viernes, 24 de febrero de 2017

¿Se dice "el calor" o "la calor"?


Las altas temperaturas de este verano en el sur de américa provoca que mucha gente exclame a toda hora "me mata la calor" o "el calor no me gusta". ¿Quien está en lo correcto en cuanto al uso de la expresión?

El sustantivo “calor” es ambiguo por lo que genera dudas respecto a su género, y depende principalmente del contexto en que está y el artículo que se utilice. Los sustantivos ambiguos son aquellos que pueden presentar tanto el artículo masculino como el femenino sin que se dé un cambio en el lexema: el sartén / la sartén, el azúcar / la azúcar, el maratón / la maratón, el interrogante / la interrogante, entre otros.

Según la Real Academia Española (RAE), la palabra “calor”, que significa “sensación que se experimenta ante una temperatura elevada” y “propiedad del ambiente de producir dicha sensación”, es una voz masculina.

Es una voz masculina, por lo tanto, se dice “el calor” y no “la calor” —con artículo femenino―. Su uso femenino, normal en el español medieval y clásico, se considera hoy vulgar y debe evitarse.

¿El agua o la agua?
A propósito de verano, no debemos olvidar de tomar mucha agua en estos días de elevadas temperaturas. Pero... ¿se dice "el agua  o la agua"?

Agua es un sustantivo femenino que suele ir precedido del artículo masculino porque empieza con /a/ tónica: el agua, el hada, el alma, el águila…

Notamos la marca femenina cuando aparecen en plural: las águilas, las áreas, las aves, unas hadas, unas almas, etc.; y también cuando se interpone cualquier palabra entre el artículo y el sustantivo: el hada/la encantadora hada, el área/las desérticas áreas, la fresca agua.

Este uso se da, asimismo, con algún y ningún: algún alma, algún hada, algún aula, algún hacha, ningún alma, ningún hada, ningún aula, ningún hacha. 

De esta regla quedan exceptuadas las formas de las letras: la a, una a, la hache, una hache; y el nombre de la ciudad de La Haya.


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