domingo, 19 de febrero de 2017

"Enfermedades causadas por la masturbación"

En 1760, el doctor francés Sammuel-Auguste Tissot escribió un libro sobre los perniciosos efectos de la masturbación al que tituló: “L’Onanism. Dissertation sur les maladies produites par la masturbation”. ¿Recuerdas aquello que se decía cuando éramos niños de que la masturbación conducía a la ceguera? Pues en vista del título, y sin haberlo leído, supongo que esta disertación estará llena de absurdas conjeturas similares, pero con un aire aún más viejuno por aquello de haberse escrito en el siglo XVIII.


Bueno, lo más curioso es que la disertación de Tissot sigue editándose, y para muestra un botón: abriendo el post está la portada de una edición de 2015 en lengua inglesa titulada “Enfermedades causadas por la masturbación“. (Si te va el masoquismo puedes leer unas páginas, e incluso compártelo en Amazon por algo menos de 9 dólares en papel).

Por lo que puedo leer, el libro hace un recuento de historias relatadas por los propios pacientes del doctor Tissot, así como por los pacientes de otros doctores europeos de renombre, que apoyaban la afirmación de que la masturbación deterioraba tanto la mente como el cuerpo de una persona. Tissot cita también en la obra a médicos clásicos como Galeno y Celso, así como a los doctores más preminentes de su tiempo, como Herman Boerhaave, con el fin de dar más fuerza a sus afirmaciones.

Es bastante fácil dilucidar cómo pudo Tissot llegar a esas erróneas conclusiones. En primer lugar, todos los que acudían a su consulta lo hacían para recibir tratamiento porque sufrían alguna enfermedad física. En segundo lugar, no todos se masturbaban en el siglo XVIII ya que la mayoría se sentía culpable por ello. ¿Qué pasaba con los pocos que se atrevían a confesarlo? Pues que preferían contárselo al médico que al sacerdote. La correlación está clara.

Confieso que estoy deseando ver que comentarios pueden llegar a haber en este post, aunque lo más probable es que no pueda leerlos porque ya me he quedado ciego. Por otro lado me pregunto si las pajas mentales del doctor Tissot le llegaron a provocar también enfermedades de todo tipo.


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