lunes, 30 de enero de 2017

Los servicios de steaming salvaron a la industria musical

Luego de años de crecimiento sostenido, los servicios de streaming, incluidos Spotify y Apple Music, superaron los 100 millones de suscriptores en todo el mundo, algo que parecía imposible hace 18 años, cuando se lanzó Napster, el servicio gratuito de distribución de archivos musicales creado por Shawn Fanning y Sean Parker. De hecho, los analistas del sector ven por delante una nueva época dorada: en Goldman Sachs estiman que las ganancias actuales se duplicaran para 2030 hasta alcanzar los US$ 104 mil millones.


"Por primera vez en mucho tiempo, no estamos viendo donde recortar", indicó un ejecutivo de la industria musical consultado por el Financial Times. "Este negocio siempre estuvo manejado por hits. Ahora estamos mirando un perfil financiero que la música grabada jamás vio antes".

Ahora, las canciones de, por ejemplo, el rapero canadiense Drake, es reproducida 4,7 mil millones de veces en un año tan solo en Spotify. Esto signfica 500.000 reproducciones por hora. Estos números, multiplicados por un importante número de artistas, es lo que ha llevado a que Universal Music embolsara US$ 1,1 mil millones de ganancias por streaming durante los primeros nueve meses de 2016, más que suficiente para soportar la continua caída en ventas de CDs físicos y discos digitales.

La Warner Music, por su parte, obtuvo ganancias anuales record de los pasados ocho años. Esto también fue producto del streaming, que significó el 50% de las ganancias de la industria. Pero, como el que se quemó con leche ve una vaca y llora, los ejecutivos intentan transmitir cautela. "Empezamos a ver que el optimismo estaba justificado, pero sería muy peligroso dejarse llevar por él", sostiene Stephen Cooper, jefe Ejecutivo de Warner Music, en declaraciones publicadas por el FT.

Y, si bien hay voces como la de Taylor Swift, que se queja de que la industria musical "experimenta con su contenido" y quitó todo su catálogo de Spotify, en general, las quejas son pocas. El nuevo modelo de negocios, es pura ganancia para los sellos musicales más grandes (entre Universal, Warner y Sony tienen el control del 80% de la música grabada) porque ya no tienen distribuir millones de CD a las tiendas de retails y los márgenes son altos: Spotify transfiere el 70% de sus ganancias a los dueños de los contenidos (o sea, los sellos) y, según los analistas, Apple paga aun más. La única nube negra en el horizonte, al momento, es YouTube.





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