lunes, 7 de noviembre de 2016

No se si se trata de una figura espectacular o de un tremendo golpe...y otras imágenes divertidas







No me voy ni siquiera a molestar en intentar explicar esta imágenes (como si fuera posible...)







Una sola palabra: asombroso







¡Un día de porquería!







Fascinantes imágenes del concurso de fotografía de National Geographic

El concurso de National Geographic a fotógrafo de la naturaleza 2016 acaba de terminar, pero antes de que los jueces escojan a los ganadores, compartimos varias de las imágenes que participaron.

Este año, fotógrafos de todo el mundo competían en 4 categorías: Paisajes, Asuntos medioambientales, Acción y Retratos de animales. “Estas 4 categorías darán a los fotógrafos la oportunidad de captar la complejidad y belleza del mundo que nos rodea,” señaló Sarah Polger, productora jefe de National Geographic Travel y directora de los concursos de fotografía de la famosa revista. “Esperamos imágenes reveladoras y llamativas.”

Los fotógrafos compiten por el gran premio, que consiste en un viaje de 10 días para 2 a las islas Galápagos con una expedición de National Geographic. 







Las estrategias que se siguieron para que comiéramos papas, zanahorias y espinacas

Algunos de los alimentos que hoy en día forman parte de nuestra dieta habitual, o deberían hacerlo, no lo tuvieron fácil para conquistar nuestras paladares y nuestros mesas, como por ejemplo las papas, las zanahorias o las espinacas. Por un motivo u otro hubo que utilizar algún tipo de estrategia, ya fuese tirando de ingenio o aprovechar determinadas circunstancias y errores, para que los consumidores las incluyesen en sus cestas de la compra y, sobre todo, entre los ingredientes de sus platos. Estas fueron las estrategias que se utilizaron para fomentar el consumo de patatas, zanahorias y espinacas.

Papas
Las papas son originarias del continente americano, en concreto del altiplano de los Andes peruanos. Los incas las utilizaban como alimento directamente o bien para elaborar el chuño, una especie de puré que se almacena para las épocas de malas cosechas y que se mantiene apto para el consumo durante 10 años. Además, también se utilizaba con fines medicinales. De hecho, el primer cargamento de papas que llegó a Europa lo envió el gobernador de Cuzco (Perú) a Felipe II, el rey de España, en 1565 por sus propiedades medicinales. En 1573 se administraba a los enfermos del Hospital de la Sangre de Sevilla. Incluso Felipe II, que desde el Concilio de Trento mantenía una relación cordial con el Papa Pío IV, decidió enviarle parte del cargamento como remedio para sus males ya que andaba el hombre un poco tocado. Y el Papa, -que era de los que cuando llueve comparte su paraguas, y si no tiene paraguas comparte la lluvia-, decidió compartir la partida de tubérculos con su amigo, el cardenal holandés Philip de Silvry, también enfermo. No sabemos qué fue del cardenal, pero el Papa murió ese mismo año. Y siguiendo el rastro de las patatas, de la mano del cardenal llegaron al jardín botánico de Viena donde se estudiaron y desde donde se extendió a toda Europa. Pero todavía tendría que pasar años para que los europeos vieran las patatas como un producto de consumo habitual. De hecho, eran más normal ver a un cerdo comer patatas que a un europeo. Eso sí, sus flores solían utilizarse como elemento ornamental en sus casas.

A pesar de que a mediados del siglo XVII, cuando buena parte de Europa estaba en guerra y el hambre se instaló en los pueblos y ciudades del viejo continente, la papa fue el recurso alimenticio que salvó miles de vidas, el éxito todavía se hizo esperar. En Francia, por ejemplo, hasta finales del XVIII y gracias a los esfuerzos por Antoine-Augustin Parmentier, el farmacéutico mayor de la Casa Real de los Inválidos de Francia. Su primer contacto con la patata fue durante la Guerra de los Siete Años, cuando siendo farmacéutico militar fue capturado por los prusianos y ése fue el alimento que recibió. Toda una experiencia, teniendo en cuenta que el desprecio de los franceses hacia el producto era tal que lo destinaban exclusivamente para alimento del ganado. De hecho, el Parlamento galo había prohibido su cultivo porque lo consideraba causante de lepra. Cuando quedó libre, Parmentier centró su trabajo en el estudio del tubérculo y en 1772 ganó un concurso organizado por la Academia de Besançon, a raíz de una serie de malas cosechas y hambre, para encontrar “plantas capaces de sustituir las comidas habituales para alimentar al hombre en épocas de escasez”. Ese mismo año la Facultad de Medicina de París autorizó el tubérculo, pero no bastó para disminuir el recelo y el empeño de Parmentier de plantarla en el jardín del Hospital de los Inválidos, donde trabajaba, supuso su despido por parte de los religiosos que lo dirigían.

Viendo la cerrazón mental tan extendida, Parmentier recurrió a la astucia. Fueron varias las acciones que desarrolló pero la que más éxito tuvo fue la de plantar patatas en cincuenta y cuatro fanegas de tierra que el rey Luis XVI le concedió en las afueras de París y poner guardias a vigilarlas de noche, dando a entender su gran valor. Eso sí, advirtió a los centinelas que hicieran la vista gorda ante posibles robos; robos que él mismo fomentó mediante sobornos a ciudadanos. Hasta entonces la patata sólo se cultivaba en los jardines palaciegos con fines ornamentales pero la gente dedujo que si los privilegiados apreciaban tanto la patata no debía ser tan mala. Dicho y hecho, las parcelas eran saqueadas regularmente y la patata se libró así, poco a poco, de su estigma, hasta el punto de que durante el turbulento período revolucionario en que entró el país constituyó una de las principales soluciones a las hambrunas.

Steven Seagal, "el Ruso".

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha concedido la ciudadanía rusa al experto en artes marciales, músico actor y productor de cine estadounidense Steven Seagal, informó hoy el Kremlin. Seagal, de 64 años, es un admirador declarado de Putin, a quien ha descrito como «uno de más grandes líderes mundiales».


El actor, que también tiene ciudadanía serbia, ha respaldado públicamente la postura de Rusia en la crisis ucraniana y la anexión de la península de Crimea. En agosto de 2014, Seagal ofreció un concierto en Sebastopol, puerto crimeo donde tiene su base la Flota rusa del mar Negro.

Durante su presentación musical, el estadounidense hizo un pausa para ponerse una camiseta con la imagen de Putin. El presidente ruso, que es un gran aficionado a la artes marciales, se ha reunido en varias ocasiones con Seagal, y el año pasado el actor estadounidense fue invitado a la parada militar en la Plaza Roja de Moscú con la que se celebró el 70º aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.

Seagal se suma a otro famosos extranjeros que en los últimos años han recibido la ciudadanía rusa por decreto de Putin, como el actor francés Gérard Depardieu o el boxeador estadounidense Roy Jones Jr., quien fue campeón mundial en cuatro categorías distintas.



Celebridades, mejor ¿con o sin barba?







Ninguna de estas imágenes son fotografías

El artista Paul Cadden de Escocia, es el autor de estos impresionantes dibujos hiperrealistas. Te costará bastante creer que estas imágenes no son fotos sino que son dibujos con lápiz.







Humor obsesionado