jueves, 21 de julio de 2016

Es un poco incómoda pero ¡cómo dura esta batería!, y otras imágenes divertidas

 






¡Socorro!







La vida es bella







Adivina la película viendo estos carteles rusos

Lubok es el tataratatarabuelo ruso de los cómics en los siglos XVII y XVIII. Los artistas del lubok pintaban escenas cotidianas sobre madera añadiendo un texto a modo de comentario o narración breve. Andrey Kuznetsov es un artista ruso que recrea el lubok con conocidas películas de Hollywood.

En este artículo presentamos como juego una selección de su trabajo. Aquí no se han eliminado los nombres de las películas porque, aunque domines el ruso, los distribuidores de cine de Rusia titulan las películas a su manera. De todas maneras los dibujos son muy reveladores y a ningún cinéfilo le costará trabajo adivinar de que películas se trata.

LA SOLUCIÓN aparece colocando el mouse sobre la imagen:






¿Por qué cualquier estúpido nos gana una discusión (aunque tengamos razón)?

Hace unos días me vi inmerso en una cena de restaurante, una suerte de mesa redonda lisérgica, en la que todos los concurrentes decían cosas sin pies ni cabeza. Casi todas eran afirmaciones sobre ciencia y ninguno de ellos tenía ni remota idea de nada de lo que decía.

Todos ellos eran personas con estudios, cultivadas, con profesiones relacionadas con la comunicación… pero sus afirmaciones me dejaban desarmado. No sabía ni por dónde empezar a replicar. Algunas veces hilvanaba mentalmente cómo podría resultar lo más pedagógico posible, pero enseguida me refugiaba de nuevo en el mutismo, mordiéndome la lengua: «Me enfurece equivocarme cuando sé que tengo razón», que decía Molière.

Todas aquellas afirmaciones eran dogmáticas, seguras de sí mismas, sin fisuras, sin vacilaciones, jalonadas de clichés. Estaba en una mesa llena de tontos ilustrados, lo que Nietzsche llamaba bildungsphilisters o zafios doctos, ignorantes que enarbolan sus títulos académicos y sus años de experiencia pero que carecen de erudición verdadera por su falta de curiosidad y humildad. Para que te hagas una idea, estas fueron algunas de los temas que se trataron en aquella cena:
  • Los fantasmas existen. Los hemos visto o conocemos a alguien de fiar que los ha visto.
  • Lo natural es siempre mejor que lo artificial.
  • Los alimentos sin químicos son mejores que los que los tienen.
  • La alimentación biológica es más sana.
  • Los transgénicos son malos en todos los sentidos.
  • Existe la intolerancia a la lactosa porque las vacas no pastan y la leche no es como antes.
  • Los niños de antes se entretenían con piedras y ahora necesitan juguetes y tablets.
  • El profesor siempre tiene razón aunque no la tenga para que así el alumno nunca dude de la jerarquía de autoridad. Lo mismo sucede con la abuela y los padres.
  • Antes los niños no eran sometidos a tantas normas de seguridad y sobrevivíamos.
Primer problema: gente que confía demasiado en lo que dice
Todos estos temas fueron postulados desde el llamado efecto Dunning-Kruger, evidenciando que todos ellos sólo hablaban de oídas y no habían dedicado demasiado tiempo a investigar acerca de los temas objetos de glosa. Yo sólo osé hablar a propósito del primer tema, aduciendo que las personas que asisten a la aparición de fantasmas no pueden estar seguros de que han visto un fantasma: tal vez son víctimas de una alucinación.

Hasta los percebes tienen el pene mas grande que los mamíferos (no somos nada...)

En verano la gente se pone juguetona. Los expertos dicen que más que el calor es el relax, el ambiente fiestero, las horas de luz y lo ligeritos de ropa que vamos. El caso es que la frecuencia de los encuentros sexuales, ya sean reproductivos o no, es mayor durante el verano. Y claro, seres inquietos como somos, la imaginación se dispara, la creatividad se excita y la variedad se multiplica. Uno no tiene más que acudir a las webs especializadas en porno y consultar la lista de categorías en las que se clasifican los vídeos que ofrecen para darse cuenta de la inventiva humana en cuanto a lo que al encuentro carnal se refiere.

Pero créanme si les digo que lo nuestro no es nada, ni de lejos, comparado con el resto del reino animal, el vegetal e incluso el de los hongos. Los mamíferos somos unos sosos, unos mojigatos. Y eso que contamos con maravillas como el pene prensil de los tapires (digno de una categoría propia en el pornomundo) o la pacífica orgía permanente de los bonobos. Aun así, en global, nuestra vida sexual es mucho más animada que la de algunas especies de lagartos y serpientes, que se reproducen mediante una especie de clonación sin intervención sexual.

Bajo el mar, la vida amatoria es mucho más espectacular. De lo más bestia es, seguramente, el pene de los percebes, ocho veces más largo que su cuerpo, o el que tienen ciertos gusanos de mar, afilado como un estilete, con los que estos animalitos luchan en auténticos duelos de fálicos espadachines subacuáticos.

La naturaleza ha inventado formas de reproducirse alucinantes, mortales y placenteras, multitudinarias y solitarias, silenciosas y estridentes, coloridas y amigas de la oscuridad. Pero de entre todas ellas, me tiene loco la forma de reproducirse de Ophiocordyceps unilateralis, un hongo insignificante que vive en algunas selvas tropicales. ¿Han jugado a The Last of Us en la PlayStation, ese juego de apocalipsis zombi tras una epidemia provocada por un hongo? ¿O han oído hablar de las hormigas zombis?

Atentos al asunto: Para reproducirse, Ophiocordyceps se introduce en una hormiga, penetra en su cuerpo y daña su sistema nervioso y su cerebro de forma que pasa a controlar su comportamiento. Una vez controlada, el hongo hace que la hormiga, convertida en su zombi, abandone la colonia, se desplace sin voluntad hasta alguna planta de la selva, suba a una hoja, la muerda con todas sus fuerzas y se quede allá, colgada de las mandíbulas, como esas antiguas artistas de circo que daban vueltas sujetas por los dientes a una argolla.

Al poco tiempo, la hormiga morirá, y desde el interior de su cabeza, atravesando el cráneo sin vida, Ophiocordyceps construye una especie de estaca estrecha y vertical, rellena de esporas, que al cabo se abre, diseminando la semilla del hongo desde lo alto, en una explosión de vida fúngica nacida del cuerpo inerte de la hormiga.

Todo esto ocurre en menos de cuatro o cinco centímetros. Esto le quita gran parte de la épica, pero de todas formas la idea es espectacular y el resultado magnífico, sobre todo teniendo en cuenta que las hormigas son una de las especies que dominan nuestro planeta.

Apenas cuatro o cinco centímetros, sí, precisamente la medida media del pene de un gorila. Uno de esos machos alfa de espalda plateada que se golpean el pecho intimidantes en medio de una selva que creen que dominan, pero que en realidad está dominada por los insectos… o por los hongos. No somos nada.



He leído y aceptado los términos y condiciones de una trampa

He leído y acepto los términos y condiciones. O no los he leído, pero igual, con sonora indolencia, los acepto. Suscribo el contrato vinculante. Doy por bueno que una red social sepa mi edad, mi procedencia, ni nombre y apellidos, los de mis familiares, los de mis amigos, mi paradero, mis gustos, mis acciones y hasta mis deseos.

Otorgo mi consentimiento para que una aplicación de citas, celestina del siglo XXI, sepa la pareja que busco, los rasgos de la personalidad que me enamoran, mi penoso ritual del cortejo, incluso mis vergüenzas morales cuando me hace trastabillar algún match.

Con un leve gesto de mi dedo, fútil y apenas meditado, acepto que revisen mi correo, que anoten cada libro que disfruto, cada serie o película que veo, cada juego que me ayuda a pasar las horas muertas o se lleva algunas de las productivas. Con mi permiso, llegan a conocerme tan a fondo que eligen las canciones que escucho, los restaurantes que visito y los platos con que me deleito. Controlan cuánto ingreso, cuánto gasto y cuánto ahorro. Las horas que ando, las que duermo y las que paso en la cama sin dormir, solo o acompañado.

Si me dejo llevar por la desidia y vago sin rumbo por un mar de 140 caracteres, lo saben. Saben si miento y también si digo la verdad. Si pierdo el tiempo escuchando los monólogos de un quinceañero ante una cámara, lo saben. Si estoy sano, lo saben. Si estoy enfermo, se enteran. Si estoy feliz o decaído, lo perciben. Si trabajo, les consta. Si fallezco, mi vida es un relato que pervive enterrado entre sus páginas.

He leído y acepto conceder sobre mis días y mis noches una licencia no exclusiva, gratuita, sublicenciable y transferible para usarlos, reproducirlos, distribuirlos, crear obras derivadas a partir de ellos, exhibirlos o comunicarlos. Literalmente, consiento que compartan mis desvelos y tribulaciones con otras empresas de su mismo grupo, incluso que los usen cual moneda de cambio en un acuerdo de venta, fusión o bancarrota. Si explota su burbuja, mis idas y venidas serán lo único valioso con que puedan comerciar. Estoy de acuerdo en que lo hagan, o eso he dicho.

Alto y claro lo he expresado cuando, sin leer, he aceptado los términos y condiciones. Uno tras otro. Los de la red social, los del chat, los de la app de citas, la de vídeos, la de finanzas, la de música… Cada parcela que he creído comprar en el ciberespacio, en realidad, ni la he alquilado. Tan sólo me han vendido una licencia para usar un almacén en la nube, una taquilla donde atesorar mis datos más valiosos hasta que se esfumen o un álbum de fotos virtual de hojas caducas que caerán cuando el otoño llegue al ciberespacio.

Las canciones dejarán de sonar, se borrarán los recuerdos y entonces, quizá, entenderé lo que, sin leer, he aceptado: los términos y condiciones de una trampa.



Padres "expertos en ser padres"







Si tienes un "plan B" olvídalo: es un obstáculo para alcanzar el éxito.

Cuando queremos lograr algo no siempre resulta la primera vez y si eres cauto seguramente siempre tienes una segunda estrategia por si la primera no funciona, se trata del famoso plan B.

Pensaríamos que tener un plan B es una buena idea, pero una reciente investigación realizada por especialistas en comportamiento humano determinó que el tener una segunda estrategia para evitar el fracaso en realidad disminuye nuestras posibilidades de conseguir el éxito la primera vez.

¿Por qué los especialistas no recomiendan tener un plan B?
Ser organizado y tener las cosas claras es importante si queremos maximizar nuestras posibilidades de éxito, pero muchas veces el considerar demasiado qué hacer ante el fracaso nos condiciona a este.

Especialistas en comportamiento humano de la Universidad de Pennsylvania quisieron averiguar si el tener un plan alternativo era o no favorable a la hora de lograr una meta y tras observar a una serie de personas de diferentes edades y ámbitos, llegaron a conclusiones muy interesantes.

Quienes tienen una segunda estrategia para conseguir lo que quieren en caso de que falle la primera ponen menos esfuerzo en la instancia inicial y, por ende, sus posibilidades de fracasar aumentan.

Los expertos detectaron que ese fenómeno se da en todo tipo de situaciones, desde planes financieros a metas de estilo de vida o logros profesionales, es más quienes crean un plan B están menos motivados a la hora de conseguir lo que quieren.

Otra conclusión del estudio es que tener varias estrategias hace que el fracaso duela menos, ya que se sabe que hay otra oportunidad e inconscientemente se está pensando en ese plan B cuando todavía se trabaja en el plan A.

El consejo de los expertos
El estudio, que fue publicado en la Organizational Behavior and Human Decision Processes, no sugiere que tener un plan alternativo sea malo, sino que hay que saber utilizar esta alternativa.

Los expertos sugieren no iniciar un emprendimiento con un plan B preparado con todos sus detalles, sino que de ser necesario utilizar lo aprendido al equivocarse para armar una segunda estrategia mucho más efectiva.

Asimismo, recomiendan no abandonar la primera estrategia rápidamente, sino que determinar un tiempo que debe pasar antes de tomar otro camino. Si estamos listos para rendirnos rápido nos veremos más inclinados a hacerlo, mientras que si sabemos que hay un plazo más largo ejecutaremos el plan de mejor manera y más confiados.



Alternativas a Kickass torrents

Kickass Torrents se convirtió en uno de los buscadores de archivos torrent más populares en el mundo, al igual que lo fuese The Pirate Bay en sus años de gloria. Pero finalmente la plataforma ha sido cerrada por las autoridades de los Estados Unidos y su fundador arrestado. Es hora de que busquemos alternativas.

Los buscadores de archivos torrent siempre han estado en la mira de la justicia en una enorme cantidad de países. Para ellos son sinónimo de piratería, suponen la posibilidad de compartir contenido protegido bajo leyes de copyright (derechos de autor y propiedad intelectual) de forma ilegal. Pero la realidad es que los archivos torrent se basan en el protocolo P2P para compartir cosas entre los ordenadores de muchas personas. Dado que las autoridades no pueden buscar y arrestar a todos los que cuentan con alguna poca cantidad de bits de información de un archivo que se comparte como torrent, ponen en su mira los sitios donde se comparten estos archivos.

Y ya hemos visto caer a varios de los grandes: The Pirate Bay ha caído infinidad de veces (aunque siempre se vuelve a levantar), y sus fundadores también han estado encarcelados. Demonii también cayó para no volver.

Pero existen varios sitios que todavía se pueden usar para buscar torrents y compartir archivos mediante P2P. Estas son algunas de las alternativas para que no extrañes (tanto) a Kickass Torrents:
  • RARBG Esta es sin lugar a dudas una de las mejores alternativas, y cuenta con una interfaz bastante sencilla de comprender para navegar con facilidad.
  • Extra Torrent Otra gran alternativa a Kickass Torrents con una comunidad de usuarios bastante activa, que se ha encargado de dar descripciones y comentar casi cualquier archivo que esté indexado en la página.
  • Torrent Reactor Esta página alberga los trackers directamente, además de facilitar el acceso a una infinidad de archivos torrent. La ventaja de este es que a diferencia de otros no necesitas registrarte para tener acceso a los torrents.
  • LimeTorrents Esta es otra gran alternativa que se ha hecho casi tan popular como lo fuera Kickass Torrents, y que evidentemente está llena de películas y otros archivos de dudosa procedencia. Lo único malo es que está abarrotada de publicidad, y de hacer un clic se te abrirá tanto la página que esperas como una ventana publicitaria en la que te instamos a no hacer clic.
  • Torrentz Quizás la mejor alternativa que existe. Torrentz más que una página de torrents es un buscador que explora la base de datos de las mejores páginas de torrents que existen. Si buscas algo allí Torrentz te dará resultados en todas las páginas que listamos sobre estas líneas y en muchas más. Es tu decisión en cual confiar.
  • The Pirate Bay O siempre puedes regresar a la más clásica, aunque recuerda que siempre está cambiando de dominio para tratar de evitar el cierre.

Lo que dicen los padres y lo que entienden los hijos...

... o cómo decirlo de una manera clara...











Humor personal