martes, 19 de abril de 2016

"Le dejé la encomienda debajo de la alfombra", y otras imágenes divertidas







La tecnología le ha cambiado la vida a los gatos

Smartphones, ordenadores, televisores de pantalla plana, internet. Pocas personas pueden vivir sin ellos, y los que lo hacen son tachados de raros. Y en vez de los humanos, nosotros nos preguntamos, ¿cómo ha respondido el mundo felino a esta revolución tecnológica moderna? Pues la respuesta es, con una gran confusión, al parecer.

La prueba está en estas reveladoras imágenes de antes y después. Como puedes ver, los pobres gatos ya no saben qué pensar: ¿El ratón es un animal o un accesorio del ordenador? ¿Son reales los pájaros que salen en la tele? ¿Me estoy enredando en un ovillo o en un puñado de cables? La tecnología es útil, pero va a volver locos a los pobres gatos.




El tema de "Interestelar" tocado en el órgano de tubos de una iglesia es asombroso

El músico Hans Zimmer y el director de cine Christopher Nolan estaban conversando de forma muy casual cierto día,  cuando el director le preguntó al músico: “Si yo te escribo una página de algo, no te digo de qué se trata pero sólo te entrego una página, ¿podrías dedicar un día completo de tu trabajo a componer una melodía?”. “Lo que sea que logres en ese día será suficiente”. Zimmer, perplejo, aceptó. A los días, recibió una nota. En ella se hablaba de un padre que abandona a su hija por un importante trabajo. Se incluían, además, 2 líneas de diálogo que decían “I’ll come back”  (Volveré), a lo que la hija respondía “When?” (¿Cuándo?)

Zimmer su puso a trabajar y en pocos días presentó su creación a Nolan. Se trataba de una composición muy íntima, fuera de toda magnificencia, que se centraba en el duelo del padre y de la hija que quedaba en el camino. Sólo cuando le entregó el tema que había construido en un día, se atrevió a preguntar de qué trataba la película. Nolan, a su manera, describió la historia espacial épica que rodea Interstellar. Zimmer entró en desesperación, pero Nolan lo tranquilizó: el corazón de esta película radica en la historia que te pedí que musicalices. Con el tiempo, ambos coinciden en que se trata de la colaboración mutua donde la unión entre imagen y música está más lograda, en particular porque Zimmer es padre, y puede entender el dolor de dejar a un hijo como sólo un padre puede.

Para lograr la atmósfera íntima y sobria Zimmer optó por un instrumento inesperado: el órgano. La intimidad que logra  Zimmer con la música, en especial por la forma de componer (solo, durante 2 años) y la forma de grabar (algunas canciones en una Iglesia de Londres), logran un sonido único que a la vez transmite mucho significado. 

Ahora, David Robertshaw, ejecutó el tema central de la magnífica película utilizando para ello el órgano de tubos de una iglesia, y un piano. La mezcla de ambos instrumentos le da a esta pieza musical una nueva e impresionante dimensión al tiempo que la asemejan de manera asombrosa a la original pieza escrita por Zimmer. Disfrútala tras el salto:

Cuidado "ese" asistente virtual puede ser un ser humano haciéndose pasar por robot...

Suenan como personas reales, escriben como personas reales y realizan tareas mejor de lo que lo haría un ser humano.
Los 'chatbots', esos robots que simulan ser humanos y trabajan como asistentes personales siempre solícitos a atender nuestros deseos, se están convirtiendo en nuestros compañeros y administradores favoritos de inteligencia artificial. Lo que muchos no sabemos es que no son tan artificiales.

Detrás de la mayoría de esos 'bots' se esconden trabajadores humanos, de carne y hueso.

Personas que simulan ser robots que simulan ser personas.

Delirante, ¿verdad?

Amy Ingram es una asistente personal de la empresa X.ai que se dedica a contestar correos, planificar horarios y realizar por ti todas esas tareas tediosas que odias hacer. Un 'asistente virtual' con el que puedes interactuar como si fuera humano.

Durante meses, Willie Calvin, de 24 años, fue Amy Ingram.

Calvin trabajó para X.ai hasta octubre. Amy era una asistente personal que 'mágicamente' concertaba citas y cuadraba horarios, escaneaba correos y tenía la capacidad de saber que 'miércoles' es 'mañana'. Pero no había ninguna magia.

Justo después de graduarse, Calvin se unió a X.ai con la promesa de trabajar en los algoritmos del producto estrella de la firma. En vez de eso, se pasaba 12 horas delante del ordenador subrayando frases.

"Era realmente aburrido y increíblemente frustrante", ha explicado a Bloomberg.

Clara, otro producto que al igual que Amy promete ser tu asistente personal, usa a personas contratadas para revisar algunos emails. Maran Nelson, director general de la firma, ha declarado que la mayoría de las trabajadoras son mujeres pero no ha querido revelar qué porcentaje de correos revisan ni cuántas horas trabajan.

Según Calvin, muchos días los trabajadores tenían que contestar correos desde las 7:00 de la mañana hasta las 21:30 de la noche. Para dar la apariencia de que el 'bot' está disponible 24 horas al día, 7 días a la semana.

En la compañía GoButler, los trabajadores trabajan de 8:00 de la mañana a 16:00 de la tarde, o de 16:00 de la tarde hasta la medianoche. Una vez al mes, tienen que cumplir una semana entera trabajando desde medianoche hasta las 8:00 de la mañana. Comparten mesa con los compañeros de otros turnos y deben comer en su lugar de trabajo.

Todo para imitar a un 'bot' que cumple todos los deseos de los clientes. Aunque la mayoría de esos deseos sean cosas como realizar un pedido de pizzas.

O preguntarle a Amy si puede realizar algún tipo de favor sexual.

Actualmente vivimos una verdadera explosión de nuevos programas que aseguran tener 'bots' todopoderosos para ayudarnos en nuestra vida diaria pero, ¿cuántos de esos 'bots' tienen realmente inteligencia artificial?

Si lo que se esconde detrás de esas empresas son personas que trabajan en horarios inhumanos simulando ser robots, ¿dónde está la revolución informática? ¿La liberalización robótica del trabajo?





Estos padres son perfectos...idiotas...