sábado, 14 de mayo de 2016

¡No lo necesito pero lo quiero YA!, y otras imágenes divertidas







¿Cómo puede saber una página web donde vivo?

¿Te has preguntado alguna vez por qué una web te muestra contenido de tu ciudad o directamente sabe dónde estás?

Internet es una red a la que cualquiera en todo el mundo se conecta, y cuando decimos “todo el mundo”, es todo el mundo. Desde el país que la vió nacer (EEUU) hasta los países en desarrollo, pasando por el viejo continente y llegando a sitios increíbles como la Estación Espacial Internacional.

Esto significa que podemos conectarnos a la red de redes desde (casi) cualquier punto del globo, gracias a la evolución de la tecnología, y esto nos da una cierta sensación de privacidad: “No pueden saber donde vivo, puedo estar en cualquier parte”. ¿Pero entonces cómo pueden saber las páginas web donde estoy cuando me conecto, si se supone que la operadora no da esa información?

¿Cómo funciona la localización por IP?
Para comprender esto, primero tenemos que comprender que nuestra operadora nos da una dirección IP pública cada vez que nos conectamos a Internet. Esta IP sirve para identificarnos entre la marea de usuarios, aunque no sirve para identificar a un usuario concreto, y se puede localizar el “origen” de esta dirección IP sin demasiada dificultad.

El asunto es que la localización de la dirección IP corresponde, en realidad, a la operadora que nos da la conexión. En ningún momento alguien puede obtener nuestra dirección a través de una IP; lo único que puede saber es dónde está situada la operadora que nos da servicio, y con ese dato estimar la ciudad o región en la que estamos. Ahí se termina la fiesta, no se puede rascar más de ese conjunto de números en cuanto a localización se refiere.

¿Qué otras formas existen, además de la IP?
  • Por otra parte, la dirección IP no es el único modo de localizar a usuarios a través de Internet; existen otros modos de ubicar a los usuarios con sólo controlar su actividad.
  • La región y el idioma en el que están configurados el navegador o el sistema operativo
  • La información que manda nuestro navegador al entrar en páginas web
  • Que la página web nos pida la localización precisa, y que nosotros aceptemos, o que lo pongamos nosotros en un formulario de la página web


Afirman haber encontrado al niño escéptico que se convirtió en meme

Por años Internet ha estado usando la imagen de un niño africano, quien se ve escéptico frente a una mujer. Hasta ahora poco y nada se sabía del origen de la imagen, sin embargo comienzan a aparecer las primeras luces de la historia.

La fotografía original
La página African Muzik Magazine asegura haber dado con el protagonista, quien dejó hace muchos años de ser un niño.

Para ello han mostrado el antes y después, donde se observa a la misma persona con la ropa y mirada hacia otra, intentando replicar el meme.

Según informó el diario español ABC, la imagen original tiene 26 años de antigüedad, lo que confirmaría el porqué el protagonista ahora luce tan distinto.

Algunos usuarios se sorprendieron, mientras otros tomaron la misma actitud que el meme: no lo creen al haber supuestos cambios en los rasgos. ¿Qué opinas tu?


Los protagonistas de estas fotos ¿sentirán vergüenza?






Aunque creas que si: No sabes levantarte del sofá.

¿Crees que sabes cómo levantarte del sofá? Quizás lo has estado haciendo mal durante años. La buena noticia es que nunca es demasiado tarde para rectificarlo.

Ir a buscar algo para picar durante los comerciales de televisión nunca volverá a ser igual, si aceptas este reto.

El desafío de las sentadillas de sofá es para cualquier persona que quiera ser un poco más saludable, pero que no está dispuesta a sacrificar el lujo de disfrutar del diván.

Esta corta rutina diaria no sólo ejercita tu trasero y los músculos de tus piernas, sino que también ayuda a fortalecer la zona lumbar.



Tu rutina diaria... paso a paso


Paso 1 - Levántate

Sentado en el borde del sofá, separa tus pies hasta que queden alineados con tus hombros, y asegúrate de que tu espalda está recta.

Con el peso en los talones empuja hacia arriba al ponerte de pie.

Utiliza el reposabrazos si es necesario al principio

Asegúrate de que tu espalda todavía está derecha y evita inclinarte hacia adelante.

A medida que te pones de pie, tensa las nalgas y estabilízate.

Mantén la espalda derecha; es realmente importante, por eso lo repetimos tanto.


Paso 2 - vuelve a sentarte
De pie con la espalda recta, con los pies separados, ve bajando lentamente a la cuenta de 5 segundos.

Controla el movimiento con tus nalgas.

Mantén el movimiento lento y controlado: eso es lo que desarrolla la fuerza muscular. Si bajas demasiado rápido, no sentirás ninguna resistencia y no recibirás ningún beneficio.

Utiliza el reposabrazos si es necesario.

Cuando sientas que tu trasero toca el sofá, mueve suavemente la pelvis un poco hacia atrás para darle apoyo a la zona lumbar. 

Paso 3 - ¡Hazlo de nuevo!
Repite las sentadillas de sofá 10 veces.

Si 10 es difícil al principio, haz las que puedas.

Cuando 10 comienza a ser más fácil, haz 20, y así hasta llegar a 100.

Asegúrate de tomar un breve descanso entre cada 20 repeticiones, de manera que, con el tiempo, vas a hacer 5 series de 20 sentadillas de sofá.

Si empezaste apoyándote en el reposabrazos, intenta sin ayuda apenas te sientas más fuerte. La idea es llegar a tener la fuerza suficiente para que tus piernas puedan sostenerte sin necesidad de hacer esfuerzos con la espalda o apoyarse en algo.

Incluso cuando no estés haciendo este ejercicio, levántate de esa manera cada vez que puedas. Es bueno para ti.

Si tus piernas ya son fuertes, levántate y siéntate así de todas maneras. Le darás un descanso a tu espalda y este sencillo ejercicio puede ser un minientrenamiento diario. 

Finalmente...
No olvides hacerle seguimiento a tus resultados: llevar un registro de lo mucho que has logrado motiva.

Conviértelo en un reto para toda la familia: entre más temprano en la vida se aprende a sentarse y levantarse correctamente, más tiempo se mantendrá saludable la espalda, así que involucra a viejos y jóvenes.

Lo puedes convertir en un juego o una competencia durante los comerciales de televisión.



El increíble caso del hombre que fue condenado por que estaban "casi seguros" de que era culpable.

Es un lugar común en la experiencia humana: estamos convencidos de que vimos a un amigo en la calle, cuando realmente estaba en Australia; podríamos jurar que sólo había tres personas en una pelea, cuando había cinco; estamos seguros de que la bola de tenis cayó dentro, cuando de hecho... 

¿Cuán fiable es lo que vemos con nuestros propios ojos?

La pregunta es vital para el sistema de justicia.

Antes de que un jurado pueda condenar a un acusado en un juicio criminal, necesita tener la certeza de que es culpable.

Pero cuando sólo tiene el testimonio de testigos presenciales, ¿puede estar seguro?

A menudo no lo está, así el testigo no tenga ninguna duda de que está diciendo la verdad.

No es mentira, es error
Los testigos honestos están convencidos de que vieron a X cometer el delito y de que la persona que identificaron efectivamente es X... y son convincentes.

Sin embargo, muchos casos han demostrado que testigos honestos pueden estar equivocados.

Pero la televigilancia o circuito cerrado de televisión (CCTV), el ADN o huellas digitales refutan sus versiones.

Para resolver el interrogante que esta realidad plantea, remontémonos a una época en la que no había ni CCTV ni sabíamos procesar el ADN.

Cause célèbre
Un día de diciembre de 1895, cuando el marinero convertido en comerciante noruego Adolf Beck tenía 54 años, fue arrestado en Londres. 

Acababa de salir de su apartamento en la calle Victoria esa tarde cuando una mujer se le acercó y lo miró de frente. Él sonrió.

"Yo lo conozco", dijo la mujer, Ottilie Meissonier, y empezó a llamarlo "ladrón".

Beck entró en pánico y salió corriendo; ella lo persiguió gritando. Ambos vieron a un policía y fueron a pedirle ayuda.

Él se quejó del lenguaje soez de ella; ella lo denunció. Ambos fueron llevados a la estación de policía.

Él se quedó ahí, detenido.

Meissonier lo había reconocido. Era el hombre que hacía tres semanas se había puesto a conversar con ella en esa misma calle, había pasado una hora en su casa y, tras engañarla cruelmente, se había llevado objetos por valor de más de US$40.

La descripción que ella dio del delito coincidía en casi todos los detalles con otra estafa que había denunciado hacía unos pocos meses Daisy Grant, y la descripción física que dio del timador era similar a la de Beck.

Tanto Grant como la doncella de Meissonier, quien había visto a un hombre cuando estuvo en la casa, fueron citadas, y ambas señalaron sin titubear a Beck entre los siete hombres de la rueda de identificación.

Tus amigos, probablemente no son tus amigos.

¿Sabes quién es realmente tu amigo? No te sientas mal, en realidad la mayoría de las personas no lo saben, asegura un estudio publicado en la revista PLoS One.

De acuerdo con investigadores de la Universidad de Tel Aviv y el Instituto de Tecnología de Massachusetts, menos de la mitad de las personas que llamas “amigo” están de acuerdo con dicha sentencia. Este malentendido te puede llevar a sobreestimar la influencia que tienes entre tus compañeros y formar relaciones de cooperación.

La influencia social no se trata simplemente de cómo obtener más “me gusta” en Facebook. Autores del estudio explican que la capacidad de persuadir tiene mucho que ver, desde la acción colectiva hasta para la promoción de algún producto. Existen dos factores que juegan un papel importante en la influencia social, la reciprocidad y la direccionalidad.

"Las personas normalmente asumen que sus relaciones afectivas son recíprocas por defecto", afirman los autores. En otras palabras, si te considero mi amigo, seguramente pienso que tu haces lo mismo. Y en realidad no lo es así, se realizaron encuestas de percepción subjetiva a más de 600 estudiantes universitarios, comprobando que ésta hipótesis era incorrecta. Los resultados fueron impactantes, el 95% de los participantes identificó erróneamente sus relaciones amistosas.

Científicos aún utilizan sus hallazgos para crear un "algoritmo de la amistad", que predice la reciprocidad basada en una serie de factores, como el número total de amigos y el número de amigos en común entre dos individuos.

La direccionalidad está vinculada con la reciprocidad. Las amistades pueden ser recíprocas: que ofrece más capital social para ambas partes, o unilaterales: en donde la cantidad de influencia ejercida por un individuo depende totalmente de la dirección de la amistad. La persona que juzga mal a sus amigos responde más fácilmente a la presión social, mientras que la otra parte tiende a ser más resistente. ¿Sigues pensando que la sociedad no nos cambia?

Lo que hace que la reciprocidad es su sentido de la obligación, de acuerdo con "Influencia: Ciencia y Práctica", de Robert Cialdini. En su explicación de la reciprocidad, Cialdini se refiere al intercambio de favores, pero el concepto también se aplica a las relaciones. Un individuo que percibe al otro como un amigo a menudo puede experimentar una sensación de obligación. Si ese sentido de endeudamiento se encuentra, como es el caso en una relación unidireccional, la cooperación se rompe.

Así que la próxima vez que un amigo te pida que le hagas “un favor”, piensa ¿esa persona haría lo mismo por mi? Si la respuesta es no, esa persona probablemente no es tu amigo. Al final de cuentas los amigos se cuentan con los dedos de una mano.



El tiempo es una ilusión.

Uno de los físicos que lleva 40 años negando que exista el tiempo es un hombre peculiar, un doctor en física que decidió no seguir el camino habitual de sus colegas y pelear por un puesto estable en alguna universidad o instituto de investigación: Julian Barbour. Ganándose la vida como traductor de revistas científicas rusas, el resto de su vida la dedica a pensar sobre temas tan fundamentales como la naturaleza del tiempo.

Según Julian Barbour el universo no es otra cosa que una gran colección de momentos y cada uno de ellos una colección de cosas. A la colección de todos estos momentos lo llama el montón. No tiene sentido querer ordenar temporalmente esos diferentes momentos. Simplemente están y punto. Nada cambia en el tiempo porque no hay tiempo, que es una ilusión creada por nuestro cerebro.

En esencia el razonamiento de quienes piensan como Barbour es el siguiente: Imagina que vas a ver la película Lo que el viento se llevó en un peculiar reproductor de DVD que, aleatoriamente, salta hacia adelante y hacia atrás: estás viendo la secuencia donde Scarlett jura que jamás volverá a pasar hambre y a continuación aparece aquella en la que conoce a Rhett Butler.

Para ti nada parece tener sentido, pero no para los protagonistas de la película. En cada secuencia ellos hacen lo que tienen que hacer y siempre lo hacen. Es más, si pudieras parar la película y preguntarles acerca de lo que piensan en ese justo momento, ellos te responderían exactamente lo mismo que si estuvieras viendo la película en un DVD sin esa tara. En cada secuencia ellos tienen siempre los recuerdos que les corresponden a esa secuencia.

Pues bien, nuestro universo funciona exactamente igual que ese DVD: cada momento en el espacio-tiempo es como cada una de las secuencias de la película y lo que eres tú en cada instante, que es el ahora, es producto de tu experiencia en ese preciso instante. Tu vida, que en esencia es tu memoria y tus recuerdos, es un conjunto de diapositivas (como las secuencias de la película) que provocan en nuestro cerebro una sensación de paso del tiempo del mismo modo que sucede cuando vemos una película: en ella no hay paso de tiempo, solo una serie de secuencias grabadas en un DVD. Es el reproductor el que nos induce a pensar que estamos viendo pasar el tiempo.





Para olvidar ese amor perdido: Un oso blanco.

Contra los males del amor solo se necesitan dos cosas: tiempo y tierra. Dejar pasar el tiempo y poner tierra de por medio. Pero un grave error es forzarnos a no pensar en ese amor perdido o no correspondido. ¿Por qué? La respuesta está en un oso blanco.

Intenta no pensar en ese animal. Inténtalo con ganas: no pienses en un oso blanco. ¿A que no puedes evitarlo? Este es el experimento al que sometió a sus alumnos Daniel Wegner, un profesor de psicología de Harvard. Después les pidió que hablaran durante cinco minutos sobre cualquier cosa que se les ocurriera. "Mencionaron un oso blanco enseguida", comenta Wegner. "Si después les pedía que pensaran en cualquier cosa, mencionaban más veces a un oso blanco que a los que les dije que pensaran en él".
Un experimento tan sencillo como éste nos revela lo difícil que resulta cumplir con lo que consciente y libremente hemos escogido.

El experimento del oso blanco de Wegner –que se ha repetido hasta con animales imposibles como un conejo verde- se engloba en lo que se conoce como supresión del pensamiento, dejar de tener en la mente ciertas ideas. Como técnica de control mental, puede crear obsesiones.

Dicho de otro modo: si nos pasamos el día apartando de nuestra mente la imagen de quien nos ha roto el corazón, no podremos de dejar de pensar en ella e incluso estará más presente. Es mucho peor que tenerla todo el día en la cabeza: "Puedes llegar a cansarte si piensas siempre en algo. Intentar no hacerlo es lo que lo mantiene en nuestra cabeza", sentencia Wegner, un físico metido a psicólogo que colecciona gafas con narices y mostacho de Groucho Marx.

Por eso, si queremos apartar de nuestra cabeza ese amor que nos rompió el corazón tenemos que hacer lo contrario de lo que suelen recomendarnos nuestros amigos. Porque si no te fuerzas en olvidarlo, acabará marchándose.


Humor olímpico




 



El nuevo experimento de Chrome convierte tus fotos en música (de terror)

Se trata de PixelSynth, que crea música a partir de las fotos.


Utilizando las tecnologías Javascript, WebAudio y Canvas, el experimento nos permitirá utilizar una de sus imágenes precargadas o subir una de las nuestras. La imagen se mostrará en blanco y negro, y la aplicación empezará a reproducir sonidos sintéticos inspirados en el sintetizador ANS creado por Evgeny Murzin en 1937.

No esperes ser capaz de crear animados ritmos o relajantes melodías, porque lo que crea PixelSynth con nuestras fotos parece mas bien la típica música de tensión de las películas de terror. Aun así todo es cosa de ir probando, y el programa incluso te permite dibujar sobre la foto para añadirle algunas notas extra.

También tiene un panel de configuración en el que determinar cual es la escala del sonido que queremos utilizar, la velocidad a la que se efectúa la reproducción, la nota y la octava con la que empieza, y la cantidad de notas que reproducirá por foto. El panel tendrá otra pestaña con la que configurar el tipo de dibujo que queremos hacer sobre la foto.

En definitiva, como casi todos los experimentos de Chrome, no se trata de una herramienta con la que vayamos a querer trabajar, pero sí una que nos permita pasar algún que otro rato muerto este fin de semana probando fotos para ver cual de las caras de nuestros amigos genera la música más tétrica y chirriante.



Los países con mayor número de "selfies mortales"

Indonesia, que ya tenía varios casos de selfies mortales en sus estadísticas, acaba de registrar un nuevo accidente. Una veterinaria ha sido pisoteada hasta la muerte por un elefante mientras intentaba tomarse una foto con el animal. Según informa el periódico 'The Jacarta Post', el accidente, tuvo lugar cerca de la localidad de Wonogiri, en la isla de Java, y el elefante participaba en un programa de entretenimiento turístico.

Los periodistas no han podido aclarar si el suceso se debe a un acto de agresión por parte del elefante o una mera falta de precaución por parte de la víctima, que hipotéticamente no era inexperta en las normas de comportamiento con los animales. De todas formas, Indonesia es el único país que ha aumentado el número de muertes 'por autofoto' este año.

El mes pasado el fuerte oleaje se llevó al mar a dos vecinos que estaban fotografiándose en una playa también de la isla de Java. Un mes antes un estudiante universitario perdió la vida al caerse a un río por tomarse una fotografía delante de una cascada en Bogor, Java occidental. No obstante, no es Indonesia, sino la India, el país que más accidentes mortales de este tipo.


Los veinte indios
Según las cifras que publicó a principios de este año el portal analítico Priceonomics, China sufrió entre los años 2014 y 2015 un solo caso mortal vinculado a las selfies, mientras que en la India hubo 19, cuando la población de ambos países es muy similar.

El caso registrado en la ciudad india de Pathankot de un chico de quince años muerto a causa de un disparo en la cabeza, del que RT reportó a comienzos de este mayo, ha elevado a veinte el número de fallecidos. El adolescente apretó por accidente el gatillo de la pistola que sostenía en lugar de pulsar el móvil para sacarse una imagen con el arma.

Casi el mismo caso sucedió en 2014 con el mexicano Oscar Otero, que se quería fotografiar con un revólver. La diferencia consiste en que había tomado con sus amigos varias latas de cerveza antes del accidente. De todas formas, en México de momento ha sido el único caso de este tipo.

Rusia y EE.UU., los números dos y tres en la lista

La Policía rusa lanza una campaña contra los 'selfies mortales' 
A la India le sigue Rusia, donde varios jóvenes han muerto mientras caminaban por puentes y azoteas y se grababan para demostrar sus habilidades físicas en las redes sociales. El Ministerio del Interior llegó a difundir una breve guía que detalla cómo no morir mientras se hace una foto.

Estados Unidos ocupa el tercer lugar en la lista de Priceonomics. Los casos se deben principalmente a jóvenes que quisieron fotografiarse muy cerca de un animal salvaje. Las autoridades del Parque Nacional de Yellowstone han informado de que el número de accidentes ha aumentado debido a la afición de los turistas a fotografiarse con manadas de bisontes.

No es la cámara lo que mata: la gente muere por descuidos mientras buscan la mejor postura, ángulo o composición. Formalmente la causa de cada muerte depende de las circunstancias. Según Priceonomics, prevalece la caída desde una altura: las víctimas prefieren extender al máximo el brazo o el 'palo selfie' que agarrarse a algún asidero. Hay también algunos ahogados, personas arrolladas por trenes y jóvenes que se dispararon en la cabeza sin ninguna intención de suicidarse.



Las plantas que el mundo desconocía antes de 2015

Científicos del Real Jardín Botánico de Kew (Reino Unido) descubrieron más de 2.000 especies nuevas para la ciencia en todo el mundo en el año 2015. Un nuevo informe advierte de que una de cada cinco especies vegetales del mundo está al borde de la extinción.

La Oberholzeria etendekaensis encontrada en el noroeste de Namibia no es solo una nueva especie, sino también un nuevo género

Jeffrey, un arbusto de la familia Rhamnaceae, crece en los suelos ricos en metales de Nueva Caledonia, un archipiélago de Oceanía

El Gilbertiodendron maxima, un árbol de 45 metros que pesa más de 100 toneladas, se ha hallado solo en la selva tropical de Gabón. Está en peligro crítico de extinción

El Ochna dolicharthros, un arbusto de 60 centímetros de altura, crece en el noreste de Mozambique

Sartidia isoalensis en Madagascar

Arquita ancashiana, un nuevo género de leguminosa arbustiva de los Andes

"El mapa del infierno" del siglo XV describe el fin del mundo

El fin del mundo preocupaba a muchas personas en el siglo XV, y lo demuestra que en la época se escribieran varios textos dedicados al posible Apocalipsis. Pero un manuscrito olvidado durante mucho tiempo representa el final de los días de una manera muy diferente: a través de los mapas.

Según publica 'National Geographic', el manuscrito, que ahora pertenece a la Biblioteca Huntington de San Marino, California (EE.UU.), está escrito en latín y habla de un Anticristo, del ascenso del islam y de otros acontecimientos relacionados con el día del juicio final, que, según el autor, se esperaba para 1651.

"Tiene una secuencia de mapas que ilustran cada una de las etapas de lo que va a pasar", relata Chet Van Duzer, un historiador de la cartografía y autor del nuevo libro 'Apocalyptic Cartography' ('Cartografía Apocalíptica') dedicado al manuscrito.

El documento fue creado en Lübeck, Alemania, entre 1486 y 1488, y su autor es desconocido, aunque Van Duzer sospecha que pudo ser un médico viajero llamado Baptista.

Según el historiador, el mapa no está escrito en un lenguaje tan académico como el de otros manuscritos contemporáneos, y la caligrafía es bastante pobre, por lo que se puede deducir que "está dirigido a la élite cultural, pero no a la cúspide de la élite cultural".

Un trabajo "muy antiislámico"

El relato cartográfico del Apocalipsis comienza con un mapa que muestra la condición del mundo entre 639 y 1514. La Tierra es un círculo, y Asia, África y Europa se representan como cuñas rodeadas de agua. El texto describe el surgimiento del islam, que el autor ve como una amenaza creciente para el mundo cristiano.

En general, "es un trabajo muy antiislámico", lamenta Van Duzer, añadiendo que esta postura era algo habitual en la Europa de la época.

Los mapas siguientes muestran cómo la 'espada del islam' conquista Europa, después de lo cual viene el surgimiento del Anticristo. Otro mapa representa las puertas del infierno que se abren el día del juicio.

Un pequeño globo sin ninguna inscripción ni señal muestra el mundo después de ese día. "En el mapa no hay nada, pero se deja muy claro que es un mapa", comenta Van Duzer.

La distancia hasta el paraíso
El autor del manuscrito ha calculado también la distancia hasta el paraíso (777 millas alemanas de Lübeck a Jerusalén, y desde allí otras 1.000 millas hasta el extremo oriental de la Tierra); así como la circunferencia de la Tierra y del infierno (8.000 y 6.100 millas alemanas, respectivamente). 'National Geographic' destaca que una milla alemana es una medida obsoleta con muchas variaciones, por lo que resulta difícil precisar su equivalente moderno.
Además de la parte apocalíptica, el manuscrito incluye una sección sobre la medicina astrológica y un tratado sobre la geografía muy por delante de su tiempo.

Cabe señalar también que se trata de la primera colección conocida de mapas temáticos, es decir, mapas que representan algo que no son características físicas de un territorio.




¿Cómo actuar si en un avión el de atrás se queja porque reclinas tu asiento?

Viajas en avión y estás agotado. Te dispones a ver una película o echar una cabezada. Pulsas el botón para reclinarte y... pueden pasar tres cosas: el de atrás no dice nada; se inclina también creando un efecto dominó en toda la cabina, o —¡agh!— se pone hecho una fiera porque tu asiento va a dar en sus rodillas.

Cómo se desarrollan las cosas a partir de aquí dependerá de tus ganas de discutir: desde “no se preocupe, ya lo vuelvo a poner en vertical” hasta “¡eh, estoy en mi derecho de inclinar el asiento!” Para evitar este tipo de conflictos, hay aerolíneas que optan por instalar asientos que reclinan el respaldo sin invadir el espacio del pasajero de atrás y otras que se quitan el problema de un plumazo con asientos completamente inmóviles.
Si no es el caso, ¿cuál es la mejor manera de actuar? La misma pregunta surgió en este hilo de Quora hace unos días y entre pilotos, auxiliares de vuelo y viajeros frecuentes nació una interesante lluvia de ideas. El usuario Richard Guy dio en el clavo con su respuesta, la más votada de todas:
  • Vuelve a poner tu asiento trasero en posición vertical
  • Llama a la tripulación de cabina (no te pongas todo malhumorado diciendo “¡voy a llamar a la tripulación de cabina!”)
  • Explícale al auxiliar de vuelo que la persona que está detrás de ti se ha quejado porque no tiene suficiente espacio para las piernas y pregúntale si hay algún asiento en clase business u otra clase superior para mover a esa persona de manera que pueda estar más cómoda.
Resultados posibles:
  • Que el auxiliar de vuelo diga “no, lo siento”, momento en el que debes preguntar “¿está bien que recline el asiento, entonces?” (a lo que están más o menos obligados a decir “sí”, así que les agradeces y pides con mucha calma y educación que se lo expliquen a la persona que está detrás de ti).
  • Que el auxiliar de vuelo mueva a la persona que está detrás de ti. Problema resuelto y tú resultas ganador moral.
  • Que el auxiliar de vuelo te mueva a ti a una clase más alta, en cuyo caso obtienes un asiento mejor y la persona que estaba detrás de ti obtiene lo que quería (además de ponerse furiosa en secreto).
  • Que el auxiliar de vuelo te pida que pongas el asiento en posición vertical. Momento en cual puedes pedir (con educación) que te trasladen a otro asiento de la misma clase donde puedas inclinar el respaldo (victorias: podrás reclinar tu asiento y estarás lejos de la persona que tenías detrás). Si dicen “no, lo siento”, debes hacer caso y quejarte más tarde de la situación a la aerolínea con la esperanza de obtener alguna compensación. En esta situación podrías sentir que has perdido, pero la alternativa es, básicamente, que la persona que está detrás de ti se comporte como un idiota y tú te sientas incómodo de todas formas; así al menos podrás escapar de esta situación, manteniendo la moral alta y habiendo aprendido que no debes viajar con esa aerolínea de nuevo.
Y, si te toca a ti ser “el de las rodillas”, puedes ir equipado con una de estas herramientas que impiden que el asiento delantero se pueda reclinar:
  • Knee Defender (“Defensor de Rodillas”) de Gadget Duck / Imminent Threat Solutions
Es broma. De hecho el polémico “Knee Defender” está prohibido por algunas aerolíneas y en una ocasión provocó que un vuelo se desviara de su ruta. Los consejos anteriores sirven también para cuando te toca ser el de atrás.

En resumen: nunca propicies una situación de conflicto con otro pasajero, nadie que lo presencie va a agradecértelo como sea que resuelva, lo más probable es que te quedes angustiado para el resto del viaje. Es mejor hablarlo con tranquilidad y educación con un auxiliar de vuelo como intermediario.

Además debes ponerte en el lugar del que está atrás y comprobar si tiene la posibilidad de inclinarse (no todos los asientos de la cabina son reclinables). Considera también que su tono ha podido sonar más fuerte de lo que pretendía, al fin y al cabo los aviones son muy ruidosos y obligan a forzar la voz.