguiente, menos, y así con los días posteriores. Él niño se iba dando cuenta que era más fácil controlar su genio y su mal carácter, que clavar los clavos en la cerca.

Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni una sola vez y se lo dijo a su padre que no tenía que clavar ni un clavo en la cerca. Él había conseguido, por fin, controlar su mal temperamento.

Su padre, muy contento y satisfecho, sugirió entonces a su hijo que por cada día que controlase su carácter, que sacase un clavo de la cerca.

Los días se pasaron y el niño pudo finalmente decir a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca. Entonces el padre llevó a su hijo, de la mano, hasta la cerca y le dijo:

- Mira, hijo, has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca. Jamás será la misma.

Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter, dejas una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa cuanto pidas perdón. La herida estará siempre allí. Y una herida física es igual que una herida verbal.


Meter humo por el ano, forma WTF! de tratar un ataque cardíaco en el siglo 18.

Los seres humanos del siglo XVIII recibieron con agrado las técnicas de unos cuantos estudiosos para intentar recuperarse de un ataque al corazón. Algunas de ellas, que se utilizaban también para otros menesteres, han llegado hasta nuestros días. Otras, afortunadamente, no han sobrevivido hasta nuestros días. Y decimos afortunadamente porque eran métodos un tanto peculiares y extravagantes.

Allá por 1767, un grupo de vecinos de Ámsterdam se reunieron para formar la Sociedad para la Recuperación de las Personas Ahogadas. La intención de la sociedad era buscar una solución para salvarles la vida a todas esas personas que entonces sufrían paradas cardíacas. Que naciera en Ámsterdam no es casualidad: muchos eran los que caían a sus canales y, al rescatarlos, había que intentar reanimarlos.

Así, esta sociedad diseñó métodos para intentar que el corazón de los accidentados no les dejara tirados antes de tiempo. Algunos de esos métodos han llegado hasta nuestros días. Es el caso de la técnica consistente en mantener caliente a la víctima: era (y sigue siendo) clave mantener la temperatura corporal para evitar la hipotermia. También, insuflar aire en los pulmones de la víctima a través de su boca. Es lo que hoy en día conocemos como boca a boca. Ya entonces, este grupo recomendaba hacerlo, aunque también se practicaba utilizando para ello una especie de fuelle, como ahora hacen muchos equipos médicos con aparatos modernizados.

Los tratamientos para el infarto que no sobrevivieron
Sin embargo, no todo resultó ser tan útil y, de hecho, su escaso éxito sirvió para que estos métodos no llegaran a nuestros días. Una de las recomendaciones para tratar los infartos en el siglo XVIII era hacer, cómo no, sangrías. Toda una práctica medieval inspirada en la sangre que chupaban las sanguijuelas (y que también fueron usadas por los doctores). Consistían en perforar el cuerpo y hacer que la sangre saliera con el supuesto fin de eliminar todo lo malo que hubiera dentro. Cuesta creer que durante un infarto el problema se solucionase sacando sangre del cuerpo humano, pero ellos seguían haciéndolo.

Si las sangrías eran toda una moda en aquella época y se usaban incluso en el tratamiento de los infartos no faltaban otros métodos aún más extraños. Así, estos particulares galenos recomendaban hacer cosquillas con una pluma en la garganta de la víctima, probablemente para estimular las vías respiratorias y que el aire entrara y saliera con facilidad. Sin embargo, este método médico no ha llegado al siglo XXI, entre otras razones porque hacer algo así a alguien consciente o seminconsciente podría provocarle el vómito. Este tendría la posibilidad de entrar en las vías respiratorias y para qué queremos más.

No fueron los únicos métodos alocados que llegaron a ponerse en práctica para salvar a los infartados. Aquella sociedad también propuso como método infalible introducir en el cuerpo el humo del tabaco, a través de la boca o del mismísimo ano. ¿Para qué? Según la creencia de aquel entonces, el humo irritaría el cuerpo y lo estimularía para volver a su estado normal o, por lo menos, para causar algún tipo de respuesta.

Según los cálculos de la Sociedad de Ámsterdam, gracias a sus recomendaciones se pudieron salvar hasta a 150 personas en cuatro años. De hecho, y a pesar de que algunos de sus métodos suenen controvertidos, su éxito en aquella época hizo que se crearan otras sociedades de rescate similares en varias ciudades europeas. Así, en Hamburgo (Alemania) se leían estos consejos en las iglesias, con el fin de que las personas supieran cómo actuar ante un caso de infarto, pero también ante un ahogado o con síntomas de hipotermia.


A estos métodos se suman otros algo más lógicos, como aplicar presión manual al abdomen, algo parecido a uno de los ejercicios que ahora se hacen en la reanimación cardiopulmonar o RCP: realizar compresiones torácicas combinadas con respiraciones boca a boca. Por aquel entonces, existían indicaciones para presionar sobre el cartílago cricoides, que se encuentra entre la tráquea y la tiroides, para evitar que el aire entrara al esófago y se encaminara a los pulmones.

En el resto de sociedades creadas en la misma época también se defendieron métodos de reanimación cardiopulmonar un poco extravagantes, como hacer cabalgar a una víctima en un caballo (previo amarre con correas, claro) para ‘despejarlo’, o hacerla rodar sobre un barril, con el fin de que el aire se desplazara por todo el cuerpo. Aunque esta pueda parecer extravagante, fue todo un precedente de las maniobras para lograr que el aire entre y salga de los pulmones en las actuales técnicas de reanimación cardiopulmonar.

Con los años, estas sociedades se convertirían en los servicios de emergencia a los que acudimos cuando surgen problemas. Eso sí, ninguno de estos equipos va provistos de instrumental para sangrías ni de cigarros habanos para montar una humareda en la ambulancia o el hospital de campaña. Ante el infarto saben cómo actuar.



(I can't get no) Satisfaction

Fue una noche después de un concierto. Esa tarde los Rolling Stones habían actuado ante 3.000 personas en Clearwater, Florida, una de las paradas de su primera gira por EEUU. Por lo visto se lió una buena entre una multitud de chavales y la policía. El caos era constante y los ingleses decidieron acabar a la cuarta canción, escapando hacia el hotel. 

Esa madrugada Keith Richards se despertó en su habitación tarareando un riff de guitarra y con la frase del título metida en la cabeza. Lo registró en una grabadora y volvió a dormirse. Uno días después llevó la cinta al estudio. Ahí estaba el riff, seguido por los ronquidos de Keith. Esta es la versión oficial, pero los detalles son lo de menos; hay quien afirma que en aquel concierto los Stones no llegaron a tocar ni un solo tema; llegaron, vieron el follón y se largaron. La cuestión es que el embrión de una de las canciones más emblemáticas en la historia del Rock‘n’Roll se fecundó entre ronquidos y babas en la almohada.

Pero no fue todo inspiración divina. Hay una canción de Chuck Berry, Thirty days, con el verso «I can’t get no satisfaction», y Berry era uno de los ídolos de Keith. Por otro lado, Martha and the Vandellas habían editado tres meses antes el single Nowhere to run, con una línea de vientos casi idéntica al pegadizo riff de guitarra. Tanto se parecían que Keith se preocupó por el asunto. Él no veía potencial a la canción y no quería que se editase como single. Fue su compañero Brian Jones quien le convenció de que ahí había algo bueno. Mick Jagger también lo vio. El cantante escribió el resto de la letra. Se propuso mostrar los dos lados del sueño americano, el real y el hipócrita. Mick nos habla de un tipo que busca la autenticidad y es incapaz de encontrarla donde se la prometen. En unas pocas frases plasmó cómo funciona el poder del dinero y de la publicidad. Resulta curioso que nos hablase de consumismo una de las bandas que mejor sabría explotar su imagen y comercializar su alma.

Satisfaction llegó al número 1 y aguantaría tres meses y medio en listas, pero su impacto histórico no tuvo final. Esta canción cambió muchas cosas en el verano de 1965. En primer lugar a los propios Stones, ya que fue el trampolín que los convirtió en el monstruo «llenaestadios» que ha conocido cualquiera que llegase a la banda en el último medio siglo. También golpeó a toda una generación; llegó en el momento preciso, cuando el Rock’n’Roll perdió su inocencia y se extendía la contracultura, hablando sobre los efectos de la alienación a una juventud que buscaba íconos rebeldes en los que reflejarse. Y por último, cambió el desarrollo del sonido imperante. 

Puede parecer un tema sencillo y acomodado. Pero ese riff de tres notas escondía algo detrás. Keith estrenó en esta canción un nuevo pedal que le había enviado la marca Gibson, el Fuzztone Box, que añadía un extra de distorsión. Al guitarrista no le gustó demasiado e insinuó que mejor sería poner una sección de vientos. De nuevo le convencieron, ese efecto nuevo podía darle un toque diferente. Hay quien dice que esta es la primera grabación con fuzz en una guitarra. Falso. Billy Strange, por poner un ejemplo, empleó ese efecto en varias sesiones de estudio —escucha el I just don’t understand de Ann-Margret de 1961—. Lo que sí es cierto es que nunca antes ese sonido había tenido un impacto musical. A partir de este clásico se desató una reacción en cadena y miles de guitarristas quisieron sonar igual.






15 fenómenos psicológicos inconscientes que distorsionan nuestra realidad

1. "El efecto espectador dice que cuanta más gente te rodea, menos posibilidades hay de que intervengan en un caso de emergencia ya que la gente tiende a pensar que otros intervendrán por ellos".

2. "El efecto del Lago Wobegon. Consiste en sobreestimar nuestras capacidades. Es decir, tendemos a pensar que somos superiores a la media en cualquier actividad. Tendemos a imaginar que somos más inteligentes que la media, más guapos o más encantadores.

Por supuesto, no es cierto, pero más de la mitad de la población tiende a considerarse superior.

El nombre del efecto se refiere a una ciudad ficticia llamada Lago Wobegon en la que todos los habitantes eran atractivos y encantadores".

3. "Cuando estás en lo alto de un edificio o te asomas a un balcón situado a muchos pisos de altura, es posible que durante unos segundos se te cruce por la cabeza el deseo de saltar al vacío. O de saltar a las vías del metro antes de que pase un tren a gran velocidad.

Si te ha pasado, tranquilo, esto no significa que seas un suicida. La idea que cruza tu mente en realidad te hace ser consciente de que puedes estar en peligro. Es una forma que el cerebro utiliza para recordar que debe tener cuidado".

4. "Si le preguntas a alguien qué prefiere y solo le das a elegir entre dos opciones, es prácticamente imposible que te diga una tercera.

Esta práctica es muy útil para aplicarla en los niños. Por ejemplo, si le preguntas a un niño: ¿qué prefieres para comer, espaguetis o alitas de pollo? El niño elegirá una de las dos y es muy difícil que te conteste que refiere pizza".

5. " Si le pides a alguien que elija su opción preferida entre dos formas de hacer algo, existe una probabilidad mucho menor de que te diga que no quiere hacer tal cosa en absoluto.

Por ejemplo: ¿prefieres limpiar el baño ahora o hacerlo por la tarde?"

6. "La ilusión de frecuencia es responsable de que cuando aprendas una palabra nueva empieces a ver esa palabra en todos los sitios.

También pasa cuando conoces algo nuevo. Por ejemplo, conoces el libro de un nuevo autor y te da la sensación de que aparece en todos los artículos que lees o que la gente de tu entorno no deja de nombrarlo".

7. "El efecto de Stoop es una interferencia semántica en el tiempo de reacción de una tarea. El ejemplo más claro es que cuando ves el nombre de un color escrito con un color diferente, tu mente tarda más tiempo en analizarlo que si estuviera escrito con el mismo color al que se refiere.

Se cree que esta técnica fue usada por la CIA para pillar espías rusos. Consistía en mostrar a un persona el nombre de un color escrito en ruso con un tipo letra de otro color. Si la persona no sabía ruso simplemente decía el color que veía. Si conocía la palabra y veía que no se refería al color con el que aparecía escrita, se quedaba pensando durante unos instantes".

8. "El efecto de raza cruzada se refiere a que nos es más fácil distinguir a las personas de nuestra propia raza que de las demás. Así, si ves a todos los chinos iguales, no te preocupes, ellos también nos ven a todos iguales".
9. "El efecto Pigmalión: lo que pienses que vaya a pasarte, acabará pasando de verdad porque amoldarás la realidad al pensamiento.

Para comprobar este efecto, se hicieron varios experimentos muy sencillos. En una clase en la que todos los alumnos tenían las mismas capacidades, se dijo a la mitad de ellos que eran más inteligentes que la otra mitad.

Al cabo del tiempo, los que creyeron que eran más inteligentes empezaron a sacar mejores resultados y los que creyeron que no tenían tantas capacidades dejaron de esforzarse y tuvieron malas notas".

10. "La polarización del grupo también influye en el comportamiento de un individuo y ocurre de la siguiente manera: cuando estás en un grupo, es más fácil tomar decisiones radicales si ves que los demás también las aceptan.
Solo hay que pensar en un partido político o en cualquier régimen totalitario".
11. "El síndrome de Frégoli ocurre cuando una persona sostiene que conoce a alguien a quien en realidad no conoce o que es perseguido por una persona a la que ve en todas partes o que cree que todas las personas son en realidad la misma persona".

12. "Si le preguntas a alguien su comida/película/libro favorito, se mostrará indeciso y no sabrá qué contestarte. Si por el contrario le preguntas por su segunda comida/película/libro favorito, te contestará en unos pocos segundos".

13. "El trastorno de identidad disociativo que sufre Edward Norton en el Club de la Lucha, es completamente real. Dentro de un individuo pueden cohabitar dos personalidades diferentes que toman el control de forma rutinaria".

14. "El embarazo psicológico o Síndrome de Rapunzel ocurre cuando una persona cree que está embarazada sin estarlo realmente. Presenta náuseas, vómitos, le crece la barriga y siente moverse al feto pero en realidad nada de esto es real.

El síndrome puede afectar tanto a hombres como a mujeres".

15. "Los individuos altamente cualificados tienden a considerar que lo que es fácil para ellos es también fácil para los demás y subestiman su competencia relativa.

Para resumir este efecto en una frase, los psicólogos David Dunning y Justin Kruger escribieron: La mala medición del incompetente se debe a un error sobre sí mismo, mientras que la mala medición del competente se debe a un error acerca de los demás".



"Weekend", la polémica película que ha sido censurada (por la iglesia) en Italia

Con la iglesia hemos topado. O eso es lo que ha debido pensar el equipo de Weekend, la película de Andrew Haigh que ha sido censurada por la iglesia en Italia.

Weekend, estrenada sin problemas en 2011, cuenta la historia de dos hombres que, tras conocerse en un bar, pasan juntos un fin de semana que cambiará sus vidas para siempre.

La distribuidora de la película en Italia, Theodora Films, había decidido reestrenar el film aprovechando el tirón de la última película de Haigh, 45 Years, pero no contaba con la censura por parte de uno de los colectivos que más poder tienen en "el país del arte".

Weekend ha sido calificada como "problemática e indecente" por la jerarquía católica debido a su temática homosexual y al uso de drogas que hacen sus protagonistas, recibiendo una clasificación 'B' por parte de la Comisión de Obispos de Italia.

Los obispos consideran que el filme es "no recomendable, inservible, escabrososo, indecente y procaz". A consecuencia de esa calificación, la película ha sido prohibida en más de 1.100 cines italianos. Solo se podrá ver en 10 salas del país.

¿Por qué la iglesia sigue teniendo tanto poder en Italia a la hora de tomar este tipo de decisiones?

Tradicionalmente, en Italia cada parroquia e iglesia era propietaria de una sala de cine. Ahora ya no es así, pero muchas de las distribuidoras laicas deben cumplir un contrato que tiene una cláusula que les obliga a estar de acuerdo con las decisiones de la Conferencia Episcopal.

Así, la Iglesia puede censurar aquellas películas que no cumplan con los criterios de decencia fijados por la Iglesia .

Cesare Petrillo, presidente de Theodora Films, cree que la prohibición es parte del problema de homofobia que hay en la iglesia. “Ellos decidieron que era inaceptable, que debía ser censurada y utilizaron su poder para paralizar la distribución”.

El responsable de la distribuidora asegura que la película "no tiene nada de escandalosa, es una historia de amor. Invitamos a los espectadores a ver la película el primer fin de semana: como esperamos todos, una media alta podrá permitir una distribución más amplia en la segunda semana de programación”.

Weekend se suma a la lista de películas recientemente censuradas por la Iglesia italiana, entre las que se encuentran La Chica Danesa o Spotlight. La primera cuenta la historia de la primera mujer transgénero de la historia y la otra, ganadora del Oscar a mejor película, la investigación por parte del periódico Boston Globe sobre los abusos sexuales a niños por parte de los curas de esa iglesia tan preocupada por las "
indecencias de la ficción", cuando en la vida real ellos, los integrantes del clero, son mucho peores. Spotlight fue categorizada como “compleja” por la Iglesia.

Este nuevo caso de censura nos hace preguntarnos...

¿Es lícito que este colectivo tenga tanto poder sobre la cultura de un país entero?



Esta gente debería cambiar urgente de peluquería







Vecinos en guerra (notas que se dejan los vecinos de los edificios)







Genial truco para eliminar completamente las manchas de aceite de tu ropa

Nada arruina una buena prenda de ropa como una mancha de aceite. Todos nos hemos enfrentado a ese momento de terror cuando el aceite salta a nuestra ropa mientras comemos o cocinamos. Por suerte, hemos aprendido un brillante truco para deshacerse de esas manchas obstinadas y hoy lo compartimos con todos ustedes:


En tan sólo unos sencillos pasos, esta mancha se habrá ido en un momento y para siempre…

Ingredientes:
– Jabón líquido para lavar platos
– Aceite lubricante (Tipo WD-40)
– Bicarbonato de sodio
– Un cepillo de dientes
– Un pedazo de cartón
– Bastoncillos para el oído

En primer lugar, pon el cartón en la parte frontal y trasera de la camiseta para que no se metan por el lado que no está manchado. Rocía el área afectada con aceite lubricante del tipo WD-40 y usa un isopo para extenderlo

Vierte el bicarbonato de sodio sobre la mancha. Estamos hablando de una buena cantidad de bicarbonato de sodio. Necesitarás un montón para poder absorber bien el aceite.

Humor patriota







15 ilustraciones que muestran la diferencia entre "exitosos y fracasados"







Cómo enviar correos anónimos desde nuestra cuenta sin instalar nada

Un nuevo servicio te permitirá enviar correos anónimos usando una cuenta cualquiera de correo electrónico.

El correo electrónico es ciertamente una herramienta muy útil, pero ya se le empiezan a notar las limitaciones. Por ejemplo, como todos los correos tienen remitente, es difícil conseguir el anonimato perfecto en la red.

Pongamos que quieres compartir información comprometida con un medio de comunicación, o que quieres avisar a alguien de que va a pasar algo sin que sepan que has sido tú el que lo ha hecho. En esos y más casos, te interesa configurar un correo anónimo o crear una cuenta de usar y tirar en un servicio alternativo.

El servicio para enviar correos anónimos sin complicaciones
En cambio, Blankstamp es un servicio de correo anónimo que funciona sin tener que configurar ni instalar nada, y no hacen falta conocimientos avanzados para usarlo; eso es porque en realidad vamos a mandar el mensaje con nuestra propia cuenta de correo.

Blankstamp funciona de manera sencilla, recibe el correo que queremos mandar, y sus servidores se encargan a su vez de enviarlo al destinatario; es por lo tanto un intermediario, y eso implica que tendrá acceso a los correos que mandes por sus servidores. Es un riesgo que tendrás que admitir si estas manejando información peligrosa.

Cómo mandar un correo anónimo con Blankstamp
Lo bueno es que usar el servicio de Blankstamp es absurdamente simple, sólo tenemos que modificar la dirección de la persona a la que queremos enviar el correo de la siguiente forma:

Si la dirección de correo es ejemplo@servidor.com, entonces sólo tenemos que mandar el correo a la dirección ejemplo_at007_servidor.com@blankstamp.io.

Es decir, que para mandar un correo anónimo a amigo@gmail.com, tendremos que escribir la dirección amigo_at007_gmail.com@blankstamp.io. Ya está, el asunto y el contenido del correo lo podemos rellenar como queramos, y enviar el correo.


Como pasa por los servidores de Blankstamp, puede tardar algunos minutos más de lo normal, pero cuando llegue, el destinatario verá como remitente una dirección de correo larga y compuesta de varios caracteres, garantizando nuestro anonimato. Además, esa persona puede respondernos escribiendo directamente a esa dirección de Blankstamp, y el correo nos llegará a nuestra cuenta normal.

Podemos mandar correos anónimos a todos los destinatarios que queramos, pero el servicio aún tiene algunas limtiaciones; por ejemplo, no podemos adjuntar archivos. Además, las cuentas gratuitas de Blankstamp sólo pueden tener 5 conversaciones anónimas a la semana, aunque por el momento no hay ningún anuncio de una versión de pago.

Si queremos mandar un correo anónimo sin complicaciones, Blankstamp es un servicio que nos ofrece justo eso, ni mas ni menos.