viernes, 25 de marzo de 2016

100 imágenes que no serán las mas divertidas, pero son 100







¡Esto carteles son muy confusos!







Imágenes de situaciones extrañas, casi WTF!, te diría...







Troll del photoshop

A todos nos gustaría tener mejor aspecto. Algunos se maquillan, otros se hacen cirugía plástica y unos pocos optan por Photoshop. Pero aunque creas que es una alternativa más segura… ¡piénsatelo 2 veces!

El mago del Photoshop James Friedman acepta peticiones de la gente y hace exactamente lo que le piden. El único problema es que se lo toma muy en serio. Tan en serio que de hecho hace LITERALMENTE lo que le pidas que haga.

Publica los resultados en su cuenta de twitter (@fjamie013), en la que tiene más de 125.000 seguidores. Así que si quieres mejorar una foto tuya, envíasela. Pero una advertencia: “No envíes ninguna foto personal que no quieras que se haga pública.”

“¿Podrías borrar a esa fea criatura que estropea la foto?”

 “¿Puedes arreglar esa tabla de planchar y hacerle pechos más grandes?”

 “¿Podrías afeitar a mi marido?”

“¿Podrías hacer que mi padre mirara para otro lado?”

 “Soy indio pero quiero ser una celebridad americana y ser rubio”

“¿Podrías hacerme el culo más grande como Kim Kardashian?”

“¿Puedes hacer mis piernas más largas?”



Efímero "arte terrestre"

Andy Goldsworthy es un escultor británico, reconocido en su campo, que crea arte temporal con piedras, palos y cualquier cosa que encuentre en la naturaleza. “Buena parte de mi trabajo es como recoger patatas,” dijo a The Guardian. “Tienes que cogerle el ritmo.”

Muchas de las obras de Goldsworthy son efímeras, por lo que muchos piensan que tratan sobre la fragilidad de la Tierra. Pero es más complejo.

“Cuando hago algo en un campo o una calle, desaparecerá, pero ya es parte de la historia de ese lugar,” dijo en otra entrevista.”Al principio mis obras trataban sobre la degradación. Ahora, algunos de los cambios que ocurren son demasiado bellos para describirlos simplemente como degradación.”







Tiró un montón de dinero a la calle y nadie se atrevió a recogerlo

En un curioso episodio, una mujer surcoreana arrojó a la calle un montón de billetes y ningún transeúnte osó recogerlos.


El hecho ocurrió en la tarde del pasado lunes en una calle del centro de la ciudad de Seúl. Según informó la policía local, una mujer de 56 años arrojó repentinamente una montaña de billetes en la vía pública. La cifra desechada fue de 25 millones de wons, aproximadamente unos 2100 dólares estadounidenses.

Curiosamente, nadie fue visto recogiendo el dinero de la calle, quizá porque la legislación del país considera como robo el apropiarse de dinero sin dueño, y lo castiga severamente.

Sin embargo, las autoridades detallaron que en este caso nadie habría sido penado por hacerse con el dinero, ya que al tirar los billetes deliberadamente a la vía pública la mujer estaba renunciando explícitamente a su derechos sobre ellos.

Interrogada por la Policía, la mujer dijo que estaba segura de que su hijo y su ex marido intentarían quedarse con su dinero. Nada sabemos acerca de la interna familiar de la señora, pero sin duda deber ser un tanto difícil, ya que dijo preferir que desconocidos se quedaran con la platita.

El desprendimiento no fue un acto impulsivo sino algo planificado, ya que la mujer contrató un custodio para que velara por su seguridad mientras soltaba los billetes.

Ella los tiró, los transeúntes no se animaron a recogerlos. . . y nadie sabe qué pasó con los papeles.



Estos perros se creen humanos...







¿Qué dicen los evangelios perdidos, sobre Jesús?

En 1945, un grupo de personas que cavaban en busca de fertilizante en el desierto egipcio hicieron un descubrimiento que cambiaría completamente nuestro entendimiento de la primera iglesia.

Encontraron varios textos primitivos cristianos incluyendo los evangelios deTomás, Felipe y Marción, que habían permanecido enterrados durante 1.600 años.

Estos evangelios son algunos de los muchos libros alternativos sobre Jesús que no se incluyeron en la Biblia cristiana.

Fueron apartados por la iglesia cuando se llegó a una versión oficial del cristianismo.

El Jesús de estos textos era radicalmente diferente al aceptado en los evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

En lugar del hijo de Dios sufriente y humano, mostraban a un ser divino cuyas expresiones misteriosas revelaban los secretos de la inmortalidad.

María Magdalena

El evangelio de Felipe fue escrito probablemente en el siglo III y habla de un estrecho vínculo entre Jesús y María Magdalena. 

"El Salvador la quería más que a todos los discípulos. La besó en su…". Falta el resto de la frase y algunos han especulado que decía en su "boca", lo que sugiere una relación más íntima.

La naturaleza de esa relación es especulación. El énfasis en el texto se produce más en cómo María recibe alguna revelación especial.

Se la presenta como la fuente del conocimiento secreto sobre Jesús que decían tener aquellos que escribieron este texto.

Gurú místico
El evangelio de Tomás es una colección de dichos de Jesús escritos a principios del siglo II.

Jesús es descrito como un místico revelador de verdades escondidas en lugar de un sabio que murió por los pecados del pueblo.

El nombre en arameo de Tomás significa "gemelo" y puede ser que el texto presente a Tomás como una especie de gemelo espiritual de Jesús, el discípulo ideal que mejor entendió en su totalidad "las palabras secretas del Jesús viviente".

Los seguidores del evangelio de Tomás creían que sólo unos pocos elegidos podrían entender los dichos de Jesús y de esa forma reconocer su divinidad e inmortalidad innatas.

Humor noticioso






Mas de 93.000 palabras del idioma español están condenadas a desaparecer

Las palabras son seres vivos que nacen, crecen, se extienden y pueden desaparecer porque caen en desuso –aymé, grant, teriaca– o porque se extinguen los objetos designados –palafrén, encalo, trespuños–. La última edición del Diccionario de la lengua española, que refleja el léxico vivo, registra 93.000 vocablos, y el Quijote, obra cumbre de la literatura en castellano, contiene 22.939 distintos, de los que casi la mitad –silguero, torniscón o sacabuche– aparecen solo una vez.

Enrique Bernárdez, catedrático de Filología de la Universidad Complutense de Madrid, determinó que el vocabulario pasivo de un hablante normal está compuesto por unas 15.000 o 20.000 palabras, de las que puede llegar a usar entre 3.000 y 5.000, que serían su vocabulario activo; el que se precisa, por ejemplo, para leer un periódico o una novela.

En la vida cotidiana se emplean muchas menos, en torno a quinientas, de modo que hay muchas que se hallan en peligro de extinción. Un estudio reciente concluyó que, en 2015, la voz pantomima solo apareció en Twitter 250 veces; amalgama, 331; y picaflor, 75.

Así ha nacido #palabrasolvidadas, iniciativa que permite “comprar” un vocablo a cambio de citarlo en redes sociales. Entre los más solicitados: pamplina, lechuguino o cuchipanda. Y entre los que buscan adopción urgente: batiburrillo, cachivache o amalgama. Pueden adquirirse, gratuitamente, en esta web.