miércoles, 1 de marzo de 2017

Destruyó una escultura de 800.000 dólares ¡por una selfie!

La exposición 'Infinity Mirrors' de Yayoi Kusama lleva abierta solo una semana, pero a un visitante le ha dado tiempo de pisar una de sus calabazas y destruir la obra.  No hubo maldad detrás de la desaparición de esta calabaza. Tampoco avaricia. Solo altas dosis de torpeza y narcisismo digital.


Resulta que un visitante, cuyo nombre no conocemos, pisó una de las calabazas sin querer mientras trataba de sacarse una autofoto.

Lógicamente, la calabaza reventó. 

No creo que el torpe anónimo se sienta muy orgulloso de esta proeza, pero lo cierto es que tiene una buena anécdota que contar de por vida, "La historia del tropiezo más caro de su vida".

Y es que, la calabaza que se cargó cuesta un auténtico dineral. De acuerdo con Artnet.com, en 2015 la artista japonesa vendió una igual por la friolera de 800.000 dólares.


Un representante del museo ha confirmado el daño sufrido en la instalación y ha hecho público que la exposición está temporalmente cerrada, pero que reabrirá sus puertas pronto.



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