sábado, 11 de marzo de 2017

La ciencia responde: ¿es real la hipnosis?


La hipnosis es un estado de consciencia que se obtiene a través del hipnotismo. El estado se caracteriza por alcanzar una gran concentración, una baja capacidad de consciencia del entorno y una gran capacidad para responder a sugerencias externas.

Para alcanzar el estado hipnótico, se debe seguir una serie de instrucciones que pueden ser generadas por una persona externa, conocida como hipnotizador, o pueden ser autosugeridas.

La hipnosis es ampliamente utilizada con fines terapéuticos. Aún así, es una de los métodos de tratamiento psicológico más controversiales y menos comprendido.

La inducción hipnótica está rodeada de mitos y confusiones que se deben principalmente a las ideas que la sociedad creó sobre la hipnosis y como esto se representa en los medios de comunicaciones como el cine, la televisión y los espectáculos.

En particular, los espectáculos de hipnosis que se realizan en teatros son actuaciones teatrales que tienen el fin de entretener. Al igual que en la películas se altera la realidad para entretener y emocionar.

No obstante, la hipnosis es  realmente un fenómeno psicológico que tiene varias aplicaciones a nivel terapéutico.

Durante estado de hipnosis los individuos no se encuentran dormidos, por el contrario, se encuentran más despiertos y atentos que normalmente. Esto se debe a que la disminución de la conciencia periférica no permite que el cerebro se distraiga o influencie la actitud o decisión del individuo.

Por esta razón, todo individuo sometido a hipnosis responde a las sugestiones que se le presentan. De hecho, se ha demostrado que durante la hipnosis las personas están más dispuestas a sugestiones que en su estado más natural.

Por esta razón, durante el tratamiento el hipnotizador realiza sugestiones positivas a la persona, con el fin de que su efecto perdure hasta luego de la hipnosis. La razón por la cual se utilizan sugestiones en vez de comentarios más directos, es porque en el estado de hipnosis las personas parecen responder mejor a esta clase de comunicación.

Aunque la técnica es simple, no todas las personas son susceptibles a la hipnosis. Y sobre todo, para que la hipnosis tenga éxito, la persona debe estar totalmente dispuesta y voluntaria al proceso. Entonces, contrario a lo que suele creerse, cuando una persona está hipnotizada se encuentra en total control sobre si misma y sus acciones. Es decir, no haría algo que normalmente consideraría inapropiado.

La hipnosis suele utilizarse para interrumpir malos hábitos, vencer el insomnio, recordar experiencias olvidadas, entre otras.



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