sábado, 28 de enero de 2017

La gran diferencia en las fotografías de un iPhone de hace 10 años y uno actual

En 2007 no era común que el principal dispositivo fotográfico fuera un celular, pero la primera generación de iPhone contribuyó a esa revolución de bolsillo. Con el décimo aniversario del lanzamiento del primer iPhone, hacemos una comparación entre las cámaras del primer modelo y el iPhone 7, último modelo, lanzado en setiembre de 2016. 


Cada par de fotografías fue tomado en condiciones de poca luz, interiores o detalles, ya que en estos casos es en los que se puede ver la real diferencia. Hay que tener en cuenta que el viejo iPhone tenía una cámara trasera de 2MP y no tenía cámara delantera, mientras que el último llega a 12MP en la trasera y la delantera tien 7MP. A continuación, un viaje fotográfico en el tiempo.

Si bien el viejo iPhone respetó los colores, carece de capacidad para manejar escenarios con poca luz, lo cual hizo que la foto quedara oscura y con colores menos saturados.

El iPhone más nuevo logra colores vivos y buen aprovechamiento de la luz. Además, al trabajar mejor la profundidad de campo incluso los objetos del fondo quedan definidos. 

Como no tenía enfoque automático, el primer iPhone captaba todos los planos de la imagen en las mismas condiciones.

El iPhone 7 registra cada plano con la luminosidad y el foco adecuado. Además, como el sensor trabaja mejor en condiciones de luz baja, la foto tiene mucho mejor definición.

El iPhone de primera generación lucha con el foco y con la luminosidad, además de que tenía 10MP menos de definición.

Los detalles son más claros y los colores y contrastes están más nítidos. Con 12MP la definición de las fotos es notoriamente mayor. 

El iPhone 1 no incluía la función de sacar fotos en macro, por lo cual las imágenes tomadas a poca distancia quedan fuera de foco.

La función macro, el enfoque automático y la estabilización óptica permiten sacar fotos con mayor detalle a poca distancia del objeto.




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