sábado, 11 de marzo de 2017

El cómic que explica la diferencia entre musulmán, islamista y yihadista

Cada vez que hay un atentado terrorista, Nora es señalada por sus compañeros de clase por el mero hecho de ser musulmana y pertenecer a una familia de origen magrebí. La adolescente nació en España y quiere ser abogada. Su vida no es muy diferente a la de sus compañeros de clase, si no fuera porque tiene una responsabilidad muy grande para su edad: luchar contra los prejuicios que la sociedad tiene sobre los musulmanes.


Aunque Nora cuenta su historia para que otros comprendan la situación que sufren muchos jóvenes como ella, no es un personaje real, sino la protagonista de un cómic de la Fundación Al Fanar, que se ha convertido en la herramienta principal de una serie de talleres que se están impartiendo en institutos madrileños para luchar contra la discriminación de los jóvenes en las aulas.

"El objetivo es tratar no solo el tema de la islamofobia, sino fomentar el diálogo entre los alumnos sobre el tema de la identidad y de la percepción del otro, de la inclusión, de entender que somos múltiples", explica a RT Pedro Rojo, presidente de la fundación, que subraya la necesidad de que los alumnos reflexionen y rompan con los prejuicios y estereotipos de la sociedad, que solo llevan a la discriminación.

El proyecto se llama Kif-kif (que significa "iguales", en árabe) y es pionero para prevenir la posible radicalización de los jóvenes musulmanes. La idea final de esta iniciativa es que la islamofobia lleva a procesos de aislamiento y marginación de los musulmanes, y es aquí donde pueden empezar a darse procesos de radicalización.

"Jugamos mucho a poner a los otros en el lugar de su compañero musulmán o de cualquier persona que sea estigmatizada o marcada por un signo externo, como puede ser su vestimenta, para que se den cuenta de que lo que hacen con sus compañeros musulmanes les podría pasar a ellos", cuenta Rojo.

Según una reciente encuesta del instituto demoscópico Ipsos, los ciudadanos españoles creen que la población musulmana en el país es siete veces mayor de la real. Su cálculo es del 14%, cuando la proporción real es del 2,1%. Esta percepción se repite en toda Europa.

Los medios de comunicación tienen una responsabilidad muy grande a la hora de generar opiniones sobre la comunidad musulmana. Es habitual que tras un atentado se entremezclen los términos musulmán (persona que practica el Islam), islamista (cuando a partir del Islam se crea una ideología política) y yihadista (aquellos que utilizan la violencia y la guerra para la imposición de su ideología).

Esta visión distorsionada lleva a que la comunidad musulmana sea percibida como un peligro, y en las aulas, a que los jóvenes que practican el islam se vean obligados a contestar preguntas de sus compañeros que nada tienen que ver con su realidad, como "¿Por qué cometéis atentados?" o "¿Qué os hemos hecho?".

"Es muy importante que se den cuenta de que lo que están haciendo con sus compañeros musulmanes al final les está marcando, les está obligando a posicionarse en un aula", explica el presidente de la fundación. "Se sienten absolutamente presionados, injustamente tratados y con unas etiquetas que no les corresponden", añade.

El cómic, titulado 'Las afueras', ha sido desarrollado por la fundación a partir del guión que escribieron una docena de estudiantes del instituto catalán Maria Campain de Cornellá de Llobregat, y que luego ilustró el dibujante Manu Ripoll. Ofrece numerosos ejemplos de estereotipos y de vivencias que dan pie a la reflexión y al debate en las aulas.

La iniciativa comenzó en dos colegios catalanes y se ha implantado ya en 13 institutos de varias localidades madrileñas, como Galapagar, Parla, Rivas, Torreón de Ardoz, Villaverde y Fuenlabrada. En esta última, además, el Ayuntamiento ha impulsado numerosos proyectos contra la xenofobia, el racismo, el machismo y la islamofobia.
"Nosotros entendemos que lo fundamental está en la prevención, en trabajar antes de que los problemas sucedan", explica Francisco Paloma, concejal de Juventud del consistorio, que desde el ámbito político trabaja en colaboración con asociaciones y centros educativos en diferentes proyectos con la finalidad de prevenir y luchar contra los estereotipos y los clichés.
En el caso de Kif-kif, el proyecto consta de cinco talleres de 50 minutos de duración, en horario escolar, en los que se abordan diferentes materias para debatir y reflexionar. En el primero, tras la lectura del cómic, los alumnos debaten sobre los personajes. En el segundo, se plantea la cuestión de la identidad y la percepción del otro. En el tercero, se reflexiona sobre la islamofobia de género, en el que se analiza que el machismo es transversal a todas las culturas. En el cuarto, el miedo y cómo reaccionamos ante él. Y en el último, los prejuicios y los estereotipos culturales.

"A través de algo tan sencillo como un cómic e ir generando debates y participación con los propios jóvenes, se va viendo que hay determinados términos y discursos que lo que hacen es favorecer una sociedad desestructurada y dualista frente a un modelo mucho más integrador", afirma el concejal.


La Fundación Al Fanar ya ha recibido el encargo de aplicar el proyecto Kif-kif en Molenbeek, el barrio de bruselas de donde salieron los autores de los atentados de París. Se trata de una de las localidades europeas con mayores problemas de radicalización debido a la ausencia de iniciativas reales de integración y convivencia como esta.



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