miércoles, 22 de febrero de 2017

La casualidades no son casualidad

A menudo las personas no les dan importancia a las casualidades diciendo que solo son coincidencias. Sin embargo, a veces en la vida suceden coincidencias tan increíbles que si bien no cambian nuestra percepción del mundo, dejan muchas preguntas.

En la vida existen aspectos que están fuera de nuestro control consciente, por ejemplo, nuestros deseos y pensamientos subconscientes que pueden materializarse sin control. Precisamente en forma de coincidencias inusuales.

El primero en hablar de este tipo de coincidencias fue Carl Gustav Jung. Él estaba seguro de que las coincidencias más increíbles en nuestras vidas están conectadas con las experiencias intrapsíquicas, pensamientos e incluso sueños. Las situaciones de este tipo muestran que nuestra mente puede interactuar con el mundo material sin que nos demos cuenta. En otras palabras, los pensamientos son materiales, incluso los subconscientes.

Entonces puedes preguntar: "¿Acaso yo mismo creé todo lo malo que sucede en mi vida ahora?". Sí. Pero no siempre. Es importante recordar que existen circunstancias fuera de nuestro control. Pero el hecho sigue siendo que la gran mayoría de lo que pasa en tu vida, pasa en respuesta a tus vibraciones mentales.

Con cierta frecuencia en nuestra mente aparecen ideas o imágenes que expresan nuestros sueños, miedos, etc. El Universo reacciona a la frecuencia de estos pensamientos y "ajusta" los eventos relacionados a ellos. Así que cuando alguna coincidencia increíble entre de repente en tu vida tranquila, pregúntate: ¿de verdad es tan raro que atrajeras estos eventos o a esta persona a tu realidad?

Al mismo tiempo, sería incorrecto afirmar que literalmente cada cosa, cada persona y cada evento que atraemos a nuestras vidas son únicamente el resultado de nuestra energía de pensamiento indomable. Existe otro factor IMPORTANTE que hay que tener en cuenta: mientras nosotros creamos nuestra realidad, otras personas crean la suya. Es un trabajo en equipo. Si te topas con un extraño en la calle no quiere decir que haya aparecido de tus pensamientos. Puede ser que tú estabas en los suyos. O que ambos son los pensamientos de un tercero, de un grupo de personas, etc.

Para entender mejor todo lo anterior, puedes usar el siguiente truco: imagina que debajo de tus pies hay un espejo. Y todo lo que te preocupa y ocupa tus pensamientos, se refleja en él y se materializa en realidad. Nada más que el espejo es la propia realidad.

Resulta que en la realidad se ve reflejado todo lo que piensas “a través del espejo“, y las coincidencias casuales se pueden considerar como señales: señales de tus pensamientos reales.

Una de las pocas personas que se ha decidido a explorar la naturaleza de este tipo de coincidencias desde el punto de vista científico es un profesor de psiquiatría de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), el doctor Bernard D. Beitman. El padre de la ciencia de las coincidencias afirma que decir que las coincidencias son casuales sería ”aceptar que las coincidencias no tienen ninguna importancia. Sin pruebas, este tipo de afirmaciones no se pueden considerar científicas. Una casualidad no es ninguna explicación sino simplemente una declaración de lo sucedido".



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