sábado, 26 de marzo de 2016

Cosas que, curiosamente, se parecen a otras cosas

Esto se ve como el pan, pero en realidad es un pedazo de jabón en el microondas.

La sombra del camarógrafo se parece a su compañero leal.

Esta raíz de rábano picante se parece a una garra de dinosaurio.

Este hidrante se parece a una vieja bruja espeluznante, mirando a través de la valla.

El trasero de este gato se parece a un adorable panda.

Un mojón chocado se parece a un cigarrillo aplastado.

Magníficas fotos que no necesitan descripciones para ser geniales







Cosas que "dejamos abandonadas" cuando vamos de compras al supermercado







Los 10 idiomas mas hablados en el mundo

De los casi 7000 idiomas que existen en el mundo, en Europa solo se hablan 230, mientras que en Asia se hablan más de 2000. En Papúa Nueva Guinea, un pequeño país de Oceanía con aproximadamente 3,9 millones de habitantes, se puede encontrar la mayor cantidad: 830 idiomas diferentes.

  • 1-Mandarín Chino mandarín es un conjunto de dialectos hablado fundamente en el norte, centro y suroeste de China. El chino mandarín es el idioma más hablado del planeta, ya que es la lengua nativa de más de 1000 millones de personas. Así como el indostánico, es un conjunto de dialectos utilizados fundamente en el norte, centro y suroeste de China. En números: tiene 873 millones de hablantes nativos. Y en total, 1.300 millones de personas lo habla.
  • 2-Indostánico También es conocido como hindustaní y más que un idioma unificado es un conjunto de dialectos que se hablan en la India y parte de Asia. Comprende lenguas como el hindi y el urdu, idiomas oficiales de la India y Pakistán, respectivamente. En números: este grupo de dialectos es hablado por 570 millones de personas nativas y tiene más de 970 millones de hablantes en el mundo.
  • 3-Español Es el idioma oficial de España, todos los países de América del Sur menos Brasil, Surinam y las Guayanas. También es utilizado en naciones de América Central y el Caribe, menos los países del Commonwealth. "Nuestra lengua es el patrimonio más potente que tenemos los países hispanohablantes", dijo Luis Eduardo Cortés, presidente de la Institución Ferial de Madrid (Ifema) En números: tiene 330 millones hablantes nativos y en total, 550 millones de personas lo hablan en el mundo.
  • 4-Inglés Es el idioma oficial de países como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Australia, y otras naciones que lo adquirieron como lengua colonial. Es considerado un idioma casi universal, ya que se ha convertido en la segunda lengua de la mayoría de la población mundial. En números: cuenta con 328 millones de hablantes nativos y cerca de 1.800 millones de personas lo hablan en el mundo.
  • 5-Árabe Es el idioma oficial de todo el norte de África y Medio Oriente, además es segunda lengua en muchos países del continente africano y asiático. En números: tiene 232 millones de hablantes nativos y 260 en total en el mundo.
  • 6-Portugués Idioma oficial hablado principalmente en Brasil, Portugal, Angola, Cabo Verde, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Macao (China), Mozambique, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental. En números: cuenta con 220 millones de hablantes nativos y más de 230 millones en el mundo
  • 7-Bengalí Es el idioma oficial de Bangladesh, y los estados indios de Bengala Occidental y Tripura. En números: tiene 203 millones de hablantes nativos y 253 millones en todo el mundo.
  • 8-Ruso Es la lengua oficial de Rusia, Bielorrusia, Kirguistán, Kazajistán, Abjasia y Osetia del Sur. Además, es muy utilizado en Ucrania y otros países de Europa Oriental. En números: tiene 145 millones de hablantes nativos y 130 millones en total en el mundo lo hablan.
  • 9-Japonés El idioma japonés o idioma naipón es de la familia de lenguas japónicas hablado principalmente en las islas del archipiélago de Japón. En números: cuenta con 126 millones de hablantes nativos y 130 millones de personas en total lo hablan en el mundo.
  • 10-Panyabí El panyabí es una lengua indoeuropea del subgrupo de las lenguas indoiranias y de la familia indoaria o índica, que se habla en la región de Punyab (entre India y Pakistán). En números: tiene 109 millones dehablantes nativos y 120 millones en total en el mundo.

Desnudos femeninos transformados mágicamente por la luz

El artista francés Dani Olivier ha reinventando el retrato desnudo femenino proyectando luz, en una especie de videomapping vivo, sobre cuerpos de modelos. Olivier crea en sus Corps en Lignes texturas, volúmenes y patrones geométricos que llevan la concreción del cuerpo a la abstracción de la forma pura, incrustando a la feminidad dentro de un paisaje de luz y sensualidad. La obra de Olivier, que no retoca sus imágenes digitalmente, "es una investigación sobre la armonía" puesto que no se puede proyectar cualquier cosa sobre el cuerpo, sino que "debes construir tu diseño en torno a la forma del individuo".








Los religiosos son poco inteligentes y los ateos son piscópatas

En el siglo XV, grandes pensadores del Renacimiento defenestraron a Dios y la religión como modelo de pensamiento que explicara y reglamentara la realidad perceptible, desde el movimiento de las estrellas hasta los actos cotidianos de una persona. A cambio, el ser humano se colocó a sí mismo en el lugar del saber: armado con la razón y sus recursos, emprendió el camino de la investigación y las explicaciones lógicas, coherentes, que ofrecieran una respuesta a la realidad con elementos de la realidad misma, y no recurriendo a un ente suprahumano y fuera de los círculos de este mundo.

Desde entonces, la oposición entre religiosidad y ateísmo ha sido una constante ideológica en las sociedades modernas y occidentales, una suerte de dualidad irreconciliable en la que además existe un elemento de supuesta superioridad: dado que la predominancia del pensamiento religioso-mágico fue anterior a la del pensamiento racional, se considera en general que no creer en Dios es más avanzado, racionalmente, que admitir su existencia y rendirle algún tipo de culto.

Un estudio realizado recientemente por neurocientíficos de la Case Western Reserve University y el Babson College (ambos situados en Estados Unidos) sugiere que dicho enfrentamiento entre una y otra postura es únicamente social o histórico, sino que, sorprendentemente, ocurre también a nivel cerebral.

De acuerdo con esta investigación, la creencia religiosa tiene uno de los efectos más interesantes en nuestro cerebro, pues ocurre que las regiones asociadas con el pensamiento analítico y crítico se “apagan” pero no gratuitamente, sino con un objetivo específico: hacer que nuestra intuición emocional se potencie y con ello seamos más empáticos y hábiles socialmente con nuestros semejantes.

Por otro lado, al analizar lo que sucede en el cerebro de personas que se dijeron ateas, los científicos encontraron un perfil de funcionamiento cercano a la psicopatía, sobre todo porque como en este trastorno mental, los ateos también presentan una carencia notable de empatía, lo cual puede traducirse en un egoísmo casi patológico.

En cuanto a la inteligencia, el estudio también encontró una especie de desdén por parte de las personas religiosas a esta cualidad cognitiva. La conclusión preliminar es que los creyentes parecen menos inteligentes porque ante un problema, prefieren encaminarse a la red neuronal de la empatía y las emociones antes que al análisis y el pensamiento racional. Esto, sin embargo, es discutible, al menos si pensamos que en años recientes el entendimiento de las emociones se ha considerado también otra forma de inteligencia, lo cual es una forma de decir que hay otras manifestaciones de esta capacidad.

Como sea, para que cada cual saque sus propias impresiones puedes acceder al estudio en cuestión haciendo clic en este enlace.


Humor sordo


 


 
 




La curiosa relación entre la luna y el sueño

Existe el mito de que si dormimos bañados por la luz de la luna entonces nos comportaremos de forma anómala. De ahí procede también la palabra "lunático". Y para comprobar hasta qué punto existía una correlación entre ambos fenómenos, en el año 2013, un neurocientífico de la Universidad de Basilea llamado Christian Cajochen, analizó los datos de diversos experimentos que se habían realizado en el laboratio del sueño de su universidad.

Lo que descubrió fue inesperado.
Cajochen descubrió que diversos voluntarios eran conectados a un aparato de EEG y se les controlaba el sueño durnte toda la noche. Fijándose en la fecha de cada sesión, pudo deducir en qué ciclo lunar estaban los sujetos. Finalmente, contrastó esta información con los patrones de sueño de los sujetos.

Los sujetos que se encontraban más o menos en el momento de la luna llena, dormían unos 20 minutos menos, les costaba cinco minutos más dormise y tenían un 30% menos de sueño profundo a lo largo de la noche. Abunda en estos resultados Richard Wiseman en su libro Escuela nocturna: ¿Cuál podía ser la explicación de un efecto tan poco habitual? Los patrones no guardaban ninguna relación con el ciclo menstrual en el caso de las mujeres, y ningún participante podía ver la luna durante la noche. Cajochen se inclinó por una hipótesis evolutiva, según la cual los patrones de sueño más ligero en el momento de la luna llena podrían haber ayudado a nuestros ancestros a resguardarse de los depredadores que podían ver mejor a la luz de la luna.

¿Una hipótesis demasiado aventurada? ¿Una correlación espúrea o escasamente significativa? Tal vez habrá que continuar investigando.



7 clásicos de la ciencia ficción, cortos y fáciles de leer

No es necesario que una novela tenga más de 1.000 páginas para ser magnífica. Hay obras sencillamente brillantes que son lo bastante cortas para leer durante un fin de semana. Si eres de los afortunados que tiene un puñado de días libres próximamente, apunta estas recomendaciones para lectores con poco tiempo libre.

La guía del autoestopista galáctico (296 páginas)

La novela de Douglas Adams sobre las aventuras del terrícola Arthur Dent y su mejor amigo que resulta ser extraterrestre es tan divertida que sus apenas 300 páginas te sabrán a muy poco. Fácil de leer y un clásico imprescindible.

1984 (352 páginas)

Si no has leído el clásico de Orwell, descubrirás que la época en la que vivimos tiene muchos detalles aterradoramente parecidos al futuro distópico que describe. No es exactamente una lectura sencilla, pero en un fin de semana tendrás resuelta esta cita imprescindible con un clásico.

El día de los trífidos (318 páginas)

Esta novela de John Wyndham no es un clásico tan conocido, pero tiene una lectura amena y dinámica que ha inspirado a cineastas como Carpenter. Unas extrañas luces en el cielo que dejan ciega a prácticamente toda la humanidad coinciden con el ataque de unas plantas mutantes capaces de moverse.

El mundo sumergido (187 páginas)

La idea de que el hielo de los polos se funda inundando todo el planeta resulta inquietante para un ciudadano actual, pero el protagonista de El Mundo Sumergido es un biólogo que ha crecido con el mundo ya inundado. El resultado es una curiosa y tranquila novela, considerada la primera de ciencia-ficción climática (1962).

Esencia Oscura (320 páginas)

Un mercenario es invitado a participar en el asedio de Viena con una tarea muy especial: proteger de los turcos una destilería de cerveza. Hasta aquí todo normal hasta que entra en escena un grupo de vikingos perdidos, demonios, y espíritus que aseguran que el protagonista es el heredero del Rey Arturo. La segunda novela de Tim Powers no es tan grandiosa como Las Puertas de Anubis, pero mantiene toda la esencia genial de sus novelas, y es más corta.

La casa infernal (304 páginas)

Seguramente ya hayas leído El increíble Hombre Menguante o Soy Leyenda (si no lo has hecho, ambas son cortas y totalmente recomendables). Si ya las conoces, el clásico de Richard Matheson que te recomendamos para un fin de semana es La Casa Infernal. Cinco personas pasan una semana en una casa que dicen está encantada y en la que ha muerto mucha gente para tratar de demostrar que hay vida después de la muerte.

La Guerra de los mundos (244 páginas)

Sí, ya sabes toda la historia de esta novela gracias a una película horrible con Tom Cruise y al famoso programa de radio de Orson Wells, pero leer la original de H.G. Wells sigue siendo un auténtico placer. Un libro que combina como pocos la ciencia-ficción con toques de aventuras dignos de Verne o Stevenson.



Increíble: La azafata que cayó de 10 mil metros de altura, y sobrevivió.

El 26 de enero de 1972 iba a ser otro día de trabajo más en la vida de la azafata Vesna Vulović. No fue así evidentemente. Cuando acabo el día había sido la única superviviente del accidente en el vuelo 367. El avión en el que volaba había explotado en el aire y ella seguía con vida tras caer sin paracaídas de una altura de más de 10.000 metros. Si ya de por sí esto parece imposible, cuando Vesna se despierta no se acuerda de nada.

Lo ocurrido esas fechas tiene varias lecturas. La primera es que Vulović guarda desde ese día un récord del mundo en el Libro Guinness de los récords. Nadie jamás en la historia ha podido sobrevivir a una caída libre sin paracaídas desde semejante altura con el añadido de que lo hizo dentro de un artefacto. La segunda lectura de los acontecimientos que tuvieron lugar es más complicada de explicar. La pregunta es simple: ¿cómo consiguió salir ilesa? Para intentar entenderlo debemos retroceder en el tiempo hasta ese mes de enero. Una mañana como otra cualquier en la vida de Vesna Vulović.

Vulović, hasta el infinito y más allá
Nuestra protagonista se levanta esa mañana y se dispone a ir al trabajo. Ese día el vuelo 367 de la compañía yugoslava JAT debía hacer la ruta Estocolmo-Copenhague-Zagreb-Belgrado. Ironías del destino, a Vulović no le tocaba ese vuelo, pero un error con otra compañera que tenía el mismo nombre la acaba incluyendo en la tripulación.

Tras las dos primeras escalas, el vuelo inicia la ida hacia Zagreb con 28 personas, 5 miembros del equipo de tripulación y 23 pasajeros. Con normalidad absoluta asciende y toma velocidad de crucero. Unos minutos más tarde y según el informe oficial, se produce una explosión en el compartimento del equipaje de la parte delantera del avión. Como consecuencia, el McDonnell Douglas DC-9 se parte literalmente en dos.

El avión cae en picado mientras se rompe en pedazos desde una altura de 10.160 metros. Acaba en la ladera de una montaña nevada localizada a la altura de Srbská Kamenice en la República Checa. La escena es dantesca, como en cualquier accidente de este tipo, pero en este caso con una salvedad: hay una superviviente, Vesna es la única de entre las 28 personas que partieron de Copenhague. La primera persona que entra en contacto con ella es Bruno Henke, el hombre que la rescata de entre los escombros y el fuselaje.

El informe oficial: parte del accidente
Antes de volver a la situación de la azafata conviene hablar de los informes y lo ocurrido en los días posteriores. Al día siguiente del accidente, en la mañana del 27 de enero de 1972, un hombre anónimo llama al diario Kvällsposten (Suecia) alegando que era un croata miembro de un grupo nacionalista separatista. El hombre indica que su grupo había colocado una bomba en el avión. Al poco tiempo de esta llamada es el propio gobierno yugoslavo el que acusa y culpa del atentado a la Ustacha (organización ultra nacionalista croata).

Pasarían dos años hasta que concluyeron pero oficialmente y a día de hoy, el 7 de mayo de 1974 finaliza el informe oficial de la comisión de investigación. Se declara que efectivamente se produjo una explosión en el compartimento del equipaje de la parte delantera del avión. Además y según el servicio secreto de Checoslovaquia, se acaban presentando como pruebas partes de un reloj despertador encontrado 10 días después del accidente, restos que según los investigadores provenían de una bomba.

Aún así y tras dos años de investigaciones no se encuentran pruebas de que fuera un ataque terrorista de un grupo en concreto. Tampoco se encuentran las cajas negras. El informe concluye que la explosión fue el resultado de la bomba. Sin más. Caso cerrado de manera oficial hasta hoy.