jueves, 19 de mayo de 2016

A estas chicas les encanta tomar sol en la playa...de estacionamiento..., y otras imágenes divertidas







5 páginas para descargar programas gratuitos (que no llenarán tu PC de basura)

La típica escena que siempre se repite: buscas un programa o aplicación gratuito, freeware, consultas en Google y acabas en una “web de descargas”. Todo correcto, parece fácil. Pulsas el botón de Descarga y se abre otra pestaña con publicidad. Ahí hay otros 16 botones de descarga. Ninguno es el que deseas.

Eso es lo que ocurre en el mejor de los casos, con un poco más de “suerte” se te descargará un archivo ejecutable que promete ser el programa que buscabas pero de paso el instalador incluirá software basura.

Si eres un usuarios medianamente experimentado en Internet es probable que detectes al vuelo todos esos falsos botones de descarga y sepas esquivarlos cual ninja, pero siempre hay usuarios con menos práctica que son carne de crapware. Luego pasa lo que pasa: acaban con el ordenador lleno de basura y mil procesos consumiendo recursos.

En definitiva, suele ser una práctica habitual de las webs de descargas tratar de engañar al usuario para “robar” clics en publicidad y así aumentar sus ingresos, pero por supuesto esto no ocurre en todas.

Vamos a recopilar algunas de las webs que tratan bien al usuario, no incluyendo crapware en los instaladores ni mareándonos con demasiada publicidad.

SourceForge, sus nuevos dueños la han saneado

SourceForge era una de las clásicas, se convirtió en uno de los sitios por excelencia para descargar software libre, toda una referencia en Internet. Sin embargo, a mediados del pasado año comenzó a llenarse de spyware y muchos desarrolladores comenzaron a retirar sus creaciones de allí, incluso Google lo bloqueó.

Parecía el din de SourceForge pero por suerte se ha recuperado. Desde el pasado mes de enero la página pertenece a la empresa Bizx LLC. y sus nuevos propietarios comenzaron la limpieza del conocido programa DevShare. Así, SourceForge vuelve a estar limpio y en dicha página podemos encontrar cientos de programas opensource para descargar directamente, sin trampa, ni cartón, ni publicidad intrusiva.

Tucows Downloads

Otra alternativa entre las webs para descargar programas gratuitos es Tucows. Le pasó lo mismo que a la anterior: su fama hizo que se llenase de software basura, banners por todas partes y mil formas de engañar al usuario para ganar más dinero con sus visitas.

Hace unas semanas ellos mismos reconocieron su error y anunciaron que eso se acabó. En Tucowsencontramos una web con diseño bastante simple (eso sí, promocionan su servicio de compra de dominios, nada raro) y categorías de software para los distintos sistemas operativos, así como ránkings.

No todas las webs de este tipo se han vuelto corruptas con el tiempo, hay otras que se han mantenido fieles a sus inicios. Una de ellas es FossHub, un sitio web que se ha ido modernizando con el tiempo pero jamás ha puesto en juego la experiencia de navegación e instalación del usuario.

Ellos mismos lo dicen en su presentación: odian los instaladores de software con basura que arruinan la reputación de los propios programas originales. En FossHub encontrarán muchísimo freeware perfectamente organizado y con enlaces de descarga claros, para distintos sistemas operativos, con descripciones muy completas y opiniones de usuarios que ya los han probado. Totalmente recomendada.


Ninite, perfecta para poner al día ordenadores nuevos

Ninite es un clásico, pero todavía hay usuarios que no la conocen y merece mucho no, muchísimo la pena. Aquí el funcionamiento es diferente, pero es una auténtica maravilla cuando te enfrentas a ordenadores totalmente nuevos en los que tienes que instalar todo el software básico.

Basta con entrar a Ninite y marcar todos los programas que quieres instalar. Aquí no hay sólo software open source, están los típicos programas gratuitos que todos utilizamos, como navegadores web, antivirus gratuitos, aplicaciones de mensajería, utilidades, reproductores, programas ofimáticos y mucho más.

Al seleccionar todos los que necesitas, Ninite crea un único paquete que los instala de golpe en tu ordenador, sin tener que ir uno por uno ni configurar opciones. Todo se instala en las ubicaciones por defecto y además se salta los posibles programas extra y típicas toolbars que en ocasiones se ofrecen.

FileHippo

FileHippo es un sitio web de descargas que ofrece software  freeware, shareware y de código abierto. Existe también una App Manager que escanea tu computadora para actualizar el software obsoleto y ofrece enlaces a las versiones más recientes. 

FileHippo fue creada en 2004 por la compañía de tecnología británica Well Known Media.

El sitio web tiene listados de los programas más recientemente actualizados y descargas más populares, organizados por categorías, con información del programa y enlaces. No se requiere inscripción.


Photoshop es lo que menos hay en estas imágenes (aunque no lo parezca)







¿Pizzería, me puede mandar 2 kilómetros de muzzarella?

250 pizzeros elaboraron en Nápoles una pizza de casi dos kilómetros, y se quedaron con el récord mundial en la categoría.

La legión de pizzeros tenía prevista su hazaña para el domingo pasado, pero un fuerte temporal los obligó a aplazarla, y finalmente la concretaron este lunes.

Según la prensa local, la elaboración del descomunal manjar insumió nada menos que 2 toneladas de harina, 1,6 toneladas de tomate, 2 toneladas de queso mozzarella, 200 litros de aceite y 30 kilos de albahaca fresca.

Una vez terminada, la pizza midió 1.853 metros, superando a la que ostentaba hasta ahora el récord: una pizza de 1.500 metros preparada en Milán.










6 técnicas probadas por la ciencia para tranquilizarte y eliminar el estrés

Las cosas pueden cambiar de un instante a otro, eso lo sabemos bien. En cierto momento nos sentimos bien, alegres quizá, contentos, satisfechos y al siguiente, por una circunstancia inesperada, nuestro ánimo puede virar hacia el otro extremo, sentirnos enojados, frustrados, impotentes.

Pero si esto sucede así, ¿no será posible también ejercer una suerte de influencia sobre nuestra propia realidad y hackear ese marco mental?

A continuación compartimos seis prácticas orientadas a dicho propósito, todas con un denominador común: poseen un estudio científico que respalda sus efectos como remedio contra el estrés, la tensión y, en general, contra todo aquello que puede generar la impresión de tener un mal día.

Respira profundamente

La respiración es una de las formas más efectivas pero, sobre todo, más al alcance e instantáneas de combatir el estrés. La respiración lenta y profunda reduce de inmediato el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, lo cual trae calma inmediata a nuestro cuerpo y nuestro estado de ánimo.

Cómo hacerlo: Llena tus pulmones con tanto aire como puedas y siempre sintiéndote cómodo. Infla tu estómago hasta la cuenta de 5 y después libera lentamente el aire, de nuevo contando hasta 5.

Aprieta y libera

Por instinto, cuanto estamos estresados tensamos ciertos músculos de nuestro cuerpo. De hecho, antes de que el vocablo “estrés” se populariza en el habla hispana era usual hablar de “tensión”, pues coloquialmente pero también a un nivel de inconsciente colectivo la preocupación, el enojo, la angustia y otros estados de ánimo negativos se han asociado con esta respuesta corporal.

Sin embargo, así como involuntariamente tensamos nuestros músculos, conscientemente podemos hackear esta reacción destensándolos, y así poder recuperar cierta tranquilidad.

Cómo hacerlo: Tensa tu cuerpo a propósito y después libera esa tensión. Repite varias veces hasta que te sientas auténticamente relajado.

Escucha música clásica

En el marco de la mitología griega se cuenta que con la música que salía de su lira Orfeo era capaz de calmar a las bestias salvajes, incluido el mismísimo Cerbero, el perro guardián del inframundo, a quien durmió con su canto.

La ciencia moderna no ha explicado esta capacidad legendaria de Orfeo, pero sí ha demostrado que la música de ritmos lentos puede reducir el estrés e incluso generar un efecto positivo en la salud cardíaca.

Cómo hacerlo:
Sólo elige una pieza y escúchala. A manera de comentario editorial es necesario decir que aunque desde la generalización se habla de “música clásica” como un género más o menos homogéneo y similar, lo cierto es que dentro de éste los tipos de composición, temperamentos y efectos que ejercen sobre quien la escucha, pueden ser muy diversos. El Concierto para violín de Alban Berg, por ejemplo, es música clásica, pero también puede crispar los nervios de una sensibilidad poco habituada a esos sonidos. O, en otro sentido, puede ser que una composición más que tranquilizarnos nos deprima o desate aún más nuestra ansiedad. Con la música, nos dice Slavoj Zizek, siempre hay que tener cuidado, pues es capaz de sacar a flote nuestras pasiones más profundas.

Con todo, en este asunto es difícil recomendar tal o cual compositor. Los grandes exploraron prácticamente todo el espectro de las emociones humanas, de la alegría a la tristeza, y aun alguien como Mozart, a quien músicos tan opuestos como Nikolaus Harnoncourt y Pierre Boulez califican de “jovial”, tiene sus propias composiciones que planean bajo, por las zonas oscuras del espíritu.

En este sentido quizá la única recomendación sea estar guiados por la curiosidad, gusto y respuesta propios.

CaminaOtro recurso sumamente asequible y sencillo de poner en práctica: las caminatas breves, espontáneas y sin rumbo definido. Además de despejar nuestra mente, las caminatas son una forma de ejercicio moderado que reduce significativamente los niveles de cortisol en la sangre, una de las hormonas encargadas de provocar reacciones del estrés como el aumento del ritmo cardíaco o de los niveles de adrenalina.

Cómo hacerlo: Sólo sal a caminar y ya. En la medida de lo posible, en un área donde puedas tener contacto con la naturaleza. Y también, si puedes, haz de esto un hábito.

Lee un libro
Leer es una práctica capaz de calmar los nervios más tensos. Quizá no con la inmediatez que tienen las otras que hemos indicado, pero sí de manera igual de efectiva. En buena parte, porque depende de la disposición a la que llevamos el cuerpo para realizar la acción: tomar el libro, arrellanarnos en un asiento cómodo, dejar que la mente se concentre en un tema ficticio (lo cual en cierta forma es como llevarla a un paseo), etc. Por eso, según algunos estudios, leer relaja y tranquiliza.

Cómo hacerlo: Básicamente, como dijimos en el párrafo anterior. Elige un libro, un lugar cómodo para leerlo y suelta un poco tu mente para que salga de la tensión y se coloque más bien en el ánimo necesario para concentrarte en la lectura. En cuanto a ésta, quizá lo mejor sea tomar una obra de ficción, cualquiera, pues a diferencia de la música, es muy probable que cualquier ejemplar simplemente te distraiga (lo que, después de todo, es un poco el propósito). Autores muy rebuscados o profundos (exigentes) –digamos Alejo Carpentier, José Lezama Lima, Juan Carlos Onetti, Kafka mismo– pueden lograr o el efecto contrario o que te des cuenta de que después de 10 o 15 minutos “leyendo” la verdad es que no has comprendido nada y sólo estuviste recorriendo líneas de palabras sin de verdad ponerles atención.

Haz nuevos amigos
Hace poco la Universidad de Harvard publicó un estudio que, de algún modo, confirma algo que ya se intuía cultural y subjetivamente: que tener amigos, estar con amigos, fomentar vínculos amistosos también tiene efectos positivos en la salud, y no sólo psicológicos y sociales. En especial, tal parece que el sistema circulatorio se beneficia claramente de los amigos, pues en una situación amistosa la presión sanguínea se mantiene en niveles óptimos y los vasos sanguíneos permanecen relajados.

Cómo hacerlo:
En este punto la recomendación es sencilla pero quizá no muy fácil de ejecutar. Un amigo, lo sabemos bien, no se hace de un instante para otro, pero sí es cierto que ser amistoso/a depende de cada uno de nosotros. Y quién sabe, quizá en uno de esos vínculos surgirá alguien a quien podremos considerar como una nueva amistad.




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Ennio Morricone: un genio musical de casi 90 años que no conoce a ningún artista de la actualidad

Hace un par de días el diario inglés The Guardian publicó una breve entrevista, casi a manera de cuestionario, a Ennio Morricone, uno de los compositores fundamentales en la historia del cine y autor de algunas de las tonadas que resuenan en nuestra memoria colectiva. Con una trayectoria que se cuenta ya en décadas, Morricone ha trabajado con muchos de los grandes directores, actores y productores del medio, desde algunos consagrados como Pier Paolo Pasolini hasta otros en algún punto emergentes como Dario Argento o Terrence Malick y otros más cercanos al star system como John Huston o, más recientemente, Quentin Tarantino, para quien compuso la música de The Hateful Eight, trabajo que a su vez le valió el reconocimiento del Óscar que se le había escapado toda la vida.

En dicha entrevista el compositor hace un breve repaso por varios temas que, reunidos, resultan en una especie de perfil pequeño pero sustancioso de su vida creativa. La ansiedad que le provoca su ánimo perfeccionista, la compañía amorosa que encuentra en su pareja de casi toda la vida, la disciplina con que realiza su trabajo, elementos todos ellos que, sumados, en cierta forma explican por qué a los casi 90 años, además de tener el reconocimiento unánime del mundo cinematográfico, Morricone mantiene viva su labor creativa.

Me estoy volviendo más y más ansioso. Aunque ahora tengo más confianza en mí mismo, mi necesidad de hacer siempre lo mejor y perfeccionarme a mí mismo es más fuerte. Seguramente me veo muy preocupado e intranquilo casi todo el tiempo, y es porque lo estoy. Mi trabajo implica gran responsabilidad.

Mi infancia fue difícil. Crecí en la Roma de la Segunda Guerra Mundial. Primero la ciudad estuvo ocupada por los alemanes, después llegaron los aliados. A veces no teníamos suficiente para comer. Cuando la guerra terminó, descubrí todas las cosas terribles que habían pasado en otros lugares y me sentí afortunado.

Estoy contento de haber ganado un Óscar. Por fin. Tarantino no me mostró la película cuando me preguntó si quería escribir la música para The Hateful Eight. Sólo me envió la transcripción en italiano del guión. Me gustó, a mi esposa también, así que acepté.

Conocer a mi esposa María y casarme con ella han sido los momentos más románticos de mi vida. Era amiga de una de mis hermanas. Hemos estado casados por 60 años. Cuando yo tenía 40, le dije que dejaría de componer música para películas y dedicaría mi tiempo a lo que llamo “música absoluta”. Lo dije de nuevo a los 50, los 60, 70 y a los 80. Tal vez cuando cumpla 90 me detenga.

No me gustan los gatos. Me gustan los caballos, algunos monos y los perros dulces que no son demasiado agresivos. Solía tener un gran, maravilloso gato, pero un día entré a la cocina y estaba sobre la mesa, arruinando toda la comida que estábamos a punto de comer. Me enojé tanto que lo llevé a casa de un amigo en el campo.

Al principio, Sergio Leone no me reconoció. Muy jóvenes, fuimos juntos a la escuela durante 1 año, pero cuando se me acercó para pedirme que escribiera la música para A Fistful of Dollars, no sabía que era aquel niño Morricone de la escuela primera. Pronto ambos nos dimos cuenta, y dije que sí.

Mi pizza favorita es la napolitana: tomates, mozzarella y algunas pocas anchoas. Con masa delgada.

No sé el nombre de ningún músico pop. La música pop está estandarizada, hecha para complacer a la mayor audiencia posible. Yo también compongo para complacer a una audiencia amplia, pero cuando escuchas mi música entiendes que he estudiado y aplicado ahí toda la historia de la composición.

A veces digo: “No. No haré eso”. Trabajar con Pier Paolo Pasolini fue magnífico, pero al principio me pidió que adaptara algunas piezas clásicas en vez de componer piezas originales. Me negué a eso, y él dijo: “Está bien. Puedes escribir la música que quieras siempre y cuando uses estas notas mayores en algún lugar”. Era una especie de superstición, así que le di gusto.

Me despierto muy temprano y también me duermo temprano. En un día común, comienzo con algunos ejercicios y después leo el periódico. Cerca de las 9am comienzo a componer, y sigo hasta la hora de almuerzo. Como con mi esposa y platico con ella y después reanudo mi trabajo hasta bien entrada la tarde.

Todos tienen que morir. No estoy particularmente asustado por eso. Lo que de verdad me atemoriza es que si me voy antes que mi esposa, la dejaré sola, y viceversa. Lo ideal sería morir juntos.





Definitivamente no son lo que parecen...







Un segundo antes del dolor...







10 guerras y el curioso origen de su nombre

Las guerras son seguramente una de las consecuencias más ignorantes del deseo de poder y algunas comenzaron por razones estúpidas como las que veremos a continuación.

Fueron bautizadas con los nombres que menos imaginarías, algunas por animales, otras por quejas de pasteleros y algunas más por su duración.


1: La Guerra de los Pasteles

Tuvo lugar entre el 16 de abril de 1838 y el 9 de marzo del siguiente año. La principal causa fueron los reclamos políticos y económicos que el embajador francés barón Deffaudis presentó hacia al gobierno mexicano después de que comercios franceses sufrieran daños durante la Revolución. El barón Deffaudis recibió quejas de comerciantes franceses, en especial la del Señor Remontel quien exigía indemnización después de que oficiales del presidente Santa Anna dañaran su restaurante y comieran pasteles sin pagar. Por ello decidió llevar estas quejas a París, donde fueron recibidas con alarma. Es debido a estas quejas que se le conoce popularmente a este conflicto como Guerra de los Pasteles.

2: La Campaña de los 100 días

En el periodo comprendido entre el 2 de marzo de 1815, cuando Napoleón regresó a Francia tras su fuga de la isla de Elba y el 22 de junio del mismo años. Se le llama Campaña de los 100 días porque este periodo fue definitivo para la derrota en la batalla de Waterloo, tras la cual, el emperador fue recluido en la isla de Santa Elena.


3: La Guerra de los 100 años

Se mantuvo por ciento dieciséis años, desde 1337 hasta 1453 entre Francia e Inglaterra. Es la última guerra feudal. Al principio Inglaterra tomó posesión de las tierras francesas, pero al final Francia logró que le devolvieran sus territorios.

4: La Guerra del Emú

En 1932 la población de aves Emú en Australia crecía fuera de control, había 20 mil animales causando daños a los cultivos. Como respuesta, el ejército australiano envió un contingente de soldados con ametralladoras que declararon la guerra a los animales. Durante casi una semana, los hombres persiguieron a las aves, pero al ver que no había resultados, terminaron el conflicto.

5: La Guerra Fría

Se le llama así al enfrentamiento político, social, económico, militar que se desarrolló al finalizar la Segunda Guerra Mundual entre la Unión Soviética y el bloque occidental-capitalista, liderado por Estados Unidos. Se le llama así porque ningún bloque tomó acciones directamente contra el otro, pero se mantuvo más en el plano ideológico.

Las primeras películas pornográficas de la historia

Tras la invención del cine, Robert W. Paul y los hermanos Lumiére efectuaron las primeras exhibiciones públicas del proyector cinematográfico en 1895, y casi inmediatamente nació el séptimo arte XXX.

La primera
Dos de los pioneros fueron Eugène Pirou y Albert Kirchner, este último recordado por ser el primero en producir una película sobre la vida de Cristo, La Passión du Chirst; así nació la primera cinta porno conservada bajo el nombre de “Léar”

En 1896 se produjo Le Coucher de la Marie, que mostraba a la señora Louise Willy haciendo un striptease, el primero en la historia del cine. Esa cinta de Pirou encabezó una lista de historias francesas subidas de tono que mostraban a mujeres quitándose la ropa.


Sin embargo hay fuentes como el libro Film Facts de Patrick Robertson que señalan que la primera película pornográfica que puede fecharse definitivamente es A L’Ecu d’Or ou la bonne auberge producida en Francia en 1908, y cuya trama muestra a un cansado soldado que tiene una aventura con una sirvienta en una posada.

Pero la cinta argentina El Satario, también conocida como El Sartorio puede ser incluso más antigua, habiéndose fechado entre 1907 y 1912.