martes, 24 de enero de 2017

Curiosidades científicas sobre el invierno

  • El silbido del viento ¿Por qué oímos esa especie de silbido cuando hace viento? No solo puede ocurrir en invierno. La clave se encuentra cuando el viento sopla con gran intensidad. Esta fuerza hace que, en el caso de encontrar un obstáculo a su paso, la zona de paso del aire en movimiento se estrecha y se acelera, provocando este particular sonido sibilante. Ya sea la rendija de una puerta o una persiana, el viento se colará por sus pequeños huecos y producirá este sonido.
  • Efectos físicos del invierno Las estaciones representan una fuerza poderosa en nuestras vidas y cuando llega el invierno -al igual que cuando acontece el verano- a nadie le pasa desapercibido. El clima puede tener un profundo impacto en nuestra salud y en nuestro bienestar. Y la ciencia ha descubierto que puede afectar a una gran cantidad de aspectos: desde la creatividad hasta nuestra susceptibilidad a desarrollar migrañas. Así, en un estudio de 2015 publicado en The Journal of Headache and Pain, los investigadores pidieron a 66 pacientes que proporcionaran informes diarios de dolor de cabeza durante varios meses, descubriendo que los pacientes sensibles a la temperatura experimentaron un número significativamente mayor de dolores de cabeza en invierno en comparación con otras estaciones. La hipótesis es que estos dolores de cabeza pueden estar relacionados con los vasos sanguíneos y los cambios circulatorios, que el clima frío podría agravar.
  • Efectos psicológicos del invierno La ciencia ha encontrado un vínculo entre el invierno y la depresión, sobre todo en los pacientes que sufren de trastorno afectivo estacional. Esto podría atribuirse a varias razones, como que la disminución de la luz solar puede interrumpir el reloj interno del cuerpo, dando lugar a sentimientos de depresión o que el cambio de estación puede interrumpir el equilibrio de los niveles de melatonina en el cuerpo, que juega un papel clave en los patrones de sueño y el estado de ánimo, según comentan expertos de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota (EE. UU.). Como dato sorprendente, un estudio reciente publicado en la revista Behavioral and Brain Sciences, concluyó que los pensamientos violentos tienden a disminuir durante el invierno, pues los niveles de violencia y agresión son más altos en climas cálidos.
  • ¿Por qué cuando nieva hace mucho menos frío? Lo notamos cada vez que nieva. Tenemos esa sensación de que, aunque ligeramente, el ambiente parece más agradable cuando está nevando. ¿Por qué motivo? La ciencia nos lo explica. Resulta que los copos de nieve, formados por cristales de hielo, atrapan vapor de agua conforme van cayendo; ese vapor acaba convertido en hielo pero claro, el paso del estado gaseoso como vapor de agua al estado sólido como hielo libera calor. Así, cada vez que nieva se produce una significativa liberación de calor a la atmósfera.
  • Efectos del invierno en el sexo La llegada del invierno viene acompañada de una menor probabilidad de deseo sexual. ¿Por qué tenemos menos ganas de sexo? Básicamente porque la producción de hormonas de testosterona disminuye de noviembre a abril en el hemisferio norte, y luego se eleva constantemente a partir de la primavera y el verano, con un destacable pico en octubre. Es por este motivo por el que las tasas de reproducción aumentan con el mes de junio (es el mes de mayor tasa de concepción). Además, un estudio realizado por la Universidad de Tasmania (Australia), sugirió que los patrones de hibernación de nuestros antepasados son los culpables de la caída de la libido. "La hibernación hizo que su metabolismo se ralentizara y los impulsos sexuales disminuyeran, ya que aumentaban su carga calórica y dormían más", explicó Margaret Austen, coautora del estudio.
  • El cálculo de la sensación térmica ¿Cómo se calcula la sensación térmica? El frío o calor que sentimos con independencia de la temperatura real es lo que llamamos sensación térmica y viene determinada por la humedad ambiental, la velocidad y dirección del viento, la nubosidad... en relación a la diferencia térmica entre la piel y la combinación de temperatura y viento. Así, por ejemplo, si el termómetro marca 10ºC, el cielo está despejado y apenas sopla viento, es probable que nuestra sensación térmica sea de 7,5ºC.
  • El invierno aumenta la creatividad Sentir frío o calor puede hacer aflorar distintos tipos de creatividad. Así, en un estudio de 2014 publicado en Acta Psychologica, los investigadores descubrieron que las personas a las que se les daba una almohadilla terapéutica caliente, una taza caliente de té o que estaban en una habitación con una temperatura más bien alta, eran mejores en dibujo creativo, categorizando objetos y pensando en ideas de regalos para otras personas. Por otro lado, los que estaban pasando frío eran mejores en la identificación de metáforas, en idear nombres nuevos y en planificar ideas de regalos abstractos. Los investigadores plantean la hipótesis de que el calor ayuda a las personas a sentirse psicológicamente conectadas y más generosas con los demás, mientras que el frío puede estimular la creatividad más abstracta, puesto que las personas tienden a sentirse alejadas de los demás.
  • ¿Por qué las noches sin nubes en invierno son tan frías? Las nubes tienen una influencia increíble en el clima terrestre. Debido a que están formadas por una espesa capa de vapor de agua, las masas nubosas se convierten en filtros solares que reflejan hacia el espacio exterior gran parte de la energía procedente del Sol. Esto es, las nubes dificultan que el calor recibido durante el día se disipe durante la noche, por lo que en días sin nubes, las temperaturas caen formidablemente propiciando las heladas.


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