martes, 24 de enero de 2017

Te aseguro que nunca mas querrás una rodaja de limón en tu bebida

¿Quién no ansía un vaso de agua fria acompañada con una rodaja de limón en pleno sol? Nada más refrescante que una soda o un cóctel como el de la imagen... y al parecer nada más antihigiénico. Te contamos qué se esconde en la piel de las rodajas cítricas que decoran las bebidas.

Estamos de acuerdo en que un vaso de soda con una rodaja de limón se ve mucho más refrescante y limpio, pero la realidad es otra. Un estudio del Journal of Environmental Health recogido por The Huffington Post revela que el 70% de los limones revisados en 21 restaurantes presentaba microbios.

Pero no cualquier tipo de microbios sino aquellos relacionados con carnes crudas debido a la poca higiene con la que los empleados manipulan los cítricos. Muchos no se limpian adecuadamente las manos antes de tocarlos o simplemente se limitan a mojar la fruta, sin restregarla.

Incluso un estudio de la NYU encontró contaminación de materia fecal humana (seguramente por tener las manos sucias), microbios de haber tosido sobre la fruta y restos de piel humana en la muestra.

Pero no te asustes más de lo debido, la misma fuente de la NYU asegura que nuestro organismo está preparado para repeler estos microbios, aunque hace algunas recomendaciones que reducen el riesgo de infección, como exprimir el zumo de limón en vez de dejar flotando la rodaja en la bebida.

Imaginamos que ya habrás llegado a la conclusión de que no solo las rodajas se ven infectadas en la cocina. Botes de kétchup, ajos o cerezas decorativas también pueden estar contaminadas. Lo que nos queda es ser precavidos, elegir restaurantes aseados y confiar en nuestro sistema inmunológico, ya que no podemos encerrarnos en una burbuja.


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