sábado, 3 de septiembre de 2016

Son poquísimas, pero cumplen su cometido: imágenes divertidas







Humanos y sus "dobles caninos"

Existe una divertidísima cuenta de Twitter @YouAreDogNow que tiene como finalidad encontrar entre el mejor amigo del hombre a su doble, para ello crean pares de un usuario, con una imagen perfecta de su doppelgänger canino. La premisa es simple pero brillante y ya han realizado cerca de 1.000 pares desde sus inicios. En esta galería compartimos unos cuentos retratos de perritos que capturan la esencia de sus homólogos humanos...







Artísticas y complicadas posiciones de Yoga para alcanzar la paz interior

Heidi Williams ha encontrado la serenidad a través de su práctica de yoga. Como sobreviviente de trastorno de estrés postraumático, ansiedad, depresión y violación, comenzó la actividad para rejuvenecer su mente, cuerpo y espíritu. "El yoga me llevó a un lugar seguro de nuevo", dijo. "Un lugar de paz y aceptación de mí misma."

La recuperación de William fue el comienzo de un nuevo viaje. "Fui capaz de curar mis enfermedades mentales y ahora he dedicado mi vida y carrera a ayudar a los demás a través del proceso de auto-sanación", explicó. Su práctica se centra en clases terapéuticas y retiros diseñados para aquellos que están sufriendo de los mismos demonios que una vez que la persiguieron. Además, dirige grupos de apoyo para que otros puedan conectarse en línea.

Williams difunde su mensaje a través de medios de comunicación social, específicamente Instagram, lo que le permite llegar a una amplia gama de personas. Su cuenta tiene hermosas fotografías en las que se contorsiona en poses increíbles, mostrando la fuerza, la flexibilidad y la gracia que nuestros cuerpos son capaces de lograr. Ella acompaña estas imágenes con palabras de sabiduría e inspiradoras historias que son un faro de luz para cualquier persona que lucha con sus propias dudas o miedos.






Maravillosas esculturas de animales, hechas con alambre

La artista Candice Bees es la creadora de estas elegantes esculturas de animales hechas con alambre, donde captura la agilidad y el movimiento de diversas criaturas.

Bees ha pasado los últimos dos años trabajando en alambre y continúa empujando los límites de lo que se puede hacer con este material.

Desde que comenzó su viaje por el mundo de la escultura Bees renunció a su trabajo para dedicarse a tiempo completo a su nueva actividad. En poco tiempo ha realizado múltiples exhibiciones de sus trabajaos y en 2016 ganó el premio David Shepherd Wildlife Artist of the Year en la categoría "vida silvestre urbana.

A continuación presentamos varios de sus espectaculares esculturas:







Expresiones latinoamericanas que a los españoles les cuesta entender

En américa hablamos el "español latinoamericano", y bajo esa denominación encuentras un chileno, un argentino, un colombiano, un mexicano… O incluso más de una variante de cada uno de ellos.

Lo bueno de esta fragmentación es que las posibilidades de expresiones idiomáticas son prácticamente ilimitadas.

Así nos encontramos con expresiones que, por ejemplo, definen ciertas situaciones como "fomes" (aburridas en chileno), que nos dan "fiaca" (pereza, en argentino) y parece normal llamar "man" a quien se cruza en nuestro camino.

Y los clásicos "pijos" españoles acabaron compartiendo significado con los "fresas mexicanos", los "chetos argentinos" y los "sifrinos venezolanos".

En ese universo, donde a veces a los propios latinoamericanos encuentran dificultades para entender el concepto de determinada expresión, a los españoles les cuesta mucho más entender expresiones que, para muchos de nosotros, son cosa de todos los días.

Aquí repasamos algunas:

-Quilombo: para mí una palabra hermosa, por su significado y por su origen africano relativamente poco común en el castellano, que el español de España debería incorporar a su uso cotidiano lo antes posible. "Quilombo" deriva de las lenguas que hablaban los esclavos llevados por los españoles desde África a América. En portugués de Brasil se refiere al lugar donde se escondían los esclavos huidos. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española cita en primer lugar su acepción como prostíbulo. Yo la aprendí como sinónimo de escándalo, lío, desorden, barullo o algarabía, otra palabra hermosa.

-Al tiro: para hacer algo "in-me-dia-ta-men-te" o "en-un-san-tia-mén" no hace falta perder el tiempo pronunciando tantas sílabas. "Al tiro" es concisa, directa y no deja dudas de que hay prisa y de que alguna relación tienes con Chile. Si la pronuncias en España lo más seguro es que te entiendan al verte con cara urgencia, pero si quieres evitar malentendidos y asociaciones con armas de fuego, mejor recurrir a los clásicos "en un periquete", "en menos que canta un gallo" o "en un pis pas". O a expresiones más castizas como "cagando leches" y similares.

-Jurgo: esta palabra la aprendí de una inglesa que habla español como una colombiana. Denota abundancia, gran cantidad de algo: "un jurgo de gente". Y se podría "traducir" como "montón", "mucho", "gran cantidad" y "un huevo" de expresiones más. Multitud, muchedumbre, gentío. O, simplemente, un jurgo de gente.

-Qué tan…: en España, las palabras "que" y "tan" rara vez van juntas, y menos para expresar el significado con que se usan en América Latina. Si ustedes preguntan en España "qué tan lejos está una ciudad", lo más seguro es que les entiendan, pero que les miren extrañados. Su interlocutor estará seguramente más acostumbrado a que le digan "lo lejos que está esa ciudad" o le pregunten "cuán lejos está" o "a qué distancia". Sin embargo, el "qué tan", que tan mal nos suena en un principio, es a mi juicio una de las expresiones más fácilmente adoptables.

-Tener cola de paja: me atrevo a decir que este dicho dejaría perplejos a muchos españoles que no tengan un conocimiento del habla latinoamericana. Se usa cuando alguien sabe que ha obrado mal, tiene mala conciencia y trata de evitar una situación incómoda que lo descubra ante los demás. Me gusta por su precisión al definir un sentimiento y porque es gráfica al tiempo que sutil. Gráfica porque si uno tiene cola de paja y se acerca al fuego corre el riesgo de que se le prenda. Sutil porque no hace falta mencionar el fuego en la expresión para entenderlo…

-Vaina: si el español se tuviera que reducir a una sola palabra sería esta. "Vaina" tiene la virtud -y el gran defecto- de hacer el resto del idioma superfluo y prescindible. Con solo este sustantivo y el verbo adecuado se puede expresar todo: "dame esa vaina", "haz esta vaina", "ando en una vaina"… En cambio, en España, casi siempre, una vaina es una funda o, en algunas regiones, una judía verde. Para otras vainas usamos palabras más aburridas, como "cosa" o, simplemente, "algo".

-Buena onda: Este modismo se entiende en España, pero pocos lo usan y, quienes lo hacen, dejan entrever que alguna relación tienen o tuvieron con América Latina. ¿Y qué mejor forma de acabar con "buen rollo"?




Una persona que sólo se queja, te puede arruinar la vida

Hay personas quejicosas con un ojo quirúrgico para encontrar la mala hierba, los defectos, las contraindicaciones de cada situación; personas que chasquean la lengua y resoplan y, las más crónicas, hasta se dejan llevar por un principio de pataleo. Tienen el esfínter siempre a punto para cagarse cosas insustanciales e irremediables como la lluvia o el rojo de los semáforos. Son tóxicas, pero no las mandamos a paseo por conmiseración: bastante tienen con su amargura. Sin embargo, la ciencia da razones para exigirles que se alejen de nosotros como si fueran fumadores de puros. El quejiquismo se contagia y si te descuidas, puedes acabar ladrando a las columnas de tu garaje.

Steven Parton, escritor en Psych Pedia, cuenta que la culpa es de «las neuronas espejo, que provocan que nuestros cerebros activen las mismas emociones que observamos alrededor». Parton explica las lamentaciones obsesivas imprimen unos patrones en el cerebro que pueden arrastrarnos a ser menos inteligentes y abrir la puerta a enfermedades más graves.

«La queja cultiva la negatividad porque refuerza los caminos nerviosos que se relacionan con el estrés, el miedo y la depresión. Si practicamos suficientemente con el piano, por ejemplo, al final nos parece como si moviéramos los dedos por instinto, sin siquiera tener que pensarlo. Aquí ocurre lo mismo. Piensa negativamente y las sinapsis que inducen al estrés, el miedo o la depresión, se dispararán sin mediación de la lógica», desarrolla Parton.

Ya en el 86, el científico estadounidense Robert Sapolski desarrolló la hipótesis de la cascada de glucocorticoides, que atribuía al estrés crónico la capacidad de modificar el cerebro. Los glucocorticoides se encargan de liberar la energía necesaria para afrontar situaciones estresantes. Es un mecanismo de defensa, evolutivo, pero si el hipocampo (una zona que usamos, entre otras cosas, para memorizar y aprender) está muy expuesto a ellos, acaba por deformarse. O sea, agobiarse o amargarse a la mínima es una forma de pisotear nuestro propio el cerebro.

Otro nombre raro, la hormona cortisol. Según Parton, también se descontrola «y esto compromete al sistema inmunológico del cuerpo dando lugar a problemas como el incremento de la presión sanguínea o el aumento de la probabilidad de sufrir problemas de corazón». Sapolski habló también de cómo el estrés afecta a los telómeros del ADN y provoca envejecimiento prematuro, altera el ciclo menstrual o causa disfunción eréctil.

Ese es el destino neuronal y celular que le espera a un quejicoso si no deja de despotricar por cualquier cosa. Sin embargo, alguna vez a todos nos ha parecido una buena idea dejarnos llevar y asquearnos por cualquier absurdo, todos hemos disfrutado ese extraño placer, esa cosa adictiva que paladea todo quejicoso que se precie.

Para llegar a gozarlo en su plenitud, lo primero es que todo te parezca mal. Si algo te parece bien, totalmente bien, limpiamente bien, será que no has mirado suficiente. Obsérvalo con más quietud, dale vueltas. Qué gustazo ver cómo tus amigos se divierten con algo y detectar en ese algo (en esa película o ese juego de mesa) un fallo espléndido, una inconveniencia, y decirlo en alto y que no te tomen importancia, y repetirlo, dos, tres veces, hasta que dejen de sonreír y te miren de soslayo culpándote de aguar la fiesta, y entonces ya sí, agarrarte a la imagen de esas caras y deprimirte porque nadie te comprende y marcharte a casa y gritarle a tu padre o al perro.

Eso es si quieres pegarte una buena orgía, un berrinche catártico, pero luego hay pequeños momentos: el cruasán que te sirven chicloso, la abuela que cruza por el paso de cebra en el último momento, cuando sabía que no llegaba, y que, sin duda, lo hace para joderte a ti y no al resto de vehículos.

Quién vive en un ciclo así cree que, a base de flemas, restaura la justicia del universo o que, por lo menos, se libera del estrés al expresar disgusto. Pero no es así. El psicólogo Jeffrey Lohr ha utilizado la metáfora del pedo para explicarlo: «La gente no suele liberar un gas en los elevadores. Quejarte en voz alta es el equivalente emocional de dejar escapar una flatulencia en un espacio cerrado. Parece una buena idea, pero es un grave error».

Los lamentadores crónicos se deslizan por una espiral que acaba bloqueando su creatividad. «Cuando tenemos miedo o estamos cabreados, nuestros cerebros entran en modo supervivencia y dedican todo el poder de nuestra conciencia a vigilar posibles amenazas; en ese estado, nuestra mente pierde la habilidad de relajarse y expandirse por los caminos que le permitan usar la imaginación», dice el autor de Psych Pedia.

Hace años los jóvenes Thierry Blancpaint y Pieter Pelgrims se dieron cuenta de que dedicaban demasiado tiempo a protestar y de que cada uno de esos minutos resultaban totalmente estériles. Recuerda Pelgrims que se enojaban de manera automática: «No arreglábamos las cosas que podíamos ni dejábamos pasar aquellas que no tenían solución».

Decidieron inventar el mes sin quejas. La primera vez escogieron noviembre, pero al final decidieron ponerlo en práctica cada febrero, más que nada, porque se trata del mes más corto. Comenzaron ellos dos y, poco a poco, se unió más gente, hasta que decidieron darle un nombre y abrirlo a quien quisiera participar. Crearon Complaint/Restaint.

Desde la primera incursión, Pelgrims notó beneficios: «Vi de manera más evidente que la gente con mucha energía negativa, realmente, me estaban drenando, vaciando, y eso cambió mi actitud: no quería ser así, quiero que quienes se encuentren conmigo se vayan con más energía y no al revés».

Para mantenerse a raya, algunos se colocaban una goma en la muñeca y, cada vez que fallaban, la cambiaban a la otra. Así iban adquiriendo conciencia de la cantidad de gruñidos que vertían al día. «Yo intento parafrasear las quejas, convertirlas en pensamientos positivos o sugerencias para mejorar», indica Pelgrims. Aun así, confiesa que no han conseguido completar un mes sin sufrir un solo brote de tonta indignación. Como dijo Paul Watzlawick en El arte de amargarse la vida: «No hay cosa más difícil de soportar que una serie de días buenos». Pelgrims está convencido de que, acabándolo o no, el ejercicio lo hace más feliz.

Sin embargo, no todas las quejas repercuten negativamente. De hecho, hacen falta para la evolución social y para la creación artística. «Es bueno clamar contra el racismo, la opresión, la desigualdad económica… Todo es cuestión de si la queja es realista y se refiere algo que puedes contribuir a cambiar o no. El cabreo, la tristeza y el miedo también nos motivan para crecer», matiza Steve Parton.




7 plantas curiosas y poco conocidas

Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), una planta que siempre tiene hambre

Probablemente la venus atrapamoscas sea una de las plantas carnívoras más conocidas por la población en general, especialmente desde que se comenzaron a poner de moda todo tipo de GIFS en los que se las disfraza para que parezcan verdaderas criaturitas.

Aunque su cultivo se ha extendido prácticamente por todo el planeta, comenzó siendo una planta característica del Este de Estados Unidos, concretamente de Carolina del Norte y del Sur.

Es una planta muy particular, no sólo por tener la capacidad de alimentarse de insectos, sino también por el mecanismo que lleva a cabo para ello, consistente en una serie de pelillos, situados sobre sus hojas, que detectan la presencia de posibles víctimas después de que éstas se posen sobre ellas.

¿Cómo come una planta carnívora?

Pero no creáis que se zampan al insecto una vez que esto ocurre, ya que sólo lo harán si repiten el contacto en los próximos 20 segundos, pues de ese modo se aseguran de no realizar un gasto innecesario de energía plegando sus hojas sobre un objeto inanimado, sin valor nutritivo.

Finalmente, serán unas enzimas digestivas, liberadas por la propia planta, las que terminen el proceso. Curioso, ¿verdad?

2. Welwiitschia mirabilis, el alienígena del desierto

Esta planta, característica del desierto de Namibia, tiene sólo dos hojas y un tallo, que crecen hasta aportarle una curiosa apariencia, similar a la de Cthulhu, saliendo de lo más profundo de la Tierra.

Puede durar entre 400 y 1.500 años y, según algunos especialistas, su origen podría remontarse al Jurásico.

Desde luego es una planta muy interesante y con mucha historia, aunque no es fácil admirarla en parques botánicos, debido a que es muy frecuente encontrar en ella esporas de Aspergillus niger y, como consecuencia, una putrefacción bastante desagradable y contagiosa.

3. La flor cadáver (Rafflesia arnoldii), gigante pero efímera.

La flor de esta planta parásita, característica de los bosques húmedos de Indonesia y las selvas del sudeste asiático, puede llegar a medir un metro de diámetro y pesar once kilos, por lo que se la considera la flor más grande del planeta.

Además, también resulta muy interesante por su habilidad para desprender un olor muy similar al de la carne putrefacta, que enseguida atrae a los insectos que llevarán a cabo su polinización.

Sin duda es una maniobra muy inteligente, aunque no puede disfrutarla mucho tiempo, puesto que, una vez florecida, sólo permanecerá abierta una semana.

4. Wolffia angusta, la flor de los lilliputienses

Pasamos directamente de la flor más grande del mundo a la más pequeña, pues la Lenteja de agua australiana, como también se conoce esta pequeña planta acuática, produce unas flores diminutas, de entre 0’6 y 0’9 milímetros de largo y de 0’2 y 0’5 de ancho; cuya apariencia, redondeada y verdosa, la hace única.

Como consecuencia, producen también unos frutos de tamaño mínimo, poco más pequeños que un grano de sal, de color naranja y, además, comestibles. Eso sí, para saciarnos tendríamos que comernos una buena cantidad de ellos.

5. La planta danzarina (Desmodium motorium), un vegetal que se mueve más que algunos humanos

También conocida como planta telégrafo o planta bailonga, Desmodium motorium es conocida por ser la única especie vegetal capaz de moverse con movimientos rápidos, al contrario que otros ejemplos, como el girasol; que, como sabéis, es capaz de orientarse para recibir las radiaciones solares de una forma más eficiente, pero siempre moviéndose muuuuuy despacio.

Procede de Asia tropical y ya fue descrita por Darwin, que quedó maravillado tras observar su capacidad para mover sus hojas cada tres o cinco minutos.

6. El Baobab, gigante y longevo

Aunque el título de árbol más alto del mundo lo alcanza la secuoya roja, con sus más de 100 metros de altura, el baobab resulta más atractivo; pues, además de alcanzar también un tamaño inmenso, de hasta 30 metros de altura y 11 de ancho, este árbol típico de África es conocido por su longevidad, que puede superar con creces los 1.000 años de antigüedad.

7. La manzanilla de la muerte (Hippomane mancinella), un bello árbol que te puede matar con sólo tocarlo.

Típico de las regiones costeras de las Bahamas, el Caribe, el Golfo de México y algunas regiones de América del Sur, este árbol, de aspecto inofensivo, es conocido por lo peligroso que resulta todo en él, desde su fruto hasta la corteza del tronco.

Lógicamente, lo más peligroso es el fruto, pues su ingesta accidental, puede dar lugar a consecuencias digestivas graves, que muy a menudo desembocan en la muerte.

Pero eso no es todo, ya que el simple contacto con su corteza puede causar en la piel erupciones, similares a quemaduras; de ahí que antiguamente algunas tribus indígenas de la zona usaran como método de tortura atar a sus víctimas a los troncos de estos árboles, a la espera de que la lluvia derramara sobre ellos toda su toxicidad.

El árbol de la muerte, la planta cuyo nombre lo dice todoOs contamos algunas curiosidades sobre el árbol de la muerte, una planta peligrosa desde la savia hasta la corteza, pasando por el fruto.

¿Sería entonces bueno quemarlos para evitar accidentes? Para empezar, quemar cualquier árbol nunca es buena idea, por las consecuencias ambientales que conlleva, pero dejando a un lado estos motivos, sigue sin ser aconsejable, pues el humo procedente de su madera puede dejar ciego a cualquiera que se encuentre en las inmediaciones del incendio.

¡Este árbol es una verdadera máquina de matar! Eso sí, de matar y herir personas, pues las iguanas viven y se pasean por ellos tan panchas. ¿Cómo lo harán?





Humor callado







En serio: Deberías usar contraseñas fuertes

Volvemos a hablar de contraseñas, ese mal de la era de Internet que llega a ser cansino, pero que es inevitable. Cualquier servicio que utilices necesita de credenciales, nombre de usuario y contraseña, y hasta que no se establezca de forma mayoritaria otro método, es lo que ha habido, hay y habrá. Y no es para tomárselo a broma.

Si el miércoles se informaba que más de 60 millones de usuarios de Dropbox habrían visto sus credenciales expuestas tras un ataque a los servidores de la compañía, la noticia relacionada es hoy la misma, pero cambiando almacenamiento en la nube por radio a la carta: la brecha de seguridad que sufrió Last.fm en de 2012 se habría saldado con 43 millones de contraseñas expuestas, muchas de las cuales, faltaría más, de juzgado de guardia.

Sin embargo, el caso de Last.fm es una mera anécdota tal y como está el patio. Al fin y al cabo, ¿qué información delicada puede encontrar un ciberdelincuente en Last.fm? ¿Gustos musicales? ¿Listas de reproducción? ¿Tal vez mensajes privados? ¿Datos de facturación…? Casi es mejor ni mencionar lo que puede haber en Dropbox… en Facebook… en Gmail.

No todos los servicios tienen la misma importancia, y por ejemplo perder el acceso al correo electrónico puede suponer una catástrofe mayúscula, pues es el método de recuperación de contraseñas por excelencia. Pero una seguridad laxa en parte puede terminar generando un mal hábito, y no conviene despistarse por intrascendente que sea el sitio.

Increíble pero cierto, sigue siendo la contraseña más habitual
Es cierto que el usuario está a merced del buen hacer de los equipos técnicos de cada empresa -la mayoría de ataques se deben a vulnerabilidades de software no parcheadas o fallos humanos-, pero también tiene su responsabilidad. La responsabilidad de utilizar contraseñas fuertes, no reutilizarlas y guardarlas a buen recaudo. Esto es lo mínimo.

Es una lata, pero es lo que hay. ¿Cómo encararlo de la mejor manera? Con un gestor de contraseñas, sin duda. Los principales navegadores los llevan incorporados y son seguros, y para crear contraseñas fuertes hay extensiones por doquier; además de extensiones que son gestores de contraseñas en sí mismas, gestores de contraseñas para PC, móvil… No cuesta tanto y así cambiar las claves regularmente se hace más digerible.

Y si es posible contar con protecciones adicionales como la verificación en dos pasos, es muy recomendables hacerlo. No hay nada infalible, pero con un poco de esfuerzo puede marcar una diferencia.

En cualquier caso, si solo confías en tu cerebro para almacenar contraseñas, mejor frases que contraseñas al uso.

En el caso de un servicio que ya no utilizo, al querer establecer la contraseña me complicó tanto que terminé poniendo una frase bastante elocuente y resultó ser una contraseña de extrema fortaleza. La contraseña era: &nomerompas@mas12laspel0tas&dejametranquilo@

y su nivel de fortaleza era pasmosa:





Corea del Norte secuestró a un estudiante norteamericano para que le "enseñara inglés" a Kim Jong Um

David Sneddon, un estudiante estadounidense que desapareció en la provincia de Yunnan en China en el 2004, fue secuestrado por el Gobierno norcoreano, informa 'The Independent', citando a fuentes japonesas. 


El estudiante fue considerado muerto por la Policía china, que en el 2004 declaró que Sneddon falleció en un accidente el 14 de agosto de ese año cuando hacía senderismo cerca del río Jinsha.

Choi Sun-Yong, director de la Unión norcoreana de familias de secuestrados, ha afirmado que una fuente le reveló que David Sneddon, de hecho, fue secuestrado por agentes de Corea del Norte y trabajó como tutor de inglés para el líder norcoreano Kim Jong-un. Según fuentes japonesas, actualmente Sneddon sigue trabajando como profesor de inglés, está casado y tiene dos hijos.

Los padres del desaparecido, Roy y Kathleen, nunca le dieron por muerto, ya que el cuerpo no fue encontrado, y con las nuevas informaciones ambos tienen un nuevo rayo de esperanza.

Roy y Kathleen creen que su hijo fue secuestrado por Pionyang por su buen dominio del coreano, que obtuvo durante su labor de misionero en Corea del Sur.

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció este miércoles que lanzaría una campaña de búsqueda de su ciudadano.

No obstante, esta información todavía carece de evidencia sólida. Según la CNN, el Departamento de Estado de EE.UU. ha anunciado que aún no ha recibido datos que puedan probar el hecho de que David Sneddon fuera secuestrado por el Gobierno norcoreano y esté en ese país.

No es la primera vez cuando noticias sobre Corea del Norte resultaron falsas. Es famoso el caso del ministro de Defensa del Corea de Norte, Hyon Yong-chol, que apareció en un programa de la televisión norcoreana después de que el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur anunciara que había sido fusilado.



Increíble: lo acusa de acoso sexual ¡por el sonido de su nombre! (WTF!)

Zarna Joshi, una activista del movimiento contra la brutalidad policial Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan, en inglés), aseguró en Facebook que un participante de una audiencia pública que se celebró en Seattle (Washington, Estados Unidos) el 11 de agosto la ofendió de manera deliberada al pronunciar su nombre.


El hombre acababa de conceder una entrevista a los medios locales cuando Joshi le solicitó que repitiera su nombre. Cuando esa persona respondió que se llamaba Hugh Mungus, la activista se sintió insultada debido a que, en inglés, suena muy parecido a la palabra 'humongous' —que significa 'enorme'— y podría estar aludiendo al tamaño de su miembro viril.
Esta activista solicitó a la Policía que arrestara al hombre por acoso sexual, pero los agentes se negaron. Posteriormente, Zarna Joshi difundió en su perfil de Facebook el video de la conversación y un mensaje, en el que mostró su indignación no solo con el comportamiento de esa persona, sino con la actitud de los oficiales.

Sin embargo, tras las críticas negativas de algunos usuarios de la red social, Joshi eliminó su escrito.

Tal vez la señora no lo sepa, pero su nombre también suena bastante feo a los oídos de los latinoamericanos pues Zarna, se pronuncia por aquí, de la misma forma de Sarna. Y todos sabemos lo que significa la sarna...pero ninguna persona "normal" la va a condenar por eso.



5 consejos para parecer mas simpaticos

Desafortunadamente, el gen del carisma no existe, aunque la ciencia siempre nos puede ayudar a obtener algo que por diversas razones la naturaleza no nos ha facilitado.

Los periodistas de 'The Independent' han estudiado recientes investigaciones psicológicas y han hecho una recopilación de métodos que le podrán ayudar a poner al entorno de su lado.
  • 1. Cejas arqueadas y esquinas de labios levantadas Tener una cara digna de confianza puede ayudar a parecer más simpático, afirman científicos. Investigadores de la Universidad de Glasgow en un estudio del año 2014 encontraron cuáles son las expresiones de la cara que hacen que una persona parezca más digna de confianza y provoque simpatía en los demás. Resultó que cejas un poco arqueadas y esquinas de labios levantadas pueden ayudar a parecer más simpático, incluso a un delincuente.
  • 2. Cuide su postura Los seres humanos juzgan por el lenguaje corporal inmediata y subconscientemente. Es un instinto primitivo que sirve para evaluar el nivel de peligro. La mejor postura, afirman científicos, es la que le hace parecer relajado y más abierto. Por ejemplo, recomiendan mantener la espalda recta y los hombros relajados. Es mejor no demostrar a la gente que se siente incómodo, por eso los brazos cruzados no ayudan. 
  • 3. Sonría sinceramente Según la revista 'Psychology Today', una sonrisa real implica dos músculos de la cara, el cigomático mayor cerca de la boca y orbicular de los párpados en los ojos. Una sonrisa falsa solamente implica el uso de la boca, debido a que a los hombres les resulta difícil falsificar sonrisa con los ojos. Además, una sonrisa falsa es asimétrica, por lo general en el lado derecho de la cara, y dura un poco más que la verdadera, por eso se detecta muy pronto. 
  • 4. Use emoticonos Aunque existen contextos diferentes (como correspondencia oficial, por ejemplo) en la vida cotidiana es mejor usar emoticonos cada vez que sea posible. Vivimos en una época en que la comunicación escrita juega un rol importante, y los mensajes instantáneos que enviamos han creado un nuevo aspecto de relaciones entre las personas y a menudo sustituyen la conversación convencional. Esto significa que todavía necesitamos métodos de transmitir y percibir emociones, que se envían con estas imágenes pequeñas y facilitan la comunicación. 
  • 5. Incline la cabeza Jack Schafer, un exagente del FBI especializado en la psicología del engaño, confesó a la revista 'Psychology Today' que una leve inclinación de la cabeza hacia un lado o el otro le hará parecer relajado y comunicará que no presenta una amenaza a su interlocutor.